Disclaimer: Soul Eater ni sus personajes me pertenecen, son de Atsushi Okubo.
Advertencia: Contiene un lenguaje muy ofensivo, porfavor tengan discrecion. ¡No es mi culpa, yo lo adverti!
Perdonen mis faltas de ortografia, pero este Word si que no es bueno del todo. -*
Belive in Destiny for Love
Chapter 4: ¿Problemas o ventajas?
Maka POV
Cuando el teléfono de Soul sonó pensé que sería alguno de sus amigos pero no me imagine en algún momento que era mi enemiga quien estaba molestándolo como de costumbre. Mis ojos se llenaron de puros celos así que mi cuerpo camino hacia el tranquilamente y se lo quite con una sonrisa de victoria, evitando que esa loca contaminara la mente de mi amor.
- ¿Qué demonios estás haciendo? - pregunto en voz baja mientras sus ojos me veían raro.
Puse mi dedo en su boca callándolo para que ella no se diera cuenta de que era yo quien estaba oyéndola. Al principio no entendía porque Kamaye reía frenéticamente hasta escuchar que su esfuerzo por hacerse la más tranquila empeoro sus nervios. Estuvo así un buen tiempo pero no la interrumpí; únicamente lo haría hasta que hable o diga algo estúpido.
Rodé mis ojos esperando a que parara de actuar; minutos después volvió con su plática.
- Perdona es que me pareció divertido tan solo pensar tu cara asustada al escuchar mi tono asesino. – dijo entre risas. – Pero ya, enserio…no te
asustes si estoy por allí, solo cataloguémoslo como una casualidad ¿Si?
- ¡Casualidad mi abuela! Muérete y metete en tus asuntos, ¡Planita!– grite cerrando el teléfono fuertemente.
La sonora risa de mi compañero interrumpió mi molestia, tartamudeo varias cosas pero no podía respirar bien. Sonreí mientras mis mejillas ardían al recordar que esa era una de las cosas que más me gustaban de Soul, era tan divertido pasar un rato con él, aunque sus bromas pesadas sean de lo peor él es quien ha compartido muchos años junto a mí y claro, el que desde hace muchos años me ha flechado el corazón.
- Oye ¿Por cierto que te dijo Kamaye? – pregunto respirando rápidamente.
- Nada importante. – mentí desviando la mirada de su rostro. - Solo dijo cosas por doquier sin sentido, que no debes saber.
- Bien, ya que eres tan abusiva me voy a dormir. – afirmo revolviéndose su hermoso cabello. – Que tengas una buen sueño…- pauso unos segundos con una sonrisa burlona que por poco se escapa su risa, respiro hondamente. - ¡Conmigo!
Cerró la puerta de golpe y le puso seguro. Me puse colorada, ni idea porque dijo eso pero ojala que no sospeche de mi amor, sentiría tristeza porque él al parecer solo como amiga me ve, creo que eso ha sido la razón por la que estoy compitiendo con Kamaye, para que el me vea de otra forma más que una Técnica de Guadaña y no a esa loca de alrededor un metro con sesenta y cinco centímetros.
- ¡Idiota! - grite entrando a mi habitación pero salí inmediatamente con tijeras en mi mano.
Reí macabramente, en cierta parte quería pegarle por ser un pervertido y por otro lado deseaba saber que hacía a estas horas de la noche, se que a esta hora no duerme así que lo veré viendo el techo pensante como supongo que hacen los hombres en la noche. Coloque las tijeras en la
chapa de la puerta, siempre cuidando que no me escuchase. Cuando conseguí que cediera la puerta, entre.
El cuarto estaba con la luz puesta pero Soul dormía mientras su boca estaba abierta y roncaba. No tenía ninguna sabana cubriendo su cuerpo, así pude ver fijamente su camisa naranja y sus bóxers de puntos verdes. Sin pensarlo dos veces tome algo para taparlo, toque indiscretamente su piel tan suave, me traía una sensación cálida que me hacía sentir mejor. Acerque mis labios queriendo ir a los suyos pero me detuve sabiendo que no era lo correcto ni el momento, seguía en una guerra con Kamaye y pueda que no sienta lo mismo por mí.
