Declaimer: Lamentablemente Soul Eater no me pertenece, sus personajes son del gran Atsushi Ohkubo (alabado sea).
No Soul, no party
Tsubaki
Una lenta y hermosa melodía inundaba la casa vacía. Suaves tonos agudos recorrían la habitación brindándole tranquilidad a la muchacha que golpeaba las teclas del piano. Sus ojos cerrados y su expresión impasible acompañaban las notas del instrumento.
La música término de golpe siendo remplazada por un suspiro pesado, Tsubaki abrió los ojos. En un rápido movimiento ya se encontraba en el baño lanzando en el inodoro todos sus males. Se levanto del suelo con lentitud y lavo su cara. No le agradaba la imagen que le devolvía el espejo, no le gustaba para nada.
Camino hasta su cuarto y se recostó en la cama, tomo su teléfono y comenzó a buscar el numero de Maka. Jugó con el celular con nerviosismos, dudando si llamarla o no. Presionó el botón verde y espero.
_ ¿Hola?-la voz de Maka sonaba entrecortada, apretó más el celular contra su oído y tapo el que tenia al descubierto.
_Maka, soy Tsubaki ¿Me escuchas?- fue tonto preguntar, podía escuchar perfectamente que su amiga no estaba disponible en ese momento. Un gemido sonoro por parte de Kid pareció confirmarlo.
Corto la llamada y miro el aparato con reproche. Comenzó a correr su lista de contactos, Patty no sería de muy buena ayuda en esta situación y Liz probablemente armaría un escándalo. ¿Black? No, definitivamente no se sentiría bien contándoselo a él y Chrona probablemente no sabría cómo lidiar con esto. Kid y Maka estaban fuera de la lista desde un principio. ¿Soul? El, bueno… es Soul.
Soltó un bufido molesto, tomo un abrigo y salió al frio. El viento helado golpeaba con fuerza su cara mientras caminaba por las calles de Death City. Intento hacer caso a las personas que iban y venían, ninguna parecía interesada en lo que había a su alrededor, solo caminaban con prisa intentando llegar lo antes posible a donde sea que fuesen. Anduvo un largo tiempo hasta dar con el lugar que estaba buscando, la casa de Kid. Apenas puso un pie dentro el olor a cigarrillo le revolvió el estomago.
Cubriéndose la nariz con su bufanda avanzo entre la multitud buscando alguna cara conocida. A lo lejos pudo ver a Soul, lo bastante concentrado como para escuchar su voz al gritarle, al acercarse pudo ver que miraba fijamente a Kid y a Maka.
_ ¿Soul? ¿Ocurre algo?-el albino no contesto, continuo observando a la pareja sin siquiera pestañar.
_No, ¿Qué podría pasar?-Kid beso a Maka, casi al instante Soul rompió el vaso que traía en las manos. Pasaron unos segundos antes de que este se percatara de que Tsubaki aun seguía allí. Se volteo con una mueca de resignación.
_Es que no lo entiendo, ellos no… ¿Desde cuándo…?-tenía el seño fruncido y balbuceaba palabras sin sentido.
_Creo que desde la última reunión que Kid hizo en su casa, no estoy segura. Tu vives con el ¿No te diste cuenta?
_ ¿La…? ¡Carajo!-exclamo revolviéndose el cabello.
_No creí que te molestara.-Tsubaki siempre fue muy suspicaz con respecto a su alvino amigo, lo suficiente como para saber que se escondía tras cualquier mujer con tal de no romper aquella coraza que lo rodeaba.
_No me molesta- "ahí vamos de nuevo" pensó la chica.-es solo que no me agrada del todo. Ademas soy su mejor amigo, tendría que habérmelo dicho.- la pelinegra rio y al ver como Kid arremetía nuevamente la boca de su amiga, tomo a Soul del brazo y lo arrastro lejos.
_ ¿Por qué estamos aquí?- pregunto el chico observando, al igual que su amiga, los niños que jugaban en el parque.
_No lo sé. Es tranquilo.-respondió con la vista perdida en algún lugar.
_ ¿Tranquilo? Tsubaki, ¿Te pasa algo?- Soul miro a la chica buscando indicios de algún malestar ¿Quién podría sentirse tranquilo rodeado de chicos gritando y corriendo alrededor? Ella volvió a sonreír y él se sintió extraño, había algo raro en esa sonrisa. Tal vez se estaba volviendo loco, pero le recordó a su madre. Repito, extraño, muy extraño.
_Estoy bien Evans deja de…-su sonrisa desapareció dándole paso a una expresión de terror. Cerró los ojos con fuerza apretando la mandíbula, se doblo y soltó un gemido de dolor. Soul salto sobre ella y la sostuvo. Le gritaba, quería saber que ocurría, pero ni siquiera ella lo sabía. En un susurro casi imperceptible le pidió ir a un hospital, un poco tarde. El alvino ya había llamado a una ambulancia.
