De verdad gracias por los comentarios, me animan a continuar, siento haber tardado más de lo normal en actualizar.
CAPÍTULO 4
"Confesiones y atrevimientos"
El equipo siete había regresado a la aldea hace apenas media hora, ya se encontraban en la torre de la Hokage dando el informe de su misión realizada con éxito.
Tsunade leía atentamente la información recolectada sobre su querida alumna casi hija.
Los que la miraban podían ver las distintas expresiones que tomaba su cara a meda que seguía leyendo.
Finalizó de leer con el mismo brillo de esperanza que hacía unas horas tenían, y aún tienen, los descubridores de la valiosa información.
Tsunade ordenó traer inmediatamente los supuestos collares que eran la puerta al otro mundo, del museo, tenían que estudiarlos a fondo y aprender a usarlos.
-Bueno, esto nos dice por qué no encontramos el cuerpo de Sakura cuando buscamos.-Dijo Kakashi.
-¡Vieja! ¡hay posibilidad de traer a Sakura-chan de vuelta!-Saltó Naruto emocionado.
-¡Naruto! ¡Deja de llamarme vieja!-Protestó Tsunade mientras lo lanzaba contra la pared, en el fondo estaba tan emocionada como el rubio, pero tenía que hacerse respetar…
-Hmp, dobe, ¿no ves lo que está escrito en el informe? No te hagas ilusiones, puede que no llegara con vida allí…- Comentó Sasuke aparentemente indiferente, aunque no lo demostrara, rezaba a Kami porque Sakura estuviera bien.
Todos se ensombrecieron ante las palabras del pelinegro.
-¡Pero hay posibilidades! ¡¡No debemos rendirnos!! Sakura-chan seguro ha estado esperándonos durante cinco años a que vallamos a por ella, no podemos fallarle…-Porque Naruto no se rendiría sin luchar por su compañera.
Con esas palabras todos recuperaron algo de la ilusión que antes tenían.
De allí a unos minutos, llegaron los ANBU encargados de traer los extraños collares, querían aprender cuanto antes, los pusieron encima de la mesa de la godaime y abrieron el cofre que los guardaba.
Había siete collares perfectamente conservados de forma cuadrada tan grandes como el puño de un niño, eran un metal extraño de color púrpura y que era frío como el hielo seco.
Tsunade comenzó a leer un pergamino antiguo de los que había traído el equipo siete de la guarida, en alto:
Eien, es un mundo paralelo al nuestro donde existe vida y seres humanos.
Hoy en día se utiliza como prisión especial, a la que se envía gran cantidad de personas al año, pero desgraciadamente, existen lo que se llama personas corruptas que son capaces de encerrar allí gente inocente sin ningún remordimiento. Yo no he estado allí, pero he descubierto, por otros que sí llegaron a ir y volver con vida, que es un lugar horrible, no hay nada construido, es una gran selva y, además, no puedes fiarte de nadie, porque la mayoría de los que allí viven son criminales.
No se sabe mucho sobre Eien, puesto que la gente suele morir a las pocas horas de haber entrado debido a las criaturas que allí habitan, o bien han regresado antes de haber explorado lo suficiente por temor…
Existen dos formas de entrar a Eien:
La primera es por los legendarios collares, solo existen cincuenta ejemplares, pero se han perdido la mayoría en el propio mundo, ahora quedan solo diez. Ésta es una forma segura de entrar y salir que garantiza seguridad en todo momento, ya seas shinobi o civil. La tarea, es sencilla, solo hay que introducir chakra en ellos, hasta que aparezca la puerta de Eien.
La segunda forma de entrar es extremadamente riesgosa, y solo funciona con personas que han sido capaces de modelar chakra y que son capaces de soportar dolor. Un civil normal, no lo aguantaría y solo quedarían cenizas de él… En cambio un shinobi, que está entrenado y tiene cierta resistencia, puede perfectamente pasar.
Consiste en una plataforma, fabricada del mismo material que los collares, al añadirle chakra, no se abre la puerta, sino que te tele transporta directamente a Eien. Hay que tener en cuenta, que la cantidad de metal es mayor que la de un collar, por ello se añade unas mil veces más de chakra para que pueda funcionar, y eso, es algo que una persona normal no es capaz de soportar…
Según lo que he oído, esta forma es extremadamente dolorosa, por ello, esta era la manera de enviar a los presos, un método para sancionar.
