Holaa! :) yo again con mi fic :B gracias a todos los que comentaron el capitulo anterior, pero siento que cada vez son menos :( por favor no dejen de comentar!

Éste es el capítulo explicativo de los titulos, y ya podrán sacar varias deducciones. Y también es un capítulo revelador, así que ojalá se sorprendan y sepan qué rumbo comenzará a tomar el fic.

Por favor comenten! y disfrutenlo :D


Alicia y su pequeño reino de papel

Cuddy entró a la habitación de Lis esa noche de viernes. Tenía entre sus manos a Scabbers, su ratón, y planeaba devolverlo a su jaula.

-¿Qué haces aquí? –Preguntó la endocrina al encontrarse con House, parado frente a la pared llena de dibujos de Lis.

-Analizo –Respondió con simpleza- ¿Y tú?

-Vine a dejar al roedor –A Cuddy jamás le gustó la idea de comprarle un ratón a su hija, por lo que siempre se refería a él como roedor- ¿Qué analizas?

-¿Te has dado cuenta que tu hija está perdida entre Marte y Venus últimamente?

-Por supuesto que sí –Dejó al ratón en su jaula y se acercó a House, mirando también los dibujos de la pared- ¿Qué tiene que ver tu análisis con esto?

-El arte funciona muchas veces estimulado por el subconsciente o el inconsciente. Quizás en estas rarezas esté la explicación de por qué Lis actúa tan raro.

-OK… ¿Has llegado a alguna conclusión?

-Tu hija me la hace bastante difícil –Le indicó el dibujo de un pajarillo volando entre nubes creadas por botellas de champagne- ¿Qué mierda puede eso significar?

-Ha sido tu idea tratar de descubrirlo –Cuddy miraba otros extraños dibujos más confundida aún- ¿Eso es un limón? –Había un dibujo de un limón muy grande y dos delfines saltando a su alrededor.

-Mira este –House le indicó un dibujo de un muñeco parecido a Pinocho, dentro de un barco, que a la vez estaba dentro de una botella- ¿Qué diablos pasa por su cabeza?

-Hay un mensaje ahí –Cuddy le indicó uno de los rincones una frase escrita con tinta:

Humpty Dumpty se sentó en un muro
Humpty Dumpty cayó y pegó duro
Todos los caballos y hombres del rey
No pudieron unir a Humpty otra vez

-Creo haberla oído en algún lado.

-Es una rima inglesa –House dijo, releyéndola una vez más- Humpty Dumpty es un huevo.

-Mira –Cuddy le indicó un huevo animado sentado en un columpio rojo- ¿El acertijo habla sobre eso?

-No –House miró extrañado el dibujo- Mira, el huevo está quebrado.

-Pero sonríe.

-¿Te das cuenta que analizamos las putas ideas enfermizas de nuestra hija? Quizás sólo se fumó un porro antes de dibujarla.

-Idiota.

La puerta se abrió y Mike entró aún vistiendo su uniforme escolar. El rubio miró a sus padres y se sorprendió:

-¿Qué hacen en la habitación de mi hermana?

-Nada de tu incumbencia –Respondió House- y más te vale que no le digas que estuvimos aquí.

-¿Qué me darás a cambio? –Mike sonrió tiernamente.

-Maldito manipulador –House le pasó un dólar y unos dulces.

-¿Cedes ante la amenaza de un niño de 8 años? –Cuddy lo miró incrédula- En qué te has convertido, por Dios…

-Es mejor que le diga a la otra monstruito que estuvimos aquí –House miró fijamente a Mike- Tú…

-¿Qué hice?

-Tú debes saber qué cosas significan estos dibujos.

-¿Por qué él debería saberlo, Greg?

-Porque es la única persona en la que la criatura confía.

-No me lo dice todo –Mike miró los dibujos- pero me dijo algo sobre ellos.

-¿Qué? –Preguntaron al unísono.

-Me dijo que los dibujos no siempre tenían que tener algún significado, y que sólo se puso a dibujar lo primero que vino a su cabeza mientras escuchaba música.

