Existen juegos peores…
4to capitulo :D yay. Pues creo que jamás había escrito un fic que gustara tanto y les agradezco a las personas que han estado leyendo este fic y también a las que han dejado reviews :3
Si quieren capítulos más largos o más cortos díganme. Si tienen algunas dudas o alguna sugerencia, adelante pregúntenme (:
Nuevo personaje: Kon será Buttercup.
GuiltyIchihime Gracias por leer el capítulo :D me alegra que te siga gustando cómo va la historia y que parezca interesante, gracias por leer.
ani-chan72 Gracias :D waa que bien que te gusto el cap :3 ¿Cómo que no encontraste el libro? O.o entonces no saben de lo que se pierden en tu país no inventes D: yo moriría jajaja. Kasfjklasjfklsdjlsdaf que rápida! :O wow jajaja ¿lo ves? Una vez que lo lees NO PUEDES DEJARLO!D: es como el pan de cada día. No hay nada que agradecer :') jajaja con que más gente lea los libros y así. Jajajaja creo que te enamoraras de Finnick3 ¿Qué personaje de bleach crees que interprete bien a Finnick? :P
Juan: JUAT! :OOO. Otro perfecto ejemplo lo de adictivos que son los libros. Créeme que me paso lo mismo xD. Haces bien en leer los libros y creme que la película no te decepcionara ; D
Mariel Solemi15: Gracias por leer mi fic y por dejar reviews :D. Contestando a tu pregunta sobre lo de Aizen:Llego al poder con trampas y engaños, eso viene en el 3er libro (Sinsajo) Si es que este fic tiene buen pegue, tal vez escriba también una adaptación del 2 y el 3.
Creme que yo también me robo el corazón (Peeta, en el libro) cuando hizo eso por Katniss :'). Deberás te recomiendo que leas esta trilogía.
Me alegra mucho que te haya gustado mi adaptación :D espero que este capítulo no te decepcione :3
Chocolate caliente.
Después de haber comido como una reina, Mashiro nos lleva a otro compartimiento para ver las cosechas de todos los distritos. Las ceremonias, los nombres, los que se ofrecen voluntarios, los que no lo hacen. Logro recordar la mayoría de las caras de las personas que son tributos: un chico del Distrito 2 que se apresura a ofrecerse como voluntario; una chica con cara de lista del Distrito 5; un chico que parece tener problemas con su pie del Distrito 10; y lo más preocupante, una pequeña niña de doce años –igual que Prim- del Distrito 11. Tiene ojos oscuros y piel blanca, me recuerda tanto a Yuzu. Nadie se ofrece por ella… Y al final, sale nuestra cosecha; yo ofreciéndome voluntaria; Yuzu y mi madre llorando; la caída de Urahara; la desesperación en mi tono de voz; Grimmjow llevándose a Yuzu lejos de mí; después sale el nombre de Ichigo, quien sube al escenario, nos estrechamos la mano, sale el himno del Capitolio y fuera.
-Urahara tiene que aprender a cómo comportarse en televisión- comenta Mashiro acomodándose su vestido. – tremenda escena la que hizo ahí fuera- por su tono, puedo decir que esta disgustada.
-Todos los años se emborracha- responde Ichigo, riendo. -¿Qué se le puede hacer?-
-Se emborracha todos los días- añado aguantando una pequeña risa.
Y hablando del rey de roma: Urahara entra a la habitación tambaleándose y eructando. Es asqueroso.
-¿Me perdí la cena, verdad?- apenas puede hablar; después vomita en la alfombra y cae encima de su mismo vomito. Sigo diciéndolo: Es asqueroso.
Alcohol, vómito y sudor: Una terrible combinación de olores para mi pobre estomago que está repleto de comida y no creo ser la única que siente ganas de vomitar, también Ichigo tiene cara de asco. Nos miramos por un momento casi diciéndonos con la mirada -''Estamos perdidos''- Urahara no es la gran cosa, jamás lo fue, ni siquiera cuando gano los juegos. Pero ahora nosotros dependemos de él, nuestras vidas penden de un frágil hilo. Urahara tendrá que conseguirnos patrocinadores, entrenarnos bien y darnos buenos consejos. Sin embargo, con un hombre como él, es definitivo que no tendremos nada de eso.
