Estos personajes son la inigualable Stephenie Meyer, la historia es mia solamente mia. Era mala la chica.


Capitulo 3: "Personas nuevas"

Alice POV

¡Genial! ¡Qué emoción! ¡No lo puedo creer! Mañana temprano volvía a casa, quería darle una sorpresa a mi hermana y a mi amiga. Aunque a pesar de todo ninguna de las dos me dio la sorpresa que yo tanto anhelaba: Un hermoso, pequeño y sonriente sobrinito o en el caso de Rosalie (como ya me había prometido) un lindo ahijado.

De todos modos ese no era el punto… ¡ESPEREN! ¿De qué estaba hablando? Oh si ya recuerdo, de mi emoción y todo eso. Hablando de mi emoción personal ¿Qué me pondré? ¿Jeans? ¿Playera? ¿Pollera? O Quizás un bello vestido.

Me dirigi a mi habitación, que se encontraba en mi hermoso, moderno, lujoso, esplendoroso, maravilloso… ¡OK ESTA BIEN ENTENDI! No quieren saber lo hermoso que mi departamento. Sin mencionar lo espectacular y moderno que era mi guardarropas.

"A ver… ¿Rosa? No, fue el color de la temporada pasada." El conjunto voló hacia mi escritorio mientras los conjuntos pasaban adelante mío, si mi perchero era automático. "Veamos rojo, no muy fuerte para tomar un avión, creo que un gris estar bien…" Dije mirando uno de los conjuntos que había sobrevivido a la tirada de paracaídas de mi guardarropa. "Creo que es genial, es negro y es vestido. Sin mencionar que el negro jamás se va de la temporada." Dije dejándolo colgado en la silla.

Me mire al espejo, me encontraba en pijama, ya pronto me debería irme a la cama, tome mi cepillo y comencé a desenredar los pocos nudos que tenía en mi cabello. Luego me dirigí al comedor, allí se encontraba el teléfono, ayer había hablado con Rosalie. Por lo que me comento, seguía siendo la misma picaran que siempre, solo que ahora se la notaba diferente, ya que por lo que me había informado, se había enamorado, obviamente no de su marido (Aunque ya están casados, sería difícil enamorarte de alguien al cual no soportas); era su amante, por lo que me describo, era bastante bueno como para ella realmente me hacia feliz verla feliz a mi amiga.

Comencé a juguetear con los números del teclado del teléfono.

"Buenas noches. Casa Smith." Dijo una voz cordial, seguramente era Alex.

"Hola Alex ¿Cómo has estado?"

"¡OH Srta. Alice! Bien, Srta. Gracias por preguntar. ¿Y a Usted?"

"Perfectamente. ¿Está mi hermana, Alex?"

"Si está en su clase de piano, con el profesor y su guardaespaldas. Ahora la lamo, espere Srta."

"¡ESPERA!" Casi grite. "Deseo hablar contigo Alex, tengo que estar bien informada."

"Srta. Yo no puedo…" La interrumpí.

"No seas modesta Alex, será nuestro pequeño secreto, ahora vete a la cocina, allí nadie te oirá. Yo se lo que te digo ve a la cocina." Le asegure antes de que protestara. "¿Ya te encuentras allí?"

"Si Srta."

"¡Genial! Bien ahora solo deseo que conteste con un Si y No, si yo te pido, y obviamente si no hay nadie contesta una respuesta más elaborada. ¿De acuerdo?"

"Si Srta."

"No me digas Srta. Se darán cuenta, Alex" Me sentía un espía, hablando de esa manera por teléfono.

"¿Mi hermana y James, están bien?" Pregunte algo preocupada.

"No."

"Elabora tu respuesta."

"El Sr. Se va muy seguido, la Sra. Se siente muy sola, a veces la oigo llorar por las noches, hay veces pienso que hará una locura."

"¿Siempre sucede así?"

"La mayor parte de las veces."

"Alex la siguiente es una pregunta que solo me contestaras solo el sí o el no cuando de mi pregunta ¿De acuerdo?"

"Si"

"Bien… ¿Cuándo fue la última vez que te diste cuenta de que mi hermana tuvo relaciones con James?"

"¡SRTA.!" Dijo casi en un grito.

"¿Qué tiene? Son una pareja y tu eres una persona que debe ir al baño por las noches, algunas veces debes escuchar ruidos como… resortes de cama, gritos… gemidos"

"¡Santo Cielo! ¿En qué me he metido?"

"Alex recuerda que es un pequeño secreto entre tú y yo."

"Hace más o menos tres meses."

"Gracias Alex, yo siempre debo estar informada de lo que sucede." Le explique a Alex. "¿Qué es eso del guardaespaldas?"

"La Sra. Sufrió un robo, el Sr. James enloqueció al igual que su padre, y ahora hay un nuevo empleado el servicio." Dijo algo adorada.

"¿Es apuesto?"

"Si"

"¿Cómo le cae a Bella?"

"Ahora son amigos, o por lo menos en eso están intentando ser Srta., eso es lo que vi."

"¿Cómo se llama?"

"Edward Cullen"

"Ya sé quién es." Dije recordando.

Era el hijo mayor de la cocinera de la casa de mis padres, la última vez que lo vi fue cuando estaba por terminar la universidad pública de New York . ¿Qué abra sucedido para no poder terminar la carrera? Recordaba a sus hermanos, se quedaban en mi habitación mientras su madre, se ocupada de la cocina y su hermano de sus estudios.

"Te llamare luego Alex, me encantan hablar contigo. Ahora me pasarías con mi hermana."

"Gracias Srta. Ahora le paso con la Sra. Siempre es un placer hablar con usted."

Escuche los pasos de Alex, hacia el living, la ultima vez estaba ahí el piano. Pronto escuche los pasos de… ¿Unos Tenis? Hasta que sentí que tomaban el teléfono.

"Gracias, Alex" Era la vos de mi hermana, se escucharon los lejanos pasos de los tacos de Alex.

"¿Alice?"

"Hola hermana ¿Cómo te encuentras?" Dije con la misma emoción, saltando arriba de mi sillón.

"¡OH Alice! ¿Cómo te encuentras? Yo estoy perfectamente, Tengo tantas cosas que contarte."

"¿Estás segura de que estas perfectamente?"

"No te voy a engañar, Ali, no estoy nada bien…"

"Y ese 'no estoy nada bien' es por James" Era una afirmación.

"Si Alice, es por el. ¿Cómo sabes?"

"Institución de hermana"

"Y yo tengo intuición de militar, en unos años nos encontraremos con la Cuarta Guerra Mundial. (N/a: Si chicas existe la tercera guerra mundial, yo ni enterada, lo busque por eso :P)"

"Tengo mis contactos, Bella."

"Si seguro…"

"Ese no es el tema hermana, el tema es ¿Qué demonios le sucede a James?"

"No lo se, y quizás ya no le guste, quizás no me ame. Ya nunca será como es antes."

"Bella, tu siempre te rindes así de fácil. No Bella, nunca digas nunca." Le alenté volviéndome a sentar en mi sillón.

"Hay Alice no sabes lo mucho que te extraño"

"Yo también hermanita, tú no tienes idea de lo difícil es vivir aquí sola, fíjate que ayer me olvide de pagar el crédito del celular, llame a la compañía y no me quisieron atender hasta la mañana del día hoy, me quise suicidar, es muy duro vivir sin mi adorado teléfono en un día."

"¿Y Alec?"

"Oh él, bien supongo. Hace seis meses que no hablo con el seguramente tendrá otra novia." Dije tratando de pensar en otra cosa.

"¿Cuándo regresas?"

"Sorpresa."

