Hola!! Aquí les traigo el capitulo cuarto de esta historia, ojala y les guste. Y les agradeceria muuucho sus opiniones :). Los dejo con el chap... !
Disclaimer: personajes de J.K. Rowling y trama mía.
Pansy Parkinson caminaba colgada elegantemente del brazo de Draco Malfoy. Cada uno pensando en diferentes cosas, con pensamientos que estaban tan distantes el uno del otro, pero sin dejar de lado la impresión de ser la pareja perfecta.
-Draco…- dijo dudosamente la morocha.
-¿Hmm?- respondió distraído el rubio.
Ella tardo unos segundos más en seguir, tratando de controlar la emoción en su voz, escogiendo las palabras adecuadas. Pero al fin y al cabo nada funcionó, ya que las palabras salieron de su boca sin que se diera cuenta.
-¿Crees que Theodore este interesado en alguien? Es decir, tú eres su amigo más cercano- dijo nerviosamente Pansy-Tu debes de saber.
Draco giro su rostro, y con lo más cercano a ternura, le contesto- Ya hemos hablado de esto Pansy, no puede haber nada entre él y tu- La chica se mantuvo cabizbaja- Por más que yo quiera hacerme a un lado, y dejarle el camino libre hacia ti, los tres sabemos que no puede ser.
Pansy asintió mecánicamente, de pronto sacudió su cabeza para alejar dichos pensamientos y dijo- ¿Estamos jodidos verdad?
Draco soltó una ligera carcajada y pasó su brazo alrededor de los hombros de la chica- Jodidísimos diría yo.
La pareja seguía caminando, entre suaves coscorrones por parte de Draco, hasta pinchaduras en el plano estomago del chico producto de Pansy. Ambos reían y parecían disfrutar un agradable momento juntos.
Sin darse cuenta que alguien los observaba.
Hermione no lo podía creer, a primera vista no parecían dos fríos y calculadores Slytherins. Parecían una pareja…normal. Amorosa, parecía una relación llena de cariño.
Y los envidió. Como desearía ella poder reír en los brazos de alguien. Sabía de sobra que no era tan bonita como Parkinson, pero era una buena persona y tenía claro que su alma era más limpia que la de la Slytherin.
Pero basta, no era momento para estar perdiendo la cabeza con esos pensamientos. Ella no necesitaba una pareja.
Antes que pudiera detenerse, había caminado exactamente hacia la pareja y volvió a chocar contra el duro pecho de Malfoy. A excepción que esta vez él la sujeto por la cintura, impidiéndole caer. Algo que no paso desapercibido por Pansy, que lo miro de manera suspicaz.
-Vaya Granger, creo que se te esta haciendo costumbre estamparte con mi atlético cuerpo- dijo Draco burlón- Es decir, se que soy deseable, pero vaya, no te cansas de demostrarlo.
Hermione abrió los ojos con sorpresa y no pudo evitar sonrojarse- No seas iluso Malfoy, choque contigo por que a mi vista no eres importante, por lo tanto no te vi.
Eso fue un golpe duro al orgullo del rubio, que la miro con furia en sus orbes grises- Ya quisieras Granger, que un poco de mi pureza limpiara la suciedad de tu cuerpo, pero ni en tus más remotos sueños.
La castaña enarcó una ceja, y le regreso una mirada aburrida- Seguro Malfoy- Rodó los ojos y siguió su camino lejos de ellos. Pero antes de dar la vuelta por el pasillo, se giró hacia ellos y grito- ¡Gracias por evitar que cayera!
Draco soltó un bufido y se restregó la mano en su pantalón, tratando en vano limpiarse.
De pronto escucho una pequeña risa, y volteo a ver a su acompañante, que trataba en vano de ocultar su sonrisa- ¿De que demonios te ríes?
Con esto solo logró que Pansy soltara por completo la carcajada, y ante la mala mirada que le dedicaba el rubio, contestó- Es que es impresionante como Granger logra sacarte fácilmente de tus casillas…
-Cállate Parkinson- siseo Draco. Pansy lo escucho y empleo todas sus fuerzas para dejar de reír (sin mucho éxito), pero es que era tan cómico. Draco tenía un temple de hierro, y no era muy común verlo humillado o tan enojado como con Granger.
Pansy venía risueña, y Draco falsamente fastidiado. Tratando de borrar el ardor que sentía en su mano, el se auto convencía que era de tanto que talló su mano con su pantalón, pero algo le decía que era otra cosa…
A unos metros escucharon unas risas, y pronto pudieron ver a Theodore que venía platicando animadamente con una muchacha de Hufflepuff, cuyo nombre no conocían.
Los tres amigos se pararon abruptamente al encontrarse. Pansy miraba desconcertada a Theodore, Draco miraba con un gesto de indiferencia a la Hufflepuff y Theodore miraba para todos lados menos a Pansy.
-Ehh- Theodore carraspeó y prosiguió- ¿Qué tal chicos?