Preferí ir a su mejilla; así que puse mis labios y se lo di con ternura.
Salí sin hacer ruido hacia el sofá, me tumbe en el con mi mirada desconcertada hacia la pared a mi izquierda.
- ¿Que me está pasando? ¿Porque tendré miedo de decírselo? - me pregunte cerrando mis ojos. - Seré cobarde si nunca lo saco de mi boca...
Un tumbado en el suelo se escucho haciendo que me despertara. Trate de preguntar quién era pero las palabras no me salían, el cuarto se quedo en silencio por unos momentos mientras yo seguía jadeando nerviosa, no fue hasta que los pasos de "esa persona" abrieron la puerta de entrada sin que yo lo notase y corriera por el pasillo en dirección a las gradas.
Puse mi mirada sobre la puerta de Soul, tenía pensado decirle pero no desee despertarlo de sus dulces sueños.
- Joder, todo por amor... - anuncie armándome de valor, yendo detrás de el o ella, sin ayuda; sola y molesta a la vez.
Al salir del apartamento vi una capa negra movida por el frio viento que pasaba por la ventana de ese nivel que supuse que era de esa persona, la cual sospeche que era un hombre pervertido o algo por el estilo, grite furiosa e hizo que se asustara al verme y se fuera como alma que lleva el diablo al igual que yo; ambos bajamos todos los niveles hasta salir a la calle.
Alcanzarlo no fue fácil del todo pero con mi resistencia debido a los duros entrenamientos de Stein dieron fruto en fin de cuentas, no me canse como otras veces que persigo a inútiles como él. Pisándole los talones, tome la capa; lo jale y lo tire al piso de espaldas. El trato de levantarse varias veces pero mi mirada molesta lo hacía sentarse.
- ¿Que hacías en mi casa? -pregunte tomando su cabeza pero guardo silencio. - ¡¿Que hacías allí, bastardo?
Pregunte hasta con insultos pero no hacía nada, parecía que era un muñeco mudo.
- No es imposible que...- negué subiendo su rostro. - ¿Pero qué...? - enuncie tirándolo fuera de mi vista.
No estaba equivocada, era una sandia que con un marcador decía «Te engañe, mira arriba», hice exactamente lo que decía. Su silueta fue reflejada ante la brillante luz de la Luna.
- Tu...- enuncie trayendo una imagen a mi mente.
- Que tengas una Feliz Muerte...- declaro con un cuchillo en su mano izquierda mientras que se quitaba la capa dejándome ver su cabello agarrado en una diminuta cola de caballo, una chica parecida a Kamaye aunque su voz era más como un hombre y desde un principio lo sospeche que no era mujer - Maka Albarn...
Tiro el objeto en dirección a mí, lo peor de todo fue que no reaccione en ese segundo que yo podría morir o no, de repente alguien me tomo de la cintura fuertemente apretándome contra su pecho y me alejo de allí antes de que me pasara algo. Aunque caímos al suelo donde el quedo herido y gimió de dolor aun así mi salvador parecía adherido a mí.
Tomo un mechón de mi cabello y se acerco a mi oreja.
- Está claro que eres una chica muy problemática, pareces la princesa egoísta, no piensas que alguien está preocupado por ti- manifestó. - Me jodiste la noche completamente, estuve buscándote hasta que te encontré a tiempo. Te hubiese esperado pero un chico col no espera a que sucedan las cosas, es más, se adelanta a los sucesos.
- Como mi príncipe azul...- asegure en voz alta sabiendo que era Soul por su vocabulario de niño engreído.
- Vaya no sabía que creías en los cuentos de hadas, ¡Maka! La pequeña heredera del Reino de la biblioteca de Ratones- opino carcajeándose en mi cara, mágicamente saque mi enciclopedia y apunto de golpearlo tomo mi brazo apretándolo mas fuerte aun. - Me golpeas después, ahora iré a vengarme de ese tipo. Yo...hare que se arrepienta de habernos molestado y sobretodo haber tratado de matarte.
