Todos los personajes pertenecen a la genial escritora Stephanie Meyer; lo único que me adjunto es la idea que nacio luego de leer varios Fic's de Bella & Edward y me dije a mi misma "Oye misma, escribe un Fic de Ellos" y aquí va el cuarto capítulo.


Porque todo hay que terminarlo con esperanza.

"Sólo tengo algo claro, me tengo que alejar de ella, porque el amor no es para mí".

4º Capítulo: Entre caníbales.

El ambiente se podía notar tenso, tanto así que se podía cortar con una simple tijera. El aire creo que comenzó a faltar en el pequeño espacio. El timbre sonó para la última clase de la mañana. Sin embargo ninguno se movía, a excepción claro de Alice Cullen, que miraba a todos con una gran sonrisa, y bueno, Bella; que miraba a sus amigos confundida.

¿pasa algo? – pregunto Bella confundida, por ver a sus amigos algo tensos.

No, no pasa nada – dijo Mike, con una sonrisa boba en su cara.

La verdad es que si – respondió Jessica – es raro que Alice nos esté hablando. Un codazo de parte de Mike, hizo que la chica se doblase ante el impacto.

¡Oh! – dijo Bella - ¿es que nunca has hablado con ellos Alice? – preguntó la chica.

La verdad es que no, no me ha interesado mucho que digamos – dijo la chica firme ante sus palabras, que quedaron sonando.

Vaya, que… cruda – respondió Erick

Bueno, ahora tenemos la posibilidad de conocernos más – habló Ángela - ¿podemos ir a clases, por favor?

Si, claro... vamos Bella – dijo Alice tomándola del brazo y caminando adelante. Ángela las siguió y se unió a la conversación que ya habían comenzado las chicas, mientras que Mike y Erick se lanzaban miradas acecinas y Jessica se quedaba viendo a los de adelante incomoda.

La clase comenzó sin problemas, Bella se volvió a sentar con Alice. Conversaron como si fueran las mejores amigas, como si se conocieran de toda la vida. Y Alice le había prometido presentarle a su hermano Edward, también a su novio Jasper y todos los demás. Dijo que le iban a caer muy bien.

El fin de semana podríamos ir de compras – la animó la chica.

No lo sé Alice, es que no me gusta mucho ir de compras – contestó la chica anotando las formulas de la pizarra.

Vamos Bella – volvió a decir la chica – podríamos ir con Rosalie, mi otra hermana, apuesto a que te cae bien, lo pasaremos genial.

No – dijo la chica – es que de verdad tengo algo llamado fobia social.

Vamos – rió la chica – no creo que sea para tanto. Vas a ir.

Eres muy manipuladora, enserio – comentó la chica sonriendo.

Almuerzo, por fin el querido y adorado almuerzo, donde todos podían disfrutar de un descanso. Ambas chicas, Alice y Bella, caminaron sonrientes hacia su mesa. Alice estaba algo nerviosa y se le notaba, pero aún así su sonrisa burlona no se le iba. Se sentaron en una de las mesas, un poco alejadas de la mesa de los hermanos de Alice, y también algo lejos de la mesa de Mike y los demás.

¿Ocurre algo Alice? – preguntó Bella, comiendo algo de su plato.

No, nada ¿por qué? – dijo sonriente

Es que no haz comido nada, y te noto nerviosa - confesó la chica

Estoy bien, no te preocupes – dijo Alice, levantado su mirada, entonces sus ojos brillaron y le hizo señas a alguien a las espaldas de Bella, la chica de dio vuelta a ver, y vio a nadie más que a Edward Cullen acercándose a ellas.

Alice, ¿qué haces? – dijo una asustada Bella.

Es mi hermano Bella, ya te lo dije… además quiero que lo conozcas – dijo feliz.

Creo, que no es el momento más apropiado – tarde para decir eso, porque la figura de Edward, estaba a su lado, la miraba extrañado, buscando algo, miró a su hermana algo enojado y volvió la vista a la chica.

Edward, ella es Bella, de la chica que te hablé – señaló Alice sonriendo abiertamente.

Hola – saludo tímida Bella, el miedo y la curiosidad la invadían, de todas formas era mucho, mucho más bello de cerca. Era más alto de lo que pensaba, tenía un cuerpo bien formado, y podían notarse algunos músculos, el cabello era cobrizo algo desordenado, sus ojos eran de un color dorado intenso, y su piel era muy pálida, pero no dejaba de ser hermosa.