Cuddy rodó los ojos.

-Sólo perdemos el tiempo aquí, Greg, vamos.

Cuddy y Mike se fueron primero. House le dio una última mirada al muro, fijándose en uno en particular: Pinocho junto a Pepito Grillo huyendo de una reina de corazones. Pero Pinocho tenía sus manos y pies amarrados como títere a la carta y se veía muy asustado. A su alrededor, se veía un montón de árboles con flores rojas y algunas blancas.

House sabía que algo había detrás de aquellos dibujos, pero no pudo descubrir qué.

Fiesta de Zack

El sonido ensordecedor de la música a esas alturas de la noche llevaba a todos los presentes a perder el control. Ya la mayoría estaban borrachos, la euforia se sentía en el ambiente.

Lis y John charlaban animadamente en un rincón, ambos ya estaban algo bebidos y con cada combinado se ponían más cariñosos aún.

-¿Vendrán tus padres por ti? –John preguntó, tomándola de la cintura y acercándose torpemente a besarla.

-Sí, mi papá –Lis se alejó un poco para sacar una lata de cerveza y beber un sorbo- ¿Cómo te irás tú?

-En mi auto –John subió su mano lentamente por su espalda- ¿Quieres que te lleve?

Lis iba a responder pero vio a lo lejos un chico mirarla profundamente. John ya había comenzado a besarle el cuello.

-Lo pensaré –Respondió, mirando aún al chico a lo lejos- ¿Sabes algo? Quiero algo más fuerte que me motive más ¿Tú no?

-Moría porque me dijeras eso.

John tomó su mano y la llevó a junto a un numeroso grupo a la cocina. Lis lo siguió.

Casa de los House

-Debes ir por Lis –Cuddy le recordó a House al sentirlo meterse a la cama y abrazarla por detrás.

-Me acaba de llamar, vendrá con unos amigos.

-¿No crees que sería mejor ir por ella?

-Es prácticamente mayor de edad en la mayoría de los países del mundo.

-Pero no lo es, y menos en este.

-Si la cosa se pone fea, me llamará, no es tonta –House bostezó y cerró sus ojos.

-¿Estás cansado?

-No he dormido bien, es todo.

-¿Quieres que te haga un masaje?

-No te preocupes, estoy bien.

-Déjame consentirte –Cuddy sonrió. House se dio vuelta para que la endocrina masajeara su espalda- Tienes todo el cuello tomado.

-Tu hospital me estresa. De hecho, estoy considerando quemarlo, se acabarían todos nuestros problemas.

-Mañana podríamos salir a tomar algo ¿Te parece? Dejamos a Mike con Lis, arrendamos un yate y nos olvidamos de todo. Sería genial.

-No lo sé, aún no resuelvo el caso.

-¿Aún no? Te has tardado.

-Déjalo –House se refirió a los masajes. Se volteó y miró a Cuddy sonriendo sentada frente a él- Ven…

-Estás muy cansado –Cuddy le dijo besándolo tiernamente y acostándose sobre su tórax- lo entiendo.

-Vaya qué paciencia me tienes.

-También debe ser difícil vivir con alguien como yo.

-Ciertamente.

Cuddy enarcó una ceja con una sonrisa imborrable. House volvió a abrazarla por atrás.

-Greg…

-¿Ajam?

-Estoy preocupada por Lis.

-Sólo es una fiesta…

-No hablo sólo de eso.

-Ella está bien, no le presiones.

-Eso hago, pero por más espacio que le doy, más lejana la siento de mí.

-Es una etapa.

-Creo que es algo más.

Cuddy no dejó de pensar en eso.

Fiesta de Zack, una hora después

Lis y John entraron a una de las habitaciones muy torpemente, chocando con varios muebles.

-Dioooos, estoy muy borracho –John se largó a reír tendido en la cama.

-Muchísimo –Lis lo besó en los labios y le quitó la camiseta- Wooohooo, cuerpo fibroso –Lis rió, víctima también del alcohol.