- Soul, Vuelve sano y salvo estaré esperandote aquí con las noticias de la paliza que le diste.- afirme a medias abrazándolo. -
Mi compañero me vio extrañado con una ceja levantada, no entendía que le ocurría solo supe que tomo mi cuerpo y lo coloco en sus brazos. Mis mejillas ardían cuando me acerco más a él para que no cayera al suelo.
- Nadie dijo que no irías conmigo, te cuidare para que recuperes energía. Veo en tu rostro el cansancio.
- Pero estas herido, no puedo permitir que hagas eso. - dije viendo su brazo que sangraba mucho, fue mi culpa, lo preocupe tanto que se ha hecho eso por mi culpa. - Perdona, no era mi intención esto, yo solo quería que...
- No te disculpes, fue mi culpa no estar a tu lado cuando me necesitabas.
Toque donde estaba su herida, al hacerlo Soul hizo una cara dolor que no se podía escapar de ser tan obvio. Sabiendo que lo hacía esforzarse me tire al piso porque de seguro el no me dejaría bajar de sus brazos tan fácilmente.
- Listo, volvamos a casa. No es necesario vengarnos, estoy viendo y... - exprese caminando en dirección al apartamento.
- ¡Cuidado Maka! - grito poniéndose enfrente mío. - ¡No la toques! ¡Me mataras a mi primero!
Era aquella persona parecida a Kamaye, un aura negra se dispersaba sobre él. No sabía que era, ni que razones tenia para venir a molestarnos pero una cosa era segura; no eran buenas.
- Que tiernos, eso sí que es amor... - dijo sarcásticamente, agitando sus manos en el cielo, tirando una luz morada que iba a toda velocidad mientras repetía una y otra vez. - ¡Lastima que me aborrece sobre todo esa chiquilla de allá, que es eso!
- Cierra la boca imbécil, no te atrevas a hablar así de Maka! La admiro mucho y se mucho sobre ella que alguien desconocido como tú no tiene derecho a juzgarla. - me defendió Soul haciendo su brazo una guadaña, cerré mis ojos con fuerza.
Sabía que a alguien malvado se la daba muerte pero este joven me daba pena que verlo perecer seria morboso y estúpido para alguien que entiende muy bien esos aspectos, como yo. Fui abriéndolos poco a poco hasta que vi que él seguía vivo, únicamente mi compañero había tomado su camisa mientras lo insultaba a morir por haberle jodido el sueño y habernos insultado.
Su dolor aun seguía mientras su brazo seguía sangrando, en cada insulto una mueca de dolor se veía en su cara lo cual lo hacía ver más terrorífico de lo que ya era por lo enojado que estaba.
- ¡Perdona! ¡Perdona! No era mi intención, ella me lo dijo. - parloteo el joven moviendo sus manos asustado. -Otras opciones era imposibles así que tuve que hacerlo.
- ¿Quien? - pregunto agitándolo con sus manos. - Soy una Death Scythe así que te puedo partir a la mitad en tres segundos.
- Me niego porque sé que eso será en otra ocasión. - negó desapareciendo en el aire con sus últimas palabras en forma de eco. - Nos vemos, muchacho Scthye y su princesa. Fue interesante conocerte.
- ¿Princes-sa...? - exclame cayendo dormida.
Las manos de mi salvador y mi amado sirvieron para no golpearme.
- Vamos a casa, estarás cansada. Después de todo tu querías que estuviese bien. - declaro riéndose. - Gracias Maka... La verdad es que...
Fueron sus últimas palabras, su oración quedó en suspenso porque quede profundamente dormida como una princesa, es mejor dicho La Princesa de Soul Eater como dijo el joven que por poco me mata.
Bostecé estirando mis brazos en mi cama que al parecer estaba desarreglada.
- Habré dormido más de la cuenta, bueno no tengo negación. Ayer pasaron muchas cosas...- afirme sonriente recordado las palabras de Soul mientras guardaba silencio por unos segundos. - Así que fue uno de las pocas gracias que me ha dado.
Alguien toco a mi puerta molesta repetidas veces, le grite varias veces "En un momento" pero no le importo y tiro la puerta.
