Aquí el maravilloso capítulo cuatro… la verdad creo que este es mi capítulo favorito. En fin… lean y disfruten!

Capítulo 4

La posición del sol demostraba lo cerca que la hora del almuerzo se hallaba, los cuatro europeos salían del hotel, y se dirigían hacía la chocolatería bajo la dirección de Francis. El clima otoñal empezaba a remarcarse en el ambiente; un arboles gigantescos le daban una belleza inigualable al sendero que habían decidido tomar.

Finalmente llegaron a la pequeña chocolatería, no se hallaba tan lejos del hotel realmente.

Al ingresar al local, el delicioso aroma del producto inundó los sentidos de todos los presentes; observaron a la pequeña figura de una joven que acomodaba unos cuantos chocolates en las vitrinas, al parecer no se había percatado de la presencia de los recién llegados, pues no se había volteado en ningún momento, no parecía haber nadie más que le acompañase. Francis se acercó a ella de manera sigilosa y se posicionó tras su espalda, inclinándose solamente lo necesario para poder susurrarle un "Bonjour, Lily." Lo que no esperaba el francés, fue el golpe que recibió justamente después de haber asustado a la rubia.

Unas risas para nada disimuladas se dejaron escuchar, haciendo que la joven de ojos verdes volteará a ver a los otros presentes, inmediatamente se disculpó con todos ellos, y principalmente con el francés por su descortesía. Lo primero que Gilbert y Antonio vieron a Lily como si fuese la persona más adorable que jamás hubiesen conocido, el español fue el primero en presentarse ante la joven, con una cálida sonrisa se le acercó a la rubia y le dijo de manera energética – ¡Hola me llamo Antonio Fernández Carriedo, pero puedes llamarme Tony! Soy español por cierto. —luego de lo cual le beso en ambas mejillas, Lily entró en estado de shock; ¿acaso era normal tanta afectividad viniendo de un extraño? Las diferencias culturales a veces asustan demasiado.

Antonio recibió un golpe en la cabeza por parte del alemán, por lo que volteo a verle adolorido y con ojos llorosos, Gilbert simplemente ignoro al español y se dirigió a la joven con un saludo de mano, "Guten tag señorita, hoy tienes la maravillosa oportunidad de conocer al asombroso Gilbert Beilschmidt, sé que es un honor tener la oportunidad conocerme en persona, pero debo admitir que sería una pena si Francis no nos hubiera hablado de este lugar, en ese caso sería yo el que hubiese perdido la oportunidad de conocerte, Gilbird también está encantado de conocerte"— Lo último lo dijo mientras señalaba al pajarito que revoloteaba sobres su cabeza, los demás presentes vieron a Gilbert de forma extraña, ¿desde cuándo solía el alemán dar ese tipo de presentaciones? Usualmente siempre era: Soy el asombros Gilbert Beilschmidt, y eso significa que mí asombrosa persona es más importante e increíble que al tuya.

Lily ya no sabía que pensar al respecto, ese grupo era demasiado extraño.

Volteó a ver al último integrante del grupo, un joven de cabello castaño y lentes, el austriaco se presentó de manera apropiada diciendo—Lamento el comportamiento de esos tres, hay veces que se esfuerzan por poner en vergüenza el nombre de la compañía. Mi nombre es Roderich Edelstein y soy el encargado de relaciones públicas. —Le tendió la mano a Lily y la observó detenidamente, algo había en ella que le parecía familiar. En cambio la liechtensteiniana estaba agradecida de que hubiese alguien normal entre ese grupo.

– Lily, ¿está tu hermano aquí? Nos gustaría hablar con él sobre la oferta que le hice ayer. —La voz francesa se dejó escuchar repentinamente. A lo que la rubia se dirigió hacia la puerta que se hallaba al otro lado del mostrador, antes de atravesarla se volteó a ellos nuevamente y les pidió que tomasen el chocolate que quisiesen mientras esperaban, luego de lo cual desapareció tras la puerta.

Ninguno de los cuatro perdió la oportunidad de desperdiciar la deliciosa oferta que habían recibido de parte de la pequeña rubia. El francés nuevamente volvió a escoger una de las delicadas rosas que había degustado anteriormente, mientras que el español optó por escoger un chocolate con una curiosa forma de tomate, Gilbert tomo uno de los que tenían la forma de polluelos, el austriaco tomo uno al azar. Definitivamente esa tienda poseía una gran variedad de chocolates…

Pero ¿Por qué el austriaco decidió tomar uno al azar? Tanta experiencia en su trabajo le dejaba ver lo que Lily estaba tratando de hacer, técnicamente les estaba dando a escoger el chocolate que quisiesen para que ellos mismos juzgaran el producto basados en su propios gustos, comenzando por la forma y luego el sabor. Ellos escogerían lo que les atrajera y luego se convencerían de que realmente lo necesitaban; sin embargo, había algo que no encajaba… Lily no parecía una persona que pensase de esa forma, alguien más debería de haber pensado en ese plan, la pregunta era ¿Quién había sido capaz de pensar en algo así estando en ese pequeño pueblo?

