CAPITULO 4

Tal y como había sucedido la primera vez, logro obtener el huevo aunque con algo más de dificultad, pero aún así consiguió tantos puntos como Krum.

Al volver a la sala de Gryffindor todos montaron una pequeña fiesta con golosinas y cerveza de mantequilla. Harry se rio de la escena, los Gryffindor era bastantes ingenuos, cuando él paso la prueba la primera vez Draco y él brindaron con Whisky de fuego. Pero en esta ocasión se divirtió más. Los gemelos Weasley habían hechizado galletas para convertirte en canarios y bueno Longbottom comió una, como era de esperarse. Le pidieron abrir el huevo de nuevo pero esta vez no lo hizo él, si no Finnigan. Al día siguiente Hermione se puso tan pesada con lo de descifrar el enigma que se lo tuvo que decir para que lo dejase tranquilo.

Pasó una semana y comenzaron con la investigación. Hermione tenía ya algunas hipótesis, como una rotura en el espacio tiempo y que el sin darse cuenta había estado en el momento y lugar equivocado, o que le habían hechizado con magia oscura para mandarlo al pasado, pero si esto último era posible ¿dónde estaba Potter?

La primera vez que se miro en el espejo se había asombrado por su apariencia, era un enclenque. El no fue especialmente musculoso, pero tampoco parecía que la ropa le comiese. Extrañaba su cuerpo de dieciséis años, era más alto, mas musculoso y como decía Draco tenía: «un je ne sais quo i». Extrañaba a Draco, no al desgraciado de ahora, si no a su amigo.

-¿Si nuestro Harry esta en tu tiempo? –le pregunta Ron.

-No lo sé, pero seguro le da un ataque –les dice riéndose- Levantarse en el suelo con un "resacón" impresionante y rodeado de Slytherin, seguro sale corriendo. Pobre como se le ocurra ir a la torre Gryffindor…

-¿Por qué? –le pregunta Hermione asustada.

-Le matan –les dice tranquilo- No sabe defenderse por lo que veo y Gryffindor le odia, poco podrá quedar de él. Aunque Draco le intentase ayudar, que lo hará, seguro que vuestro Harry se desmaya antes de todo. Aquí son archienemigos ¿no?

-Bueno, pero con nosotros si podrá hablar ¿no? Tú mismo lo dijiste: «en agradecimiento de las veces que me ayudasteis» -le dijo Ron.

-Nuestra relación es la que se puede llamar cordial. Me ayudasteis por que los dos sois muy curiosos. Siempre que tenía que hacer algo importante estabais vosotros también para intentar resolverlo. Fuisteis de gran ayuda en momentos difíciles, pero luego de cada aventura. Siempre decías algo así: «Esto no significa que somos amigos», y os ibais.

-¿Enserio? –le pregunto Hermione dudosa.

-Puede que digáis eso por Draco ya que siempre os insulta y eso, pero es solo una hipótesis. Vosotros, perdón tú –se corrige Harry señalando a Hermione y sonriéndole a Ron- no eres tan imparcial como ahora.

-Pero tu has visto como es ese imbécil –dice en su defensa Ron.

-Sí, la verdad es que me saca de mis casillas –les dijo Harry- Antes me era indiferente si se metía con otros, pero que se meta conmigo me da rabia.

-Hay que vivirlo para sentirlo.

-Creo que un día le hechizó –les dijo riéndose.

-Pero por favor que sea delante de mí que no quiero perdérmelo –le pide Ron.

-No te preocupes, que te dejare el mejor asiento.

-Dejad de pensar en hechizar a Malfoy hay que seguir buscando -les regaña Hermione.

-He buscado en algunos libros de magia negra, pero nada habla sobre esto. La verdad es que en la biblioteca no hay mucho por donde mirar –les dice decepcionado.

-Y tu… -empezó Hermione dubitativa- ¿dónde sacaste toda la información sobre…las artes…oscuras?

-En casa de un amigo –les respondió.

-En casa de Malfoy ¿no? –le dijo Ron seguro.

-Sí, pero también en casa de Zabini –les dice algo perdido- Su biblioteca era gigante. Puede sonar algo imposible, pero podríamos pedírselo a Blaise.

