Perdonen la demora :P

Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen.


The house of nightmares (Parte IV)

Grande fueron los alborotos generados por todas las doce casas debida a esa pesadilla colectiva. Extrañamente, Afrodita y Mascara mortal parecieron tomar todo demasiado bien.

-Athena, salí a caminar apenas me desperté -Alego Shion- Y le juro que no recuerdo ningún negociado con ese sujeto... Solo recuerdo estar pendiendo sobre un montón de cocodrilos.

-¿Se puede saber por que tan enojada diosa Athena? -Inquirió amablemente Shun, ante la mirada que recibió prefirió haberse mordido la lengua.

-Ya que estamos aquí... -Shaka le miro de refilón- ¿Por qué no le dices a Athena y Shion donde estuviste anoche?

-¿Yo? Durmiendo en mi cama, obviamente -Dijo el chico con una amable sonrisa- Ni que fuera a fugarme para verme con alguien -Fue solo un imperceptible movimiento de sus ojos, pero Shion bien supo que lo decía por él ¿Acaso Shun sabía de su pequeña aventura?

-Bueno, volviendo al tema -Carraspeo el patriarca, mientras muchos se preguntaban para quien iba el comentario- Es sabido por muchos que Milo no duerme en su habitación...

-¡OIGA! -El chico le miro ofendido- Soy hombre con novia, hace tiempo que no me hago esos escapes -Se defendió el chico, muy ofendido, ante la leve sugerencia de que mantuviera de nuevo aventuras nocturnas.

-¿Qué tal si Camus explica porque diablos me soltó? -Aioros miro al chico, quien mantenía una buena distancia de él.

-Te me resbalaste -Fue lo único que dijo el chico, rogando que los otros tres mantuvieran la boca cerrada. Para alivio de él, el soborno a Afrodita y Mascara había servido para sellar sus bocas.

-Bueno... ¿Entonces qué hacemos? -Pregunto al fin Saga. Todos se encogieron de hombros, nadie tenía idea de que hacer o decir al respecto.

-¿Puedo sugerir el poner a dieta al señor Aldebarán? -Pregunto Shiryu, con una clara expresión de pena. Mu y Seiya estaban de acuerdo con esa idea.

-¿Y ustedes dos donde se metieron? -Athena miro furica a Mascara y Afrodita.

-Buscando con que cortar la soga, diosa Athena -Se escusa Afrodita- No encontrábamos ningún hacha con filo...

-Pues -Athena se contuvo el insulto.- No importa. -Se cruzo de brazos.

Unas horas después.

-¿Me mando a llamar su ilustrísima? -pregunto el sereno Shun.

-Quería hablar contigo sobre cierto comentario, hecho durante la reunión.

-Ignora los pedidos de Shaka y haré como que no le vi subiendo al carruaje de cierta diosa -Embozo una sonrisa ladina- en más de una ocasión.

-Está bien... tenemos un trato. -Dijo medio a regañadientes, no creía al chico tan chantajista.

Casa de Cáncer, al mismo tiempo.

-Como me encanta hacer tratos -Le pasó el bol lleno de palomitas a su camarada de Piscis.

-Sí, la verdad que si -Admitió el pisciano, mientras se mandaba un par a la boca- Entre el soborno de Camus para que no le acusáramos ante Shion y la paga de Ikelos para que no dijéramos que lo vencimos con cuchillos oxidados.

-Sí, definitivamente tendremos gratificación para rato.

-Comento mientras seguían mirando la película de "terror", en realidad eran las escenas de cómo era que Ikelos se deshacía de sus camaradas.-Sabes... se me acaba de ocurrir algo.

-¿Qué?

-¿Y si sacamos copias de las escenas de Athena en ese conjunto?

Despacho de Athena. Una hora después.

LO SABEMOS.

Athena estaba pálida mientras observaba las fotos de ella con ese descarado conjunto, junto a estas imágenes había una serie de dígitos que bien supo reconocer como una cuenta bancaria en las islas Caimán. Había otra serie de números, supuso que eso era el soborno.

Oficina, Athenas. Unos minutos después.

-Yo reconozco esta cuenta -Kanon le miro atentamente, habían ido con él para solucionar el problema de cómo obtener el dinero.

-¿Enserio? -Los dos se miraron preocupados.

-No son los únicos que le sacan dinero a Athena. -El de ojos jade les sonrió- ¿Cuanto pasa a mí poder?

-¿Pasa?

-¿Acaso se creen que no le diré a Athena? -Sonrió burlón, mientras veía el monto de dinero transferido de Athena a sus chantajistas.- Les falta mucho para superarme, chicos. -Dio vuelta la computadora- Hora de pagar mis honorarios, chicos... -Los otros dos apretaron los dientes- O cantare como pajarito. -Claramente, nada podrían hacer contra el más peligroso de sus camaradas.

-Esta bien, Kanon -Mascara chasqueo la lengua.

-¿Cuanto? -El otro sonrió burlón, ante la pregunta de Afrodita.

Fin