Capítulo IV

Where did it all go wrong?

Marzo, 1992

Llovía copiosamente en el centro de Londres, y aquella noche una joven pareja corría bajo la lluvia, con las manos tomadas, al mismo tiempo que llegaba a un pequeño departamento al que la muchacha, cuyo pelo era rosa chicle, se había mudado tras egresar de Hogwarts. Su vida era normalmente perfecta: tenía como novio al chico del cual había estado enamorada durante sus siete años en el colegio, vivía sola en un acogedor departamento y, como si fuera poco, había logrado ingresar a la capacitación para ser auror.

Él aún vivía en La Madriguera, la casa de sus padres, y aún no había decidido algo en qué especializarse. Aún su futuro era muy incierto, pero lo que sí necesitaba urgentemente era un trabajo que le permitiera colaborar con su numerosa familia.

Ese mismo chico, un pelirrojo fornido y muy atractivo, había decidido irla a buscar a la salida de su curso. No parecía una muy buena idea a simple vista, dado que a él le gustaba mucho más caminar que aparecerse, y ese día la lluvia no daba respiro. Como resultado, ambos se habían mojado hasta los huesos, pero, después de todo, él se veía muy sexy al sacarse su ensopada capa. Llevaba una camiseta blanca y lisa, que se había ajustado perfectamente a su cuerpo, dejando traslucir sus marcados pectorales. Por más acostumbrada que estuviera, no podía dejar de admirar cada centímetro de su cuerpo, y, casi que por instinto, acercó una de sus manos hacia su blanca – aunque ahora transparente – camiseta. Qué bien se sentía su calor contrastando con la humedad de alrededor.

Ya en su departamento, Tonks se sacó sus botas militares, que en esos instantes tenían más parecido con una piscina que con cualquier tipo de calzado existente. Con la ayuda de su novio, se retiró su túnica y procedió a escurrirla en un balde que tenía al lado de la puerta, y donde ya se encontraban sus botas. A ella tampoco le sentaba mal el hecho de haber sido agarrada por la feroz lluvia, y fue Charlie ahora quien se deleitó observándola. Su cabello lucía ahora bordó y caía salvajemente sobre sus hombres. Llevaba unos ajustados jeans claros, que el clima había decidido transformar en oscuros, y encima una sencilla camiseta de The Weird Sisters, su banda preferida. Y le marcaba… bueno, le marcaba mucho más de lo que aquel fornido muchacho podía resistir.

Sin quitarle la vista de encima, la tomó por la cintura y la acercó a él. Ella, hipnotizada, simplemente se dejó llevar por los movimientos de Charlie, quien ahora la besaba apasionadamente y suavemente la arrinconaba contra la pared. Cada vez estaban más cerca uno del otro, cada vez sus respiraciones se aceleraban más. Lentamente fueron despojándose de la poca ropa – mojada, por cierto – que aún tenían puesta. Él, mirándola seductoramente, la llevó en brazos hasta la pequeña habitación del apartamento de Tonks que tan bien conocía.

A la mañana siguiente, Tonks despertó en su cama, medio destapada. Notó que no estaba sola, y al mirar a su lado y encontrar a su lado a Charlie la hizo recordar con lujo de detalles todo lo que había sucedido la noche anterior. Como siempre, no le cabía la menor duda de que él era el mejor.

Se levantó, haciendo el menor ruido posible, y se vistió con algunas prendas que encontró en el piso de su habitación – que, vale aclarar, no combinaban en absoluto –. En un par de largos y toscos pasos, pudo dejar el lugar en que su novio aún dormía plácidamente, dirigiéndose a la cocina para darle una pequeña sorpresa mañanera a ese ser hermoso que había tenido durmiendo a su lado.

- Un poco de esto, otro poco de esto… Café… ¿Me falta algo? – recitaba Tonks para sí misma, al tiempo que preparaba el desayuno, aunque no tenía demasiada experiencia con eso de la cocina

- Wingardium Leviosa – con un movimiento de su varita, Tonks encaminó la bandeja rumbo a su habitación. De otra manera, las tostadas y el café que tanto le había costado preparar terminarían como decoración de su colorinche alfombra.

