SEGUNDAS OPORTUNIDADES

CAPITULO 4


.- ¡Sorpresa!

Hermione intentó que no se le notaran las lagrimas que le empezaban a brotar. Habían conseguido reunir a todo el grupo de viejos amigos, a los cuáles hacía muchísimo tiempo que no veían ya que cada uno andaba bastante ocupado con su vida. Allí estaba Neville, que había conseguido un puesto como gerente en una empresa de jardinería para la que empezó a trabajar al acabar el colegio, con su mujer, una muchacha dos años menor, apasionada también de las plantas, que había conocido en un seminario sobre cultivo de plantas carnívoras. También se encontraba Luna, quién ahora llevaba la revista de su padre y se dedicaba, básicamente, a vivir la vida y a viajar por el mundo, sin que nadie supiera bien bien de dónde sacaba todo el dinero para pagar aquel tipo de vida.

Harry se acercó a saludar a la familia Weasley. Desde lo del incidente de Ginny no los veía tan a menudo cómo antes, y le sabía fatal, ya que siempre lo habían tratado cómo a un hijo más.

.- ¿Que tal Harry, cómo te va todo cariño?

Sonrió y le contó a la señora Weasley cómo iba tirando en el día a día. Mientras charlaban sobre cosas totalmente banales se dio cuenta de como la había echado de menos. Molly Weasley había conseguido que durante la infancia no echara tanto de menos a sus padres, lo había acogido en el seno de su familia y le había dado calor y cariño.

La fiesta resultó ser todo un éxito, hubo pastel y muchos, muchísimos regalos. Bebieron y comieron prácticamente hasta reventar, y lentamente todos y cada uno de los invitados fueron volviendo a sus respectivos hogares, hasta que los tres amigos de la infancia se quedaron solos en el salón.

.- Bueno chicos, yo os dejo.

.- Ey Harry, ¿porque no salimos un día de estos, y te despejas un poco?

.- Un día de estos...

Y Harry emprendió el camino por el pasillo hasta la puerta de salida dejando a la parejita recogiendo globos y papel de regalo en el comedor. Hacia ya unos meses que Ron le insistía para que salieran a tomar algo, y así él podría conocer alguna chica nueva, y quién sabe, empezar a salir con alguien otra vez.

Pero no tenía demasiadas ganas de conocer a alguien. Volver a pasar por todo el proceso se le hacía muy cuesta arriba, y además las pocas chicas que había conocido en el último año, todas presentadas por Ron o algún compañero del trabajo, no le habían llamado nada la atención.

Suspiró, sabiendo que llevaba demasiado tiempo posponiendo esta salida con su amigo pelirrojo y que esta vez no podría escaquearse.


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Bueno, aqui está el cuarto capitulo y de momento, el último que tengo repasado y pasado al ordenador. El quinto esta acabado, falta repasarlo así que supongo que no tardaré en subirlo, por suerte se escriben rapido y son cortitos!

Muchas gracias por leerme. Y vuelvo a darles gracias a mis niñas, Clara y Ana! 3