_Solo fue un susto Tsubaki.- decía el doctor mientras Soul y Chrona la observaban a ambos lados de la camilla. Habían encontrado a la muchacha de cabello rosa en el parque, justo cuando llego la ambulancia. Ayudo a Soul a llevar a la pelinegra y los acompaño hasta el hospital.-pero tienes que cuidarte, por ambos. Se responsable.
La joven asistió a pesar de la confusión de sus amigos. Su "salvador", por así decirlo, busco sus ojos para obtener una respuesta. Siempre había admirado los ojos de su compañero, su color rojo rubí, la intensidad que poseían y la capacidad de salvarte o hundirte en un solo parpadeo. Terrible y fascinante a la vez.
_Tsubaki.- urgió el chico. Estaba preocupado y era entendible, pero ¿Qué hacer? Suspiro y se atrevió a mirar directamente a ese par de rubís brillantes ¿Cambiaria algo si se lo contaba? Absolutamente nada. O quizás sí, pero no veía como esto le traería algún mal. ¿Cómo decirle? Dos palabras, tan solo dos palabras que no conseguía decir. Ya sea por vergüenza o miedo, no lograba emitir sonido alguno.
Soul observo las manos de Tsubaki, las cuales no estaban a sus costados, sino en su vientre, envolviéndolo de forma protectora ¿Cuándo había pasado? No lo supo, tal vez era instinto, el instinto de una madre. Si, aun le sonaba raro pensarlo.
La piel del rostro de Soul hizo juego con su cabello, hasta pudo llegar a creer que competían por ver quién era más blanco. Chrona lo sentó junto a la camilla mientras el balbuceaba cosas sin sentido.
_ ¿Cuándo planeabas contarnos?-susurro con voz estrangulada cuando por fin recupero el habla.
_Son los primeros, nadie lo sabe. No sé qué hacer.-la mirada llorosa y aterrada de la joven los noqueo a ambos. Se miraron confundidos.
_Te llevo a tu casa, me quedo y me cuentas ¿Si?-dijo Soul no muy seguro. El alvino iba a necesitar terapia después de esto.
_Nos quedamos. -corrigió Chrona con una sonrisa. Antes de que alguno pueda advertirlo Tsubaki comenzó a llorar como si su vida se fuera en ello, balbuceando torpes gracias. Ambos se levantaron y rodearon a la chica en un cálido abrazo, intentando consolarla.
_Hogar dulce hogar.- dijo Soul al entrar a la casa. El doctor le había dicho a Tsubaki que guardara reposo. El alvino se tomo muy enserio el que no debía hacer esfuerzos. Cargo a la pelinegra en sus brazos y la llevo hasta su cuarto.
_Tsubaki.-la llamo Soul por lo bajo. La chica estaba acostada en su cama, descansando tal y como lo había dicho el médico, mientras el alvino la observaba. No quería abrumarla a preguntas, pero simplemente la curiosidad pudo con el.- ¿Quién es el padre?
Suspiro, las cortinas verde oliva parecieron volverse de lo más interesantes. No se oía ningún otro sonido que no sea el repiqueteo de las zapatillas de Soul contra el piso o el ruido que hacia Chrona desde la cocina. Paseo la vista por el cuarto, el librero estaba sucio, hacia días que no lo limpiaba. Algo raro en ella. Pudo divisar el espacio vacío donde, habitualmente, estaba el libro que le había prestado a Maka.
_ ¿Importa? – Dijo ella con tristeza.- Ya lo sabe y no le interesa.- Soul frunció el seño.
_ ¿No le interesa? – dijo enderezándose en la silla- Tsubaki por dios, no estamos hablando de una tontería. Es un bebe. ¿Y a ti eso no te importa?
_Claro que sí. -respondió casi al instante.- Pero no lo puedo obligar. Ni tu tampoco-Aclaro anticipando los pensamientos de su amigo. El joven abrió la boca para contestar, pero ella lo callo.-No Soul, basta. Es mi hijo y solo mío, tu no amenazaras a nadie.-sentencio dejando al alvino sorprendido.
_Entonces no me dirás quien es.-Tsubaki negó. Comenzó a jugar con las sabanas de la cama, sin mirar al chico- Ok, ¿Cuánto llevas?- La muchacha pareció sorprendida por la pregunta, pero contesto.
_Casi un mes.- Chrona entro con una bandeja con comida. Una sopa humeante y de muy buen aspecto. La deposito con cuidado en las piernas de la pelinegra.
_Lo siento, pero dijo el doctor que comas esto, por lo menos hoy.-Tsubaki sonrió.
_No te preocupes, huele deliciosa, muchas gracias. -comió en silencio y despacio, la comida estaba realmente buena, no sabía que su amiga cocinara tan bien.-Estoy bien chicos, pueden irse si quieren. La fiesta de Ox es hoy. ¿Por qué no buscan a los demás ahí?
_Na, sabes que no soporto a Ox. Me harías un favor si me dejaras quedarme aquí.-dijo Soul restándole importancia al tema, se acomodo aun más en la cilla y robo un trazo de pan de la bandeja de Tsubaki.
_No me molesta quedarme aquí, además, tienes que hacer reposo y si no estoy acá vas a morir de hambre.-dijo Makenshi. Tsubaki rio, mientras Soul protestaba. La verdad era que el alvino no cocinaba tan mal.