-¡Qué! –exclama Ron- Zabini es de Slytherin.

-Ese no sería un problema, Zabini es bastante tranquilo. Cuando necesitaba paz, Zabini era el único que podía acompañarme. Draco es una urraca parlante, nunca se calla.

-Si, pero ¿accedera? –le pregunta Hermione.

-No hay que darle algo a cambio, pero aun así no se si accederá –les responde sinceramente Harry.

-Bueno ¿Qué le darás? –le pregunta Ron.

-Tendríamos que contarle la verdad -les responde con simpleza.

-Oye, yo creo que es mala idea. ¿Tú te quieres arriesgar tanto? –le pregunta Ron.

-No, pero que otra opción tenemos.

-No sé, pero creo que contarle a Zabini debería ser la última opción ¿no crees Hermione?

-Sí, el Zabini que tú conoces no es el mismo que el de ahora –le dice.

-Puede que eso no sea del todo verdad. El carácter de todos los que he visto es el mismo, incluido el de Malfoy siempre fue un imbécil y seguro que siempre lo será. He visto a algunos Slytherin y se comportan de la misma manera.

-Bueno, pero primero relaciónate un poco más con Zabini –le aconseja Hermione y Harry asiente.

-¡Eh! Me olvidé –les dice la muchacha sacándose algo de los bolsillos- Hagrid nos ha invitado a tomar té ¿Vamos?

-Claro, como vamos a dejarle así –les dice Harry levantándose de la silla y guardando los libros en su maletín. Hermione pensó que Harry tendría esa misma contrariedad por Hagrid como todos los alumnos de Slytherin. Harry notó como lo miraban así que les explico.

-Hagrid fue el primer mago que conocí, me trata muy bien y se preocupa por mí, es un gran amigo –les responde y sale del aula.

-Bueno hora de tomar el té –dice Ron.

-Aunque espero que no haya hecho pasteles porque son como piedras –les dice asomando la cabeza Harry. Ron asiente con énfasis y salen donde Hagrid.

oooooooooooooODHOooooooooooo

Comer con Hagrid fue divertido. Le felicitó por su hazaña con el dragón, aunque luego se quejo de cómo los trataron a "los pobres". Casi ya para la cena Hagrid les mando de nuevo al castillo.

-¡Se me olvidó! Tienes que enviarle a Sirius una carta para contarle todo –le dice Hermione- Debe estar preocupado, ¿por qué no le has escrito?

-Se me olvido, con todo esto siento que me vuelvo loco –le dice apoyándose en uno de los muros. Y como por arte de magia tenía que aparecer Malfoy.

-Por fin lo admites Potter –le dice con sorna- También deberíais admitirlo vosotros; comadreja, sangre…

Se quedo con las palabras en la boca. Harry le había puesto la varita en el cuello.

-Como te atrevas a decirle eso de nuevo… -le dice furioso- no te darás cuenta ni de que has muerto.

Draco le miro asustado. Potter se había vuelto un demente, un demente peligroso. Pero de repente aparece Snape, para mala suerte de Malfoy Harry ya había guardado su varita.

-¿Qué está sucediendo aquí? –les pregunta- ¿Qué haces en el suelo Malfoy?

Draco susurro un "nada" bajito, no tenía ganas de provocar más a Potter. Se levanto con la mayor dignidad que le quedaba y entro al gran comedor.

-Se sentirá superior ¿no, Potter? Ahora es un campeón –le dijo arrastrando las palabras.

-Si profesor, todo lo superior que se puede sentir en estos casos – y con esto entro también al comedor. Ron y Hermione vieron la cara de enfado de Snape y entraron rápidamente a comer.

-Oye no seas tan directo que luego nos quita puntos –le dice Ron.

-¡Va! Es un amargado –les dice pasando del tema- Sea lo que sea, Slytherin o Gryffindor, siempre tiene que fastidiarme de alguna manera. Me tiene harto, he estado con él 6 años, no voy a estar más años soportándole.

-Gracias Harry –le dijo Hermione sonrojada.

-¿Eh? No es nada, Malfoy debería dejar de usar esa palabra. La primera vez que le amenace fue en segundo y creo que fue luego de que te insultara. Hagrid me había explico todo sobre el trato de los sangre pura hacia los que no considera "puros".

