Capitulo 03: El enemigo se revela
Los ojos de Floema se llenaron de una furia extrema al observar a Núber
"¡TU!"
Floema, con una fuerza sorprendente, partió el cuello del hombre y después de soltarlo, dirigió su mano izquierda hacia Núber, quien pensó que lo iba a Señalar, pero de pronto, una luz azul salio de su mano y se dirigió a Núber, pero el se encontraba paralizado, quiso moverse a un lado pero sus piernas no respondieron, y con una gran sorpresa, vio su mano derecha hacer un ademán y la luz reboto en su mano con un simple roce; La luz fue hacia un librero, que al recibir el impacto se encendió momentáneamente en llamas azules mientras caía hecho trizas.
De pronto, la boca de Núber se abrió, y de ella no salio su propia voz...
"Cannabis, dehtente, teh lo ruhegoo"
"¡NO!, has lohgrado dehtenerme anhtez...pehro aa yegahdo my thurno..."
Núber estaba muy confundido y estaba por decir "¿Que esta pasando?, pero justo antes, una voz en algún lugar dentro de su cerebro le dijo:
"Dhizculhpa mee, no prettenhdo uzar thu kueerpoor muhcho tihempo"
Núber guardo silencio entonces y observo, como Floema y el, es decir...Súber controlando su cuerpo...peleaban. Durante la pelea, Núber notó que ella no había cambiado en nada, no había adquirido una piel casi blanca, ni su pelo u ojos habían cambiado y su estatura era la misma de cuando la vio por última vez. Quizás lo único que había cambiado, era que novestía la ropa común de los Suenbo, si no que una armadura de metal, y una capa muy larga de color negro, además de que sus ojos mostraban una furia y odio incontenibles.
La pelea los llevo hasta afuera de la habitación, donde estaban las escaleras, Floema lanzaba muchas energías de varios colores, casi siempre azul, pero Súber solo esquivaba y cuando podía, golpeaba con su cuerpo. Núber, al notar esto, imagino que pronto perderían, pero no mucho después, ya que las escaleras y otros muros estuvieran deshechos...Floema se detuvo... ¡estaba cansada!
"Yha yhegara ehl dhia dhe tuh mhuerthe ehrmano..."
Y sin decir nada mas, desapareció con un movimiento agitado de su capa, entonces, otra vez, se escucho la voz que le había hablado antes, pero ahora solo dijo una palabra:
"Ghraziaz"
Núber fue enseguida a ver a el hombre, no podía creer que alguien tan fuerte pudiera haber muerto ante una mujer tan delicada como lo había sido Floema. Entro en la habitación buscando el cadáver, pero se llevo una gran sorpresa al verlo de pie y moviendo el cuello, haciendo que los huesos le sonaran, hasta que con un gran crack, la cabeza y el cuello quedaron acomodados en su lugar...
"P-Pero...yo..."
Dijo Núber, muy asustado, temiendo estar viendo a un fantasma
"Bueno, ya lo descubriste, no soy un hombre normal"
"¿Quien es usted?"
"Soy un viajero, como bien me describiste, pero ahora no podemos detenernos a hablar de mi, ¿Que paso con Cannabis?, ¿Lo derrotaste?"
"No, Súber lo hizo..."
"¿Súber?...ah, ya veo... y... ¿has encontrado una salida?"
"S~Si, creo que encontré un medio para salir de aquí, pero, no me cambie el tema, quiero saber quien es usted..."
"Bueno, pues si quieres saber mi nombre, en esta lengua se puede traducir como "Ambiguo", pero puedes llamarme Zard, así me llamaban los noutres..."
"¿Como es que los noutres lo aceptaron en su cultura?"
"Se ve que no conoces mucho de los noutres, ellos son muy amistosos, prefieren la paz a la guerra, es por eso que siempre intentan establecer nuevos comercios con otros pueblos, para establecer una relación pacifica"
"¿Como es que usted tenia el medallón de el cofre donde se encontraban dos esencias encerradas?
