Técnicas de seducción

Kayn comenzó a reír al ver de qué se trataba, era el libro que su maestro escondió con recelo cuando él lo vio el día anterior. "El arte de la seducción: trucos para conseguir al amor de tu vida" decía la portada del libro en letras doradas. Tomó el libro entre sus manos y su risa aumentó al darse cuenta de que había algunos párrafos subrayados. El gran maestro de las sombras en verdad perdía su tiempo leyendo esa clase de banalidades, algo dentro de Kayn cambió al enterarse de ello. Si hasta alguien como Zed sentía curiosidad por los sentimientos y las relaciones humanas ¿por qué él no? Tal vez ayudando a Zoe podía ayudarse a sí mismo, pero esa sería una interrogante que solamente el tiempo lograría responder.

-Kayn, toma esto con seriedad por favor.-Suplicó Zoe ante el ataque de risa que aquel libro había provocado en Kayn.

-¿Cómo quieres que tome en serio estas charlatanerías? No puedo creer que mi maestro pierda su tiempo leyendo esta clase de estupideces.-Dijo Kayn entre risas.

-Si alguien lo escribió y lo publicó, es porque se trata de algo efectivo ¿no lo crees?-Cuestionó Zoe.

-Mmmm tal vez tengas razón y estoy juzgando mal al autor. A ver, leamos la primera "técnica de seducción".-Dijo Kayn mientras abría el libro nuevamente y se disponía a leer. -Según esta cosa, el primer paso para seducir a alguien es "darse a notar". Debes hacer que la persona deseada note tu presencia y sepa que existes.-Kayn leyó literalmente lo que el libro decía.

-¡Pero yo me hago notar! ¿O no?-La duda había comenzado a surgir en Zoe.

-¡Claro que te haces notar! Diría que te haces notar demasiado.-Dijo Kayn, comenzando a reír nuevamente.

-Pero por alguna razón... Ezreal me ignora.-Confesó Zoe.

-Quisiera ver eso.-Dijo Kayn entre risas. -Bueno, esta cosa dice que debes usar tu sentido del humor para captar la atención de la persona deseada. ¿Es en serio? ¿El maestro Zed subrayó esta estupidez? A Raast le encantará saber esto, morirá de la risa.-Dijo Kayn mientras leía la página del libro.

-Sigue leyendo por favor.-Pidió Zoe.

-No te expongas demasiado, deja que un poco de misterio te rodee y así le parecerás alguien más interesante.-Leyó Kayn en voz alta para Zoe. -La seguridad en ti mismo es la clave, no hay nada más atractivo que alguien seguro de sí mismo. Esto es interesante en verdad.-Admitió Kayn.

-¡Tengo una idea! ¿Qué tal si buscamos a Ezreal ahora mismo? Así podré probar si esos trucos funcionan.-Dijo Zoe entusiasmada.

-¿Qué tal si mejor no? Tengo mejores cosas que hacer.-Dijo Kayn con disgusto.

-Sino me ayudas, no te ayudaré cuando lo necesites.-Dijo Zoe.

"Maldición, aquí vamos de nuevo" pensó Kayn al escuchar a Zoe decir aquello. Había sido de gran utilidad para completar su misión, de no ser por ella, habría pasado largos días viajando hacia la frontera entre Demacia y Noxus. Podría ir a donde él deseara si se mantenía al lado de la chica, era muy conveniente tenerla cerca. Pero a cambio tendría que brindar su ayuda y apoyo en situaciones que le parecían extremadamente tontas e innecesariamente extenuantes. Tenía mucho que ganar, lo único que perdería era tiempo y un poco de energías. Además, era su oportunidad para dejar de ser un lobo solitario y por fin tener una amistad sincera, cosa que había deseado en secreto desde hacía ya mucho tiempo.

-Tú ganas Zoe, busquemos al rubio.-Respondió Kayn de mala gana.

