Capítulo 3: "Amor secreto"
Ya habían pasado 8 meses desde que la princesa Sayayín decidió iniciar un romance con alguien de la plebe. El par de jovencitos eran muy cuidadosos con su romance secreto, ambos se sentían contentos pues Kakaroto pese a su corta edad era un soldado real y eso les permitía a ambos no solo verse por una hora en el bosque donde casi siempre estaba presente Vegueta que desconocía del romance de ambos, sino además ahora se veían en el castillo, casi todo el día claro que solo se veían ya que era muy difícil que Milk pudiera cruzar una plática por más de 5 minutos con él, pues él siempre tenía que estar con los demás guardias reales custodiando el castillo.
Pero todo no era felicidad para ambos, la bella princesa había notado el interés de la nueva empleada del castillo una chica peli roja un año mayor que ella que había llegado al castillo para apoyar a su nana en las tareas que ella tenía dentro del castillo ya que esta estaba muy mayor, esta chica llamada Cirys cada vez que se encontraba frente al jovencito de cabello alborotado se le insinuaba de manera descarada, no pasando desapercibidas esos coqueteos por la joven princesa que tenía que ocultar sus celos luego desfogándolos con el joven de cabello alborotado en cada entrenamiento, lo cual levantaba sospechas en Vegueta que no comprendía los reclamos que la princesa le hacía al joven de cabello alborotado mientras entrenaban, claro al final siempre terminaban solucionando los pequeños problemas que ocasionaba Cirys dándose un abrazo frente a Vegueta que solo se confundía más con la actitud del par de jovencitos.
Bosque:
Una bella pelinegra veía a su amado elevarse en el aire mientras cambiaba el tono de su cabello y ojos.
¿Eso es lo que se llama un súper Sayayín?, decía sorprendida la bella princesa pelinegra.
Así es muñequita, decía Kakaroto descendiendo del aire y parándose frente a la pelinegra.
También te ves muy bello así, dijo la pelinegra mirando los ojos azules del joven rubio que tenía frente a ella.
Kakaroto no dijo nada solo se acercó a la pelinegra y justo cuando la iba a besar, sintió el Ki de Vegueta acercándose al lugar donde ellos estaban.
Vegueta, dijo Kakaroto alejándose de la pelinegra justo segundos antes de que el joven cabello de flama bajara del aire.
Ya estoy aquí, dijo Vegueta mirando al joven de cabello alborotado.
Le estaba mostrando a Milk que ya puedo convertirme en súper Sayayín, decía Kakaroto sonriendo.
Vaya lo lograste, decía Vegueta sorprendido.
Tú también lo lograras, solo tienes que seguir entrenando, decía Kakaroto.
Son pocos los que logran convertirse en súper Sayayín, eres asombroso Kakaroto, dijo Vegueta.
Yo también podré convertirme en súper Sayayín, dijo dulcemente la pelinegra.
Si muñequita si entrenas mucho, lo harás, dijo Kakaroto tomando las manos de la pelinegra mientras ambos se miraban embelesados.
Cof cof cof
Creo que hay que entrenar, dijo Vegueta separando a la pelinegra del joven de cabello alborotado.
Horas después: "Castillo"
Una bella pelinegra miraba a través del balcón de su habitación a su amado discutir con una peli roja.
Ya te dije que no Cirys, decía Kakaroto.
Al menos dame un motivo válido para que no aceptes mi invitación, sabes que a partir de los 16 años ya puedes ir eligiendo pareja pero a los 18 recién puedes vivir con ella, por lo tanto que mejor que conocernos más para que veas si yo puedo ser tu pareja en un futuro, decía Cirys.
Pues yo no quiero conocerte más, decía Kakaroto.
Porque eres así Kakaroto, ¿acaso ya escogiste pareja?, por eso ya no quieres nada conmigo, decía Cirys con tristeza.
Sí, dijo Kakaroto ya cansado del acoso de Cirys.
¿Quién es?, dijo con rabia la peli roja.
No te lo puedo decir, dijo Kakaroto.
¿Por qué?, respondió Cirys con rabia.
Porque yo ya la elegí pero ella aún no lo sabe, dijo Kakaroto para salir del momento mientras caminaba hacia la salida del castillo todo bajo la atenta mirada de la princesa que observaba todo desde su balcón.
