Shizuru Pov

Había sido un tiempo atrás en el día que tachaba en el calendario. el extranjero la comunicaron con ella fue siempre constante, no importaba que tan cansada pudiese estar y aún si muchas veces era reprenderla para que ella fuera a descansar, ella siempre me hacia una llamada diaria aun con la obvia diferencia horaria.

Cuando por fin zanje victoriosa la razón de mi estadía en este lejano lugar de inmediato quise en el primer vuelo rumbo a Japón, pero obviamente eso no fue posible porque la suerte se ensañó conmigo y ese día debido a una tormenta eléctrica fue abordado, así que renunció a mí, me esperaba un poco más de espera no me mataría.

Aquel día decidí comprar un par de obsequios que hiciera uso del auto que había rentado para mi estadística y que muchos otros estuvieran escogiendo a alguien para todos mis amigos y Natsuki.

Cuando subí al avión rumbo a Japón, el viaje me pareció eterno y pesadísimo por el momento, el sueño se convirtió en un sueño desesperado con la ilusión de haber llegado a mi destino.

Luego de lo que tuve que hacer fue levantarme en el aeropuerto japonés, por lo menos me encontré en mi país natal, entusiasmado y con el corazón al lado de una bomba en la cabeza. Aquellos orbes verdes que tanto amaba, una vez, el suelo, el paisaje con la mirada, el lugar tratando de dar con la silueta de la mujer dueña de mi corazón.

Siempre que la gente exageraba cuando decía que enviaba la mirada de las personas sobre ellos transmitiéndoles una infinidad de sentimientos, pero ese día me volvía un fiel testigo de ese fantasioso actuar.

Cuando me paso la mano con una persona que me abrazaban, emocionada y otras tantas con sus portafolios de cuero en la mano y el rostro aburrido, lo que quiero es una mirada que me guste cuando me gustó, me topé con unos hermosos ojos esmeralda que me miraban, tan brillantes y con tal anhelo que mi corazón golpeteo casi dolorosamente contra mi pecho al llegar que la colapsaría en cualquier momento.

Cuando por fin llega a la realidad del ruido, el aeropuerto se encuentra en el refugio de sus brazos y el abrigo de su olor.

Cuando sus fuertes brazos me envuelven en un afectuoso abrazo tembló de la emoción, su embriagante olor llego a mis fosas nasales y entonces nota que se había hecho más alta, pues ahora era mi nariz la que respiraba en su pecho.

-Te extrañe ... te extrañe tanto-susurro con ese tono ronco tan lleno de sentimiento, que sentí los míos se iban a desbordar.

-te extrañe demasiado Zuru ... -susurro de nuevo con la voz temblorosa, entonces con un nudo en la garganta la besé dejándole saber cómo yo también lo había extrañado.

Con delicadeza, tengo mi mano y me guio al auto que esperaba por nosotras, esperaba que nos llevaramos a casa, pero en lugar de eso, nos llevó a su hogar, a nuestro hogar.

Un pequeño y hermoso apartamento estaba decorado e iluminado por velas románticas.

Realmente mi Natsuki se convirtió en una chica fría y fría, una joven romántica empedernida.

Aquella noche hizo el amor tantas veces y con tanto que su fragancia se tatuó en mi piel y la mujer en la misma, nos hizo una vez que no sabíamos dónde empezaba una y terminaba la otra.

Al día siguiente solo nos levantamos de la cama para comer algo o tomar una ducha, pues entre besos y caricias nos atrapo la noche.

Nunca esperé ni en mis sueños más locos que el amor pudiese ser tan hermoso, realmente había corrido con mucha suerte al haber encontrado el amor en una mujer tan maravillosa como Natsuki.

-Presente-

Desde que Shizuru regresó y el momento en que regresamos a estar juntas, nuestra relación no hizo más que fortalecerse y afianzarse mucho más, nos hemos vuelto a encontrar el complemento exacto de la otra y las personas a nuestro alrededor no tenemos más que decir cómo no se podía almas más afines que las nuestras, la mayoría del tiempo nuestras palabras no fueron necesarias para la otra, un gesto bastaba para comunicarnos.

Y sin importar la circunstancia, la única vez que se soportó la otra.

Aún tengo 15 años después de que me cuesta creer que tengo la suerte de poder despertar y que lo primero que ven mis ojos es el rostro de la mujer que amo, luego de todo lo que estaba hecho para estar juntos en su familia no tenía otra opción más que aceptar la más obvia de las verdades:

Que el amor no se puede mandar y al final aceptaron nuestra relación, 5 años después nos casamos a la par que nuestros amigos, cumplimos nuestros sueños, los padres de Shizuru se retiraron para vivir tranquilamente dejándole a su cargo la gran corporación Kyohime, la cual juntas codo a codo luego de años de duro trabajo se convirtió en la mayor internacional de diseños automotrices del mundo, Mai y Mikoto también se casaron y fundaron ese restaurante con el que tanto tenía soñado del cual actualmente hay sucursales en todo el mundo, Haruka y Yukino conducen la mayor agencia de construcciones existentes y aún siguen en su mejor momento, Reitero con vida en el exterior donde reside actualmente como el mayor diseñador de ropa según Shizuru hasta el mismísimo Rey de España ha usado los diseños de Reito.