"¿Te refieres a las almas de Sùber y Cannabis?, ahora no tengo el tiempo para explicártelo todo, es mejor que nos vayamos ahora, tenemos que detener a Cannabis"
"¿Pero como vamos a hacerlo?, ella te mato y yo solo deje que Sùber usara mi cuerpo, y no creo que pueda hacerlo de nuevo"
"Quizás podamos encontrar algo que nos ayude en la gran ciudad de Gernia"
"¿Gernia?"
"Es donde nacieron Sùber y Cannabis, quizás los noutres nos puedan ayudar"
"Pero acabas de decir que prefieren la paz a tener que pelear"
"Exacto, la prefieren, pero no significa que nunca hayan peleado, son los mejores en cuanto a estrategias en batallas se refiere, bueno, a excepción de una Suenbo llamada Petal, que conocí hace mucho tiempo"
"¿Petal?"
"Si, pero ya basta de conversación, necesitamos irnos, Cannabis no tiene todo su poder aun, pero podría encontrarse con "viejas amistades", debemos prevenirlo, ¿has encontrado la manera de salir de aquí?"
"Si"
Núber toco de inmediato la esfera en el centro de la habitación y el mapa se ilumino
"Llevanos al este, de preferencia cerca Gernia" dijo Zerd, entendiendo enseguida que era un mapa lo que se había iluminado
"¿Donde es Gernia?"
Pregunto Núber, buscando en el mapa
"Esta al este del desierto, entre el pacifico y el desierto, al norte de los volcanes de Aradhe"
Núber encontró enseguida unos volcanes que se encontraban al oeste del pacifico del continente, encima de los volcanes había una luz diminuta, era el lugar mas cercano a el lugar que le indicaba Zerd...y sin decir nada mas, toco a este ultimo y se concentro en esa pequeña lucecita...El peso que sintió sobre sus hombros, era casi insoportable, y sentía en su mano, con la que había tocado a Zerd, un calor tan intenso, que grito, o quiso gritar, pero no se escucho ningún sonido, durante todo este tiempo, Núber se sintió como tragado por la tierra, y viajando a través de ella. Al final, Núber y Zerd aparecieron en una habitación obscura, cayeron de bruces en el suelo helado, y se quedaron ahí un tiempo...pues se habían desmayado.
El primero en despertar fue Zerd, pregunto a gritos donde se encontraba Núber y lo despertó, después le siguió gritando:
"¡COMO TE ATREVES A HACER ESO SIN AVISARME!, ¡SE HA QUEDADO MI MOCHILA ATRAS POR TU CULPA!"
Y los gritos continuaron, hasta que una puerta se abrió, iluminando de inmediato la habitación; Se encontraban entre unas gradas donde había alineados muchas estatuas, todas mirando en dirección de Núber y Zerd, esto provoco que los gritos de Zerd cesaran, sin embargo, un nuevo sonido se produjo al abrirse la puerta, la de una multitud de gente, que se encontraba seguramente afuera. Por la puerta apareció un anciano Sloma, que tenia unas vestimentas muy desgastadas, pero de diseño Suenbo, lo que impresiono a Núber.
"¿Quien esta ahí? Pregunto el anciano, tratando de enfocar en la obscuridad parcial de la enorme habitación.
"¡Identifíquense!" Demando el anciano, Núber se levanto y camino junto a Zerd hacia la parte de la habitación donde iluminaba más la luz del sol
"Somos Zerd y..."
"¡Suber!" grito el anciano, al mirar a Núber, enseguida corrió hacia el y lo jalo hacia la puerta, con mucha excitación; Afuera, Núber observo una gran multitud de hombres enanos y enanas (de la raza Sloma), que estaban a unos metros abajo de la plataforma donde estaban ellos parados
"¡Suber ha regresado!, ¡Ha cumplido su promesa!, ¡Mírenlo hermanos míos!" grito el anciano a todo pulmón hacia la multitud, quien se inundo en gritos, porras y unos que otros sollozos de alegría.