Para asombro de Tonks, Charlie ya estaba sentado en la cama, y desde allí la miraba con una triste sonrisa. Agradeció el gesto que ella había tenido, el de llevarle el desayuno a la cama, y dio un sorbo al café que le había preparado: estaba justo como a él le gustaba. Sin poder evitarlo, una lágrima de gratitud resbaló por su mejilla. Ella no se merecía lo que él estaba a punto de hacerle.

- Nymphadora, tenemos que hablar – dijo Charlie sin siquiera mirarla a los ojos


Enero, 1994

El tiempo había pasado. Las cosas habían cambiado mucho más de lo que le gustaría. De todos los proyectos que había tenido dos años atrás, el único que seguía en pie era el de ser una auror: ya solo le quedaban un par de meses para terminar su capacitación. Tal vez aún lucía como una muchachita joven e inocente, pero lo cierto es que ya no lo era.

Un cierto pelirrojo había arrebatado todo lo bueno que había dentro de ella, no porque le hubiese hecho nada en particular, sino porque se había ido para siempre. Al fin entendía por qué en sus años en Hogwarts nunca quiso decirle qué tenía pensado hacer, mucho menos qué era lo que tanto parloteaba con Hagrid. Y así, amándola y todo, la había dejado sola viviendo en un departamento de Londres, la había dejado por su pasión por los dragones. La había dejado por irse a Rumania, mucho más lejos de lo que ella podría soportar.

En esos dos años no había podido sacárselo de la cabeza ni una vez: cada noche, cuando no podía dormir, él era quien primero le venía a la mente, y con una botella de whisky de fuego en una mano y tabaco en la otra, intentaba olvidarlo. Intentaba olvidar todo lo que habían vivido, sus besos, sus caricias, el contacto de su piel contra la suya. Las dulces palabras, las miradas cómplices, el cosquilleo que le producía tenerlo cerca.

Cada noche sentía un vacío en el pecho. Estaba resignada, pues debía seguir aparentando ser esa chica simpática y risueña que en algún momento fue. No quería que el mundo supiera cuánto le costaba levantarse cada mañana, tras haber llorado durante horas antes de lograr conciliar el sueño, pues ella era nadie más y nadie menos que Nymphadora Tonks.

Sentía una presión en el pecho permanente que a duras penas la dejaba respirar. Por alguna razón, siempre leía y releía las cartas que Charlie le había enviado a lo largo de los años, pero había dos en particular que le rompían el corazón: la primera, en la que le confesó la atracción hacia sus ojos, y la última, la de la despedida.

Él había prometido escribirle frecuentemente, y así lo hizo. Desde su partida, enviaba una lechuza todas las mañanas para mantenerla al tanto de su vida y de cuánto la extrañaba. Pero, sin embargo, ella no pudo soportarlo más. La tristeza se incrementaba con cada carta suya que llegaba, al punto de no poder contestarle por su estado de shock, o por el simple hecho de regar el pergamino con su respuesta con grandes lagrimones. Sufría cada vez más y más, por lo cual tuvo que pedirle, con todo el dolor del mundo, que dejara de enviarle cartas.

Tonks recordaba perfectamente ese día. El día en que su vida dio un giro inesperado, el momento en que el mundo y todas sus fantasías se derrumbaron ante las palabras de un muchacho al que le había dado todo el amor que había prometido. Otra vez Charlie Weasley era el protagonista de uno de los recuerdos que ella nunca podría olvidar.


N/A: ¡Hola! Mil perdones por tardar tanto en actualizar. Ya tenía este capítulo casi terminado, pero no me gustaba mucho cómo me había quedado, estaba demasiado "frío". Para todos aquellos lectores a quienes les haya gustado la pareja Tonks/Charlie, temo decirles que este es su final en mi fanfic (bueno, aunque sea en cuanto a relación formal refiera, porque alguna que otra aventurita...)

Tras la "mala noticia", ¡alégrense! ¡Cada vez está más cerca nuestro adorado Remus!

Ya me veo que este fanfic va a ser bastante largo, pero prometo actualizar lo más seguido que mi cabeza me lo permita. Acuérdense, si les gustó (o si no les gustó también), ¡háganmelo saber! Cualquier recomendación es bienvenida, excepto aquellas que pidan a Remus, ya que, como aclaré muchas veces, esta es una base necesaria que tiene que tener el fic.

Gracias por su atención :P