Hola – susurró él y respiró intentando poner una sonrisa en sus labios. Error, porque al instante que respiro, el aroma de Bella chocó en su nariz, sus ojos se abrieron de par en par, sus músculos se tensaron. El chico apretó con fuerza sus manos, tanto que los nudillos se pusieron aún más blancos. Alice lo notó, y lo miró confundida, Edward dio un paso hacia Bella y la miró más fijamente. La pequeña chica tomó la mano de su hermano, logrando que así la mirara, entonces lo vio todo.

Bella, miró confundida el espectáculo, de la nada Edward se acercó a ella, y la cara de Alice había cambiado. Tan rápido fue todo que pareció soñarlo, Alice diciendo cosas tan despacio que ni siquiera pudo oír bien lo que hablaba, Edward más tenso y quieto que un alumbrado público.

Lo siento – se disculpó Edward y salió casi corriendo de ese lugar.

Te lo dije Alice, le caigo mal por no sé que cosa – susurró indignada Bella.

No, no es eso Bella, es que no anda muy bien, ya sabes, cosas de hombres – dijo apenada la chica.

Ya déjalo Alice, da igual – dijo mirando su plato, que de pronto se había vuelto muy interesante.

Lo siento Bella – dijo Alice levantándose – pero me tengo que ir ¿si?

Si, no te preocupes – afirmó Bella – ¿nos vemos en la próxima clase?

No, creo que es hora de haber novillo – dijo sonriendo más cómoda

Bien, suerte entonces – se despidió la chica. Vio como Alice salía del lugar con gracia, elegante como ella sola.

Al instante una mano se levantó, la de Mike, haciéndole señas a Bella para que sentara a su lado, ella aceptó, no le gustaba comer sola.

Cerca de un volvo plateado, cinco personas se habían reunido, un ambiente tenso se notaba entre las cinco cabezas, una más desesperada que las otras, golpeó la reja con fuerza, la destruyó y vio hacia atrás por si alguien lo había visto, los demás guardaban silencio. Hasta que un duendecillo habló.

¿qué demonios ocurrió allá adentro Edward? – Preguntó confundida, apenada.

No, lo sé Alice… ya te lo dije, no lo sé – susurró Edward.

Es muy extraño todo esto – habló Jasper. Otro de los hermanos de Alice, aunque éste era su novio, alto, también algo musculoso, excelente físico y tan atrayente como lo era Edward.

¡Ya deja de mandar olas de tranquilada Jasper, que no resulta! – gritó Edward yendo hacia el chico.

¡Hey! Relájate Edward, cálmate – dijo Emmett, el tercer hermano. El más musculoso de todos, alto, con el pelo más oscuro, pero con la misma gracia que los dos anteriores.

No sé como te pudo pasar algo así a ti, Edward – dijo Alice, preocupada – vi como ibas a morderla, vi como te lanzabas hacia delante, sin importante las personas que estaba allí, sin importarte nosotros, sin importarte nada.

¡No sé que mierda me pasó Alice! – gritó el chico exasperado.

Edward, contrólate por un momento – gritó Rosalie – queremos saber que rayos pasó – Rosalie Hale, alta, rubia, hermosa, pálida como todos, soberbia, pero una buena persona, era la novia de Emmett, el grandote.

Ya dije que no sé, es solo que le dije hola y respiré y ahí estaba su olor, su aroma que me invadió por completo, fue como cuando tenemos sed y la garganta nos comienza arder – dijo viéndolos a todos, mientras asentían con la cabeza dándole a entender que estaban comprendiendo – bien, es lo mismo… pero cien veces peor, por eso no pude resistir, y tuve las ganas por un momento de morderla y absorber su sangre – terminó diciendo totalmente apenado.

¿una chica o un chico? – preguntó Emmett

Una chica, Bella – dijo Alice - es una amiga mía.

Lo siento Emmett, tienes que pagarme, te dije que Edward no era Gay – sonrió Jasper tendiéndole la mano a su hermano, para que pusiera el dinero en ella. Edward gruñó fuerte, pero no hizo nada más.

¡Ya dejen eso! – gritó Alice – Vamos donde Carlisle, ya le avisé – dijo rápidamente. Pero antes de caminar se quedó quieta, todos la miraron fijamente, esperando el resultado, pero eso no se lo esperaban - ¡vas a irte! ¡vas a escapar como un cobarde! – sollozó la chica apuntándolo con el dedo.

¿qué? – preguntaron todos a coro. Miraron a Edward y este sólo bajó la mirada.

Creo que ahora que todos lo saben, no podré irme, gracias Alice – habló con rencor Edward.