"Hay Alice, tus sorpresas siempre me dan miedo. Pero te tenía que contar…"

"Oye, oye, para tu carro, en unos días estaré en casa y no quiero enterarme todo ahora, así que mejor me despido por que tengo sueño." Mentí, mañana debía levantarme temprano para viajar.

"De acuerdo, seguramente debes hacer muchas cosas mañana hermanita, vete a dormir, te espero pronto."

"Yo creo que tu también estarás muy ocupada mañana ¿No Bella?"

"¿Por qué lo dices?"

"No por nada, ni nadie. Solo un viejo amigo mío… ¿Se encontrara Edward Cullen por ahí, Bella?"

"Si lo tengo al lado, literalmente, se encuentra la sala de música tocando."

"¿¡TOCA EL PIANO!?" Aparte de guardaespaldas era pianista.

"Si, algo realmente sorprendente, Cayo quedo con la boca abierta, ahora le está enseñando un par de notas. Hablando de Edward… ¿De dónde lo conoces?"

"Es mi guardaespaldas, y ¿Tu como te enteraste?"

"Mis contactos."

"Lo siento, me olvide que estaba hablando con la chica mas ocupada de todo el planeta tierra y mas sociable."

"Por supuesto." Admití. "Bueno te dejo con tu enamorado…" Dije cortando para no escuchar el 'Alice no es mi enamorado'.

Quizás no lo era, no sería ahora, no sería mañana o la semana que viene pero pronto seria. Y sabia que Edward y mi hermana formarían la familia que ella tanto anhela, y que con James muy lejos no llegaría.

Mi caso era totalmente diferente, yo a Alec jamás lo vi de una manera que no fuera más que amistad. Todavía no legaba a entender como demonio termine comprometida a él. Pero eso ya no importaba cuando llegara a New York trataría de hablar claramente con él.

Si eso iba hacer, aclarar las cosas y quizás conseguir un hombre que me quisiera, que me entendiera y me respetara. Sin mencionar los requisitos que debía tener: Ítems numero uno ser apuesto, sexy y hermoso; segundo ítems ser inteligente, cordial, educado y agradable; y tercer ítems ser rico. El tercer ítems no era tan importante, pero para que yo pudiera estar con él, con el consentimiento de mi familia, debía serlo. Y cuando decía Familia, lo decía por reputación de mis padres, ya que ellos no eran nada egoístas ni racistas en todo tipo de cuestión, entre ella la económica. Mis Tíos, abuelos, primos, hasta bisabuelos tenían prohibido la entrada de un integrante de baja posición social y economía a la familia. La única excepción que hubo fue mi madre, que era una persona de bajos recuerdos, pero con su corazón y su belleza tanto interior como inferior, logro conquistar a mi padre, y a cada uno de los parientes de él.

Esa era una de las razones por la cual me sentía orgullosa de mis padres, ellos había luchado por su amor, enfrentaron a sus familias, sin importar lo que decía la gente de ellos. Mi padre hubiera dejado todo si no es porque mi abuelo, Frank se lo impide y acepto a mamá.

Cuando corte hice una llamada rápida a mi casa pero no me atenido nadie, por lo que pensé llamar mañana en el aeropuerto.

Me fui a mi habitación donde estaba ya todo ordenado, si ya había arreglado mi ropa, que se encontraba en su lugar, es decir, en el perchero. Y la poca ropa que pensaba llevar a mi hogar, bueno mucha no era en mi casa bien podría decir que solo necesitaba un día de Shopping solo para comprar lo último de la moda.

Me recosté sobre mi cama dejando caer mi cabello en la almohada y tapándome con una frazada de seda color violeta con unas almohadas de color amarillo, uno de mis colores favoritos, pero los que estaban en primer plano era el dorado y el plateado como todos mis accesorios y el mayor porcentaje de mis zapatos.

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BELLA POV

El día había transcurrido rápido, especialmente con Edward, era divertido y entretenida tener a alguien que te escuche y que te haga bromas todo el tiempo. Llegamos a la casa riéndonos como locos. Edward le había tomado el pelo al idiota de Mike Newton en el edificio, nunca me reí tanto como lo hacía con Edward y con solo conocerlo unas pocas horas.

"Pasa Edward" Dije cuando abrí la puerta.

"Bella ¿No tenias clase de piano?"

Cuando Edward termino de hablar apareció en la entrada del living Alex con una sonrisa.

"Sra. Esta el profesor Cayo en el salón de música."

"Gracias Alex"

"Acompáñame Edward, te quiero presentar a mi profesor." Dije subiendo las escaleras.

"¿Estás segura? Y si me quedo en la puerta y solo escucho."

"¿Quién es la que manda?" Dije tratando de ser severa.

"Tu"

Le sonreí "Entonces hazme caso a mi"

"De acuerdo mi capitán" Dijo pareciendo soldado. Subimos juntos las escaleras riendo y recordé a James… Me quede quieta mientras Edward seguía subiendo hasta que paro cuando me observo quieta en mi lugar.

"Alex" Llame sin gritar.

"Mande Sra."

"¿El Sr?"

"Tuvo una emergencia en el hospital y tuvo que salir, me dijo que le avisara que quizás no llegue a dormir." El rostro se endureció y seguí subiendo, no me ponía nada alegre eso, pero era su trabajo.

¿Hoy no era el día libre? No se supone que hoy debía quedarse contigo ¿No ha mas médicos en la Clínica?

No podía responderle a mi mente ya que tenia totalmente la razon, especialmente cuando no tenia recursos con la cual reprocharle que era su trabajo.

"¿Bella te encuentras bien?"

"Si" Dije sin dejar de mirar el suelo de madera.

El no me insistió mas así que cuando llegamos a los pisos de arriba me dirigí al salón de música, Edward estaba atrás mi o siguiéndome.

"Bella, querida…" Dijo Cayo cuando entre al salón.

"Cayo" Dije con una sonrisa fingida.

"¿Cómo te encuentras? Pareces sentirte mal."

"Estoy bien ¿Empezamos? Oh espera… quiero presentarte a mi guardaespaldas. Por favor Edward acércate." Le ordene. El me sonrío y se acerco, pero parecía embelesado con el piano de Cola que adornaba el centro de la habitación.

"Edward, el es mi profesor de piano y de música en sí, Cayo Bower. Cayo, el es Edward Cullen mi guardaespaldas."

"Mucho gusto Edward."

"Igualmente, Sr." Dije mirándolo a los ojos pero volvió rápidamente al piano. Parecía embelesado, sonreí.

"¿Edward sabes tocar?" Pregunto Cayo.

"Si, en la escuela en la que iba y en la universidad aprendí a tocar el piano, guitarra y algo de la batería pero desde pequeño adoro la música, especialmente el piano, nunca pude tener uno…" Edward lo miraba maravillado.

"¿Bella, te molestaría que usemos tu piano?"

"En lo absoluto, mientras yo me pongo más cómoda" Dije acercándome a la puerta. "Ah por cierto, Edward si quieres puedes ir a buscar las cosas a tu casas, y así mañana ya te trasladas a aquí."

"De todas maneras me gustaría pasar esta noche en mi casa. Volveré mañana antes de que usted se levante." Me dijo antes de sentarse adelante del piano.

Salí y vi a Alex hablando por teléfono, cuando saco su oreja del alli, se me acerco y me sonrío.

"La Srta. Alice; Sra."

"Nunca te acostumbraras a llamarme solo Bella ¿verdad?"

"Dudo hacerlo Sra."

"Lo he notado." Dije cuando me acerque al teléfono. "¿Alice?" Dije cuando estuve al teléfono

"Hola hermana ¿Cómo te encuentras?" Me Dijo con la misma emoción. Me senté en la silla que estaba al lado de la pequeña mesa ratonera.