Lily se hallaba del otro lado de la puerta en busca de su hermano, realmente esperaba que la idea de Vincent funcionara, el holandés respetaba la decisión del suizo de no querer aceptar la oferta, pero antes de irse a dormir Lily le había convencido de que la idea de hacer que su hermano aceptase unirse a esa compañía les traería grandes beneficios, y así Vincent se convirtió en cómplice de la pequeña rubia.

—Hermano, te están buscando en la entrada. —Lily no se arriesgaría a decirle quienes le buscaban, conociéndole atravesaría la puerta llevando consigo su escopeta y amenazaría a los otros con tal de que no volviesen a aparecer por ahí.

Vash simplemente volteo a verla y asintió dándole a entender que le había escuchado, dejando lo que se hallaba haciendo siguió a su hermana al otro lado de la puerta, y se arrepintió al instante…


Los tres chiflados que acompañaban a Roderich no habían parado de probar cuanto chocolate tuvieran frente a ellos, pagar por todo eso sería algo doloroso para el austriaco, por supuesto que utilizaría el dinero de la compañía… aun así dinero es dinero, y siempre duele verlo desaparecer gracias a los caprichos de otros.

La puerta por la que Lily había desaparecido previamente se abrió una vez más; sin embargo, el austriaco nunca hubiese imaginado que el talento prodigio que Francis quería en la compañía sería el joven que se hallaba junto a la rubia, el cual en efecto, les observaba con una mirada de odio. Pero al parecer parecía verle con odio principalmente a él.

Esa mirada de rencor la había visto anteriormente, fue hasta ese momento que el austriaco supo porque Lily se le hacía familiar.

Vash Zwingli volvía a hacer presencia en su vida, y al parecer no había cambiado demasiado desde la última vez que le vio.


Flashback

Lugar actual: Suiza.

Un niño húngaro golpeaba al pobre austriaco que no sabía cómo defenderse, el húngaro tenía demasiada fuerza, pero al darse cuenta que Roderich no podía ni sabía atacarle decidió dejarle tirado en el suelo. Lagrimas querían bañar las mejillas del austriaco, le dolía todo el cuerpo y cada movimiento efectuaba le causaba un dolor insufrible, no entendía de donde había sacado tanta fuerza el húngaro, hasta donde él sabía era un niño al que le decían Eli, y su cuerpo no se miraba demasiado fuerte, además que era un año menor que él. Escuchó pasos acercársele y temió que el húngaro hubiese vuelto para apuñalarle nuevamente, pero en vez de sentir nuevamente una paliza sintió como alguien trataba de ayudarle.

–Hey, ¿Puedes levantarte?—Roderich dirigió la vista hacia el extraño; un niño rubio de cabellos rubios y despeinado que le observaba con unos ojos verdes. La mirada de su socorredor era la misma de un niño gruñón y amargado.; el austriaco aceptó lo ayuda del desconocido, y desde ese entonces el rubio siempre le ayudaba a volver a casa después de ser brutalmente magullado por otros.

A Vash no le agradaba demasiado la idea de estar recogiendo del suelo al debilucho de Roderich cada vez que este se veía involucrado en peleas que jamás ganaba; sin embargo, después de las 52 veces que le había ayudado, sus servicios de socorredor terminaron cuando él tuvo que mudarse a Bélgica.

Flashback End.


En la actualidad nuevamente… (Por si ya lo olvidaste, estamos en una chocolatería en Bélgica.)

Lily podía sentir la tensión en el ambiente, no había duda alguna que su hermano perdería la poca paciencia que le quedaba.

– ¿Por qué estás aquí?—La voz del suizo fue la primera en dejarse oír; todos los presentes observaron a Roderich, ninguno sabía que ellos se conocían.

–Solo vine a hacer mi trabajo. ¿Hay algún problema con ello?—La respuesta del austriaco hizo que Vash endureciera aún más su mirada.

–No hay nada que tú o esos tres que te acompañan tengan que hacer aquí. —Roderich suspiró.

