Esta historia es realizada sin fines de lucro con el único fin de entretener
Los personajes son creados por la escritora Kyōko Mizuki, uno de los seudónimos de Keiko Nagita, y la mangaka Yumiko Igarashi, seudónimo de Yumiko Fijii, publicado en Japón por Kōdansha Ltd. desde 1975 a 1979
UNA MIRADA INCOMODA
- No, Albert tengo entendido que el hombre está tan enfermo, que ya no se está haciendo cargo de nada, o eso es lo que se dice, quien está realizando la anulación es Elroy Andrew
- ¿Por que esa mujer quiere hacer eso? Cada vez, que el nombre de esta mujer tan siquiera es mencionado es un conflicto en donde Candy siempre se ve afectada, Albert estaba molesto mientras ella lloraba desconsolada en silencio
- Candy, Candy la llamaba Albert sin hacerle reaccionar, - Candy corazón, por favor, al escuchar esto esto último la rubia levanto su rostro, viendo al Señor William contestó
- La señora Elroy nunca me quiso, siempre se opuso a que el abuelo William me adoptara
- Vamos ánimo Candy de todas maneras ya tu no utilizas ese apellido, refutó molesto Mac Gregor al ver como la pequeña Candy lloraba por culpa de los Andrew
- No lloro por eso, es que ellos... Ellos mi familia Stear, Archie y Anthony ellos siempre fueron mi familia, nuevamente rompió en Llanto sin poder evitarlo
- Pequeña ellos siempre serán tu familia, tu sabes que ellos te aman, seas que legalmente lleves el apellido Andrew o no
- Si Albert, yo lo se Anthony y los chicos siempre estarán en mi corazón, sin más Candy se abrazo a Albert y ante un William MacGrgor asombrado, que no terminaba de entender la relación de estos dos, a l ver cómo se abrazaban estrechamente
- Entonces arriba ese ánimo, Stear y Archie siempre serán tus primos y estarán pendientes de ti, vamos Candy sonríe y trata de ve r el lado positivo de todo esto, Candy poco a poco fue esbozado una sonrisa al comprender lo que todo aquello implicaba
- ¿Albert el permiso? El rubio le guiño un ojo y ella se tranquilizó
- ¿Señor Mac Gregor Usted sabe en donde se encuentra el abuelo William? Me gustaría verlo y agradecerle todo lo que hizo por mí, al escucharla decir esto se sentó junto a ella
- No hija, desde que el antiguo patriarca del Clan Andrew falleció, todo ha sido un misterio, yo recuerdo que en ese tiempo nos encontramos Lucy y yo en Escocia, todo aquello fue muy confuso, pues no se dio a conocer al bendito sucesor, el rumor que se escuchaba era que se encontraba acá en América y que los negocios serían llevados desde acá por algún asunto familiar
- ¿Candy tu sabes? Desde que me conociste y me confundieras con ese hombre te dije que no soporto a los Andrew, y no quiero tener nada que ver con ellos, no quiero tener ninguna relación con esa familia, por ellos en los últimos años perdí muchos negocios, que han dejado sin trabajo a muchas familias, por culpa de Raimon Leagan perdí muchas inversiones estos últimos cuatro años, no soporto a esa gente que pisotea la dignidad de los demás, por dinero
- Ok.. Ok ya no se altere, Hasta donde yo se el Señor Leagan no es una mala persona, al igual que él, George solo recibe instrucciones, yo estoy segura que no fue William Andrew quien hizo esas cosas, tuvo que ser alguien más, Señor William ponga se a pensar ¿si no como se molestó en adoptar a una pobre huérfana que ni siquiera conoce? Por un momento los dos hombres se quedaron en silencio sin saber que decir, después de unos minutos el rubio comenzó a hablar
- Señor William yo conozco a los chicos Andrew y le aseguro que no son malas personas, cosa que no puedo decir de las mujeres de esa familia
- ¿Hijo estas seguro? Preguntó Mac Gregor viendo directamente a los ojos a Albert
- Si, claro que estoy seguro ellos me ayudaron mucho cuándo Candy me encontró sin memoria en el hospital
- Ummm, fue la única respuesta del hombre mayor que paseaba su mirada de un rubio a otro, pensando que pronto podría indagar que tipo de relación llevaba ese par, en cuanto adoptara a Candy esté muchachito le tendría que explicar muchas cosas y entregarle cuentas
Candy al observar a Mac Gregor y viendo como los observaba y la dirección que estaba tomado aquella conversación, agradeció la llegada del ama de llaves con las bebidas
- Estos juguitos están bien para Estos muchachitos, a mi tráigame un whisky o un coñac por favor ¿Albert tu no quieres uno? Albert enseguida se atoro con lo que bebía, mientras se giraba a ver a su pequeña, quién los miraba con ojos inquisidores a los dos
- Acá ninguno de los dos va a tomar otra cosa que no sea jugo de naranja bien frío ¿entendido?
- Vamos será una copa nada más, alegaba el viejo testarudo con aire autoritario y la rubia lo miraba desafiante
- Pues como su enfermera yo le digo que NO
Albert no dejaba de reír al ver como aquel hombre era mangoneado por esa pequeña mujer, que en lugar de una enfermera parecía estar regañando a un niño pequeño, mientras aquella escena se desarrollaba en el jardín, el abogado Alexander Makensy observaba desde un ventanal, pero su atención se centraba en esa chica rubia, el joven abogado miraba absorto los movimientos de la joven sin perder detalles, Albert al sentir algo extraño giró para encontrarse con la figura de aquel hombre que ni parpadeaba al seguir con la mirada los movimientos de su pequeña, sin saber por qué el sentir la presencia de aquel hombre activo las alarmas en él
Sin pensarlo se acerco a la rubia y la tomó de la mano, el Señor Mac Gregor al observar se puso serio al ver como el rubio la pegaba a su cuerpo, en ese momento Mac Gregor observó un cambio de actitud del joven y la expresión de su cara y volteo hacia la casa para ver aquel hombre extraño en su sala
Aun cuando no era nada raro que el rubio la tomará de la mano, ella sintió algo extraño y sin pensarlo lo abrazó de la cintura y escondió su cara en su fuerte pecho, él suspiró a abrazándola con mucha fuerza
- ¿Sabes que eres mi vida entera verdad?
- Si y tu la mía Albert, ella se separó lentamente de él y poniéndose en puntillas le dio un beso en los labios, primero fue sólo un roce pero poco a poco se hizo más intenso, sin muchas ganas Albert rompió el beso para levantarla y darle vueltas en el aire sin importar que los estuvieran observando desde la ventana
La atención de Alexander Makensy fue interrumpido por el sonido de pasos a su espalda
- Buenos Días ¿En qué puedo servirle dijo el Señor Mac Gregor con un tono de voz bastante fuerte?
- Oh, Buenos días vengo a conversar con el Señor Más c Gregor, si es tan amable de avisarle, Mac Gregor se molestó por aquella respuesta y enseguida le preguntó
- ¿Cómo para qué busca usted el Señor Mac Gregor?
- Disculpe pero el motivo de mi entrevista es confidencial
Mac Gregor Abrió sus ojos cómo platos al escuchar la respuesta que aquel descarado joven le dio
- ¿Podría decirme a quién debo anunciar? El hombre al escuchar esto de manera descarada se volteó a ver de arriba a bajo al viejo que prendía interrogarlo, sin responder volvió su mirada nuevamente para ver hacia donde se encontraban Albert, Candy y miena
- Dígale que Alexander Makensy le busca, sin quitar su mirada de Candy el hombre ni tan siquiera volteó a mirar a quien le hablaba
Continuará...