"¡OH Alice! ¿Cómo te encuentras? Yo estoy perfectamente, Tengo tantas cosas que contarte."

"¿Estás segura de que estas perfectamente?"

"No te voy a engañar, Allie, no estoy nada bien…" Coincidí

"Y ese 'no estoy nada bien' es por James" Esa era una afirmación.

"Si Alice, es por él. ¿Cómo sabes?"

"Institución de hermana"

A veces pienso que ella ve el futuro o algo por el estilo.

"Y yo tengo intuición de militar, en unos años nos encontraremos con la Cuarta Guerra Mundial. (N/a: Si chicas existe la tercera guerra mundial, yo ni enterada, lo busque por eso :P)"

"Tengo mis contactos, Bella." Truco viejo

"Si seguro…" Dije con un tono muy obvio de sarcasmo.

"Ese no es el tema hermana, el tema es ¿Qué demonios le sucede a James?"

"No lo sé, y quizás ya no le guste, quizás no me ame. Ya nunca será como es antes."

"Bella, tu siempre te rindes así de fácil. No Bella, nunca digas nunca." OK ¿Esa era una forma de alentarme o decirme que todavía tenía oportunidades para conquistarlo, y tratándome de decir muy indirectamente que ya no me ama y que lo más seguro que tenga alguna zorra?

"Hay Alice no sabes lo mucho que te extraño" Cambien el tema

"Yo también hermanita, tú no tienes idea de lo difícil es vivir aquí sola, fíjate que ayer me olvide de pagar el crédito del celular, llame a la compañía y no me quisieron atender hasta la mañana del día hoy, me quise suicidar, es muy duro vivir sin mi adorado teléfono en un día."

"¿Y Alec?"

"Oh él, bien supongo. Hace seis meses que no hablo con el seguramente tendrá otra novia." Bueno si yo iba mal con James, ella ni hablar de su prometido.

"¿Cuándo regresas?"

"Sorpresa."

Maldita duende con dones psíquicos que no confía en su hermana. Pensé

"Hay Alice, tus sorpresas siempre me dan miedo. Pero te tenía que contar…"

"Oye, oye, para tu carro, en unos días estaré en casa y no quiero enterarme todo ahora, así que mejor me despido por que tengo sueño."

Ojala este pronto, aunque no eran agradables, extrañaba sus compras y risas extremadamente compulsivas.

"De acuerdo, seguramente debes hacer muchas cosas mañana hermanita, vete a dormir, te espero pronto."

"Yo creo que tu también estarás muy ocupada mañana ¿No Bella?"

"¿Por qué lo dices?"

"No por nada, ni nadie. Solo un viejo amigo mío… ¿Se encontrara Edward Cullen por ahí, Bella?"

"Si lo tengo al lado, literalmente, se encuentra la sala de música tocando."

"¿¡TOCA EL PIANO!?" Era raro de creer que alguien que termina siendo guardaespaldas sepa tocar piano.

"Si, algo realmente sorprendente, Cayo quedo con la boca abierta, ahora le esta enseñando un par de notas."

"Hablando de Edward… ¿De donde lo conoces?"

"Es mi guardaespaldas, y ¿Tu como te enteraste?"

"Mis contactos."

"Lo siento, me olvide que estaba hablando con la chica mas ocupada de todo el planeta tierra y mas sociable."

"Por supuesto." Coincidió con mi aparente sarcasmo. "Bueno te dejo con tu enamorado…" Dijo cortando.

¡NO ERA MI ENAMORADO! APENAS LO CONOCIA, SOLO PODIA DECIR QUE ESTABA COMENZADO UNA LINDA AMITAD. Pensé.

Cuando me dirigí a mi habitación estaba murmurando cosas como 'maldito duende' 'enana loca' 'ojala que se caía el avión cuando viajes para venir aquí' aunque yo dijera eso, sería incapaz de desearlo, la quería demasiado a mi hermana como para que le sucediera eso.

Entre a mi habitación y me puse unos jeans y una remera, que realmente me encantaban creo que fue la única prenda que elegí con la aprobación de mi hermana y Rosalie. Aunque me sentía un poco cansada así que antes de vestirme de di una ducha rápida, los músculos comenzaron a relajare cuando las gotas de agua tenían contacto directo con mi piel.

Salí y me viste, me peine dejando un poco ondulado mi cabello, y no fue necesario el maquillaje, ya que no me gustaba mucho usarlo, aunque para el trabajo era casi una orden tenerlo. Cuando estuve lista Salí de la habitación y una hermosa melodía inundaba toda la casa y cada vez que me acercaba a la sala de música, mas fuerte y bello era el sonido. Era automático cada melodía la disfrutaba con los ojos cerrado y era extraño, sabía exactamente donde debía ir, y no me tropecé, algo que debían ponerlo en el libro 'Guinness'. Cuando llegue me encontré tocando una melodía.

"Oh por dios, los Ángeles están tocando." Dije sin pensarlo, cuando entre. La música paro y ambos me miraron extrañados "Hey ¿Por qué te detienes? Es de mala educación parar una balada cuando alguien la está escuchando"

Edward hizo una sonrisa torcido.

¡OH POR DIOS! ESA SONRISA QUE SEXY LO HACIA VER… ¡¡Bella!! ERES CASADO SOLO TE PUEDE GUSTAR LA SONRISA DE TU MARIDO.

Pero que este casada no significa que no pueda ver a otros hombres, en el sentido observar… por supuesto… los ojos están para ver.

Comenzó a tocar de nuevo y me acerque al piano, me senté a su lado, su piel rozo la mía. Fue extraño demasiado extraño, no común diría yo. Al tener contacto su piel con la mí a, ambos nos miramos. La melodía no paro pero me sentí muy bien, quizás… como protegida, segura y completa. Nos quedamos mirando hasta la melodía término y Cayo nos llamo a ambos.

"Bella estoy pensando en una gran idea. Como tú sabes yo tengo un Instituto de canto, en la también enseñamos música en si instrumentos también, y este año, como los demás; entraron nuevos alumnos, novatos, y mientras ustedes cantaban se me ocurrió que ambos podrían tocar."

"Cayo, estoy agradecido pero no creo que el Sr. James le agrade que me meta en las actividades de la Sra. Bella"

Ok eso hizo que me enfadara mucho, y cuando digo mucho era demasiado.

"Si aceptamos…" Dije sin pensarlo dos veces.

"Genial"

"¿Sra.…?"

"Sra. nada tu harás lo que yo te diga." El se quedo tenso a mi lado.

"¿De que se trata la idea?" Dije ahora olvidándome de Edward, pero su rostro apareció de nuevo en mi cabeza.

¡Demonios! ¡Sal de mi cabeza EDWARD CULLEN!

"Bueno quería decir primero en principal, gracias por aceptar." Asentimos, ambos, otra vez… "Bueno el proyecto es mostrarles a los nuevos adolescentes, en que se convertirán, lo que deben lograr y que es lo que necesitan para llegar hacer para tener el mismo talento que ustedes."

"Pero Cayo, yo apenas se tocar…"

"Ahí es donde entra Edward, pensé que Edward tocaría alguna melodía, y si es mejor pueden componer algo como una canción."

"¿Y yo que haría?"

"Cielo, Bella… tu cantarías tienes una vos encantadora"

"Per…pero-pe-pero yo no pue-do-pu-edo cantar…" Dije tartamudeando…

"Bella, tu cantas divino, lo que tú tienes es pánico escénico."

"Bella no estarás sola, estarás conmigo…" Me dijo Edward tomando mi mano. Me estremecí de pies a cabeza. Lo mire a los ojos y sentí como mi corazón bombeaba rápidamente.

