Hello again!!!!
Espero no haber tardado tanto en actualizar, y no haberlas hecho esperar tanto.
AVISO no es una historia 100 porciento original mía, solo que me gusto y he decidido publicarla.
Después de tanto rollo Ahora a leer…….
CAPITULO IV
La vida de Candy en Londres era tranquila y armoniosa, nunca creyó poder adaptarse a este estilo de vida, y mucho menos con la tía abuela cerca de ella. La anciana adoraba a su hijo y por ello trataba de ser sociable con ella. Ambas salían a pasear por las tardes con el pequeñín. En algunas ocasiones Albert las llevaba a cenas formales de negocios o de simple relaciones entre adinerados; Candy brillaba en ellas como una joya recién pulida gracias a su gracia y hermosura. Pero siendo la alta sociedad de Londres, tan previsible, Candy no pudo evitar encontrarse con la madrastra y hermanastros de Terry; ellos eran tal y como Terry los describía: superficiales, egoístas, presuntuosos. Ella trataba de evitarlos, pero un buen día no pudo evitar tener que hablar con ellos, cosa que le resultaba desagradable. Así Candy se enteró que el Duque se encontraba postrado en cama muy enfermo, y que a ellos les daba igual, "tarde o temprano todos moriremos", así se expresaban, la rubia hacia coraje dentro de sí misma para mantener la sonrisa superficial que ameritaba el momento; Albert intuyendo lo que Candy pensaba, fue a rescatarla sin decir una palabra al respecto; así era mejor, no mencionar nada al respecto. Albert nunca imaginó que muy pronto tendría que hablar de lo que tanto temor tenía.
Un barco atracó en Sount Hampton trayendo consigo a un hombre diferente al que todos habían conocido, con los bríos nuevos y la esperanza renovada. Prontamente se dirigió hacia el castillo de su padre. Al llegar pudo notar que su familia adoptiva no se encontraba, realmente era lo mejor, pensó, así podría hablar con su padre de hombre a hombre.
-¡Terrence¿Qué haces aquí?
-A mí también me da mucho gusto volver a verte padre.
-Déjate de ironías y dime ¿a qué has venido?
-Veo que estas en muy buenas manos, se desviven por atenderte ¿no es así?
-¡No necesito de nadie!, Así que puedes irte por donde viniste.
-Veo que no a cambiado en nada Duque, estoy aquí porque me enteré que su salud no era buena, y conociendo a su familia consideré pertinente venir a apoyarlo en lo que necesitará, y lo hago sin ninguna otra intención escondida.
El Duque estaba sorprendido, nunca espero que su hijo con el que había tenido tantos problemas, viniera a consolarlo en su enfermedad, así que decidió aceptar de buena gana la compañía de su primogénito.
-¿Cómo te ha ido?
-Bien, soy actor en Nueva York.
-Si, me enteré de eso. . .¿Eleonor te convenció para que tomares ese oficio?
-No, es algo que deseaba hacer desde hace mucho tiempo atrás; cuando llegue a América, decidí seguir ese camino, a Eleonor la vi mucho tiempo después, no tuvo nada que ver en mi decisión.
-En cierto modo sí Terry, llevas en tus venas su sangre, y creas o no, ese tipo de cosas se heredan. Pero bueno, cambiemos de tema ¿Te has casado¿Tienes hijos¿Eres feliz?
-Veo que ha recobrado la curiosidad por saber de mi (dijo en son de broma Terry). No, no estoy casado; pero vivo con una chica y no tengo hijos.
-¿La chica es aquella por la que discutimos la última vez?
-No, con ella si me hubiera casado. . .
-No entiendo.
-Es una historia muy larga padre.
-¡Vamos Terry! (Animándolo a continuar y haciendo notar que no puede estar en otro lugar que sea la cama) ¿No te parece que tenemos todo el tiempo del mundo?
-Esta bien, tiene razón.
Así Terry y su padre pasaron muchas horas platicando como nunca lo habían hecho, como padre e hijo, de hombre a hombre, como amigos. Después de que Terry se desahogará con el Duque, éste último se puso muy pensativo, actitud que noto el joven y no pudo evitar preguntarle a su padre.
-¿Sucede algo Duque?
-Me doy cuenta que he cometido muchos errores contigo hijo, y veo con tristeza que tu vas por el mismo camino que yo recorrí hace ya muchos años Terry.
-¿A que te refieres?
-A que cometí una gran injusticia con tu madre. . . ahora lo veo; pero cuando era joven, era soberbio y nunca vi el mal que le hacia a ella, a ti y a mí mismo; no defendí el amor que ambos sentíamos, y como si fuera poco te separé de ella, hice trozos su imagen ante ti y no te di la familia que te merecías, lejos de eso, te ignoraba y menospreciaba como si fueras un extraño. ¿A cambio de qué¿De darle gusto a mi padre¿De formar una "digna familia noble"¿Dónde esta ahora esa familia por la cual deje un amor sincero y desprecie al fruto de esa relación? Ahora que estoy cerca de la muerte reflexiono y me repudio yo mismo; ¿cómo pude ser tan estúpido y tan superficial, para no darme cuenta que desde un principio tuve la felicidad en mis manos y la deje escapar.