-Bueno igualmente gracias, pero deberías dejar ser tan agresivo –le dijo Hermione. Harry y Ron pusieron cara de incomprensión, pero era Hermione, no había otra explicación.

Comieron tranquilos y al subir a las habitaciones Harry se puso a escribir la carta para Sirius. Ron ya se había quedado dormido así que se fue solo a llevarla a la lechucería. Cogió su capa de invisibilidad y el mapa del merodeador que Hermione le había dado.

Al llegar a la lechucería le dio la carta a su lechuza y volvió rumbo a su torre. Ya era bastante tarde así que decidió tomar el camino largo para llegar a la torre ya que quería dar un paseo.

Iba tan distraído que no se percató que había alguien caminando por otro pasillo al frente suyo. Malfoy lo vio y se escondió en una columna: « ¿Qué hará Potter a estas horas?» Le siguió hasta una de las ventanas. Allí Potter se paro, se recostó en una de las paredes y se puso a mirar el lago que solo estaba iluminado por la luna.

Era triste saber que no tenía por ahora ninguna esperanza de volver a su mundo. La verdad es que no le parecía muy grave la idea, ya que era el mismo aunque más joven. Pero extrañaba de sobre manera a sus amigos a Blaise y a Draco. Aquí tenía otros dos amigos, que la verdad eran muy buenas personas, pero sus amigos eran únicos. Extrañaba las rarezas de Pansy, las paranoias de Nott, las "fumaderas" con Blaise y las riñas con Draco. ¿Quien iba a pensar que extrañaría eso? Ahora era un imbécil que le hablaba con tanto desprecio que hasta le hacía sentir mal.

-¿Qué estarás haciendo maldito imbécil? –preguntó sin darse cuenta- ¿Existirás? O como dice Granger, puede que sea un adivino y solo haya tenido esos sueños en plan oráculo. Y que sea Harry Potter el Harry de 1994.

Se empezó a reír solo y dijo:

- «puede que este Draco tenga razón y que me este volviendo loco».

Draco se quedo otra vez atónito, Potter volvía a mostrar síntomas de locura reírse solo y encima pensando en él. Que se había tomado Potter.

-¿Puede que si salto por aquí del susto me levante de este sueño, trance? –dijo riéndose, pero lo medito y se levanto- ¿Podría funcionar? Al fin de cuentas nada existe, ni Ron, ni Hermione, ni Draco.

Draco se levanto automáticamente cuando Potter levanto una pierna para lanzarse por la ventana, apenas había procesado su última frase.

-¿Eres idiota o qué? –le dijo mientras le cogía de la camiseta- Que esto no es un sueño, yo soy real.

Harry bajo la pierna y volteo hacia Draco. Este estaba preocupado de que intentase lanzarlo a él para comprobar si era real o no "es un loco, mejor le hubiese dejado lanzarse" se dijo a sí mismo. Se imaginó varias reacciones, pero nunca esa, Harry Potter dándole un abrazo.

-Joder tío, no veas que horror, casi me suicido –le decía Harry riéndose- Claro que eres real, como no vas a ser real eres Draco Malfoy mi mejor amigo.

Draco no sabía qué hacer, Potter tenía una conmoción o algo, tenía que llevarlo a la enfermería.

-Si Potter, pero primero vamos a ver a madame Pomfrey ¿sí? –le dijo mientras llevaba a rastras a Potter.

-No, quiero dormir, no entiendo por qué estoy tan cansado –le dijo Harry- A ya sé la borrachera de anoche. Te lo dije Draco, no invites a los de séptimo porque ellos siempre traen bebida de la buena.

Draco simplemente escuchaba las incoherencias de Potter. Llegó a la puerta de la enfermería y toco fuerte. Madame Pomfrey salió y empezó a reñirle.

-Madame es Potter que ha intentado suicidarse –le dijo soltando a Potter. Este se recompuso.

-No yo no intente nada, yo me acabo de levantar, no esto es otro sueño no –dijo molesto- Es horrible no poder salir de un sueño y siempre pensar que saliste de él. Esto es una pesadilla.