"Aparte solo será pocos alumnos y tu piensa que estarás con Edward y conmigo. Además practicaremos algo, pueden hacer una canción juntos."

"Lo de la canción me agrada." Dije…

"Podemos hacer una canción"

"Bueno me parece una idea maravillosa." Miro su reloj y sonrío. "Creo que se nos acaba el tiempo ¿Te parece tocar una Bella?" Sonreí junto con Edward, y asentí.

"¿Puede ser la que yo quiera?"

"Claro."

Comencé a tocar el piano, bueno una canción en particular 'claro de luna' de Debussy. Edward sonrío con placer, y yo seguí disfrutando secretamente su rostro. La melodía era suave y tranquila… Por eso era mi favorita y la que más rápido aprendí a tocar. Lo grandioso de esto fue que James me había regalado el piano junto con la sala porque un concierto que habíamos ido…

"¿Mi amor te gusto el concierto?"

"Fue un encanto, James, me encantaría…" Dije acurrucándome en su pecho, era una noche fria en New York y en Center Parck mas aun, nos encontrábamos Allienando por los grandes Allienos de allí.

"Dilo mi amor. Hoy es nuestro aniversario, todo lo que quieras lo tendrás" Eso había sido hermoso, y en ese momento James podía lograr que a mi me temblaran las piernas cada beso que me daba. Las cosas habían cambiando mucho en este tiempo.

"Me encantaría saber tocar piano, y tener una sala de música en casa ¿No te gustaría, amor?" Dije dándole un fuerte abrazo.

"Me encantaría y estoy seguro que lo tendrás" Dijo besándome la parte de arriba de mi cabeza.

Y fue más sorprendente cuando me mostró mi regalo.

"Bella, no seas impaciente ya llegaremos a tu regalo" Dijo James, guiándome por la casa, había pasado una semana desde el concierto y ya casi había olvidado que era lo que deseaba.

"Mi amor soy demasiado torpe y lo sabes, apenas se logro mantenerme en equilibrio con los tacos pero con los ojos vendados no puedo." Dije tomando fuertemente sus manos.

"Ya estamos por llegar, corazón"

"¿Sabes James? Siempre pensé que conocía esta casa como la palma de mi mano pero veo que me equivoco."

"Ya llegamos…"Dijo sacándome la venda de los ojos.

"Pero mi amor… ¿Qué hacemos en la despensa?" Dije sin tener la mas minima sorpresa.

"Cielo, la sorpresa está adentro de la habitación."

"De acuerdo" Dije acercándome a la puerta, lentamente la abrí y me encontré con uno de los regalos mas lindos…

Una habitación de música, un piano en el centro y la pared inferior (|-| la que tenía enfrente) estaba adornada con un espejo enorme, a los costados como los salones de ballet, estaban como varándoles. Había una televisión, estéreos entre varios parlantes conectados a los estéreos. También había flores por cada rincón, junto con algunos globos con corazones.

"¿Te gusta mi amor?" Me dijo abrazándome por la cintura, y apoyando su cabeza en mi hombro. Me di cuenta que ya había entrado al hermoso salón. "Si no te gusta lo podemos pedir que cambien el diseño como al que tu quieras…"

"No mi amor, no es necesario." Me di vuelta "Te amo demasiado como para arruinar el hermoso cuarto que hiciste." Le di un largo y prolongado beso, el lo rompió dibujando una sonrisa sobre mis labios.

"¿Quieres que te toque algo en el piano?"

"Vaya, James… estoy casada contigo hace tres años y no sabía que sabias tocar el piano"

"En realidad, cielo. No se pero en esta semana me aprendí una melodía…"

"Mi amor…" Dije dándole otro beso pero me separe de él "Quiero escuchar a mi nuevo Beethoven." Dije y él me sonrío., Tomo mi mano y me condujo hacia mi nuevo piano.

La canción termino y mis recuerdos se desvanecieron, fue hermoso terminar la tecla y ver cómo me aplaudían, mi profesor y mi guardaespaldas.

"Bella me iré a mi casa a buscar todas mis cosas, mañana a primera hora me tendrás aquí."

"De acuerdo, llévate el Volvo." Dije parándome del asiento del piano.

"Bella, Edward debo irme a mi hogar, mi esposa me está esperando."

"Mándale saludos de mi parte por favor."

"Por supuesto. Fue un placer conocerte Edward, espero que nos acompañes en las clases, mas ahora que tenemos un proyecto."

"Te acompaño hasta la puerta." Dije con una sonrisa. Nos fuimos a abajo y lo acompañe hasta la puerta despidiéndome con un beso en la mejilla.

Cuando me volví me encontré con Edward apoyado a la escalera. Y DIOS! ¡SI QUE ESTABA SEXY!

"¿Y qué haces aquí todavía?" Le pregunte acercándome a donde estaban las llaves (en el mismo salón).

"¿Perdón?" Le tire las llaves del Volvo.

"¿No te ibas ir a casa? Si no le aviso a Alex… ALEX" Grite y ya estaba en la sala. Sentí como me volteaban y me encontré con Edward.

"No me llevare un auto que no es mío, Bella" Dijo… Qué lindo era mi nombre saliendo se sus labios.

¡Bella! ¡SOS CASADA! ENTIENDO QUE ES TREMENDAMENTE SEXOSO, PERO… NO PUEDES.

"¿Por qué no? No me interesa, lo llevaras. Te guste o no" Dije sacándome de su agarre y yendo a buscar las llaves a otro lado.

Me fui a la cocina y ahí estaban. La tome y Salí de nuevo a dárselas a Edward.

"Edward piensa rápido" Y se las tire… Obviamente las agarro sin un mínimo de esfuerzo.

"Bella, sabes que no iré con tu auto"

"Bueno si no vas en mi auto, no te vas de aquí" Le dije apoyándome del baranda de la escalera.

"Bella no puedes obligarme." Dijo acercándome a mí. Yo me le acerque más… mucho mas a centímetros suyo. Tuve que auto controlarme en no besarlo, pero lo conocía hace solo un día, no podía, sin mencionar que tenía un anillo en mi mano derecha y en cierto dedo anular; que se mantenía presente.

"Mírame…" ¿Yo no había llamado a Alex? ¿Dónde estaba? Cuando estaba pensado me di cuenta de que tenia la respiración entre cortada. Me fui de nuevo a la cocina y ahí estaba "¿Por qué te has ido Alex?"

"Disculpe, Sra. Bella, pero estaba controlando la cena."

"OH, estas disculpada." Me levante un mechón "Huele bien"

"Gracias Sra."

"Me harías un favor"

"Estoy aquí para servirle Sra."

"Entonces cierra rápido todas las puertas de la casa"

"…Si Sra." Le sonreí y me volví a la entrada donde estaba Edward, mirándome con sarcasmo

Cuando volví a la entrada me encontré con Edward en la misma posición en la que había estado cuando se fue Cayo.

"Listo…"

"¿Qué piensas hacer?"

"Te doy dos opciones Edward es decisión tuya escucharla o no."

"Te escucho." Sonreí.

"Bien… tienes la primera opción que consiste en que te quedaras y mañana tempranos vayas a tu casa, recojas todas tu cosas y vuelvas aquí. O tienes la opción de irte con el Volvo ahora y volver mañana."

"¿Y si opto por no tomar ninguna de ellas?"

"Es fácil, Edward no te estoy obligando a que uses el auto te lo estoy exigiendo."

"Bella… no puedo llevarme el Volvo."

"No pasara nada, confía en mí, estoy segura que mañana estará aparcado antes de que abra mis ojos."

"Confías demasiado en mi" Dijo agachando la cabeza "Y solo hace un día me conoces"

"Te conozco lo suficiente como para saber que eres una buena persona" Le afirme "Además eres mi guardaespaldas debo confiar en ti ¿No crees?"

