Contestación de Reviews:
TsukihimePrincess: Un poco sí, le puede la culpa la cual no se le fue del todo gracias a los Dursley, siempre se culpa de todo y ahora no es diferente... Besos de chocolate :)
xXm3ch3Xx: Se siente culpable de no darse cuenta de lo que le pasaba a Nataly. Culpa de su infancia, Harry siempre se culpa de todo lo que pasa a su alrededor y eso todavía no lo ha superado, por eso se quiere ir, no quiere que a nadie más le pase algo por su culpa (según él ya que hay cosas que no se pueden controlar y una de esas cosas es la salud) Besos de chocolate :)
CCSakuraforever: Bueno, Remus no es el director de momento, quién sabe lo que puede ocurrir... jajaja. Besos de chocolate :)
Ryogana: Jajaja los niños son muy tercos, no se cansan en conseguir lo que quieren... jajaja. Besos de chocolate :)
Fran Ktrin Black: Bueno... espero que no de mal forma jajaja y que te guste... jajaja. Besos de chocolate :)
sjrodgers23: Of course! To you ;) Chocolate kisses :)
No sé si me queda alguien por contestar, si es así lo haré en el próximo capítulo. Gracias! Besos de chocolate :)
Capítulo 4
Harry estaba durmiendo tranquilamente cuando le zarandearon suavemente. Abrió los ojos, se puso las gafas y enfocó la mirada. Al lado de su cama estaba Louis, Luca y Nataly con una bandeja de desayuno.
- Buenos días chicos.
- Buenos días señor Potter.
- ¿Qué hacéis aquí?
- Hemos venido a traerle el desayuno- dijo Luca.
- Muchas gracias. Pero Nataly, ¿qué haces levantada?
- Yo ya estoy bien.
- ¿Qué pasa Harry?
Harry se dio la vuelta, Ginny le miraba desde su lado de la cama.
- ¡Lo sentimos! No sabíamos que estaba con alguien- dijeron sonrojados.
- Duerme Gin. No pasa nada chicos. Vamos a hacer una cosa… me levanto, me visto y juntos desayunaremos en el patio. ¿Qué os parece?
- ¡Genial!- dijo Louis.
Los tres chicos salieron de la habitación. Harry avisó a los elfos domésticos y a Andrómeda a través de un Patronus.
- ¿Te levantas ya amor?
- Sí, tú sigue durmiendo tranquila- dijo Harry dándole un beso en el cuello.
Harry se encontró a los tres en el pasillo sentados y esperándole. Harry cogió la bandeja y se fueron a desayunar.
Mientras desayunaban tranquilamente Luca habló sobre lo que en realidad querían hablar.
- Señor, ¿es cierto que se irá para siempre?
Harry les miró a los ojos sorprendidos, sabía que querían hablar de algo pero eso no se lo esperaba.
- Le escuché hablarlo con el profesor Lupín hace una semana- admitió Louis avergonzado.
- Ya veo. Pues sí, es cierto. Aquí no se me necesita así que me iré. No os preocupéis que aquí va a seguir todo igual.
- No es cierto. Si usted se va aquí no será nada igual- dijo Nataly.
- No queremos que se vaya. ¡Quédese por favor! Aquí todo el mundo le quiere- dijo Louis.
- Aquí no os sirvo de nada. Viajaré a ver los otros negocios que tengo y que todavía no he echado un vistazo.
- Si es por mi culpa no se vaya por favor.
- No es por tu culpa Nataly.
En ese momento Luca se levantó y salió corriendo, Harry le observó marcharse hasta que el muchacho desapareció dentro de la Institución.
- Voy a hablar con él chicos. Gracias por el desayuno, me ha encantado.
Se levantó y se fue a buscarle. Le encontró en un rincón de la biblioteca sentado en el suelo, Harry se sentó a su lado.
- ¿Qué te ocurre Luca?
- Nada.
- Vamos Luca, sabes que me puedes contar lo que quieras.
- Se va lejos de aquí- afirmó.
- Sí. ¿Qué pasa con eso?
- Me prometiste que no me abandonarías, que siempre estarías conmigo. ¡Me mentiste!
- Luca…
- ¡No! Confié en usted y ahora me abandona, como todos.
- Eso no es cierto, yo nunca te abandonaré.
- ¡Pero lo está haciendo! Yo quiero que se quede.
- Aquí no os hago bien.
- Eso no es cierto, todo el mundo le quiere. Yo le quiero aquí, conmigo, usted es como mi padre. El padre que siempre quise y nunca tuve.
- Me halagas Luca. Es un honor que yo sea como un padre para ti.
- Es la verdad. Me gustaría ir con usted a esos viajes.
- ¿De verdad?- Luca asintió- Luca, tú haces cosas extrañas ¿verdad? A tu alrededor suceden cosas.
- Sí- contestó temeroso.
- A mi alrededor también ocurrían. Eso es magia.
- ¿Magia?
- Así es. Eres un mago al igual que yo. Mira.
Harry agitó la varita y un libro de la estantería salió disparado hacia su mano.
- ¡Guau! ¿Podré hacer eso yo?
- Sí, sólo tienes que aprender. Una vez que sabes eso podrás venirte conmigo, iremos por los medios mágicos que son más rápidos.
- ¿De verdad? ¿Te puedo acompañar?
- Pues claro.
- ¿Y seguirás aquí también? Todos te queremos.
- Está bien pero aún así nos iremos de viaje.
- ¡Genial! Muchas gracias.
Luca le abrazó con todas sus fuerzas, saltando de alegría.