—Nunca vas a cambiar. ¿No es así, Vash?—El aludido no menciono palabra alguna.

—Como ya es hora del almuerzo, ¿No les gustaría que comamos juntos? Nosotros pagaremos. —Lily aceptó inmediatamente sin permitir que su hermano se negase. El cual simplemente aceptó con la excusa de que iría solamente porque ahorrar era maravilloso y no debía desaprovechar una oportunidad para ello.

Mientras salían de la chocolatería Gilbert se acercó a Roderich y le dijo que Antonio, Francis y el tenían otros asuntos que tratar en ese momento por lo que debía que continuar su misión de convencer al rubio gruñón de unírseles. El austriaco frunció el ceño y estuvo a punto de replicar; sin embargo, Gilbert no le permitió decir palabra alguna pues volvió a tomar la palabra para anunciarle que ayer mientras él dormía, Antonio y Francis encontraron a los de "Boreal Lights" y seguramente eso les causaría problemas, por lo que les permitió dejarle solo con los otros dos.

Las palabras de Gilbert perturbaron al austriaco; Boreal Light era su mayor competencia, una compañía creada en el norte de Europa… algo debían de estar planeando en su contra para que estuviesen en Bélgica al mismo tiempo que ellos.

–Señor Roderich, ¿sucede algo? ¿A dónde fueron sus amigos?—La voz de Lily sacó de sus pensamiento al austriaco, el cual amablemente le pidió que le llamase simplemente Roderich, pues solamente era un año mayor que su hermano, y en cuanto a las otras preguntas simplemente le dijo que los otros tenían demasiado trabajo por terminar, y debido a ello era necesario que se retiraran. Vash se limitó a observarle en silencio mientras caminaban hacia un restaurante cercano.


En un parque

Una joven de cabello largo rubio platinado caminaba con una mirada seria, una mujer hermosa a la vista de cualquiera, llevaba un vestido azul el cual combinaba a la perfección con sus ojos, los cuales eran del mismo tono profundo.

La joven buscaba con la mirada a alguien; sus ojos se posaron en una figura que se hallaba en una banca cercana a una fuente. Se dirigió hacia esa dirección y se sentó al lado de un joven de cabello rubio claro, el cual se encontraba leyendo un libro sobre mitología nórdica; sus ojos azules compartían la misma falta de expresión que los de la joven, le dirigió la mirada y con una monótona voz dijo:

–Llegas tarde Natalya. —La aludida bufó antes de replicar –El trabajo de calidad requiere tiempo, además no es como si tuvieras prisa por volver a Dinamarca ¿No es así, Lukas?

El rubio no mencionó nada; ella tenía razón, no quería volver a Dinamarca para presenciar las ridículas peleas de sus primos… el solamente quería regresar a Noruega; su país natal, pero por culpa de ser el hijo de uno de los co-fundadores de Boreal Lights su deber como heredero era participar en las ridículas negociaciones de la compañía, eso no era algo que le molestase realmente… el problema era que él no era el único que se veía involucrado.

Emil… su queridísimo hermanastro menor, el cual había nacido en Islandia no había podido disfrutar de una niñez como un niño normal merecía, había sido involucrado en los negocios a temprana edad. Otro de los involucrados era Tino, su primo de Finlandia, el cual pasaba demasiado tiempo con Berwald, su primo de Suecia; sin embargo, lo que más le molestaba era su primo de Dinamarca… Mikkel. El ruidoso danés del que todas las chicas se enamoraban por ser un multimillonario encantador, un hombre energético que le regalaba las más sinceras sonrisas a todo el mundo… y para colmo el heredero principal de la compañía.

Lo único de lo que le podía estar agradecido era de esa loca idea que tuvo sobre mandarlo a Bélgica, pues se había enterado de que la compañía que les hacía competencia se hallaría allí por asuntos de negocios, y como ahora su deber era interferir en ellos…. Y para eso necesitaba a Natalya.


¿Sentiste una clase de Deja vu al leer este capítulo? Si lo hiciste felicidades! Te diste cuenta que este capítulo tiene partes de los episodios 24 y 25 de Axis Powers…

QUE VIVA HETALIA!

Creo que ya todos sabemos que quien es quien… pero aun así lo escribiré.

Natalya es Bielorrusia o Belarus… como gustes llamarle, (a mí me gusta más Belarus.)

Lukas es Noruega

Emil es Islandia

Tino es Finlandia

Berwald es Suecia

Mikkel es Dinamarca

Hasta entonces… Sayonara!