"Si eso creo" Dijo luego de unos minutos pero no volvió a levantar la vista.

"¿Entonces?"

"¿Entonces qué?" Pregunto ahora levantando la vista.

"¿Qué decides?"

"¿Estás segura que no importa si me llevo el Volvo? Bella tú no sabes donde vivo, de lo van a robar."

"Yo sé que no, a si que vamos… ¿Qué esperas? Vete, vuelve mañana" Le dije abriendo la puerta con llave ¿Recuerdan? La había cerrado. "Ya te di las llaves. Hasta mañana" Dije cuando estaba por salir, me puse de puntitas y bese su mejilla. "Que descanses."

"Igualmente. Hasta mañana Bella"

Rosalie POV

"¿Emmett?" Dije cuando me atendieron.

"Rosalie, mi amor ¿Cómo te fue anoche? Hoy no me pude comunicar."

"Lo siento cariño, el estúpido de mi esposo se fue por tres días, no podre hablar con el hasta mañana."

"Lo siento mi amor… Si quieres puedes venir ahora a casa" Me ofreció Emmett con la vos más sensual posible.

"Hoy estamos solos… Puedes venir" Dije devolviéndole el mismo tono sensual.

"Te tengo una sorpresa para ti, prefería que vinieras tu…" Dijo con tono convencedor.

Maldito osito que lograba todo lo que quisiera. Pensé.

"De acuerdo estaré pronto allí." Dije cortando y dirigiéndome corriendo a mi ropero. Me pondría un vestido bastante provocador, ayer no pude cumplir mi sueño de separarme de Demetri quizás así Dios lo quiso, por lo que no debía enfadarme.

EMMETT POV

"Buenas noches, con Sr. McCarty"

"Wow, me siento el presidente" Dije cuando termino de hablar.

"¡Eh Emmett!"

"Creo que mi gobernación se fue al demonio. Hola Sam…" Dije.

"Muy gracioso. Tenía que avisarte que mañana nos reuniremos con los socios de la empresa Twilight's Incorporated nos acepta como socios mayoristas, necesitamos asesoramiento."

"De acuerdo…"

"Oh y ve lo más formal que puedas, estas personas son muy exigentes con ese tipo de cosas."

"Como siempre… con solo decirte que aun llevo puesto mi traje…"

"Hablo en serio Emmett"

"Yo igual, deberías hacerlo Sam es muy cómodo."

"Bueno no cambiaras mas… Está en la empresa y nos vamos juntos."

"De acuerdo. Adiós alfa…"

"Idiota. Adiós" Corto y el teléfono volvió a sonar. "Ahora quién demonios es…" Volví a apretar el botón 'send'.

"¿Emmett?"

"Rosalie, mi amor ¿Cómo te fue anoche? Hoy no me pude comunicar." Y era cierto con esto de hacernos socios el tiempo era poco y estaba un poco cansado pero jamás como para no estar con mi Rose.

"Lo siento cariño, el estupido de mi esposo se fue por tres días, no podre hablar con él hasta mañana." No me importaba, yo la amaba y sabia que ella me amaba a mí, el infeliz de su marido no la había tocado nunca y ese mi consuelo: saber el amor que tenía mi Rose por mí.

"Lo siento mi amor… Si quieres puedes venir ahora a casa" Le ofrecí con todas mis intenciones malvadas indirectamente ocultas.

"Hoy estamos solos… Puedes venir" Con un tono sensual y realmente sexy, hizo que me excitara.

"Te tengo una sorpresa para ti, prefería que vinieras tu…" Era verdad quería regalarle algo…

"De acuerdo, pronto estaré allí." Me corto…

Comencé a arreglar un poco el desorden que había y luego recordé que seguramente no había cenado. Me acerque a la cocina me fije que había, bueno no era un gran chef pero había sobrevivido desde mis dieciocho años.

Hice una pasta, que por cierto me salió bastante bien, junto con una salsa blanca junto con algunos hongos como le gustaba a Rosalie, aunque los hongos siempre los comía yo…

Rosalie POV

Después de haberme bañado, maquillado y peinado, me había vestido con un hermoso vestido negro con encaje que dejaba ver mi espalda descubierta, ondule un poco mi cabello y lo deje caer en cascada en mi espalda.

Sali del country despidiéndome de los tres guardias e iba a la casa de Emmett, que no era nada lejos, fuera del country para ser exactos, unos veinte metros. No era tan cansado y dificultoso para vernos por ni siquiera llegaba a los 50km de distancia, pero tampoco era demasiado cerca como para decir sospecho, tampoco como para decir 5m.

Aparque enfrente de su casa, luego de haber ingresado la clave de la puerta de seguridad, supongo que era la única que la sabia, ya que se nos hacia mas fácil vernos de esa manera.

Me baje y tome mi bolso, aunque realmente no era necesario ya que seguramente terminaría por alguno lugar de la casa. Toque timbre, aun Emmett no me daba las llaves de la casa a pesar de que estábamos juntos desde hace mucho. Me di vuelta, debía haber traído un abrigo, estaba fresca la noche en los suburbios de New York. A mis espaldas sentí un silbido.

"Llamen al cielo que se a perdido un ángel" Dijo desde la puerta. Me di vuelta provocando que mi pelo se moviera con el paso del viento.

"¡EMMETT!" Dije tirándome en sus brazos.

"Rose, cielo…" No sé por qué motivo comencé a llorar en sus brazos. ¡Dios! Yo jamás lloro ¿Por qué lo hago ahora?

"Mi amor ¿Por qué lloras?"

"Lo siento Emmett, no le pude pedir el divorcio a Demetri te prometo hacerlo pronto." Dije llorando sobre su camisa.

"Rosalie mírame." Lo mire y el tomo mi rostro entre sus manos. "Te amo, no me interesa que estés casada, se que tú me amas y que él no te ama, no te merece. Yo me fije en ti no por tu dinero ni por nada, sino por lo que tú eres, por ser Rose, por ser mi Rose. Te amo con el apellido de quien sea, si lo que me importa eres tú."

"Oh Emmett" Lo bese, hacia un día que lo tenía cerca de mí. Lo extrañaba y necesitaba de él. "¿Creo que será mejor que entremos?" Dije cuando comenzó a besar mi cuello.

"¿Tienes frio? Porque yo tengo mucho calor para brindarte mi amor"

"Adentro hay más calor que compartir y me debes algo…" Rosalie entre a la casa pasando por al lado de Emmett dejando que su cabello bailara con el viento.

"¿Te debo algo? ¿Besos, caricias…mmm… mas besos?"

"Mi regalo…"Dije de un largo silencio…"Eres un embustero no tienes nada solo lo dijiste para que viniera!" Dije colgando mi bolso, mientras que Emmett me sacaba el abrigo. Cuando lo colgó me tomo por atrás, rodeando mi cintura.

"No soy ningún embustero, aunque te admito que prefería que vinieras hoy a mi casa." Comenzó de nuevo a besar mi cuello.

"¿Entonces?"

"Entonces esta tu regalo…" Dije separándose de mi y dirigiéndose a uno de los cajones de uno de sus muebles que estaba en la entrada. "Espero que te guste…" Dijo entregándome una caja forrada con una tela negra. La abrí y era como tres juegos de llaves.

"¿Emmett?"

"Si, amor. Son las llaves de la casa, la contraseña de la reja de la casa es 39556639. Luego te lo anoto" Me dijo con una sonrisa, llore de nuevo y me tire en sus brazos… "Ah Rose… No llores, sabes que te amo y esta es una prueba de que confió plenamente en ti." Beso mi cabeza. "Aunque no he terminado de dar todos mis regalos, el qe viene ahora es para que lo uses conmigo."