- Maka... ¡Volviste a salir con Soul de noche y quede hambrienta! - grito Blair agitando mis hombros. - Creen que porque me tarde un rato no importo ¿No es así? Pues ya verán que...
- ¿Ya veremos qué? - pregunto entrando mi príncipe, digo Soul. - Jodete a tu madre que llegaste a las doce de la noche y no me dijiste nada, ahora con ella allí si alegas lo que quieres. Ahora hazme el favor y ¡Sal de aquí!
Nuestra gata arreglo sus cabellos y se acerco a Soul peligrosamente besando su cuello en forma lenta mientras sus manos tocaban su pecho. Me sentí algo incomoda verlos así, mi cara se frustro al saber que Blair tenia tanto valor para ir a hacerle ese tipo de cosas a mi arma. Mi amor... apreté las sabanas de mi cama.
- ¿Sera que ahora salgo de aquí o voy a tu habitación? - pregunto en su oído creyendo que lo decía en voz baja, aunque al final de cuentas yo lo escuche.
- Ya basta...- suspire a punto de llorar.
- ¡Si, te me vas lejos de aquí! - exclamo pateándola y cerrando la puerta con llave. - Vaya que se fue, porque sabes tú...- repentinamente mi compañero se tiro sobre mi y caí de espaldas en mi cama mientras la suave tela que me cubría del frio caía al suelo. - Eres la única que dejaría hacerme eso...
Tartamudee repetidas veces; me puse colorada pero lo menos que pude hacer fue quitármelo de encima. Únicamente hable una vez diciendo su nombre en su oído. Mi arma puso su mano sobre mi pies, comenzaba a subir per vertidamente hacia mi muslo, yo gemí de cierta manera asustada.
- Y así es como no deberías de actuar ante un pervertido como Blair, recuérdalo. - enuncio carcajeándose bajándose encima mío sentándose en la silla cerca de mi escritorio descansando su cabeza en el respaldo con sus mechones blancos tapando un poco su rostro. - Tú querías que siguiera ¿No es así?
- ¡Maka-chop! - grite tirándole mi enciclopedia más grande en su rostro. - Idiota, nunca me pensaría así. ¿De dónde has sacado eso enorme pervertido de pacotilla?
- De mis sueños...- dijo empezando a cerrar sus ojos falsamente como si quisiera dormir. - Sabes y-yo, mierda. Veras yo...
- ¿Estas bien? - pregunte acercándome a su rostro con la intención de ver si no le iba a dar algo.
- No, olvídalo era una estupidez mía. - enuncio levantados de su lugar, justo por la puerta volteo a verme con sus ojos algo decepcionados que me traían tristeza a mi alma. - Por cierto, mira tú closet, tal vez te guste pueda que no ¿A quién le importa? Solo ten la gentileza de... ¡De abrirlo! - exclamo corriendo.
Lo vi confundido, hasta el momento negaba que traía algo consigo, algo raramente inusual en el. Sin detenerme a pensar si sería una broma departe suya me levante hacia donde me dijo que estaba algo que tal vez me guste.
Al abrir mi armario vi un atuendo precioso, no acostumbraba a usar minifalda pero me pareció muy interesante poder usar una después de hace mucho, la blusa era blanca con rayas, sonreí.
- Entonces fue esto que me compraste, gracias Soul. - anuncie dando vueltas con la ropa maravillada. - ¡Si él quiere verme así, pues me vera!
Me vi al espejo repetidas veces, de hecho estaba linda. Lo peor de todo fue que estaba muy atrevido para mi gusto. Camine extrañamente con mis sandalias negras que había comprado para la Navidad de hace dos años, aparte de mis pies, me sentía algo incomoda porque me dio la sensación que mi ropa interior se vería apenas el viento toque esta faldita.
Fui hacia la sala donde él me estaba esperando repitiendo varias veces "Soy cool, puedo manejar esto", me puse ruboricé apenas sentí un poco de la brisa de la ventana algo abierta que movía un poco los cabellos de mi amor. Trate de hacer varias cosas para no ser tan obvia de que me viera, pero no me escuchaba.