Entonces tengo opción, dijo Cirys siguiéndolo.
Ya Cirys, yo no quiero lastimarte, yo amo a esa niña, yo ya la elegí para mí pareja, cuando sea el momento se lo diré y cuando ambos tengamos 18 años viviremos juntos en una casita que empezare a construir para ella, decía Kakaroto con firmeza.
Pues me da lo mismo lo que digas, ella aún no sabe que ya la elegiste, por lo tanto yo haré lo que este en mis manos para sacártela de la cabeza, decía Cirys.
Hay Cirys contigo, no se puede, dijo Kakaroto echando a volar dejando a una furiosa peli roja.
¡Maldita sea¡ porque no le hice caso a Túrles cuando me quiso enseñar a volar, decía furiosa la peli roja al ver partir al joven de cabello alborotado.
Días después:
Una bella princesa se encontraba caminando por los pasillos del castillo cuando a unos metros suyos vio al joven de cabello alborotado junto a su hermano que al verla se inclinaron ante ella en señal de saludo.
¡Buenas tardes princesa Milk¡ dijeron Raditz y Kakaroto.
¡Buenas tardes¡ dijo Milk sonriendo dulcemente mirando al atractivo jovencito de cabello alborotado mientras el joven de cabellera larga miraba la escena intrigado.
Princesa vamos a dar una ronda por el castillo, dijo Raditz dándole una palmada en la espalda a su hermano para que saliera de su ensueño.
¡Eh¡ sí, si, dijo Kakaroto mientras la pelinegra sonreía.
Raditz y Kakaroto se alejaban por el pasadizo mientras la pelinegra con tristeza veía partir a su amado.
Hermanito, no debes poner tus ojos en la princesa, dijo Raditz.
¿Qué?, dijo Kakaroto creyéndose descubierto.
Ella es una niña muy bella, pero no es como nosotros. Ella merece nuestro respeto y obediencia al igual que el rey, no se te olvide nunca, dijo Raditz.
Horas después:
Un atractivo jovencito de cabello alborotado miraba tras un árbol que nadie hubiera cerca al balcón de la habitación de la princesa. Al confirmar que no había nadie voló hacia el. Al encontrar la ventana abierta entro a la habitación encontrándose con la bella jovencita pelinegra que cepillaba su largo cabello mientras estaba sentada sobre su cama. La princesa al ver a su amado dentro de su habitación soltó el cepillo al piso y corrió a los brazos del jovencito.
Kakaroto, dijo la pelinegra abrazándolo.
No hables fuerte que alguien puede oírte, dijo Kakaroto.
¿Ya te vas?, dijo la pelinegra con tristeza.
Si ya acabo mi turno, solo vine a despedirme de ti mi muñequita, dijo Kakaroto dándole un dulce beso a la bella pelinegra.
Luego de algunos minutos el joven de cabello alborotado se separó de la bella princesa y le dio un beso en la frente antes de salir por el balcón nuevamente volando.
Por la noche: "Casa de Kakaroto"
Una bella mujer de cabello corto se sentaba junto al menor de sus hijos.
¿Qué sucede mamá?, dijo Kakaroto.
¿Quiero hablar contigo?, respondió Gine seriamente.
¿De qué mamá?, dijo Kakaroto preocupado por la actitud de su madre.
Raditz me ha comentado algo que me tiene preocupada, además Cirys ha venido a verme y me ha dicho que tú la rechazas, con el argumento de que ya elegiste pareja, ¿eso es cierto hijo?, decía Gine.
Mamá, yo…., decía nerviosamente Kakaroto.
Hijo en nuestra raza tú puedes elegir pareja desde los 16 años, me gustaría saber quién es la niña que elegiste, ¿dónde la conociste?, decía Gine.
Mamá no puedo decírtelo aún, dijo Kakaroto.
¿Por qué?, dijo Gine intrigada.
Porque aún no sé si me aceptara, mintió Kakaroto.
Mi niño bello, claro que te aceptara, ¿quién es esa niña?, decía Gine dulcemente.
Mamá ¡por favor¡ por ahora aún no puedo decírtelo, respondió Kakaroto.