"Con gusto lo usare solo para ti…" Dije robándole un beso.

"Cierra los ojos, Rosalie."

Que sexy sonaba cuando decía mi nombre… Pensé.

Sentí como algo frio se instalaba en mi cuello y también sentí las manos de Emmett atrás mío.

"Puedes abrir los ojos, mi amor" Dijo en mi oído.

Cuando los abrí, por suerte tenía un espejo enfrente mío, un hermoso collar de diamantes que formaban un corazón rojo, y por fuera una franja blanca, era precioso.

"¿Te gusta?"

"Me encanta" Dije volteándome y apoyando mis brazos en su cuello mientras que el apoyaba sus manos en mi cintura…

"Me alegra que e haya gustado."

"Además… Me hace juego con mi ropa interior." Le mentí, mi ropa interior no tenia parte de arriba, ya que con el vestido no era necesario, solo llevaba la parte de abajo y era color café.

"Hay que averiguarlo…" Me dijo

Comenzó a besarme desenfrenadamente enrede mis manos en su pelo, mientras él me apretaba mas contra su cuerpo, si es que eso fuera posible. Sin ningún esfuerzo me tomo y me coloco arriba de su cintura sin dejar que nuestras bocas se separan, comenzó a dirigirse a la escalera. Conocía perfectamente el camino por más que tenía los ojos cerrados.

Emmett cerro de un portazo y me choco contra la pared de su habitación. Subiéndome el vestido hasta la cintura y comenzando a descender a mi cuello sentí como me corría me pequeña tanga introduciéndome un dedo. Un grito ahogado salió de mis labios.

"¡Oh por dios Emmett!" Grite. Sentí como sonreí contra mi piel y me introducía un segundo dedo.

"¿Te gusta, cielo?" Dijo en un susurro en mi oído.

Me separo de la pared despojando sus dedos de mi intimidad, lo mire y observe como lamia ambos dedos que habían estado en mi. Eso hizo que humedeciera...otra vez. Baje de su cintura y me despegué completamente de mi molesta tanga.

"¿sabes? Me gustan tus prendas interiores pero en el suelo..."

Me dio otro desenfrenado beso mientras me apoyaba contra la cama.

"¡Es injusto!"Dije parando el beso "Tú tienes más ropa que yo... deberíamos igualar ¿No crees?"

"Eso se puede arreglar..."Dijo sacándose la del camino.

"Mucho mejor" Dije comenzándolo a besar.

En un movimiento rápido me quede arriba, sin dejar de besarlo mis manos se fueron hasta su miembro...

EMMETT POV

No era la primera vez que hacía el amor con Rosalie ni tampoco la ultima, pero la forma de entregarse de mi Rose, era siempre de una forma diferente.

Me quite la camisa tirándola en algún lado de habitación. Comience a besarla, nuestras bocas estaban teniendo una batalla campal sentí como una de sus manos bajaban a mi sexo. Se me escapo un gruñido de los labios que ella muy a vilmente supo callar con su boca. Comenzando a desabrochar el maldito pantalón ¡Por que tardaba tanto! ¿Me quería volver loco? La di vuelta volviendo a tomar el control yo me separe y desabroche al fin el molesto e innecesario pantalón dejando atrás también el bóxer, dejándolos sobre el piso de la habitación.

"Veo que estamos muy alegres hoy" Dijo mi Barbie sosteniéndose con los codos y comiéndome con la mirada.

"Ya ves lo que me haces..."

"Y lo que pienso hacerte a ti." Dijo con una voz provocativa y sensual haciéndome tener un espasmo muscular en mi miembro...

Me le tire encima siendo igual muy delicado, saco después de todo su molesto vestido. Comencé a besar su cuello descendiendo hasta sus senos. Con mi mano fui acariciando uno de sus senos mientras que mi boca se encargaba del otro. Rose se encontraba apretando las sabanas mientras se retorcía ante el placer que nos estábamos brindando. Deje un tenue camino húmedo por todo su estomago hasta llegar a su entre pierna. Un jadeo salieron de sus labios y yo sonreí contra su piel. Comencé a lamer su intimidad, que se hacía cada vez mas húmeda. Hasta que..

"¡POR DIOS EMMETT YA HAZME TUYA!"Dijo en un grito ahogado.

Solo eso necesite para volver a sus labios y entrar en ella. Grito mi nombre mientras mis movimientos se hacían más rápidos y yo masajeaba uno de sus senos.

Llegamos los dos juntos al órganos tocando el cielo con las manos gritando nuestros nombres al mismo tiempo. Me deje caer sobre ella, tratando de controlar nuestra respiración agitada y nuestros corazones que iban a cien kilómetros por hora. Al lograr estabilizarnos, me quite de arriba de mi muñeca y me acosté a su lado. Pensando que volveríamos hacer el amor, ella se acurruco a mi lado y la oí suspirar, bese su frente y la tape. Me fundí en un profundo sueño.

EDWARD POV

Jamás en mi vida pensé que mi propia jefa fuera capaz de prestarme tremendo juguetito… Este auto era Genial, no podía para de sonreír. Debía cuidar este auto con mi propia vida. ¡Y Dios me había ganado la lotería! Mi jefa era una pintura, no me llamaba la atención los lujos, ni nada por el estilo. Si no su forma de ser y de sentir, la honestidad y la inocencia en ella eran palpables, sin embargo no dejaba de una mujer fuerte y con fe en sí misma. No podía creer que alguien como James la descuidara de esa manera ¿Acaso no se daba cuenta que tenía el ser más puro en todo el planeta? ¿Qué si la descuidaba podría cambiar y convertirse en un ser horrible? Pude notar la tristeza en sus ojos cuando no encontró a su esposo en su hogar. Su mirada me cautivaba más y mas… Bella no era una mujer codiciosa ni nada por el estilo, podía ver en sus ojos, había algo en ella que me llamo mucho la atención y definitivamente no era su dinero.

Llegue hasta la parada de los guardias de seguridad.

"¿Qué hace con el auto de la Sra. Smith?" Me pregunto instantáneamente un hombre joven con cachetes re gordetes.

"Me dijo la Sra. Que mañana en la mañana lo devolviera. Aquí tengo una nota, y dijo que para no causar problemas podía llamarla." Uno de los tres hombres me observo mientras otro marcaba el número de la casa de Bella. Me inquiete cuando comenzó a hablar aquel hombre con ella…

"¿Sra. Smith?... Si Perdone la molestia pero me gustaría estar informado si el Sr. Cullen esta autorizado al llevarse su auto" El hombre asintió "Disculpe la molestia, que tenga buena noche… Gracias, Adiós" Colgó.

Levante una ceja "¿Y? ¿Ya puedo irme?" El guardia de cachetes regordetes frunció el seño y abrió las rejas, sonreí y acelere el Volvo a toda velocidad.

Salió de todos los barrios residenciales y me dirigí a la parte alejada de New York. Entre a mi carenciada pero humilde barrio llamando la atención de varias miradas curiosas especialmente de gente que me conocía. Pase de lejos mi casa, para llevar a un lugar seguro el automóvil. Llegue rápidamente al taller de uno de mis mejores amigos. Estacione el Volvo adentro.

"¡Hey Embry!" Dije bajando del automóvil.

"Hey Edw…Oye amigo ¿En qué andas? ¿Tú no andarás robando? A mí no me…"

"No nada de eso Embry" Le sonreí. "Vengo a pedirte posada para este bebe." Dije señalando el Volvo.

"Primero dime que sucede luego… Lo que ti quieras."

Le conté todo lo que me había sucedido, le comente que mi jefa era muy bella y que sentí al extraño al verla. Era un gran amigo, me escucho atentamente mi pequeña historia y asentía cuando pedía su opinión.