-No te acongojes, Eleonor no te guarda resentimiento; de hecho fue ella la que me hizo ver que no importa lo que pase, siempre seremos padre e hijo.
-Eleonor. . .siempre tan bondadosa, que gran diferencia existe entre ella y . . .
En ese momento entra la esposa del Duque, que se sorprende al ver a su hijastro.
-Vaya, vaya. . .Terrence, nunca imagine volverte a ver en mi vida. ¿Qué deseas en MI casa?
-Aunque te cueste trabajo, este lugar también es mi casa, y mientras lo sea, también lo será de Terry (protesto el Duque).
-¡Ya veo! Vienes a ver que te toca a ti ¿no es así?.
-No sé de que habla; pero el motivo por el cual yo éste aquí no le importa Señora.
-¡Tan educado como siempre!
-¡Ya basta! (Grito Richard Granchester). Terry no ha venido a verte a ti, así que hazme el favor de dedicarte a tus asuntos y dejarme a mí con los míos. Terry permanecerá aquí hasta que se le pegue la gana y te advierto que si te metes con el lo harás conmigo.
La señora quedo perpleja ante la demostración de coraje del Duque, nunca en su vida había defendido a su primogénito de ella y sus presuntuosos hijos, así que siendo reprendida de tal forma, opto por retirarse, ya tendría otra ocasión para cobrárselas.
Albert jugaba alegremente con Anthony, cuando la Sra. Elroy se sentó cerca de él, para poder charlar.
-William, por última vez quiero pedirte que regresen a Chicago.
-Tía, aún no he concluido a lo que vine aquí.
-¿Qué es lo que has venido a hacer aquí?
-Negocios.
-¿Cuándo los concluirás?
-Pronto.
-Mira William, yo ya no puedo seguir más en Inglaterra, hay ciertos asuntos de la familia que debo atender, así que pronto regresaré a casa, y no quisiera irme sin que me des una fecha de tu regreso.
-Tía, le aseguro que pronto regresaremos.
-Esta bien, creo que por más que te lo pida, seguirás haciendo lo que tu quieras.
-Hola¿Qué sucede? (Interrumpe Candy notando la seriedad de las dos caras).
-Candy ¿quieres regresar a Chicago? (Pregunto Albert).
-¿A que viene esto Albert?
-La tía Elroy debe regresar a Chicago y quiere saber cuando regresaremos nosotros. ¿Qué opinas?
-Tía abuela quisiera pedirle que se quedará un poco más, pronto Anthony cumplirá un año, y yo le prometo que para navidad estaremos radicando ya en Chicago.
-¿Estas segura Candice?
-¡Por supuesto! (Dijo la animosa Candy). Y ya que hemos arreglado todo este asunto ¿Le parece bien si me ayuda a organizar una fiesta infantil, tía?
-Esta bien.
A Albert le tomo por sorpresa la declaración de Candy, ellos nunca habían hablado de regresar; sintió que las cosas no andaban bien y busco la oportunidad adecuada para hablar con su esposa, y la encontró por la noche, en la tranquilidad que les daba la hora de ir a la cama.
-Candy, quiero hablar contigo.
-Dime Albert.
-Cuando decidiste regresar.
-No lo sé, simplemente sentí la necesidad de darle seguridad a la tía abuela.
-¿Y no crees que es más cruel mentirle?
-¿Le mentí?
-¿Adónde quieres llegar Candy?
-Algún día tenemos que regresar ¿no?
-Pero nunca hemos dicho cuando.
-Albert, creo que es tiempo de volver. Considero que los motivos por los cuales decidimos irnos han desaparecido, y ya no tiene sentido permanecer aquí.
-¿Acaso no has sido feliz aquí Candy?
-Claro que sí.
-Entonces ¿qué pasa?
-Albert, cuando yo era niña, crecí rodeada de otros niños, cuando me adoptaste estuve cerca de los chicos, después me enviaste al Colegio y al volver a América siempre estuve acompañada de mis amigos de toda la vida. Yo quiero una vida así para Anthony, una vida normal, una vida de niño, rodeado de sus primos; no deseo que sea un niño solitario, y siento que si nos quedamos aquí así será, porque esta excluido de la familia que encabezas.
-¿Por qué nunca me dijiste esto?
-Porque hasta ahora que pretendo hacer una pequeña reunión con motivo de su primer cumpleaños, me doy cuenta que no tengo a quien invitar, ni amigas en quienes apoyarme. Albert te lo pido, regresemos ya a Chicago.