Zoe abrió un portal y como ya era costumbre, ofreció a Kayn tomar su mano y este accedió. Con el pasar del tiempo se estaba volviendo algo bastante habitual entre ambos. Lo que también se había hecho habitual eran las náuseas que le provocaba a Kayn el viajar entre dimensiones, cosa que le arrancaba múltiples risas a Zoe. Zoe sabía muy bien que seguramente encontrarían a Ezreal entrenando con su guantelete, le encantaba presumir sus habilidades, en eso se parecía mucho a Kayn.

Hacía pequeñas demostraciones de su poder a algunas personas que estaban cerca de él, las chicas se mostraban especialmente impresionadas por lo gallardo y seguro de sí mismo que era Ezreal. No dejaban pasar la oportunidad de adular su apariencia y sus habilidades. Zoe se entusiasmó al encontrarlo de aquella manera, aunque para Kayn la decepción fue muy grande.

-¿Ese flacucho es Ezreal?-Preguntó Kayn mientras observaba al muchacho presumiendo sus dotes.

-Es él ¡y no le digas flacucho! él es perfecto.-Dijo Zoe con algo de molestia.

-¡Míralo! Es todo un idiota ¿cómo pudiste fijarte en él?-Comenzó a burlarse Kayn.

-¡No te traje aquí para que te burles de él!-En verdad había hecho enojar a Zoe.

-Tienes razón querida amiga, hemos venido a este sitio para que te hagas notar, así que ¡en marcha!-Dijo Kayn mientras daba un fuerte empujón a Zoe para que se acercara a la multitud.

Zoe comenzó a avanzar entre las personas que observaban el espectáculo que estaba brindando Ezreal, dio un suspiro al ver a su amado tan de cerca. Se veía guapísimo, verlo en acción le hacía sentir mariposas en el estómago. Aunque tuvo que admitir que esa intensa sensación que le provocaba verlo había disminuido de manera significativa, no mucho, pero sí lo suficiente para que ella notara el cambio. Sin embargo, decidió ignorarlo para seguir observando a su amado. Pensó que sería su oportunidad y al escuchar a la gente gritando su nombre, ella lo hizo también.

-¡Muy bien Ezreal!-Gritó la chica a todo pulmón, captando de inmediato la atención de Ezreal, quien había reconocido la voz de la chica inmediatamente.

-¿Zoe? ¿Qué te trae por aquí?-Preguntó el chico en tono coqueto.

-Pasaba por aquí y te vi... no creas que estaba siguiéndote.-Dijo Zoe, intentando disimular su nerviosismo.

"Rayos, aquí vamos otra vez" pensó Ezreal al escuchar las palabras de Zoe. Ya había tenido la mala experiencia de ser perseguido por chicas antes, pero eso solamente aumentaba su ego. Sin embargo, ser perseguido por Zoe era un nivel de acoso nuevo para él y no se sentía dispuesto a soportarlo. Nunca le importó tener un séquito de chicas tras él, hasta el día en que cupido lanzó su flecha y lo hizo quedar prendado de la joven Luxanna. Entonces supo que si quería una oportunidad con Lux, no debía dejar que Zoe lo siguiera a todas partes, eso arruinaría sus oportunidades de estar con la chica que realmente le gustaba.

-Zoe, te he dicho mil veces que dejes de seguirme. Ya pasamos por esto una vez, no repitas los mismos errores.-Dijo Ezreal en voz baja.

-Solamente quería verte... en verdad me gustas.-Dijo Zoe, con el rostro completamente sonrojado.

-Zoe, sabes muy bien que quien me gusta es Lux. Te lo he dicho muchas veces, creí que por fin lo habías entendido.-Mencionó Ezreal.

-Pero yo... Ezreal yo.-Zoe no pudo seguir hablando, realmente le dolía lo que escuchaba y sentía que las lágrimas se harían presentes muy pronto.

-¿Te parece honorable hacer llorar a una chica? Tienes suerte de que dejara mi arma en casa o seguramente te atravesaría con ella.-Kayn intervino al ver la escena que se desarrollaba entre Ezreal y Zoe.

-Suena a que deseas enfrentarte a mí.-Dijo Ezreal.