- ¿Si te volteas muy feo? - dije algo irritada, al decir eso me escucho, abrió su boca como sus ojos. - Si está mal, me cambio... - afirme moviéndome nerviosa.
- No, así estas perfecta. - acepto tomando mi brazo. - Una digna acompañante de un chico cool como yo, así deberías de verte todos los días sino que esa tu ropa de hom...- expreso entre risas.
- Arruinas la cosa. - enuncie tapando su boca. - Si me quieres decir algo, dilo después ahora salgamos a relajarnos un poco ¡A menos que quieras salir a que te golpee! - dije sacando mi libro macabramente.
- Que te manden a coser esa boca, a mi no me amenazas o salimos o simplemente no vamos, así que... ¿Si ó no? - pregunto abriéndome la puerta algo molesto. - Viste ya me quitaste lo cool...
Baje mi cabeza algo avergonzada, me tire sobre el tiernamente pidiéndole perdón varias veces. Soul dio suaves palmadas mi cabeza varias veces mientras me apretaba más contra su pecho...
- Esta bien Maka, yo me pase un poco de idiota, se que quieres que esto esté bien y así será ¡Yo te lo prometí! - dijo soltándome. - Porque el chico más genial del universo nunca faltaría a su palabra de honor.
Asentí repetidas veces, salimos del apartamento. Yo estaba algo extrañada de que Blair después de que el cerro la puerta unos segundos ya no estaba, me pregunte donde estaba todas las noches hasta que Soul irrumpió mis pensamientos.
- ¿Te gustaría comer un helado antes de ir al centro comercial? - pregunto sacando el dinero de su billetera.
- ¡Claro! - exclame contenta. - De Chocolate ¡por favor!
- Siempre con sabores infantiles ¿no es así? - afirmo guiñándome el ojo empezando a alejarse de mi riéndose. - Espérame aquí, pequeñita.
Infle las mejillas. Soul está todo el tiempo molestándome. Vaya que se cree mi hermano mayor, únicamente lo que cambia entre ambos es que yo lo veo de otra forma más como mi enamorado que una arma. Pasaron unos pocos minutos, entre la multitud logre verlo fácilmente entre la multitud con sus manos ocupadas por los dos helados. Al llegar me dio el mío con una sonrisa dibujada en su rostro, se sentó al lado mío y ambos disfrutamos el delicioso sabor que se derretía en mi boca.
Al terminarlo, voltee a ver a mi compañero. Me sorprendí al notar que aun saboreaba su helado lentamente, me quede hipnotizada al ver sus suaves labios que lamian la comida. Al verme de reojo, desvié la mirada. Su mano toco mi barbilla y suavemente se acerco a mi oreja, mi corazón palpito más fuerte cada vez.
- Deja de verme así o ¿Es que acaso quieres que te bese? - pregunto besando mi cuello.
-¡Claro que no! Muérete, tonto ¡tonto! - grite sacando la lengua corriendo agitando mis brazos. - ¡Ni puedes atraparme!
Pensando en que me iría lejos de él para pensar las cosas, salí lejos del parque. Jadee cansada, mientras recuperaba aire. Alguien me abrazo de espaldas y mordió mi oreja.
- ¿Que haces? es mejor dicho ¿Que tienes con mi oreja?
- Eso te pasa porque no te deberías alejar de mí. - afirmo Soul entre risas. - Si vuelves a hacer algo así te voy a morder algo más que la lengua...
Tartamudee varias veces, el si sabia mi punto débil. El tratando de no reírse sus mejillas se tornaron rojas de no aguantar la respiración.
- ¡Hay Maka! En fin, venga vamos al Centro Comercial a pasar el rato. - ordeno adelantándose.
- ¡Espera vas muy rápido, esta mini falda es muy difícil de controlar! - exclame corriendo tras el cuidando que no se me subiera y dejara todo al aire.
- Pero si te ves bien así. No veo porque no aguantarte un poco. - enuncio viéndome a los ojos fijamente. - Además, se ve tu ropa interior de ositos a la vista.
Caí al suelo lo mas colorada posible, me tape la cara de la vergüenza. Levante mi vista hacia mi compañero quien me veía confundido. Me tire sobre el bajando el cierre de su suéter.