Cuando Urahara despierta, pregunta que es lo que le ha pasado y se queja del olor. Claramente no sabe que es él quien huele tan mal.
-Te llevare a tu habitación. Te ayudare a limpiarte- dice Ichigo.
Llevar a Urahara hasta su habitación fue un martirio, es pesado, huele mal y teníamos que llevarlo a rastras. Cuando llegamos a su habitación, lo metemos en la bañera y le encendemos el agua tibia.
-Sera mejor que te vayas- dice Ichigo –Yo me encargo-
No pienso negarme a tal petición, no podría quedarme aquí y limpiar a Urahara. Me siento un poco agradecida con Ichigo cuando me doy cuenta de que tal vez solo quiere llegar a ser el favorito de Urahara, para que así, sea el a quien le consiga los patrocinadores. Da igual, seguro que Urahara no se acordara de esto mañana.
-Le diré a alguna de las personas del capitolio que te ayuden.
-No hace falta- dice el, sacudiendo la cabeza.
Asiento y me voy a mi habitación sin decir más. Comprendo que Ichigo no quiera la ayuda de las personas del Capitolio, yo tampoco la querría. Está siendo amable, justo como cuando me dio el pan pienso. Seguro por eso no quiso que lo ayudara. La idea me para en seco, las personas amables pueden abrirse paso en mi vida y quedarse ahí. Desde ahora no puedo tener mucho contacto con el chico panadero.
Llego a mi habitación, saco la bolsita de galletas que me regalo el panadero y las tiro por la ventana. No quiero más amabilidades por parte de los panaderos.
Por alguna razón recuerdo un cuaderno que tiene mi madre, en el hay varios dibujos de plantas medicinales que ella utiliza -mi madre y Yuzu son las curanderas del Distrito 12- Mi padre agrego algunas plantas que son comestibles a ese libro, antes de morir. Era un libro bastante completo, venían los usos, las plantas comestibles, las venenosas, las curativas y muchas más. Yo me encargaba de ir a la pradera y llevar de las plantas comestibles a casa y también curativas. Todo esto fue gracias a aquel día que Ichigo me regalo el pan.
Varias cosas me vienen a la mente, y todas tienen que ver con Yuzu y la pradera.
Me quedo mirando por la ventana, con la idea de poder abrirla, saltar del tren, y huir; ser libre así de fácil, no tener que matar a nadie, ser libre. Sin embargo, no puedo hacerlo, si lo hiciera dejaría solo a Ichigo, lo dejaría morir solo y no puedo dejar que muera, se lo debo. Además de que también estaría dejando a Yuzu, Grimmjow, la familia de Grimmjow y a mi madre a su suerte.
Seguramente mi madre y Yuzu dormirán juntas esta noche… y yo, sola. Ni siquiera esta Kon, el horrible gato de Yuzu; seguro que ahora está acurrucado en los brazos de Yuzu, o en la almohada de mi cama.
La cómoda está repleta de camisones, pero no quiero usarlos. Me quito la ropa y me acuesto a dormir en ropa interior. Las sabanas parecen ser de seda, son suaves y el edredón me calienta de inmediato y caigo rendida en un sueño.
-Podríamos hacerlo, irnos de aquí. Huir al bosque.
-Se darían cuenta.
-Puede que no.
-No lograríamos recorrer ni la mitad del camino.
Se trataba de mí y de Grimmjow, en nuestro último día en la pradera. Él me decía que huyéramos al bosque y yo me negué, simplemente no podíamos teníamos familias que cuidar y que alimentar. ¿Qué habría pasado si hubiera huido al bosque? Creo que jamás lo sabré…
Los rayos de la luz del sol comienzan a entrar a la habitación, haciendo pequeños juegos de luces. Oigo a Mashiro del otro lado de la puerta llamándome.