-¡Claro que quiero! No quiero perderme la oportunidad de romperte tu perfecto rostro.-Respondió Kayn.

-No me enfrentaría a alguien que se encuentra desarmado.-Se excusó Ezreal.

-No necesito un arma para derrotar a alguien como tú. Intenta y averiguarás que tengo la razón.-Dijo Kayn mientras comenzaba a tomar distancia para inciar con el duelo.

Ezreal fue el primero en atacar, disparó un rayo de energía de su guantelete, Kayn a penas y tuvo tiempo para reaccionar. Sabía que su enemigo poseía una gran movilidad y tendría que hacer uso de su magia sombría en algunas ocasiones para poder esquivar sus ataques. Zoe observaba estupefacta lo que estaba ocurriendo frente a ella ¿a caso Kayn la estaba defendiendo? Era algo inesperado sin duda alguna, fue algo que ella no vio venir y eso le provocó felicidad. Era la primera vez que era defendida por alguien que no fuera Taric, se sentía extrañamente bien.

Kayn se disolvía en sombras cada vez que Ezreal lanzaba un ataque, eso ya había comenzado a colmar la paciencia del rubio. En un intento por terminar con su duelo de manera rápida, Ezreal disparó un orbe de esencia que es adhirió a Kayn y luego lanzó otro disparo con su guantelete, dicha acción causó una explosión que logró mandar al suelo a Kayn.

-¿Quieres magia? Te mostraré mi magia.-Dijo Kayn mientras se ponía de pie nuevamente.

Su magia sombría era poderosa, logró paralizar a Ezreal por completo. Al estar inmóvil su enemigo, invocó una sombra para que lo atacara en su lugar. Ezreal recibió fuertes golpes por parte de aquella figura sombría. Era la primera vez que veía algo de esa clase, entonces entendió que se estaba enfrentando a alguien peligroso y no a un simple novato. Ezreal quiso repetir el ataque que lanzó a Kayn al suelo, pero esta vez no tuvo tiempo suficiente para ello. El chico atravesaba las estructuras como si estas fuesen etéreas, era algo realmente sorprendente. Ezreal quedó inmovilizado nuevamente y una sombra le propinó un fuerte golpe que lo dejó noqueado. El duelo había finalizado.

-¡Kayn! ¿Estás bien? ¿Te lastimó?-Preguntaba Zoe, preocupada por el ataque que su amigo había recibido.

-Nada que el tiempo no pueda sanar, no te preocupes por mí Zoe, es mejor que te preocupes por Ezreal.-Respondió Kayn.

Luego de unos minutos, Ezreal comenzó a reaccionar y lo primero que vio fue a su contrincante sentado en el suelo, observándolo directamente. Su vista estaba algo nublada, pero veía lo suficiente como para ponerse de pie. Kayn lo imitó y ambos quedaron frente a frente. Ezreal observó detenidamente a su retador, por sus facciones seguramente era alguien de Noxus. Pero había algo en su apariencia que le intrigaba, su brazo izquierdo y parte de su rostro parecían estar siendo consumidos por una fuerza oscura.

-Nunca había visto una magia como la tuya ¿qué clase de magia es?-Preguntó Ezreal.

-Magia sombría, es todo lo que debes saber.-Respondió secamente Kayn.

-Eres letal sin estar armado, no quiero imaginarme los destrozos que causarías con tu arma.-Dijo Ezreal, mostrando algo de nerviosismo.

-Si hubiera tenido mi arma, seguramente estarías muerto. Considérate como alguien con suerte.-Dijo Kayn, soltando una risa soberbia.

El nerviosismo de Ezreal aumentó ante el comentario y la risa siniestra de Kayn. Pero se sintió especialmente perturbado al ver como Zoe se acercaba al misterioso guerrero y lo abrazaba fuertemente, mostrándose preocupada. ¿Él y Zoe eran amigos? ¿Qué clase de amistades tenía esa chica? ¿En verdad se había vuelto amiga de un asesino de esa clase?

