The Mr. Peabody's Invention. (Alternate Dimension)

Chapter Three: Solo fue un sueño.

La luz del sol entró por las grandes ventanas de cristal, indicando que era algo tarde para que cierto niño pelirrojo se levantara, Sherman se despertó porque el sol le molestaba y su luz le daba en los ojos, si no, se hubiera quedado adentro de la comodidad de su cama, salió del cuarto sin prestar atención a las fotografías que colgaban de la pared, se encaminaba a la cocina cuando un aroma delicioso capto sus sentidos, no era posible.

Sherman siguió caminado, pensando en su sueño, el señor Peabody se reiría con él si le contara lo que soñó, todo eso perdió su gracia cuando se asomó por la ventana en la puerta de la cocina y vio un joven preparando el desayuno, a pesar de que no era un sueño, sonrió, este Peabody preparaba la comida de la misma manera que su padre, de una forma divertida que lograba tranquilizarlo y hacerle pensar con claridad.


Peabody estaba muy concentrado preparando la comida, una puerta se abrió…

"Buenos días Sherman"

"Buenos días señor Peabody"

Peabody noto una gran decepción de parte del niño, y así fue de silencioso el resto de la mañana, él ya estaba acostumbrado a ese silencio, Sherman no, miraba la comida con tristeza, negándose a probarla, todas las mañanas solía hablar con su padre y contarle lo que paso en la escuela o lo aprendido durante uno de sus viajes al pasado, algo notó, aquí, la relación que llevaba con el señor Peabody no existía, no vivía con él, posiblemente su otro él estaba en el orfanato, o viviendo con alguien más, al menos no se encontraría consigo mismo, al no estar con su padre, era claro que la WABAC no exista, ya que él había sido la inspiración de Peabody para la construcción de la máquina del tiempo.

Peabody miro al niño, estaba tan callado, necesitaba mostrarle algo para distraerlo, pero; ¿Qué podía ser?

Solamente debía pensar en la cosa correcta, un libro, miro de nuevo al niño, no se veía con ganas de leer algo, el álbum de fotografías, no, eso sería muy vergonzoso.

"Peabody, piensa" Se dijo a sí mismo. "¿Qué puede ser interesante para un niño de siete años?"

Una idea vino a él, era grandiosa, esto jamás lo había visto otro ser humano, a excepción de él por supuesto, una sonrisa apareció en su rostro, asustando a Sherman que no estaba acostumbrado a ver que su padre sonriera tan seguido.

"¿Quieres ver algo asombroso? "Pregunto el joven de cabello blanco.

"Eh…"

No espero que contestara, o tal vez había considerado ese sonido como una respuesta afirmativa, tomó a los niños del brazo y lo jalo adentro del ascensor que comenzó a descender.

"¿A dónde vamos?" Pregunto Sherman.

"No es a donde, Sherman" Dijo presionando un botón oculto en el panel. "Es a cuando" Sonrió nuevamente.

Sherman sentía que esa era la única cosa que debía escuchar para saber que pasaba por la mente del joven a su lado, tenía la sospecha de saber a qué se refería, el ascensor llegó al último piso, las puertas se abrieron revelando una gran habitación llena de luces de color azul y una puerta roja de gran tamaño al final del pasillo, estaba tan ansioso, y algo desesperado de saber que se ocultaba en esa habitación.

"¿Estás seguro de querer saber que oculto?" Pregunto presionando varios botones en un teclado ubicado en la pared.

"Si" Dijo tratando de no mostrar su desesperación.

Pero era Peabody con quien estaba, claramente notó esa emoción, la puerta se abrió y el niño no creía lo que sus ojos veían, se quitó los lentes y los limpio, para asegurarse que observaba de manera correcta y normal, los puso en su carrera nuevamente…

"Whoa" Dijo Sherman.

Una máquina demasiado familiar flotaba en el centro de esa habitación.