-¡Vamos arriba! ¡hoy será un día muy muy muy muy emocionante!- No son los toques en la puerta lo que hace que me despierte, es su horrenda voz.
Me levanto y vuelvo a ponerme la misma ropa de ayer que no está nada sucia, solo tiene unas cuantas arrugas. La trenza no se decido, no tenían mal aspecto así que me la dejo tal como está.
Cuando entro al comedor, Mashiro está diciendo quien sabe que rayos entre dientes, pero parece estar molesta. Veo a Ichigo comiendo unos panecillos, y tiene la cara un poco roja.
-¡Venga! ¡Siéntate!- exclama Urahara, haciéndome señas con su abanico para que me siente.
Apenas me siento y me traen una bandeja repleta de comida: Patatas, huevos, jamón, panecillos y frutas frescas. Me sirven un poco de jugo de naranja en un elegante vaso. La única vez que he probado las naranjas fue en año nuevo, fue un regalo especial de mi padre. También hay café, que le encanta a mi madre, aunque lo dudo por un momento, claramente el color es más pálido y se ve más espumoso.
-Es chocolate caliente- dice Ichigo- Pruébalo, está bueno.
Le doy un pequeño trago, debo admitirlo probarlo me da un poco de nervios. La boca se me inunda de un delicioso sabor chocolate. Mucho mejor que el sabor amargo del café que toma mi madre; este es dulce y cremoso. No comienzo a comer de lo de más hasta que me termino la taza de chocolate; después comienzo a comer de todo lo que me sirvieron en mi bandeja.
Siento como si mi estómago estuviera a punto de estallar, me recargo sobre la silla y veo a mi compañero. Ichigo sigue troceando algunos pedazos de pan y los moja sobre su chocolate. Urahara no come nada de su bandeja, pero no deja de mezclar su licor con el jugo de naranja. Recuerdo haber visto a Urahara en el Quemador, comprando licor hasta que sus bolsillos quedan vacíos
Detesto a este hombre; es por el que los del Distrito 12 casi nunca ganan. Y no tiene que ver con que nos haga falta entrenamiento, o porque estemos muy mal alimentados. Lo que pasa es que jamás conseguimos patrocinadores. Urahara tiene la culpa de ello; él es el mentor, él tiene que conseguirnos patrocinadores para mantenernos vivos.
-¿Tú vas a aconsejarnos verdad?- pregunto.
-¿Quieres un consejo? Sigue viva- responde y se hecha a reír como idiota.
Cuando miro a Ichigo, me sorprende ver la expresión que tiene en la cara, como si estuviera enojado pensando que es tan amable.
-Que gracioso- dice él. Se acerca a Urahara y le da un golpe en la copa, pronto la copa se hace añicos apenas toca el piso y el líquido se queda esparcido por el suelo.- Pero no para nosotros.
Veo a Urahara indeciso y después le da un puñetazo a Ichigo en la cara, tirándolo al piso. Cuando va a recoger su copa, le clavó un cuchillo interrumpiéndole llegar a su botella; por poco logro cortarle los dedos. Me preparo para recibir un golpe, pero jamás llega.
-Parece que este año me ha tocado buenos luchadores.
Ichigo se levanta y toma un poco de hielo que estaba en una bandeja y se lo lleva justo a donde le dieron el golpe; donde ahora tiene una marca roja.
-Alto- le ordena Urahara. –Espera a que salga el moretón, si no lo haces todos pensaras que te has peleado con alguien más.
-Es contra las reglas.
-Solo si se dan cuenta. El moretón diría que has luchado con alguien antes de llegar a la arena, y que no te han castigado.- Ahora se vuelve hacia mí.- ¿Qué más puedes hacer con ese cuchillo?