¿Por qué hijo?, no será la princesa Milk, ¿verdad?, dijo Gine mientras Kakaroto palidecía.
Como se te ocurre mamá, dijo Kakaroto.
Sabes muy bien que los plebeyos no podemos mezclarnos con gente de la realeza, Raditz me dijo que la forma en que miraste a la princesa lo dejo preocupado, pues en tu mirada se ilumino al verla, decía Gine.
Raditz, está exagerando mamá, es cierto la princesa Milk es muy bella, pero yo sé muy bien mi lugar en el castillo, dijo Kakaroto.
Qué bueno hijo, no quisiera que la familia tuviera problemas con el rey, dijo Gine mientras Kakaroto entristecía por las palabras de su madre.
Pero el amor de Kakaroto por la princesa Sayayín era tan grande que al jovencito no le importaba ocultarse de todos con tal de seguir junto a ella. Y así ambos siguieron con su romance sin que nadie sospechara nada ni dentro, ni fuera del castillo por algunos meses más, claro Cirys, no estaba conforme con el rechazo del joven de cabello alborotado y se había propuesto buscar a la supuesta chica del que él joven se había enamorado.
1 año después:
Ya había pasado un año el romance secreto de Milk y Kakaroto continuaba, ambos ya tenían 17 años, Vegueta había cumplido 18 años. Los jóvenes seguían entrenando en el bosque por las tardes, mientras los padres de los príncipes preparaban el compromiso de estos sin que ellos lo sospechasen.
Cirys se cansó de estar buscando fuera del castillo a la supuesta chica que Kakaroto había elegido ya para pareja, ya cansada de buscarla fuera sin encontrar ninguna candidata posible, decidió prestar más atención dentro del castillo, ya que si Kakaroto pasaba tantas horas en el castillo lo más probable es que la chica que él había elegido para pareja no estaba fuera del castillo sino dentro de este.
Una bella pelinegra se encontraba nadando dentro de un manantial junto al joven de cabello alborotado.
Entonces dices que Vegueta hoy no vendrá a entrenar, decía Kakaroto acercándose a abrazar a la bella jovencita pelinegra.
No, me dijo que tenía que hacer algo con mi padrino, por eso no vendría, decía la pelinegra sonriendo mientras colocaba sus brazos alrededor del cuello del joven de cabello alborotado.
Cada día que pasas te vuelves más bella, dijo Kakaroto tocando con su nariz la pequeña nariz de la pelinegra, mientras la abrazaba de su pequeña cintura y sus colitas peludas de ambos se enroscaban entre sí.
¡Te amo¡ dijeron los dos antes de darse un dulce beso.
Kakaroto besaba dulcemente a la bella princesa Sayayín, mientras la jovencita correspondía los besos de su amado con la misma dulzura, los besos de los jovencitos con los minutos se tornaron más apasionados así como el juego de sus manos que no solamente era en su cabellos si no en ciertas partes de su cuerpo que hacía que ambos experimenten sensaciones nuevas y muy placenteras.
Kakaroto tomo en sus brazos a la bella princesa y la saco del manantial y la recostó sobre el pasto en donde ambos continuaron con su juego de besos y caricias., ambos jovencitos dejándose llevar por sus emociones y sentimientos se entregaron mutuamente en aquel bosque teniendo como testigos de su puro amor a las aves y animalitos salvajes que habían en el.
Minutos después:
¿Qué fue lo que hicimos?, decía la bella princesa sonrojada mientras abrazaba el pecho desnudo de su amado.
No lo sé, pero me gustó mucho, respondió Kakaroto mientras rodeaba con sus brazos el cuerpo aun desnudo de la joven princesa.
A mí también, nunca te alejaras de mí, ¿verdad?, dijo la pelinegra con un extraño temor en su pecho.
No nunca y ahora menos, creo que ya somos una pareja, dijo Kakaroto mirando dulcemente a la pelinegra mientras tomaba con una de sus manos el bello rostro de ella para volverla a besar con dulzura.
Nota:
Como esta es una historia que ya la tengo tambien concluida la actualizare a diario en lo posibl capitulos por día.
Con mucho cariño.
PrincesaLirio.