Anónimo
-¿De que año es Tsunade-sama?- Preguntó Sai con curiosidad, el pergamino se veía viejo…
-Este escrito fue hecho en el 978.-Contestó ella.
-Ese tal anónimo me cae bien, ¡nos ha dicho todo lo que queríamos!-Dijo emocionado Naruto.
-Bueno, ya vale Naruto-comenzó a hablar Tsunade en tono serio-El equipo siete tiene una misión rango S. Traerán a Sakura de vuelta… Viva o muerta, pero encuéntrenla, esta misión es de tiempo indefinido, ¿aceptan las condiciones?-un escalofrío recorrió su espalda cuando dijo viva o muerta.
-Hai!!-contestaron los cuatro hombres. (sai, Naruto, Sasuke y Kakashi)
-Perfecto, despídanse de quienes se tienen que, descansen y vengan aquí mañana a primera hora, pueden retirarse.
Salieron de la torre, y cada uno se fue por un camino difernte.
Naruto iba caminando, muy serio, raro en él, que siempre iba con una sonrisa de oreja a oreja en la cara y animando a la gente, pero no esta vez. Estaba ansioso por marcharse a buscar a su hermanita, pero a la vez no quería, algo lo retenía. Caminaba mirando al suelo, y cuando levantó la cabeza había llegado a la casa de los Hyùga.
Hinata, pensó triste, hacía tiempo que la chica era importante para él, más que una amiga, pero no se atrevía a decírselo.
Sin ser consciente de lo que hacía, se puso a trepar hasta llegar al balcón.
Hinata, que estaba despierta, peinándose su larga melena azabache frente al espejo, vió en este a Naruto. Shock, así quedó la mente de la pobre chica al ver al rubio, se dio la vuelta lentamente esperando encontrarse el balcón vacío, pensando que era cosa de su imaginación, pero no, allí seguía él. Se quedó quieta un rato hasta que Naruto empezó a hacerle señas.
Se levantó lentamente sonrojada de pies a cabeza y abrió el balcón.
-N…na..ruto-kun, ¿Q…qu…qué haces…aquí?- Preguntó cuando fue capaz de hablar.
-Naruto-kun, ¿estás bien?- Volvió a preguntar.
-Emm, si, lo siento Hinata-chan, pero tenía que hablar contigo. Verás, yo…me voy a una misión, …y no sé cuánto tiempo estaré fuera…-Dijo Naruto mirándola a los ojos-No quería irme sin despedirme de ti, y… quería confesarte algo
A estas alturas, la Hyùga estaba roja a más no poder, pero lo miraba a los ojos atentamente.
-Yo… te quiero decir que me gustaría ser algo más que un amigo para ti, porque tú si eres más que eso para mí…
-Na…na…naruto-kun, ¿lo dices…en…se..rio?- Preguntó ella sin creer lo que oía, el amor de su vida se le estaba declarando…
-¡Claro que sí Hinata-chan!-dijo Naruto muy serio de lo que decía.-Hace tiempo, yo descubrí… que me enamoré de ti
-Naruto-kun, yo he estado enamorada de ti desde la academia…-Decía Hinata muy roja en voz apenas audible pero lo suficiente como para que Naruto lo oyera.
Naruto estaba que no cabía de la felicidad, y en un arrebato, cogió la cara de la chica con sus manos, la acercó a él y la beso, fue un beso tierno, que se fue tornando apasionado, demostrando lo que sentían, al que por supuesto ella correspondió al instante. Hinata enredó sus manos en su pelo rubio atrayéndolo hacia sí, mientras que Naruto puso sus manos en su cintura pegándola a él, poco a poco, la fue recostando sobre la cama, y él se colocó encima, con cuidado para no aplastarla.
Se separaron por falta de aire y se miraron a los ojos, en seguida volvieron a besarse, cada vez con más intensidad, Naruto comenzó a bajarle los tirantes de su fino camisón sin dejar de besarla, una vez que el molesto camisón estuvo fuera de la vista, comenzó a bajar sus labios por el cuello de la pelinegra dando suaves besos. Hinata no se quedaba atrás, decidió dejar a un lado la timidez y comenzó a sacarle la chaqueta y la camisa a él. Comenzó a masajear con sus finas manos el pecho de su ahora amante y a repartir besos en su torso.