Zerd, intentando no ser muy notado, salio por la puerta y con un intento absurdo de parecer más bajito, bajo las escaleras por donde seguramente había subido aquel anciano enano, algunos Sloma de abajo lo miraron con interés y otros hasta lo señalaron. Núber lo perdió de vista detrás de una casa enana de varios pisos...
Núber fue vitoreado por un largo rato, hasta que la noche comenzó a caer, había intentado decirles que no era en realidad el Súber que ellos conocían (una verdad parcial), pero no le hacían mucho caso, Núber tuvo que preguntarse, si, debido a su altura, su voz no llegaba hasta abajo...Al final, el anciano pidió que durante su estancia en el pueblo, no distrajeran o abordaran a Núber con problemas menores, y prometió que Súber resolvería sus problemas mas agraviantes (Cosa que el no afirmo), en cuanto hubiera se le hubiera dado comida y una cama para descansar de su largo viaje.
La verdad es que Núber estaba muy fascinado con los Sloma, una raza que el solo había visto en una estatua. Todas las casas tenían el mismo estilo crudo y rudimentario por fuera, pero por dentro tenían una gran semejanza con las casas Suenbo, los pisos y paredes eran pintadas para que semejaran madera, cosa que no hacían muy bien, quizás porque nadie conocía en realidad como era la madera, todo lo que construían estaba hecho de metales o barro grisáceo.
El anciano que lo había mostrado a toda esa multitud, lo llevo hasta su casa, o al menos, al patio de su casa, porque Núber no podía entrar en ella. El patio estaba rodeado de una barda hecha de concreto, la cual, los demás Sloma no podían atravesar, pero Núber solamente levanto un pie y cruzo la barda. Ahí, el anciano se presento.
"Lamento como se comporta nuestra gente, ellos no están acostumbrados a alguien, bueno, alguien tan alto como tu"
"No se disculpe, yo tampoco estoy tan acostumbrado..." Quizás Núber pensaba decir "a gente tan enana", pero prefirió callárselo.
"Si, ya veo que no eres Súber, cuando te vi por primera vez, no tenia duda, pero dime, ¿Como te llamas?"
"Núber" dijo este, y el anciano reprimió una risa, Núber lo noto y el anciano se disculpo
"Lo siento, no era mi intención...pero no pareces... ¿no conoces el lenguaje Noutres?"
"No" dijo Núber sinceramente. "¿Porque lo dice?"
"No tienes la postura de los tuyos, te encorvas al sentarte, y tus ojos, no denotan la sabiduría que frecuentemente se ve en los ojos de los Noutres..."
"Tiene razón, y quizás le parezca una locura que le diga esto, pero, hasta hace unas horas, yo no era un Noutres, si no un Suenbo"
"¡Ah!, ¡Un Suenbo!, ¿Y como se ha producido dicho cambio?, con magia supongo..." intuyo el anciano, diciendo esto ultimo mas para si mismo, que para Núber.
"Así es" corroboro Núber, y después, recordó en lo que había pasado, y porque se encontraba ahí, y recordó a Zerd...
"Venia un hombre conmigo, casi de mi estatura..."
"Ah si, unos soldados lo encontraron en uno de los túneles subterráneos, y lo atraparon, pensaron que había cruzado la serpiente roja, pero les he dicho que es amigo tuyo y que lo traten bien, ¿he hecho lo correcto?, ¿quizás quieras que lo mantengan prisionero?"
"No, es amigo mío, ¿Ha dicho serpiente roja?"
"Así es, es nuestra principal preocupación, es un rió de lava subterráneo, por donde antes podíamos cruzar y llegar a las faldas de este volcán...pero ahora, han pasado cinco años desde la ultima vez que el volcán se agito, fue entonces que el camino se inundo en lava, y desde entonces nos quedamos atrapados aquí"
"¿En serio?, como han logrado sobrevivir desde entonces?"