Vamos donde Carlisle, el sabrá que hacer – dijo la chica – Eso creo – dijo en un susurro. Al ver que Edward no se movía, gritó más fuerte – Edward Cullen, ¡muévete! El aludido sólo gruñó por lo bajo, y se encaminó al auto.

El camino se hizo insoportable, Jasper por más que trataba de controlar el ambiente, terminó perdiendo y se dejó influenciar por los estados emocionales de sus hermanos. Todo fue un caos, todo era tensión, hasta que por fin la casa se divisó entre el bosque.

Todos se bajaron rápidamente, estando en la puerta del escritorio de Carlisle, en menos de dos segundos. Un – entra – se escuchó desde adentro, Carlisle ya lo sabía todo. Edward entró con cuidado, mientras que sus hermanos lo esperaban afuera.

¿Qué me pasó Carlisle? – Preguntó apenado, frustrado, triste Edward.

La tua cantante – habló Carlisle, dejando un libro en una de las repisas de su estudio.

¿La tua qué? – preguntó desordenándose el cabello confundido, aún tenía el olor aquel en su cuerpo, y sus ojos aún estaban oscuros.

Cantante – respondió sonriendo Carlisle

¿Por qué extraña razón no te veo preocupado? – preguntó enojado el chico, ya un poco cansado, de que nadie lo retara, es decir, casi mata a una chica, y su padre sólo le sonríe.

No tengo porque estarlo, sé que no vas hacerlo, además de que es bello que la hallas encontrado al fin – respondió aún feliz.

No entiendo – dijo Edward.

Mira Edward – habló el hombre – la tua cantante, se le dice así porque la sangre canta para ti, es decir, que esa sangre es totalmente deliciosa para todos tus sentidos, algunos vampiros se han enamorado incluso de ese chico o chica, es lo más hermoso, y horrible de toda nuestra existencia.

Pero esto me pasó solo a mí, y no me siento bien, me siento débil, y creo que en cualquier momento puedo atentar contra su vida, y no quiero, no quiero convertirme en el monstruo que soy – habló rápido y triste.

No eres al único que le ha pasado, a Emmett también le pasó – respondió levantándose.

¿así, y que pasó? – Preguntó un poco más alegre. Pero supo que era mala pregunta, con solo ver la cara de su padre – pregunta equivocada – dijo respondiéndose – pero es que no se si sea capaz.

Espera – dijo Carlisle, levantando su mano. Fue hacia la puerta y la abrió, ahí estaban todos espiando lo que sucedía, unas sonrisas inocentes atravesaron sus rostros. Rosalie, Emmett, Jasper, Alice e incluso Esme, estaban preocupados por Edward, y eso lo hizo sonreír.

Queríamos saber que le pasa a Eddy – susurró Esme, con cariño. Su madre, ella había perdido su hijo cuando aún era humana, así que el instinto maternal estaba en cada uno de sus poros.

Bien, pues para que todos sepan, Edward se enamoró – respondió a todos Carlisle, Edward sólo gruñó y se dejó caer en el sillón.

¡Por favor Carlisle, dime que no fue de un hombre! – suplicó Emmett, el siguiente pasó fue un Emmett siendo lanzado por la ventana gracias a un furioso Edward

Voy por él - susurró Rosalie, bajando las escaleras tranquilamente, para ir a buscar a su esposo.

Yo no estoy enamorado – habló el chico.

Encontraste a tú alma gemela, cariño – dijo con amor Esme.

Esperen, tengo alma y no me lo dijeron – dijo en tono amargo, intentando salir de la habitación.

Quiero conocerla, apuesto que es hermosa – dijo tomándolo de la mano y apretándola con un poco de fuerza.

Sólo tienes que verla Esme, es hermosa – agregó el pequeño duendecillo. Edward sólo bufó y se fue a su habitación.

Los labios de Alice surcaron una sonrisa, así que como siempre ella no se había equivocado. Besó los labios de Jasper, el chico sólo sonrió como siempre.


Aquí estoy yo, luego de ¿una semana? si, creo que algo así. Perdón si los hice esperar mucho, pero es que no había tenido tiempo, lo que hace el maldido colegio. En fin, aquí les traigo el cuarto capítulo de esta historia, espero que sea de su agrado.

Ya saben, tomates, bla bla bla, felicitaciones, bla bla bla; aprieten GO allí abajito y quedamos.

¿Se pasan por mis otras historias?

- Suave adicción. (Edward y Bella, -One-Shot) - Esa noche, la última (Lily y James -One-Shot) - Mí vida está en ese corazón (Hermione y Harry-One-Shot). Y si me dejan RR' mejor todavía.