Naruto había acabado con su cuello y seguía bajando hasta llegar a sus pechos, los masajeó, y besó haciendo que Hinata gimiera, se despojó de sus pantalones quedando solo en boxes.
Hinata se sonrojó más de lo que ya estaba al notar el enorme bulto de la entrepierna de Naruto.
Él seguía besando sus pechos, a la vez que una mano traviesa descendía por su vientre y bajaba hasta la intimidad de la pelinegra, y masajeaba el clítoris provocando espasmos de placer a ella, y que gimiera, pero gimió aún más cuando introdujo un dedo, a continuación otro y comenzó a moverlos cada vez más rápido. Hinata gimió fuerte cuando tuvo su primer orgasmo de la noche.
Naruto ya no podía más, tenía que hacerla suya, se quitó los boxes, y se posicionó sobre ella, la miró a los ojos como pidiendo su consentimiento para entrar, a lo que esta asintió tímidamente, y la besó entrando en ella despacio para no ser brusco, ella se agarró fuertemente a él y gimió de dolor cuando se introdujo del todo llevándose su himen. Naruto se mantuvo quieto esperando a que se acostumbrara a él, la besó de nuevo como diciéndole que estaba ahí, cosa que la calmó. Hinata enredó sus piernas a la cintura de Nauto para atraerlo más a ella, él entendió la señal y comenzó a moverse dentro de ella, cada vez más rápido, hasta entrar y salir con frenesí, haciendo que ambos llegaran al clímax al mismo tiempo.
Naruto salió de ella y la atrajo hacia sí, abrazándola, se taparon con las mantas y lo último que escucharon fue un te amo. Se quedaron dormidos.
El sonido de un despertador, hacía su función despertando a dos jóvenes que lo que menos quería era despertar.
Hinata levantó la cabeza y el brazo para apagarlo y a continuación despertar a Naruto.
-Naruto-kun, Naruto-kun, despierta que mi familia volverá a casa esta mañana.
-Y menos mal que anoche no estaban…-dijo con una sonrisa zorruna.
Hinata se sonrojó y miró a Naruto, este la miraba con cariño.
-Quiero que seas mi novia, y que me esperes, que me prometas que me vas a esperar.-Dijo él con tono serio mirándola a los ojos.
-Por supuesto que sí, Naruto-kun yo te amo, no sabes cuánto tiempo he esperado que me preguntaras eso.-Dijo abrazándole.
Naruto la besó con ternura, se separaron y quedaron un momento abrazados, se siente tan bien…, pensaban ambos.
-Hinata-chan, tengo que irme, hoy me iré de misión…-Dijo Naruto mientras se vestía.
-Te echaré de menos-Dijo ella triste.
-Y yo a ti, volveré, por ti, volveré con vida.-Dijo él con una sonrisa-Además, aún no soy Hokage, te aseguro que volveré pronto.
-Te creo.-Dijo ella abrazándole.
Te amo-Contestó él.
Y le dio un último beso antes de salir por la ventana camino a la torre de la gondaime repitiéndose a sí mismo que tenía que volver como fuera, hubiese lo que hubiese en Eien, no derrotaría a Naruto Uzumaki.
FIN DEL CAPÍTULO 4
¡Hola!
Bueno, de este capítulo sí que quiero comentarios, sabéis por qué ¿no?
Como he dicho en el primer capítulo y en mi perfil soy novata y no sé si el intento de Lemon me fue bien ¿ustedes que creen?
Eien es una palabra japonesa y significa eternidad.
En los comentarios me decía alguien que quería Naruhina, sinceramente, no esperaba hacerla, pero surgió oportunidad. Por eso este capítulo va dedicado a los fans de esa pareja, porque si no me lo hubierais dicho me habría centrado únicamente en el sasusaku y ya, jeje…
Pero eso sí, no voy a hacer más parejas que esas dos, jeje…¬¬
También había alguien que me decía que en la pelea entre Akatsuki y Konoha no me paré mucho, y tiene razón, bueno, aun así esa no era la pelea central de la historia, habrá más y más detalladas.
Ahora sí me despido,
Saludos, gracias por leer mi fic y sigan comentando.