-Esta bien Candy, solo dame un poco de tiempo.
-¿Cuánto?
-Justo lo que le dijiste a la tía Elroy, de aquí a diciembre.
-¡Muchas gracias Albert! (Candy lo abrazó y besó por toda la cara).
Mientras tanto los días iban transcurriendo, en el castillo del Duque de Granchester un padre y su hijo iban resolviendo sus diferencias y comenzaban a tomarse el cariño que ambos se negaron. El Duque cada día estaba más débil, la enfermedad lo iba consumiendo poco a poco, así que con determinación tomó su última decisión, y se propuso anunciársela a su familia y a Terry, en una última cena que compartiría con ellos.
-Les parecerá extraño que yo haya pedido esta reunión, bueno, solo les pido que no me interrumpan en lo que tengo que decir, ya tendremos tiempo de aclarar las dudas al final. Como todos saben un cáncer me esta consumiendo y no me queda mucho de vida, así que creí oportuno informales sobre mí ultima voluntad, que ya se encuentra fijada también en documentos que ustedes verán durante la lectura de mi testamento. A todos los he dejado dinero y propiedades, si son buenos administradores, esto les será suficiente para toda su vida. Pero lo más importante para mí, es dejar bien claro que mi sucesor en él titulo de Duque será Terrence.
Su esposa y sus hijos estaban a punto del infarto, pero el Duque con un ademán les hizo sosegar.
-No me importa lo que tengan que decir, lo he decidido y así será. Este castillo y la propiedad en Escocia serán para él y su descendencia.
-¡No¡No estoy de acuerdo¡Terrence es un bastardo¡El no puede ser Duque de Granchester¡Es hijo de una cualquiera¡Ni siquiera te casaste con esa mujerzuela! (Chilló la esposa).
-Te equivocas, Terry nació dentro de mi matrimonio con Eleonor Backer, yo me divorcie de ella cuando mi padre me anunció que tu serías mi esposa, así que como convenía a la situación, todos los tramites se hicieron a escondidas de todo mundo. Es por eso que ni tu, ni el mismo Terry sabía nada al respecto.
-¡Me estas engañando¡¿Qué tiene Terrence que no lo tengan mis hijos?!
-Integridad, dignidad, valor, honor, coraje y sobre todo humanidad, amor al prójimo.
-¡Maldito! (Gritaba la Sra. a Terry) ¡Solo a eso ha venido¡A robar lo que me pertenece a mí y a mis hijos¡Eres un ladrón!
Pero Terry, mantuvo la calma y no dijo ni una sola palabra. Espero hasta poder estar a solas con su padre en la intimidad de la alcoba del Duque.
-¿Por qué has hecho eso?
-Porque esa es mi ultima voluntad.
-Yo no merezco nada de lo que me has otorgado.
-Claro que lo mereces, eso y más, solo que ya es demasiado tarde para mi y para poder enmendar los males que te ocasione hijo.
-Padre, yo no vine por nada, creo que te has equivocado.
-No Terry, por primera vez en mi vida he tomado una decisión correcta, y ésta vez no daré marcha atrás.
El momento fue perfecto cuando Terry por primera vez en su vida, abrazaba a su padre de forma cariñosa, cálida y sincera.
Al día siguiente la familia del Duque abandonó el castillo, sintiéndose traicionados y jurando vengarse del actor. El Duque sintió que así era mejor. Durante el último día de vida del noble, Terry estuvo en todo momento a su lado.
-Terry, hijo. . . sé feliz. Aprende de mí, de mis errores. . .no hagas lo mismo que yo. . .
-¿A que te refieres papá?
-Búscala Terry. . .
-¿A quien?
-A tu felicidad. . .a ella. . .
-¿De que hablas papá? Será mejor que descanses.
-No. . .escúchame Terry. . .búscala. . .a tu verdadero amor. . .la rubia. . .la chica del Colegio. . .
-Es demasiado tarde para eso papá.
-Nunca es demasiado tarde hijo. . .y si no lo haces lo lamentarás toda tu vida. . .y morirás como yo. . .solo. . .
-No digas eso papá, no estas solo.
-La vida me dio un regalo que no merezco. . .tú. . .te agradezco que estés a mi lado. . .pero mi soledad es del alma Terry. . .recuerda lo que te digo hijo. . .no cometas más errores. . .búscala. . .
Entonces el Duque expiró, y Terry no sabía como reaccionar, entonces sin decir nada, lo abrazó y lloró como un niño, como lo hizo una sola vez en su vida, cuando también perdió a una persona que él apreciaba más que a su vida.
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Perdon por la tardanza pero aqui llego el nuevo capi ojala les haya gustado y agradecere su reviews.
Hasta el otro Chap. Drk Phnx