Lo mío son el arco y las flechas, pero también tengo un poco de experiencia lanzando cuchillos. Cuando hiero a un animal con el arco, le clavó un cuchillo antes de acercarme. Ahora me doy cuenta, si quiero la atención de Urahara esta es mi oportunidad. Retiro el cuchillo de la mesa, lo tomo del mango y lo lanza hacia una pared; lo que pasa me sorprende, el cuchillo se quedó clavado con fuerza entre dos paneles de madera, lo que me hace ver como si fuera una profesional tirando cuchillos, cosa que no es así.
-Bueno…- comenta Urahara, caminando alrededor de la mesa, tocando nuestros brazos, examinándonos la cara; parecemos animales. –No esta tan mal, no estamos perdidos. Parecen estar en forma y cuando sus estilistas se hagan cargo de ustedes, serán muy atractivos- yo dudo de lo que él dice y parece que Ichigo también. En los juegos del hambre, los tributos con mejor aspecto logran tener más patrocinadores. –Miren la cosa es así: No se metan con mi bebida y prometo estar sobrio, lo suficiente, como para poder ayudarlo, y tendrán que obedecerme.
No me agrada mucho el trato, pero algo es algo; por lo menos logramos hacer que este hombre nos ofrezca su ayuda a pesar de lo que paso hace rato.
-Me parece bien.- responde Ichigo.
-Entonces ¿Cuál es la mejor estrategia cuando estén en la Cornucopia y…?
-Todo a su tiempo.- me interrumpe el hombre. –En poco tiempo llegaremos a la estación e irán con sus estilistas, seguro no les gustara lo que les hagan, pero no se resistan.
Ichigo y yo asentimos. Urahara toma su botella de licor y sale del vagón con una actitud diferente. La puerta se cierra y el vagón queda a obscuras, a excepción de algunas luces. Tal vez estemos pasando por el túnel que pasa las montañas y te lleva al Capitolio
Odio estar encerrada entre las piedras –es el material con el que construyeron el túnel- me recuerdo a las minas y a la muerte de mi padre, atrapado en ellas, incapaz de lograr salir ver un rayo de luz, enterrado en la oscuridad.
Cuando el tren comienza a frenar, la luz comienza a apoderarse del vagón. Los dos salimos corriendo hacia la ventanilla y lo que vemos es el Capitolio, la ciudad de Panem. Es exactamente como la he visto en la tele –la única forma de conocer Panem a no ser que seas tributo-. Todo esto es demasiado lujo para mí, hay coches de lujo por doquier, enormes rascacielos con estructuras extrañas y los colores son demasiado intensos.
Los ciudadanos comienzan a saludarnos y señalarnos con mucho entusiasmo, dándonos la bienvenida a lo que posiblemente podrá ser nuestro lugar de muerte. Ellos logran hacer el mismo efecto que Urahara tiene en mí: me asquean. Me retiro de la ventana y me voy a sentar, mientras que Ichigo continua en la ventanilla observando las expresiones de esta gente, incluso ha empezado a saludar a aquellas personas con una enorme sonrisa en el rostro. Deja de hacerlo hasta que llegamos a la estación y la gente ya no nos ve.
Se vuelve hacia mí, seguro que noto mi mirada. Se encoge de hombros restando importancia.
-Tal vez sean ricos-
Ahora es cuando comienzo a pensar en todo lo que ha hecho: el apretón de manos que me resulto tan amistoso, su padre prometiéndome cuidar de Yuzu y regalándome galletitas, sus ojos rojos a cada momento, ayudar a Urahara a bañarse y ahora, he aquí Kurosaki Ichigo, saludando a la gente del capitolio como si los conociera de toda la vida.
Tengo el presentimiento de que seguro él ya se está ideando un plan. Es obvio que aún no termina de aceptar que probablemente alguno de estos días este muerto, lo que me dice, que el chico que me regalo hace varios años atrás, ya está tramando algo para matarme en la arena.
FIN
¿Qué tal? ¿Les gusto? Espero que si les haya gustado.
Ya sé que por ahora no ha habido mucho IchiHime. Ya pronto lo tendrán no se preocupen :3
¡Gracias por leer mi fic!
