Love Lost
Misty le prometió que iba a volver, y él le creyó…
Misty no rompía sus promesas y esta vez era a él a quién le tocaba esperar, con el corazón en la garganta, con la ansiedad de su insomnio, con la interminable angustia de querer saber y al mismo tiempo desear ignorar.
Misty volvió, y cuando la vio bajar de aquel avión, no pudo evitar sonreír, porque se le veía hermosa y radiante y llena de un brillo que nunca antes había visto en ella, porque era ella, celestial y etérea, y porque, tal vez, producto de un anhelo escondido en lo más profundo de su ser desde hacía ya demasiados años, fuera que se permitía observarla realmente por primera vez. No pudo evitar reparar en el hombre que caminaba un poco por atrás de ella, era alto, tal vez un poco incluso más que él, de facciones serias, de porte elegante, y sonrisa cálida y amable, y no, no se parecía en nada a él, en aquella inevitable comparación que vino a su mente , en aquella competencia que ahora parecía ser lo único que ocupaba su mente, él, que era el pasado de ella, no se parecía en nada a lo que había elegido como su futuro, y por un instante desea desaparecer; Entonces ella amplía más su sonrisa y corre emocionada hacia él, vibrante, sonriente, con aquel cabello que emula al fuego, con aquellos ojos que parecen tormenta, con toda su presencia avasalladora, y por un momento Ash se permite pensar que lo ha elegido a él, que ha dejado al otro atrás, (muy muy atrás), que cuando le prometió que volvía en realidad quería decir que lo hacía totalmente, que regresaba a él, a sus brazos, a su corazón, a pertenecerle, y sonríe y abre los brazos para recibirla porque por un breve instante la esperanza lo invade mientras la alegría crece dentro de sí, cree firmemente en que su amor se había perdido y lo han vuelto a encontrar…
Y entonces, en el medio de aquel abrazo efusivo que comparten, lo siente, aquello que por un instante parece apenas imperceptible y que tal vez hubiera podido ignorar pero no lo hace, y cuando ella se separa no puede más que dirigir su mirada hacia ella para observarla atentamente mientras ella ríe y habla y dice un millón de cosas a las que realmente en ese instante no está poniendo atención porque está demasiado ocupado viéndola a ella, realmente a ella, preguntándose cual es esta vez la diferencia que no ha logrado notar, aquel detalle que se le escapa ahora que la ve por segunda vez, y se detiene, sabe que algo no está bien pero no logra discernir el qué; Ese brillo en Misty parece diferente, y esa sonrisa en ella también y todo el aire se vuelve más pesado porque detrás de ellos está aquel hombre, sonriente y alegre, con aquel mismo brillo que parece inundarla a ella, con ese extraño fulgor que...
Entonces lo ve, ve aquel pequeño abultamiento en el vientre de Misty, ese que no es discordante a su figura a pesar de ser nuevo, ese que parece tan natural, que por un momento y casi piensa que siempre ha estado ahí. Y entonces entiende todo, y cualquier cosa que pudo haber creído, y cualquier fantasía que se hubiera hecho en la cabeza, sobre el final idílico digno de comedia romántica se desvanece de pronto mientras Alex se acerca hasta ellos y rodea a Misty con un brazo mientras alarga la manos hacia él al tiempo que Misty sonríe y le dirige una mirada llena de resplandor.
"Este es Alex" luego se vuelve hacia el hombre que la mantiene sujeta y su sonrisa parece aún más brillante, más cómoda, más natural como solía ser antes cuando estaba con él, como antes, cuando él era un idiota y estaba dejando ir, lentamente, lo que ahora deseaba con tanto fervor que dolía, y que se había convertido en la única cosa a la que jamás podría aspirar. Ella se vuelve a él y le sonríe, más serena y calma.
"Este es Ash" dice señalándolo, y aquel hombre sonríe aún más mientras le mira fijamente con sus ojos color miel.
"Mucho gusto" Al tiempo que él siente como, en un acto reflejo, corresponde a su saludo, se dan un amistoso apretón de manos breve, y responde "Igualmente" aunque no sea verdad; No le da gusto conocerlo, quisiera en realidad no haberlo conocido nunca, en verdad quisiera mejor que nunca tuviera ningún tipo de conexión con su vida, pasada o futura, pero ahí está, al lado de ella, ambos radiantes y él siendo testigo de aquella escena que parece desgarrarlo por dentro, vuelve de nuevo su mirada hacia el pequeño y abultado abdomen de Misty y se pregunta si debería cuestionar algo que parece tan evidente, ¿De verdad desea saberlo?; La lucha interna se desata dentro de él y traga en seco mientras su mejor amiga lo mira curiosa, y su acompañante parece desconcertado por un segundo. Ash los mira e intenta sonreír de lado.
"¿Estás embarazada?" pregunta finalmente y sabe que no necesita respuesta cuando la pareja delante de sus ojos sonríe auténticamente y Alex envuelve con ambos brazos la cintura de Misty, mientras esta coloca sus manos sobre donde están posadas las de él.
"Quería darte la sorpresa" exclama ella, y Alex la besa tierna y cortamente en la mejilla para que luego aquel par de ojos se fijen en él, quién ahora siente como le falta el aire, y como el espacio parece volverse más pequeño a su alrededor. No hay marcha atrás, no hay vuelta de hoja, Misty y él perdieron su amor, y entre las ruinas de aquello que ellos destruyeron con los años y la lejanía, con las visitas que nunca se dieron, y las llamadas que nunca se hicieron, ahí, en medio de ese caos que fue su incomunicación, apareció alguien, otro…Alex, y Alex…Alex parece un buen hombre, un sujeto sensato, agradable, digno, perfecto para Misty, y él, él no tiene más que hacer más que apretar los dientes, avanzar un paso hacia ellos y abrir los brazos para felicitar a la bella pelirroja.
"Felicidades, te lo mereces" murmura él entre su pelo y su oído y ella le susurra un "Gracias" velado. Porque tiene que resignarse a la pérdida, porque en verdad la ama, y amarla significa decirle eso, y desearle que sea feliz, y decirle que lo invite al bautizo y prometerle ser un padrino estupendo, y todas aquellas tonterías y patrañas que en verdad no quisieras decir pero que de todas formas terminas diciendo, y que al final te das cuenta que estás dispuesto a cumplir.
Abraza al afortunado padre de la criatura y le pide que la cuide como el más grande tesoro ya que si la pierde seguro se hundirá en la desesperación más absoluta y total, y tal vez cuando sepa que la ha perdido ya sea demasiado tarde, mientras el otro contesta que jamás la dejaría ir. Y salen de aquel lugar todos juntos, de rumbo hacia la casa de las hermanas de ella; Ash la mira, de la mano de aquel, y ambos vibrantes y sonrientes, y ella tan bella como nunca antes; La conclusión es que es feliz, y él siente algún pequeño sosiego en el medio de aquel dolor punzante que desde hace un rato le apuntillea en el pecho, una calma que parece respirarse en el aire, y que no entiende en ese momento pero que algo le dice que comprenderá después. Sus ojos e encuentran y ella le sonríe cálida y tiernamente, y él corresponde al gesto…
Su amor se había perdido y lo encontraron nuevamente…de un modo distinto…