- Maka, no en un lugar así. Sé que ya quieres pero en público no. - negó ruborizándose. - Un chico tan cool como yo no es exhibicionista como cierta persona a mi lado.
- ¡No es eso imbécil! - grite siguiendo con mi trabajo, mientras se lo quitaba. - ¡Listo!
Soul se golpeo la cara desconcertado. Empezó a maldecir a los mil vientos, viéndome así. No creía que me viera tan mal pero creo que el está asustado.
- Por favor, han habido ridiculeces pero te pasaste con esta. - dijo señalándome serio. - Nadie se pondría un suéter rojo con una falda tan corta negra, te ves como una loca. Jodiste el estilo, ahora tendré que decir que acabas de salir del manicomio.
- Si me ves, yo me tapo, pervertido. - exprese ajustándome el suéter en mi cintura. - No me veo mal del todo, ahora si iremos.
Seguimos el paso hacia el centro comercial, muchas personas me vieron y se rieron de mí, sabía que estaba mal verme así pero no quiero que nadie vea lo que llevo puesto debajo, es tan horrible. Hasta que el dijo eso recordé el porque nunca más las volví a poner en mi. Obviamente alguien había comentado de mis bragas, me sentí tan mal que corrí de allí peor que ahora, llore de la vergüenza pero nada me consolaba, algo así es muy traumatizante.
- Llegamos ¿A dónde quieres ir? - pregunto Soul con las manos en sus bolsillos.
- Vamos a un restaurante, son las doce de la tarde así que almorcemos de una vez, no te molesta ¿verdad?
- Claro que no, después de todo yo te pedí esta salida, como hombre yo pago. Pídeme lo que quieras yo veré que hare. - aclaro mientras el viento movía su cabello blanco. - No queda lejos, si te cansas yo te cargo.
- Ni de coña, yo camino sola. Tengo piernas, no necesito que me vengas a joder mas, solo cómprame algo, que el estomago me...- afirme a medias, mis tripas rugieron fuertemente. Ambos nos vimos y empezamos a carcajearnos entrando al establecimiento que sin darnos cuenta estaba frente a nosotros desde un principio.
Al entrar supe que era algo muy acogedor solo que sentía que había cierto estorbo en el ambiente, algo tan horrible en sí pero no puse atención seguí concentrada en mi salida.
- Vaya estos son estos lugares modernos donde ahora venden sushi. No sabía que teníamos uno aquí - negó la cabeza desconcertado. - Que lastima, eso hubiésemos comido ayer envés de esa porquería que tu cocinas ayer sabia a la mera...
- ¡Silencio! - dije tirando mi enciclopedia en su rostro violentamente. - Maka-Chop - suspire en voz baja al ver que todos me daban la mirada asustados.
Corrí a ayudarlo a levantarse, le pedí miles de veces perdón con mi cabeza baja. El toco mi cabeza y le dio unas suaves palmadas que como siempre hacia, siempre me hacían sentir que todo estaba bien.
- No te preocupes, me gusta que me golpees. - afirmo tomando mi mano para levantarse, al dar señales de vida todos volvieron a dedicarse a comer. - Sobre todo cuando te pones furiosa...
- Tu...Soul...
- ¡Bien, a comer algo de Sushi, a la barra se ha dicho! - dijo saltando a la silla dándole varias vueltas hasta que quedo mareado. - Ven...esta...genial.
Sonreí un poco tratando de ocultar mi nerviosismo ante sus comentarios, hace mucho que no entiendo porque cambia de sensual atrae mujeres a ignorante idiota. Es tan hermoso el sentimiento que trae consigo hasta puedo llegar a sentir que está enamorado de mi, aunque a veces lo niego pero es una probabilidad. Pensándolo profundamente se sentiría bien recibir los mismos sentimientos que tu amor, el y yo sí que haríamos buena pareja según muchos, ojala algún día llegase a pasar.
Cerré mis ojos un poco algo cansada, pensar en tantas cosas así me da migraña tan solo pensarlo.