-¿Y tu quién eres?- pregunto mordazmente Pansy a la chica, que retrocedió un paso ante la mirada y el tono de voz amenazador de la Slytherin
-Soy Cecile Tro…- contesto tímidamente la chica, más no pudo terminar por que Pansy la interrumpió al dirigirse a Nott.
-¿Qué haces con ella Theo?- su voz sonó un tanto decepcionada, y lo miraba fijamente.- ¿Acaso estas en una cita?
Theodore la miro con culpa, pero aun así respondió- Si, algo así.
Nadie de aquellas 4 personas se esperaba aquella respuesta, a la que le siguió un momento de tensión y silencio. Pansy sentía como le escocían los ojos por lo que se obligo a desviar su mirada y dirigirse a Draco.
-Perfecto, no los molestamos más- dijo con voz fría- Vamonos Draco.- Sin previo aviso jaló a Draco, y lo arrastro fuera de aquél pasillo.
-¿Por qué le dijiste que esto era una cita Theo?- pregunto incrédula Cecile.
Theodore encogió los hombros, miro al suelo y en un susurro respondió- Porque es lo mejor.
Hermione estaba en la silenciosa biblioteca. Tratando fuertemente en concentrarse en el libro que había sacado para matar el tiempo. Pero no podía, por más que lo intentara no podía quitar aquella sensación de cosquilleo en su cadera. Justo por donde Malfoy la había sujetado para que no cayera.
Malfoy.
Malfoy estaba representado un problema mayor en su vida. Desde que trabajaban juntos, era como un cadillo en la planta del pie. No dejaba de molestarla e insultarla. Si bien desde hace mucho que sus insultos no surtían efecto, era molesto tener que escucharlos a cada minuto. Gracias a Merlín aquello no había interferido con sus notas, por que a pesar de todo, Malfoy era muy bueno en pociones. Ella también lo era, por lo que eran una pareja excepcional.
- En pociones- repuso rápidamente en voz alta.
-¿Hablando sola, Hermione?- una suave voz la sacó de sus pensamientos. Hermione levantó la mirada y se encontró con una calida mirada color chocolate. Enseguida lo reconoció: era Thomas Mirson de Ravenclaw. Un chico alto, fornido, de pelo corto color castaño claro y unos ojos color café. Verdaderamente atractivo y un dulce como hombre, era sumamente caballeroso, inteligente y simpático.
Le contesto con una sonrisa- Para nada, simplemente me acordaba de unos deberes.
-Cierto, tu siempre tan cumplida con tus obligaciones escolares- comentó el chico amablemente.- Oye Hermione, venía a pedirte un favor.
-Si claro, ¿Qué necesitas?- respondió distraída Hermione mientras acomodaba sus libros y pergaminos, haciéndole espacio a Thomas para que ocupara el lugar a lado de ella.
Thomas esbozo una ligera sonrisa, se sentó y se acerco lo más que pudo a la chica- Verás, he tenido problemas con Aritmancia ¿me podrías asesorar?
Hermione turbada por su cercanía e incapaz de moverse, susurro- Ehh…Claro.
El Ravenclaw sonrío y le dio un suave apretón de manos a Hermione como agradecimiento. Hermione se sonrojo y soltó una risa nerviosa, pero el momento fue cortado cuando un impulso la hizo dirigir su mirada al frente de la mesa.
Mercurio hirviendo.
Draco Malfoy iba saliendo de su recamara, después de acompañar a Pansy a las cocinas por un bote de nieve de chocolate. Si Granger disque lo sacaba de sus casillas, Theodore ponía el mundo de Pansy de cabeza. Pero eso era un tema que había discutido por mucho tiempo con la chica, y ella aún seguía ilusionada con la idea de algún día tener algo con su amigo.
Después de dejar a la chica en su recamara, se dirigió a la suya a recoger el material necesario para un trabajo que tenía pendiente con Granger, de pociones. La chica lo había estado presionando para hacer el trabajo con una semana de anticipación, y Draco, por el mero hecho de molestarla, se rehúso. Pero ahora el tenía tiempo libre, y solo por que él quería, harían el trabajo ahora mismo.
Un gesto de burla apareció en su rostro, de camino a la biblioteca (donde estaba segurísimo que estaría la chica) al imaginar la cara de indignación de la Gryffindor.
Pero cual fue su sorpresa al entrar a la biblioteca y encontrarse en la primer mesa, una escena de lo más patética y desagradable. Mirson tomando de la mano a Granger, Granger sonrojada y con una sonrisa estupida, y Mirson mirándola con… ¿cariño?
Malfoy se molestó de sobremanera al notar que el enojo que ahora sentía no era el mismo al asco que hasta hace unos meses hubiera sentido a ver dicha escena. Pero ni así pudo controlarse y le dedico una mirada llena de ira a la castaña que se quedo estupefacta al verlo.
-Siento tanto interrumpir su asquerosa escena romántica- dijo con rudeza, sin apartar la mirada de Hermione- Pero Granger tiene otras prioridades, como el trabajo de pociones. Así que si no te molesta (y si lo hace no me importa) te vas largando Mirson, Granger esta ocupada.