Madama Pomfrey se quedo alucinada, le agarró por el brazo y le hizo echarse en una de las camillas.

-Si Harry, tranquilo solo es un sueño, yo te voy a dar algo para que despiertes, tu tranquilo –cogió una pócima y se la hizo beber. Casi instantáneamente Harry se durmió.

-Se lo dije a Dumbledore, Potter es solo un niño para enfrentarse a semejantes cosas. Voy a ir ahora mismo a… -y se percato de que Draco seguía allí- ¿Joven Malfoy se encuentra usted bien?

Draco levanto su vista y asintió lentamente. Madame Pomfrey le miro recelosa.

-¿Viste como intento "hacer eso"? –le pregunto intranquila y este asintió- Bueno creo que por hoy ha sido suficiente. Debería tomar esto y dormir un poco.

-Pero y si lo intenta de… -le dijo Draco señalando a Potter.

-Oh no muchacho, no te preocupes está dormido y no despertara hasta dentro de cuatro horas mínimo. Ahora tú descansa.

oooooooooooooODHOooooooooooo

Ron se levanto por la mañana entumecido, Harry no había cerrado la ventana. Volteo a despertarle pero no le vio en la cama y pensó: «Habrá bajado a desayunar». Se encontró con Hermione en la sala y le dijo que Harry ya había bajado. Al bajar al gran comedor no le vieron así que pensaron que ya estaría en clase o en la biblioteca. Al llegar a clase no apareció por ningún lado y lo peor era que era la hora de Snape. Pero casualmente no pregunto por él aunque haya visto su asiento vacío.

Apenas acabo la clase le buscaron por la biblioteca y no le encontraron. Se empezaron a preguntar. Volvieron a la torre y preguntaron si alguien le había visto. Neville les comento que cuando se levanto por la mañana para ir al baño Harry no estaba. Ron volvió a la habitación y se dio cuenta que la cama de Harry estaba aún hecha con los libros que había dejado ayer y ni la capa ni el mapa estaban.

-¿Dónde puede estar? –le pregunta preocupada Hermione.

-No lo sé, puede que le haya dado algún ataque de locura y haya querido entrar a la casa de las serpientes.

-No lo creo, pero mejor vamos a preguntar.

Mientras tanto en la enfermería Draco se acababa de levantar. No reconoció el sitio donde estaba pero logro ver a Potter y se ilumino, el intento de suicidio de Potter. Este estaba en una camilla al lado suyo. Miro su reloj, ya habían comenzado las clases. Tenía que apresurarse para llegar a la siguiente clase, pero le daba miedo que Potter intentase hacerlo de nuevo. Se sentó al lado suyo vigilándolo. Madame Pomfrey apareció en cuestión de minutos con otros profesores. McGonagall se quedo mirando fijamente a Potter y se acerco a tocarle la frente, mientras Snape le miraba inquisitivamente. Dumbledore le pregunto por lo sucedido.

-Estaba volviendo a mi habitación cuando lo vi en una de las ventanas del castillo. Empezó a decir cosas muy extrañas como si esto era real, que si no lo era, si existimos o no. Bueno, de repente se levanto e intento hacerlo –le respondió Draco.

-¿Qué hacías tan tarde rondando por los castillos Malfoy? –le pregunto McGonagall. Draco pensó que lo más seguro es que sintiese duda de él.

-Venia de un castigo con la profesora Sprout, tarde mucho más de lo pensé y no pude cenar –intento ser convincente Draco.

-Yo lo confirmo profesora McGonagall –dijo suavemente Snape. McGonagall les miro sospechosamente, pero volvió a mirar a Harry con preocupación.

-Este incidente es algo delicado y espero mucha discreción de su parte joven Malfoy –le dijo seriamente a Malfoy quitándose las gafas. Este asintió - Bueno, ¿alguien aviso a la señorita Granger y al joven Weasley?

Nadie respondió.

-Entonces creo que alguien debería hacerlo –dice dirigiéndose a Draco- ¿Qué le parece a usted joven Malfoy?

Este volvió a asentir y fue en busca de la comadreja y la sabelotodo. Subió hasta la torre y pregunto por ellos, pero le dijeron que se habían ido rápidamente en busca de Potter. Ya pasado un tiempo decidió volver a su habitación y los vio hablando con Zabini.