-¿Te gusta? Es toooodo tuyo –John la acercó a él y comenzó a besarla.

-¿Sí? ¿Todo mío?

-Sí.

-Genial –Lis comenzó a besarle el cuello lentamente, tomándose su tiempo.

-Vaya preámbulo… -Comentó el chico cerrando sus ojos, muy relajado.

-La idea es que estés relajado ¿No? –Lis continuó con su lento ritmo.

-Sí… me siento algo cansado…

-Debió ser el ron.

-Enserio, demasiado cansado…

John se quedó profundamente dormido, de un momento al otro. Lis lo miró un momento, como pensando en algo, y luego se levantó, para encontrarse al mismo chico que la había estado observando hace un rato, parado en la entrada.

-¿Le echaste algo? –Lis preguntó.

-Sólo una estúpida píldora para dormir –El chico rió.

-Bryan, enserio –Lis lo miró- ¿No le echaste nada más?

-¡Claro que no! No quiero irme preso, no creo que valgas tanto ¿O sí?

-Sólo vámonos de aquí ¿Vale?

-¿Qué le dirás mañana? –Mirando a John con desprecio.

-Que fue un semental –Lis rió y antes de salir, le sacó las llaves del auto de John del bolsillo. Él seguía profundamente dormido.

Auto de John

Lis le dio una fuerte halada a unos gramos de coca, cerrando los ojos por varios segundos, sintiendo como la sustancia subía lentamente por sus narices y la hacía volar.

-¿Cómo lo has conseguido? –Bryan preguntó, fumándose un porro nada más.

-Es un secretito –Lis rió y besó a Bryan en los labios, subiéndose encima y comenzando a desabrochar su camisa- Te extrañaba…

-¿Y entonces por qué me mandaste a freír huevos? –Preguntó el chico haciéndose el interesante, presionando con mucha habilidad el trasero de la ojiazul.

-Porque me pedías demasiado –Respondió Lis moviendo su pelvis, provocando fricción- Estoy harta de que todos me pidan demasiado.

-No puedes seguir jugando con todo el mundo así –Bryan le sacó la polera y besó su vientre- decídete de una vez.

-¿Qué debería decidir? –Lis le quitó el porro y fumó profundamente, manteniendo el humo largo rato en sus pulmones- Yo sólo me divierto.

-¡Diviértete con uno!

-Sólo estás tú ahora…

-¿Y mañana?

-¿Sabes qué? –Lis se bajó del auto con la polera en la mano y comenzó a caminar por la verada enojada- ¡Se pueden ir todos a la mierda!

-¡Lis, aguarda!

-¡Estoy harta de tener que darle explicaciones a todo el puto mundo! ¿Te gusto Bryan? ¡Genial, porque tú también me encantas! ¿Por qué debes arruinarlo todo con tus estúpidos celos?

-¡Porque te tiras a más chicos de los que alcanzas a recordar, y sin dar ni una sola halada!

-Bueno ahora he dado bastante haladas como para mandarte al mismo demonio.

Lis iba a seguir caminando pero Bryan la detuvo y comenzó a besarla sin parar. Lis no se negó.

3 a.m.

Lis se bajó del auto y caminó muy torpemente por su jardín. Se movía de un lado al otro, prácticamente no podía abrir los ojos y todo le daba muchas vueltas.

Estaba por subir por la pared que daba hacia su balcón cuando Bryan la abrazó por atrás, moviéndose torpemente también. Lis no se negó, lo abrazó también para poder sostenerse, pero su cabeza se cayó torpemente sobre su hombro. Sus ojos estaban muy rojos y su nariz también.

-Déjame subir –Le susurró Bryan tocando sin cuidado sus senos.

-No –Lis dijo acariciando su cabello- No a mi habitación.

-¿Por qué nunca he podido entrar?

Lis guardó silencio, mirando hacia cualquier otro lado.

-Ayúdame a subir.

Dijo al fin. Bryan así lo hizo.

Continuará.


Próx. capítulo: Manzanas rojas o los degollaré