Al abrirlos me dio una furia enorme que por poco le arranco la cabeza a Soul o mejor dicho a la chica con la que habla Soul. Ojos cafés y cabellos castaños que parecían color negro, pechos normales. Ambos reían mientras ella le tomaba la orden a mi compañero, se le acercaba mucho hasta llegue a pensar que lo quería violar.
Así que defendiendo a mi amor me acerque con mis puños muy apretados marcando mis venas.
- Soul, ya vine. Te estaba esperando en esta mesa por nuestra ¡Salida! - remarque las últimas palabras dedicadas a aquella muchacha que triste supo que estábamos "juntos" a pesar de verlo de reojo le lancé una mirada asesina y toxica que por poco sale como alma que corre el diablo hacia la cocina.
- Vaya muchacha más rara, yo solo le pedí dos vasos con agua para ti y a mí pero salió corriendo. - afirmo tocándose el mentón extrañado.
De repente el sonido de un vidrio quebrado se escucho detrás de la puerta de la cocina. El agua se salió de la puerta con sangre llegando a la barra donde por suerte topo con el soporte de la mesa.
- ¿Te encuentras bien? - pregunto alguien gritando. - Perdona, no fue mi intención asustarte.
- Perfecta, no hay nada en mi brazo solo fue una cortada. - afirmo algo alegre la persona. - Bien iré a tomar la orden por ti, dijiste que era una persona con cabellos cenizos, no es la gran cosa. En donde estudio hay una así, imagínate la suerte...
Al abrirse la silueta con cabello corto y ojos viendo hacia el interior me dejaron saber que era...
- ¡¿Kamaye?- dijo Soul con sus ojos abiertos como platos. - ¿Que demonios haces en un lugar tan cool como este?
- Yo trabajo aquí de medio tiempo, un gusto en verlos de nuevo. ¿No es así Maka? - expreso con los brazos cruzados. - No te pareces que eres tan estúpida, Kamaye te lo advirtió, habréis sabido que estaría en el lugar menos esperados, pero lo peor es que ustedes vinieron a mí. No hubo necesidad ¡Nuestros destinos estaban cruzados! - grito acercándose a él con los ojos cerrados.
- No muy cerca, me incomodas...- afirme abriendo sus ojos con mis manos. - Sorpresa, sorpresa. Maka en casa.
- ¡¿Cómo fue que paso eso? - pregunto caminando para atrás golpeándose con la litera que tenia condimentos en variedad. -El estaba allí hace unos segundos, es imposible.
Sonreí victoriosamente, mi misión por ahora había sido completada, evitar el beso u otro contacto físico con Soul. Ademas. que ni crea que me he olvidado de la competencia, eso se toma como ventaja y haberlo hecho me da demasiada.
- Hay algo llamado, amor, deberías aprender su significado lo más pronto posible. En cambio yo, ya lo estoy viviendo. Mucha suerte en tu trofeo falso, Kamaye.
Hola, saluda la desaparecida de hace siglos. Perdonenme, se que es una estupides mas de dos semanas sin publicar nada. Pero me senti tan triste que me parecio cierta pena por ustedes porque se que alli tengo algunas personas que esperan la actualizacion del Fic. Lamaento mucho la demora, pero como siempre alguito para que lean. Por cierto en la parte de hasta abajo dare un Adelanto, si quieren leerlo y saber algo haganlo. Yo para que se emocionen de otro caso sigan leyendo.
Sumino The Star
Bye!
Abucheos, felicitaciones. No importa deja tu Review.
Ahora si no les miento con el posteo semanal porque parecen mensual. Asi que no se cuando lo tendre listo, ojala que pronto. Los adoro a todos, gracias :`)
Adelanto:
Hay veces que yo pienso en la verdad, me gustaria conocer las razones de este gran problema de mis amigos, odio decirlo pero tendre que volver a investigarlo e interriogarlo. Por otra parte en un sitio con una atmosfera tan incomoda tratara de impresionarlo, o hara que se queden con la boca abierta. ¿La salida saldra bien? ¿Pasara algo inesperado?
Proximamente: Capitulo 5: Las cosas son; como son.