Así que a todos nos va muy bien

Todos lograron sus sueños y ahora viven su vida lo mejor que pueden.

Shizuru y yo trabajamos mayormente desde casa lo que nos gusta el tiempo para compartir juntas y seguimos tan enamoradas como en antaño, planeamos en un futuro, quizás tengamos un hijo, aun no decidamos quién de las dos sea quien luz, pero como vamos más probable es que tenga la suerte de ser muy bonita Shizuru con barriguita.

-Suki, ¿dónde dejaste las llaves del coche? -Pregunto una preciosa mujer castaña.

-Están sobre la nevera, perdón Zuru anoche olvida colgarlas en su sitio-responde mientras dejaba a un lado la pluma que en un momento anterior había estado usando y cerraba el libro frente a mí.

-Está bien y las cosas no se preocupan, solo no se olvida de la segunda vez, mientras que se acercaba a mí.

-Cuenta con ello mientras que yo esperaba la silla que el vendía de su parte.

Suspire feliz ante el contacto de sus dulces años, podría pasar una eternidad besándosela y jamas cansarme de ello.

-¡Oh! Estabas escribiendo? Pregunto curiosa al ver el grueso libro sobre la mesa.

-Así es-sonreí mientras acariciaba con suavidad la tapa de cuero.

-Y, ¿Cuántas Paginas avanzaste hoy? -Preguntó tomando asiento sobre mis piernas.

Era una costumbre que ella había adquirido luego de su regreso del extranjero y que aun ahora permanecía, podía haber Cien sillas más libre a nuestro alrededor e igual tomaría asiento sobre nuestras piernas.

Suspire ante el olor de su cabello frente a mí y pase más brazos en un suave abrazo por su cintura

-Um ... No sé, quizás unas cuatro o más-dije con voz adormilada, su olor y calidez era tan relajantes para mí que incluso si sufría el peor de los insomnios, esto se evaporaba en segundos, teniéndola a ella entre mis brazos.

-Fufufufu, tu respiración me hace cosquillas- se "quejo".

-Jeje lo siento, no lo puedo evitar, tu tienes la culpa por sentarte aquí-

-¡Oye! Yo no tengo la culpa de que me ames tanto-

-En eso te equivocas, eres tan maravillosa que amarte es mi necesidad-

-Natsuki Ikesu-

-¿Él? Porque? -

-Si sigues asi, llegare tarde a la junta-

-Jajaja mejor apresúrate no quiero que los viejos se acaben de fosilizar esperándote-reí divertida

-Fufufuf Natsuki malosa-

-Si, si, si, yo también te amo Zuru-

-suspiro- Bueno y me voy a ir, cerraré el contrato en una hora con un suspiro y me levantará de su asiento.

-Allí estaré-

-Adiós-se acercó plantando un amoroso beso en mis labios, era increíble como un simple beso podría transmitirnos cosas

-ve con cuidado-pedí mientras le acompañaba hasta la puerta.

Una vez me di cuenta de que me dirigía a tomar una ducha para luego marcharme a su encuentro.

Luego de un duro día laboral la primera vez en llegar a la Kuga, quien pidió comida a domicilio que la cocina no era su fuerte y pacientemente espero por su esposa.

-Ya llegue! -Anuncio la cantarina voz.

-Bienvenida bonita-le recibió sonriente.

-Suki, bésame como si me hubieras extrañado-pidió mientras le mira fijamente.

-Ven aquí- respondió atrayéndola hacia ella mientras sus ojos se veían el amor se mostraba palpable y así se fundieron en un profundo beso, nadie podía negar que el amor brotaba de la una a la otra sin importar que estuviesen juntas o separadas, era obvio que se amaban como pocos sabian hacerlo

Y es que el amor que sentían era tan grande que no cabía en un solo corazón.

Y es que la felicidad puede estar, tan solo a un minuto de ti.

FIN

Quiero agradecer el enorme apoyo que he recibido de todos ustedes, realmente estoy inmensamente agradecida que llegado hasta la semifinal puede creerlo? Jajaja lo se yo tampoco, Muchas gracias espero contar de nuevo con su apoyo, nos leemos luego! pdt.: el próximo capitulo sera el Epilogo

ALETA