-No, pero tampoco esta Draco –les respondió Zabini. Hermione y Ron se preocuparon más, y si Malfoy decidía hacerle algo.

-Te lo dije Hermione ese hurón está metido en eso –dijo Ron totalmente enfadado.

-Yo no he hecho nada comadreja –le respondió Draco desde detrás.

-¿Tu sabes donde esta Harry? –le pregunto Hermione rápidamente.

-Si, Dumbledore me mando a llamaros –estos le siguieron rápidamente sin decir nada más, estaban muy preocupados.

Les llevo hasta la enfermería y los dos se lanzaron directos a la cama de Potter. Le preguntaron lo sucedido a Dumbledore y este les conto lo sucedido. Hermione se puso a sollozar y Ron totalmente pálido. Como comprendiendo la situación Potter se levanto y Draco se acerco más. No sabía el porqué, pero quería comprobar si Potter estaba bien.

Harry se levanto con un bostezo y miro a todos confundido. Hermione le dio un gran abrazo y Ron le repetía: «No te vayas colega». Harry se quedo mas confundido aún.

-¿Qué sucede? –dijo mirando a los profesores.

-Bueno ayer por la noche tuviste una aventurilla con el señor Malfoy –le dijo gentilmente Dumbledore. Harry le busco con la mirada y le encontró sentado en el fondo, detrás de Snape.

-¡Mierda! –dijo avergonzado- Pensé que solo fue un sueño.

-Pues no lo fue Potter –le respondió secamente- Deberías ir a revisarte esa cabezota tuya cuatro ojos.

Draco se levanto y se fue enfadado. McGonagall carraspeo y Snape solo emitió un gruñido y salió también de la sala.

-Ese hurón maldito –dijo Ron.

-¡Cállate Ron! Si no fuese por él Harry estaría muerto –y se puso a sollozar.

-Bueno coincido con el joven Malfoy en que deberían revisarte, no la cabeza, pero tu estado físico tal vez. Ahora creo que debemos dejarlos solos ¿no crees Minerva? –le dijo a la profesora esta solo le miro con el seño arrugado y salió junto con él.

-He Hermione para, que no tengo nada –le dijo pero esta seguía mirándole triste, al igual que Ron- Estaba cansado, algo agobiado por la cantidad de deberes que nos han dejado, pensando en cómo llegue aquí y claro si es real o no. Creo que tanto pensar se quemo el cerebro, pero no intente suicidarme solo me iba a sentar en la cornisa de la ventana y bueno Malfoy me sujeto.

-¿Entonces ese Hurón se ha inventado todo esto? –le dijo Ron enfadado.

-No –le dijo cansinamente- Yo había comentado algo estúpido como que si me tiraba por la ventana no moriría si no despertaría ya que se trataba de un sueño.

-Jolín, si te pones en esas, normal que el hurón se lo crea.

-Bueno, ¿eso quiere decir que no intentaste suicidarte? -dijo Hermione y Harry asintió- Pero aún así estas algo alterado, ¿Cómo se te ocurre plantearte semejante cosa enserio? Vas a terminar como Lockhart si sigues así.

Harry y Ron hicieron gestos de querer vomitar. Hermione rodo los ojos eran tan infantiles.

-Bueno ahora que estas mejor creo que deberíamos volver a clase, te has perdido ya dos clases y nosotros una.

-¡Por Merlín! ¡Qué hemos hecho! no nos castigues –dijo Ron en tono dramático. Hermione le dio en la cabeza con uno de sus libros.

-Bueno, pero antes debemos bajarte el uniforme ¿no pensaras subir en pantalón de dormir, no? –le dijo Hermione irónica. Se despidieron de él y subieron a la torre.

Draco los vio salir y entró a la enfermería, tenía que hablar con Potter.

La parte del suicidio no se ni como lo escribí. Os recomiendo que no pongáis en vuestro reproductor de música la canción Lullaby de Byeong-Woo Lee. Creareis cosas extrañas. Pero si queréis soñar tenéis que oírla.

Saludos MeLiSiTaNs