"Oh, a través de los años, muchos nos comenzamos a volver flojos, y para no bajar a la "tierra plana", habíamos traído animales y semillas para plantar, tenemos suficientes recursos para sobrevivir"
"Pero, entonces, ¿como es que la serpiente supone una amenaza para ustedes"
"Ah bueno, es que este volcán había estado inactivo por muchos años, pero al parecer a vuelto a "encenderse", y desde hace cinco años los terremotos son cada vez mas frecuentes, un grupo de ancianos dedicados en el asunto han determinado que muy pronto, el volcán hará erupción, matándonos a todos"
"Oh, ya veo"
"Fue un buen momento en el que llegaste, todos estaban desesperados por que les buscara una salida de aquí...pero ahora que tu estas aquí...supongo que, puedes resolvernos este problema, ¿no es cierto?"
"Ah, si, creo que puedo hacer algo" mintió Núber
"¡Genial!, bien, ahora...he mandado preparar una suculenta cena para ti, y a falta de otra cosa mejor... ¿quizás podrías dormir aquí? El pasto supondrá una buena cama, en cuanto a un lugar para descansar la cabeza... también he ordenado que construyan una gran almohada para ti"
"Muchas gracias, no debió molestarse" dijo Núber, apenado por su recién mentira.
"Faltaba mas, mañana te reunirás con tu amigo, para que empiecen a trabajar en el problema, ¿de acuerdo?"
"Claro"
Núber ceno unos excéntrica cena, la cual no le lleno por completo el estomago, y descansó bajo el manto celestial, que mostraba unas estrellas brillantes, y antes de caer en el profundo sueño, se pregunto si podría hacer algo en verdad útil por los Sloma. A la mañana siguiente, Núber descubrió que su sueño había sido agitado, causando la destrucción de uno de los muros alrededor del patio trasero. Núber se disculpo y prometió que el lo arreglaría en cuanto le llevaran lo necesario para arreglarlo, el anciano dijo que era innecesario, ya que pronto dejarían de vivir ahí porque Núber les encontraría una manera de bajar del Volcán.
"¿Que tienes en mente?" le pregunto Zerd a Núber cuando este lo contó lo que había platicado con el anciano, ambos se encontraban solos en la habitación, donde habían llegado, llena de estatuas alrededor de ellos, ahora se encontraba mas iluminada porque Núber había pedido que abrieran los ventanales superiores, por donde entraban de lleno los rayos de sol.
"Pensé que quizás tu tendrías la solución a este problema, los Noutres te enseñaron muchas cosas, ¿no?"
"Como salvar a un pueblo Sloma de una erupción de volcán, no fue uno de los temas que mas aborde con ellos"
"Pero tu... yo pensé..."
"Pensar no va bien contigo" dijo Zerd, rudamente, Núber bajo la cabeza, estaba muy apenado, no sabia que hacer para salvar a tanta gente, y Zerd parecía no tener solución a su problema, fue entonces que lo noto, un orificio en medio de la habitación, donde algo embonaba ahí, algo que tenia mucho tiempo en ausencia, pues la capa de polvo ya era muy gruesa.
"Sera... ahora vuelvo" dijo Núber, segundos antes de desaparecer por la puerta, regresó minutos más tarde, cargando un pilar de mármol negro de un metro de alto con una esfera negra en el extremo superior. El anciano llegó corriendo detrás de el, muy emocionado. Nuber colocó el pilar en el centro, embonaba muy bien, al colocarlo, la esfera brillo levemente y después, los ojos de todas las estatuas en la habitación, fue tan repentino, que sorprendió a los tres únicos seres vivos en la habitación, después, Núber toco la esfera...tenia un presentimiento...pero no había ningún mapa alrededor...entonces, otro de esos impulsos repentinos inexplicables, lo hizo hablar en voz alta: "Gauu"