-¿Cuál es tu nombre?-Preguntó Ezreal.

-Él es Kayn y es mi mejor amigo.-Dijo Zoe, presumiendo frente a Ezreal.

-Si, mucho gusto y todo eso. ¿Podemos irnos ya Zoe?-Kayn comenzaba a sentirse fastidiado por la presencia de Ezreal.

Zoe asintió y abrió un portal frente a ellos, ofreció su mano a Kayn y luego, ambos desaparecieron dentro del portal creado por ella. Ezreal estaba intrigado por lo que acababa de presenciar. Comenzó a reír, al ver en retrospectiva lo que había sucedido. ¿En verdad ese asesino era amigo del aspecto del crepúsculo? Con algo de suerte, tal vez podía surgir algo más entre esos dos y así la chica dejaría de interferir en su posible relación con la señorita Luxanna, pero era algo que solamente el tiempo diría.

Al salir del portal, Kayn se tumbó sobre el pasto y Zoe lo imitó. Ambos se quedaron en silencio por un instante, observando las copas de los árboles, era un paisaje realmente hermoso. Sin que alguno de los dos lo dijera, ese lugar se había convertido en su lugar predilecto. Kayn volteó para ver a Zoe y la encontró bastante pensativa, seguramente se sentiría enojada por el golpe que le dio a su amado rubio y reclamaría por ello.

-Zoe ¿estás bien?-Preguntó Kayn mientras acercaba su mano al cabello de la chica.

-¿Por qué me defendiste?-Preguntó Zoe, en lugar de responder la pregunta de Kayn.

-Ni yo mismo sé por qué lo hice, así que no le des tantas vueltas al asunto.-Se limitó a responder Kayn.

-Kayn... ¿alguna vez te has enamorado?-Era una pregunta que había comenzado a rondar por la mente de Zoe y vio la oportunidad para averiguarlo.

-No, ni siquiera sé cómo debería sentirme si es que estoy enamorado.-Respondió Kayn con sinceridad.

-Es sencillo, cuando estás enamorado de alguien, esa persona siempre ronda tus pensamientos a cada paso que das. Muchas cosas te recuerdan a esa persona, siempre piensas en ella y suspiras. También disfrutas pasando tiempo a su lado, sin importar que sean cosas triviales, te diviertes y la pasas bien porque estás al lado de la persona que te gusta.-Explicó Zoe.

-¡Eso suena como una especie de maldición! ¿Pensar todo el tiempo en una persona? Suena como el peor castigo de una magia oscura y siniestra.-Argumentó Kayn ante lo dicho por su amiga.

-Si me ayudas con Ezreal, tal vez yo pueda ayudarte a conseguir a una chica para que te enamores de ella.-Ofreció Zoe de manera inocente.

-No gracias, prefiero no aceptar esa clase de ofertas. Además, según ese estúpido libro, se supone que el amor es algo que se da de manera espontánea y no de manera forzada. Lo cual me parece algo estúpido, se supone que el libro te da consejos para enamorar a alguien, pero también te dice que no puedes forzar a alguien a enamorarse de ti... nada tiene sentido con esas cosas.-Dijo Kayn mientras se colocaba las manos sobre el rostro.

Zoe comenzó a reír, se dio cuenta que esa clase de temas provocaba reacciones incómodas en su amigo. Se sentía intrigada, quería saber más sobre su manera de pensar, Kayn se le hacía alguien muy interesante y único. Luego de un rato de silencio, ella comenzó a relatar algunas aventuras que había vivido a lo largo de su vida. A diferencia de otras personas con las que había conversado antes, Kayn permanecía en silencio, escuchando atentamente cada detalle que ella comentaba.

Pronto, él también se unió a la conversación y comenzó a compartir algunas experiencias. Se sinceró, le confesó su verdadero origen y lo duro que fue para él ser enviado a la guerra a una edad tan temprana. Noxiano, su apariencia lo delataba un poco, pero se había acostumbrado muy bien a la vida en Jonia y todo fue gracias a Zed. Zoe pudo deducir el origen de la personalidad tan dura de Kayn, este había carecido de todo el cariño y atenciones que ella recibió durante su vida. El cariño, el amor y la comprensión eran cosas que nunca habían existido en su vida, eso dio origen a una manera un poco agria y cruel de ver la vida.