Thomas frunció el seño y miro confundido a Hermione, esperando una replica a aquello. Pero Hermione estaba con la boca hasta el suelo, impactada e indignada por el tono autoritario de Malfoy. Ella no era un aula que se ocupaba y desocupaba. Enojada respondió- Estas loco Malfoy, yo no estoy a tu disposición. Muchas veces te recordé del trabajo y me mandaste por un tubo. Así que mejor te regresas por donde saliste, por que ahora estoy con Thomas.
-"Ahora estoy con Thomas"- repitió con sorna Malfoy y con enojo de nuevo se dirigió a Thomas- Yo se que Granger es muuuy importante para ti Mirson, lo cual verdaderamente no comprendo, pero seguro querrás lo mejor para ella así que mejor te haces a un lado porque el trabajo de Pociones es esencial para nuestras notas.
Thomas le sostuvo la mirada amenazadora a Draco, pero sabiéndose vencido, cambio su mirada por una más suave, pero antes que dijera algo Hermione saltó enojada- ¡Por supuesto que no Thomas! Tú te quedas, si bien si el trabajo es importante, tu lo eres más.
Draco apretó con furia sus puños, Thomas notó esto pero no dijo nada. No era conveniente meterse con Malfoy enfurecido. Así cambio se levanto y recogió sus cosas mientras decía- No hay problema, ya tendremos más tiempo después. Muchas gracias de todos modos Hermione.
El chico estaba por besar la mejilla de la castaña, pero Draco lo empujo para ocupar el lugar a lado de la chica. A Thomas no le quedo más que despedirse con un movimiento de la cabeza, y lentamente salió de la biblioteca.
Hermione no decía nada, demasiadas emociones la embargaban y Draco actúo como si nada. Se sentó a su lado y esparció su material por la mesa. Parecía hasta contento.
-Y bien Granger ¿con que empezamos?- pregunto campante, ante lo que Hermione no respondió. La chica estaba obligándose a mantener la compostura, dando fuertes suspiros y un masaje en el puente de su nariz. El rubio la miro interesado, cada gesto de la chica llama demasiado su atención.
-No te entiendo Malfoy, deberás que no lo hago- dijo por fin, Draco enarcó una ceja y la miro interrogante- Primero me rechazas a cada momento que te pido trabajar, me insultas y me mandas por un tubo. Cuando por fin me cansó y trato de ayudar a alguien más, vienes como un novio celoso y lo corres a patadas. Enserio que no se como funciona tu mente.
"Como un novio celoso"
Esas palabras resonaban dentro de la cabeza del chico. ¿Celos? Granger debía estar bromeado, el jamás sentía celos. Pero sorprendentemente, no encontró las palabras adecuadas para rebatir a la prefecta. Su mirada se poso en la blanca mano de Hermione, y recordó con coraje como el estupido de Mirson había puesto su mano encima.
Oh no.
Draco abrió los ojos por completo y giro su rostro para mirar, aterrado, a Hermione que estaba ajena en lo suyo. No podía sentir celos, no podía. Y menos de Granger. No, no, no.
Se quedó mudo y Hermione susurro- Pero en fin, supongo que tengo que acostumbrarme a tu personalidad bipolar. Trabajemos, quiero terminar esto cuanto antes.
Draco asintió, aun mudo por la sorpresa. Como un robot siguió las indicaciones de la chica, y pasada una hora terminaron el trabajo.
Recién terminaron el trabajo, Hermione dio un profundo suspiro, se armo de valor y le hablo a Draco- Malfoy, mira yo se que no nos caemos bien, que nos odiamos hasta la muerte y que somos como dos polos opuestos.- Draco la seguía mirando callado, incrédulo ¿A dónde quería llegar la chica?- Pero aun así, tenemos todo lo que resta del año de trabajos y clases juntos, ¿crees que podamos hacer una especie de tregua? No le diremos a nadie si quieres, solo quedara entre nosotros.
La castaña lo miro fijamente, esperando una respuesta. Draco sintió como si sus ojos castaños vieran por dentro de si, como si pudiera leerle la mente. Y definitivamente no quería que Granger viera lo que pasaba por su mente en esos momentos. Así que de lo más apresurado asintió torpemente, y murmuró- De acuerdo Granger.
Hermione esbozó una leve sonrisa y salió de la biblioteca a paso calmado.
Draco sin embargo, se quedo sentado, haciendo un recuento de todo lo pasado hace unas horas atrás. Se removió incomodo en su lugar. Aquello estaba mal, no le gustaba ni tantito su situación.
No le gustaba la imagen que ahora tenia de Hermione Granger, no le gustaba para nada que el sentimiento de asco hubiera desaparecido ante su presencia. No le gustaba que el idiota de Mirson se le acercara a la chica. No le gustaba la facilidad con la que accedió a la tregua. Y no le gustaba tener que aceptar que Granger había dejado de no gustarle más.
Opinionees plis :) !! Y gracias gracias gracias a los que me han dejado sus reviews :D!
Nos vemos pronto con el siguiente capitulo,
Blanks Malfoy