"¿Qué dices? ¿Puedo dejarlo aquí?"

"Claro, hermano. Cuando lo necesites puedes buscarme, sabes donde encontrarme Edward."

"Oh Gracias, Amigo" Dije dándole un fuerte abrazo.

"Oye para eso estamos y pensé que te gustaban las mujeres, yo amo a Reachel" Reachel era la esposa de mi amigo, hace cinco años tuvieron un hijo al que llamaron Quil.

"Oh lo siento, pero dudo que a Reachel le moleste que abrace a su esposo, ella te tiene en la cama cuando quiere" Ese comentario hizo que se enfadara y se sonrojara. "¿A poco que no Embry?"

"Puedo retractarme de mis decisiones Edward" Dijo acomodando sus herramientas bien ordenadas.

"Bueno mañana en la mañana vendré a recoger el auto"

"De acuerdo, Por cierto Reachel va ser la fiesta de Quil en dos semanas, como eres el padrino quiere que vengar. Puedes invitar a alguien" Dijo guiñándome un ojo "Hasta quizá a tu jefa"

"Idiota" Susurre.

"Ya vete, que mañana seguramente debes tener energías."

"Tienes razón, tu también, no vaya a ser que te canses rápido en la cama con Reachel" Si no esquivaba una de las tuercas que me tiro me hubiera dejado tuerto. "Mejor me voy antes de que me mates…" Dije saliendo de taller.

Ya era las siete de la noche, y comenzaban a encenderse las luces de la ciudad, aunque en el callejón donde vivíamos mi familia y yo lo unico que alumbraba eran las luces de los hogares.

Llegue a mi casa y abrí la puerta lentamente encontrándome con mis hermanos en la escalera que los llevaba a casa. Claire tenía una sonrisa mostrando sus pequeños dientes de leches y mi hermano parecía enojado.

"Hola Eddie" Dijo levantando los brazos Claire para que la levantara.

"Hola Claire. Hola Seth" Dije dándole un beso en la mejilla a ambos. "¿Qué sucede Seth? ¿Por qué esa cara?"

"Ayer ni hoy vino el Ratón Perez, mamá dice que se le habrán acabado las monedas" Dijo cruzándose de brazos. Le tome la mano.

"Seth, estoy seguro de que hoy vendrá el Ratón, solo tienes que esperar ¿Si?"

"Si" Dijo mientras asentía.

Subimos las escaleras mientras Claire no paraba de reír. Le di un beso en la mejilla, me dio un fuerte abrazo y Seth me sonrió.

"¡Ya llegue Mama!" Dije dejando las llaves en la mesa vieja de madera.

"¿Hola, cariño como te fue?" Apareció mi madre por la entrada de la cocina y dándome un beso en la mejilla.

"Genial, me dieron el empleo y Bella es muy buena y amable conmigo." Dije dejando a Claire en el suelo.

"¿Bella?"

"Si, así se llama."

"Si, Edward ya sé cómo se llama la Sra. Smith. Pero ¿Por qué tanta confianza?"

"Ella misma me pidió que la llame así. Ya que seriamos compañeros durante todo el día, me dijo que le molesta que la llamen Bella, así que me dijo que la llame Bella."

"Edward no me gusta que te tomes demasiada confianza con tu jefa."

"De acuerdo." Dije resignado, no dejaría de llamarla así pero no podía negarle nada.

"Hijo" Esa era la voz de mi padre, se encontraba sentado enfrente de una de sus herramientas de trabajo arreglando una pequeña mesa de juguetes.

"Hola, papá ¿Cómo fue tu día?"

"Como siempre hijo" Dijo dándome un abrazo y unas palmadas sobre la espalda y separándose de mi. El como siempre significaba con poco trabajo. "¿Cómo te fue? ¿Lo conseguiste?"

"Si, papá. So…" Mi madre me miro con enfado "La Sra. Smith es muy agradable hasta me dio su auto para que regresara a casa." Dije volviendo a tomar las llaves del Volvo y comenzando a jugar con ellas.

"¡¿¡¿¡¿¡QUE?!?!?!?!" Dijeron mis padres.

"Que me prestó el auto para venir, pero antes de que me digan cualquier otra cosa me negué rotadamente, y que si no lo traía no salía de la casa."

"Edward por dios… No puedes tomar prestado el auto de tu jefa para volver a casa, así que por más que te den permiso o no, eso no se debe hacer." Dijo mi madre histérica.

"Por favor mama ya no soy un niño como para que me digas que hacer" Le dije, no haciendo este plan tan complicado.

"Edward tu madre tiene razón. Por más que te den el permiso que te den no debes agarrar. Mira si le sucede algo al automóvil cuando tú vienes para acá. Sabes que este no es un barrio seguro como para un auto de los que suele usar tu jefa"

"Papa ¿Qué no entiendes de la parte si no lo llevaba no regresaba a casa?"

"Edward ¿Dónde está ese coche?" Dijo mi madre.

"Lo deje en el taller de Embry para que lo robaran o los desmantelaran." Dije tranquilo.

"Ya es muy tarde como para que vuelvas a la casa de la Srta. Smith." Dijo mi madre para si misma. "¿Mañana en la mañana lo tienes que llevar?"

"La Srta. So… Dijo la Sra. Smith confió en mi su auto. Embry debe estar por irse a dormir, no puedo llevárselo mamá. ¡Por dios! La mujer lo único que hizo es prestarme el coche y ustedes me ven como si la hubiera matada. Ya no soy un niño, soy responsable de mis actos."

"No lo dudo, pero mientras vivas en esta casa harás lo que digamos, Edward Anthony Cullen"

"Mamà a partir de mañana ya no viviré aquí." Le dije serio

"¿Qué?" Dijeron de nuevo mis padres mirándome con tristeza.

"El Sr. Smith" No me constaba decirle Sr a James pero si me costaba decírselo a Bella, sin motivo alguno. "Me dijo que necesitaba tenerme cuando Bella salieron por cualquier emergencia y dijo que debía vivir en su casa. Por lo menos dos meses en los que Bella se decidí en dejarme como su guardaespaldas." Les explique.

"Edward ¿No puedes volver a casa?"

"No, ya está decidido mamá no puedo hacer nada."

"Lizzie ya no podemos hacer nada, es su trabajo y debemos respetarlo." Dijo mi padre pasándole el brazo por la cintura.

"Hay lo que quieras Edward, nunca me haces caso a lo que te digo. No sé por qué te comportas de esa manera." Dijo mi madre enfada tomando a Claire y a Seth hacia la cocina, zafándose del agarre de mi padre.

"Está enfadada, ya se le pasara hijo." Dijo mi padre dándome una palmada en la espalda. "Tu sabrás lo que haces, pero lo que te puedo decir es que tu madre y yo hicimos lo que pudimos para poder criarte, lo único que te podemos decir es que no te equivoques con lo que haces." Dijo entrando a la cocina.

Me quede pensativo varios minutos, pero mi madre sabría que esto algún día pasaría. Sabría que yo tendría que irme de casa algún día, supongo que aun no asimila el que "su bebe" se vaya de casa.

Entre a mi pequeña habitación y saque una vieja y gastada maleta. Comencé a sacar toda mi ropa, que por cierto era poca. Lleve el único retrato que tenía en la habitación donde estábamos todos y con la que alguna vez fue mi novia hablando de Tanya ¿Qué sería de ella? ¿Qué sucedió después de lo que me hizo? Gracias a ella me di cuenta de que el amor no existía y lo único que podías tener con las mujeres era sexo. Desde el fondo de mi corazón se lo agradecía. Termine de empacar y me recosté en la cama… mi sueño callo al mismo tiempo que el rostro de Bella venia a mi mente.

