Este fic ha sido más fácil de escribir, lo juro xD. Además de que es una pareja que es bastante… Evidente: Paul London/Brian Kendrick.
Ea, a disfrutá.
Se busca apartamento
- Bien, ya estamos aquí. – dijo Brian ante un gran bloque de apartamentos – Ahora, a buscar el de Paul.
Brian buscaba como un loco la casa de Paul. No le había dicho lo que quería cuando se fue de baja y contando de que luego le habían despedido no había podido hablar con él. Ni tan siquiera le había cogido el teléfono, pero había buscado su dirección en la guía y fue a buscarle. Una vez que llegó a la dirección que decía la guía telefónica, se puso a buscar la habitación.
Se plantó hasta el número 235 y llamó a la puerta con insistencia.
- ¿Quién es…? – preguntó Paul abriendo la puerta
- Soy Br… - comenzó este – Dios Paul, ¿qué te ha pasado? –preguntó
Paul tenía una barba bastante poblada, tenía ojeras y estaba completamente desaliñado.
- ¿Cómo coño sabes donde vivo? – preguntó entornando la puerta para que solo se viera su cabeza
- Te busqué en las páginas amarillas, venía ha hablar contigo, como es que estás… ¿Así? – preguntó Brian
- Los despidos no le sientan bien a nadie, y más después de los problemas que tuve. – contestó
- He venido ha hablar contigo. – dijo Brian tragando saliva
- La casa está echa un asco, no creo que te guste. – murmuró Paul bajando la vista
Brian empujó la puerta y Paul a regañadientes le dejó pasar.
- Bien. Tenías razón: la casa está hecha un asco. – admitió Brian, arrugó la nariz por el olor a cerrado que hacía
- Te lo dije, mejor es que te vayas… - murmuró Paul avergonzado
- Dúchate, aféitate y aséate. – pidió Brian – Yo de mientras recogeré la casa.
- No hace falta que hagas nada por mí. – espetó Paul
- Quiero hacerlo. Además he venido aquí para decirte algo muy importante y no me iré sin decírtelo, así que acicálate, vístete y hablaré contigo. – ordenó Brian
- Dudo que tenga ropa limpia…
- Da igual, yo te la lavo. – dijo Brian
Paul suspiró y se metió en el baño, Brian comenzó a recoger toda la casa, hizo la cama lavó toda la ropa que se encontró tirada, fregó, limpió cristales y sacó la basura. Cuando regresó a la casa Paul tenía la puerta del baño entre abierta y se limpiaba la cara tras habérsela afeitado.
- Ya tienes mejor cara. – reconoció Brian sonriendo
Paul sonrió y salió del baño aún con la toalla.
- Gracias. Joder… Parece un apartamento nuevo. – dijo riendo
- Soy un manitas de la limpieza, ya lo sabes. – dijo orgulloso
- Dime, ¿qué querías decirme? – preguntó Paul apoyándose en la puerta
Brian tosió y cogió aire.
- Después de haber pasado tanto tiempo contigo luchando en parejas y haber estado tanto tiempo juntos me he dado cuenta de que…
- Te quiero Brian. – dijo Paul tapándose la mitad de la cara con la toalla
Brian levantó la cabeza y miró a Paul.
- Eh…. – logró decir
- Desde que estuvimos juntos comencé a sentir algo por ti, quería alejarme de todo y pasar las noches contigo, las borracheras contigo necesité estar un tiempo de baja para pensar eso, pero luego me despidieron y por eso me has encontrado… Así.
- Me lo podrías haber dicho. – dijo Brian –Yo siento lo mismo desde que te conocí…
Paul mordió la toalla que tenía en las manos.
- Creo que debería de haberlo dicho antes… ¿No? – preguntó
- Nunca es tarde si la sopa es buena. – dijo Brian, se arrodilló ante Paul y le quitó la toalla
Paul tragó saliva y se apoyó bien en la pared dejando que Brian jugara con su miembro. Agarró la cabeza para marcar el los movimientos que quería que siguiera.
Tras estar un poco así, Paul se lo pensó mejor. Brian le miró creyendo que se arrepentía pero no era así.
Paul lo puso de pie y lo arrastró hasta la cama, lo puso de espaldas a ella y el se puso encima. Buscó condones en la mesita de noche y cuando dio con ellos se puso uno, entró en Brian de una vez haciendo que este gritara.
- Eres brusco… - murmuró Brian – Me gusta… - rió
Paul sonrió y embistió hasta que se corrió y provocó que pasara lo mismo con Brian.
- Creo que deberías de habérmelo dicho antes… Me hubiera ahorrado de buscar la forma de decírtelo. – rió Brian
- Menos mal que me encontraste, si no… - murmuró Paul y cayó rendido
Brian rió y también se durmió.