Así pasarían seis meses desde que la curiosa dupla se conoció, el tiempo pasó sin que ambos pudieran darse cuenta. Se había vuelto habitual para ellos reunirse en aquel claro del bosque o en la cueva que había en el mismo. Solían conversar de temas triviales, aunque también los invadía una ola de seriedad de vez en cuando. Con el tiempo, Kayn pudo darse cuenta que las cosas habían cambiado significativamente entre él y Zoe. Ambos disfrutaban del contacto físico del otro, Kayn se sorprendió a sí mismo al abrazar a Zoe en varias ocasiones y también le sorprendía la comodidad que aquel contacto le hacía sentir.

Su vida había cambiado en muchos ámbitos, incluso su maestro pudo darse cuenta de ello. Ahora compartía más tiempo con el resto de acólitos de la orden, se veía más fuerte y más confiado. El maestro de las sombras se sorprendió al ver que el chico había mejorado bastante su relación con Nakuri, se mostraba más dispuesto a escuchar. A pesar de volverse una persona más comunicativa, su determinación no se había visto mermada por ello. Seguía siendo igual de terco, necio y presumido. Zed tomó aquello como una señal de madurez, incluso lo veía más seguido en la biblioteca, cosa que antes le provocaba aburrimiento y desasosiego.

Una tarde, Kayn recordó que había olvidado devolver el libro de su maestro a la biblioteca. Se dispuso a llevarlo y cuando estuvo a punto de colocarlo en el estante, divisó un título que llamó su atención. "Síntomas del enamoramiento" era el título de aquel ejemplar, decidió tomarlo y echar una ojeada al contenido del mismo. Según lo descrito por el libro, una clara señal de enamoramiento es cuando se tiene una sensación de alegría y bienestar cuando la persona especial está cerca. "Cuando las personas están enamoradas, siempre buscan la manera de pasar tiempo juntos, incluso si es un breve momento". Aquella frase le había hecho recordar su conversación con Zoe, hace meses, ella le había comentado algo similar.

Ya había pasado un tiempo desde que dicha conversación había sucedido, seis meses para ser exactos. Entonces se dio cuenta de que poco a poco, los intentos de Zoe por llamar la atención de Ezreal habían disminuido. Era como si lentamente ella fuera perdiendo el interés en él, cosa que le sorprendía, tomando en cuenta el sufrimiento que su rechazo le causó en un inicio. Zoe también había cambiado con él, cada vez que se reunían, ella llevaba algún bocadillo para impresionarlo. Poco a poco hablaba menos de Ezreal y se concentraba en planear nuevas aventuras junto a Kayn. Las prioridades de ambos habían cambiado sin que ellos pudieran notarlo.

-¿Qué haces leyendo esa clase de libros?-Preguntó Zed mientras se adentraba en la biblioteca.

-Simple ocio, aunque tengo que admitir que me causa curiosidad algo.-Dijo Kayn sin despegar su vista del libro.

-¿Qué?-Cuestionó Zed secamente.

-¿Por qué tenemos esta clase de ejemplares aquí en la orden de las sombras?-Preguntó Kayn a su maestro.

-Es una historia interesante, creo que es momento de que la conozcas.-Respondió Zed a su alumno.

Hi, this is Vega! Este fic tendrá entre 10 y 15 capítulos, lo decidiré sobre la marcha. Mi amiga a quien va dedicado este fic me prestó su cuenta de LoL para que probara el juego, tengo que admitir que me ha agradado bastante y he quedado totalmente enamorada de Kayn y sus habilidades, aunque también Varus fue otra elección que me encantó. Tal vez en un futuro cree una cuenta propia para volverme main Kayn o main Varus, sin más, nos leemos en el próximo cap.