_ ¿Qué vas a hacer ahora?-pregunto Chrona luego de unos minutos, ya los dos habían comido (solo Soul y Tsubaki, Chrona había insistido en que ya había comido en casa), la noche había caído y el frio comenzaba a incrementar fuera de la casa.
La dueña de casa esbozo una sonrisa triste, nada de lo que viniera iba a ser fácil, menos sin un compañero a su lado, pero estaba segura de que sus amigos no la iban a dejar sola, justo ahora lo comprobaba. Junto sus piernas bajo las mantas, las abrazo apoyando su mentón en ellas.
_Supongo que lo primero que tengo que hacer es hablar con mis padres, pero no se.-hablo con la vista perdida en algún punto de la habitación.- ¿Qué pensaran de mi?
_Son tus padres, te van a apoyar. Si, van a estar enojados al principio, pero son tu familia.-la consoló Chrona. Le sonrió en forma de agradecimiento. Soul pareció meditar algo en privado, tenía el seño fruncido y miraba sin ver el suelo de madera de la habitación.
_ ¿Soul?-lo llamo Tsubaki. El se percato de que estaba atrayendo la atención de las chicas.
_Estoy bien-contesto con una sonrisa.- creo que, pase lo que pase, nosotros vamos a estar con vos.
_Gracias chicos.- respondió la muchacha con una sonrisa en los labios.-Gracias.
Caminaba con calma por los pasillos de la escuela, cada tanto sonreía a sus compañeros que la saludaban, pero sus ánimos no eran los mejores. Encontró a Black, Maka y Soul en la puerta del salón. Maka tenía el semblante preocupado, pero contestaba con amabilidad a los chicos.
_Tsubaki-saludo Soul con entusiasmo, tal vez con más del habitual porque sus amigos lo miraron raro. Se percato de su error y volvió a tomar su pose despreocupada.
_ ¿Como estas?-pregunto cómo al pasar, pero la pelinegra sabia a que iba realmente la pregunta.
_Bien, un poco cansada pero estoy bien.
_Soul nos dijo que estuviste enferma, por eso faltaste estas semanas.-comento Black mientras se acomodaban en sus lugares. Dejo los libros sobre el banco y se volteo.
_Si, me dijeron que haga reposo, pero no fue nada grave.-el alvino se sentó a su lado, todavía le guardaba cierto rencor a Maka, aunque esta no lo supiera. Según él, Albarn tendría que haberle contado lo de Kid antes que nadie.
Marie-sensei entro al salón y comenzó a dar las clases, pero por más empeño que ponía en intentar prestarle atención la mente de Tsubaki no paraba de pensar. Tenía miedo, mucho miedo. Sus padres habían vuelto, pero aun no había hablado con ellos, le aterraba lo que pudieran llegar a decir, lo que pudieran llegar a pensar. Había sido una tonta, ¿Cómo había dejado que algo así pase?
_Tsubaki…-su familia confiaba en ella y los había defraudado. La cabeza le dolía y la voz de Marie-sensei se escuchaba distante.
_ ¡Tsubaki!-volteo hacia donde venia la voz, la cara de Soul se veía preocupada.- ¿estás bien?-pregunto. No, a menos que fuera normal que la clase comenzara a dar vueltas, pensó. Negó.
El chico le pidió permiso a Marie-sensei y la acompañó hasta el baño, él intentó llevarla a la enfermería, pero la chica se negó. ¿Y si la enfermera se daba cuenta y se lo decía a sus padres? Se sentó en el suelo y se apoyo contra la pared, poco a poco las nauseas se calmaron y el dolor de cabeza disminuyo.
Soul la llamo del otro lado de la puerta, pero no le respondió, sentía que las nauseas volverían si abría la boca. El suelo estaba frio, pero no sucio. El aroma a desinfectante no ayudaba a su estomago a calmarse, pero el viento fresco que entraba por la ventana abierta lo contrarrestaba.
La puerta se abrió despacio y el alvino entro, la miro con detenimiento y se sentó frente a ella. Tsubaki le sonrió.
_ ¿Mejor?-pregunto inspeccionando su rostro. Quería contestarle que sí, que el dolor se había ido, que no tenia nauseas, pero no pudo. En lugar de eso lloro, lagrimas silenciosas, pero llenas de angustia, de miedo a lo que podía venir. Estaba aterrada, temblaba.
El alvino la abrazo y dejo llorara aferrada a su pecho. La rodeo con sus brazos y la acuno acariciando su cabeza intentando darle un poco de fuerza para lo que fuera que se avecinara.
Les juro que este fic es el mas raro que escribí ._. Pero bueno, me dio un síndrome pos-Skins (Una serie que amo y que termino casi a principios de a*o) y no pude controlarlo u.u
Bueno, ya tengo el principio del próximo capitulo, pero con el colegio (que acabo de empezar) y los exámenes que tengo no voy a publicarlo muy pronto. Así que acá les dejo otro cap para que la espera no sea tanta :p Reviews?