Bella POV

A los minutos de que me quede sola me empecé a sentir sola y abandonada otra vez. Me dirigí a la cocina y me encontré con Alex revolviendo no se qué cosa…

"¿Cómo esta Sra.? La veo un poco triste."

"Estoy bien solo que… estoy aburrida" Le dije sentándome en la silla de la mesada.

"Quizás si habla con el Sr. Smith no se iría tanto a su trabajo, Sra." Dijo dejando la comida y comenzado a sacar toda la vajilla. La mire y observe como se movía por la cocina. Con mi mano apoye mi cabeza mientras veía a Alex Ar por la cocina. Cerré los ojos y una imagen vino a mi mente… Yo cocinando alguna comida sabrosa, James llega de trabajar me toma por la cintura me doy vuelta y…¡DIOS SANTO!¡ERA EDWARD CULLEN QUIEN ME ABRAZABA! La imagen desapareció de mi cabeza y vi que Alex me miro extrañada al verme sobresaltada.

"¿Sucede algo Sra.?"

"N-oo para nada estoy bien."

"¿Segura?"

"Ss-i Alex" Dije también asintiendo.

"¿Sra. Pongo la vajilla para el Sr.?"

"Si Alex, esperaremos un rato mas." Ella asintió y saco otra juego de vajillas idénticas a las de antes. Salí de la cocina y cuando me iba a dirigir al despacho de James la puerta se abrió haciendo presencia en la entrada.

"Hola amor" Dijo colgando su abrigo.

Yo baje las escaleras una por una como si cada una midiera un kilometro de distancia. Cuando el se me acerco para besarme di vuelta mi rostro y mi cuerpo para dirigirme al comedor que se encontraba bien arreglado, como todas las noches

"Hola…" Dije dándole la espalda.

"¿Qué sucede?" Pude sentir que se encontraba atrás mío. Cuando me fui a sentar pude ver su rostro parecía verme extrañado.

"Nada" Dije. Alex entro por la puerta que daba al pasillo que daba a la cocina con un jarrón delicado en sus manos. Sentí el rico aroma.

"Huele delicioso Alex." Dije cerrando los ojos.

"Gracias Sra." Dijo colocando la jarrón en uno de los muebles especialmente para eso. Tomo el plato y comenzó a servir.

"¿Y qué te pareció el guardaespaldas?" Una oleada de paz y protección me recorrió la espalda. Quite esa sensación de mi cabeza y mi cuerpo.

"Genial, creo que aceptare tu petición del guardaespaldas." Dije con una sonrisa mientras Alex me colocaba el plato en su lugar.

"Qué bueno, sabía que te agradaría" Dijo tomándome la mano.

"¿Hoy no era tu día libre, James?"

"Si pero apareció un una familia que tuvo un accidente automovilístico, eran cinco personas amor, no podía dejarlos morir. Tu padre también estaba ahí, todos los cirujanos nos estaban esperando."

"Yo también te estaba esperando…" Le dije secamente y probando la cena. "¡De verdad Alex esta delicioso!"

"Gracias Sra."

"Puedes retirarte Alex" Le dijo James comenzando la cena.

"Mi amor te prometo que…"

"James no prometas nada, dejémoslo ahí ¿Quieres?"

"De acuerdo…" Dijo tomando mi mano y dando un beso en la palma de la misma. Lo mire y seguimos comiendo.

"¿Dime que harán mañana Edward y tú?"

"No lo sé con exactitud, mañana habrá una reunión en la empresa para los nuevos socios, si nuestras empresa lo acepta y especialmente yo, según Aro, estan dentro. Y quizás no vaya a el gimnasio y no venga a cenar."

"¿Quieres que te acompañe?" Me pregunto desprevenida.

"Pero… Pero mi amor ¿Mañana no tenes turno a la noche?"

"Es verdad cielo, puedes ir con Edward ¿Me perdonas? Te prometo compensarte esta noche." Dijo acercándose para besarme. No le rechace el beso, hace dos meses que no estaba así de cerca con James. Me pare sentándome en las piernas de James. El no se opuso en nada, comenzó a acariciar mi muslo por arriba del jean mientras yo jugaba con su cabello y con mi otra mano jugaba con los botones de su camisa.

"Alex" Dijo James saliendo del comedor…

"¿Sr?" Dijo entrando a la entrada mientras nosotros James subía a toda velocidad conmigo en brazos.

"Puedes retirar la comida"

"Sirvo el pos…" James cerró la puerta de nuestra habitación con el pie mientras cortaba la frase de Alex.

"Pensé que estabas cansado" Dije mientras me apoyaba en la cama y me besaba el cuello.

"Para amarte jamás…" Dijo dibujando una sonrisa contra mi cuello.

Bajo sus labios dejando un bello rastro húmedo hasta la entrada de mis pechos, donde también era que terminaba mi blusa. Sentí como sus manos bajaron la parte inferior de ella, la levanto mientras yo arqueaba para que la pudiera sacar con más facilidad dejando a mis pechos con el sostén. James comenzó a besar el contorno de mis senos mientras desabrochaba el sostén dejándome solo con dos prendas en el saque la camisa sentándome ahorcadas suya despojándolo de su camisa. Sonreí contra sus labios.

"Siempre tan apasionada mi Bella" Dijo mientras desabrochaba sus pantalones. Le regale una sonrisa y de pronto me encontré de nuevo abajo suyo.

Beso mi cuello descendiendo por mis senos y deteniéndose ahí. Arquee mi espalda cuando su lengua empezó a jugar con uno de mis pezones. Se separo de mi seno, me observo, y comenzó el trabajo con mi otro seno volviendo a jugar con mi otro pezon, gemí su nombre mientras succionaba cada parte de mi piel y proclamándome como suya. Desabrocho mis jeans bajándolos junto con mi ropo interior. Comenzó a besar mi intimidad jadee ante e contacto, mis manos se sujetaron a las sabanas.

"¡James!"

"¿Te gusta Bella?" Dijo introduciendo su lengua en mi.

"¡Oh dios Si!" Grite cuando sentí que introducía su lengua en mi.

Su lengua entro en mi al mismo tiempo que daba un jadeo y apretaba la sabanas con mis manos. Mientras el danzaba en mi intimidad con su lengua a mi me recorrió un calor por el cuerpo dejando salir otro jadeo. A los pocos minutos sentí como mis paredes se tensaron contra su lengua dejándome jadear otra vez, había llegado al orgasmo al instante.

"James hazme tuya de una vez" Dije cuando volvía a mi boca, necesitaba de él, hace más de dos meses que no hacíamos el amor. Y la mayor parte que se lo pedía o insinuaba me lo negaba. Yo no podía comparar con nadie pero este hombre me hacia vibrar. (N/a: Todavía no podes comparar).En un movimiento rápido James se sentó en el respaldo de la cama y me di cuenta que ya no tenía puesto su bóxer. Me abrió los brazos con una sonría picara note en su ojos el mismo deseo y lujuria que tenía en los ojos.

Me senté ahorcas suya y bese su cuello mientras el frotaba su erección en mi centro haciéndome jadear su nombre. Entro en mi por completo haciéndome gritar su nombre y James el mío. Comenzó a besarme mientras nos movíamos con más velocidad y nuestra dirección siempre iba horizontal a vertical. Ambos llegamos a nuestro clímax gritando nuestros nombres y con la respiración se recostó en la cama dejándome descansar sobre su pecho.

"Eres fantástica Bella. Te amo…" Beso mi cabello y mis pesados parpados se cerraron mientras caí en un sueño profundo dejándome una sonrisa en el rostro.

Alice POV

A ver ya estaba en el aeropuerto y en mi casa por enésima vez no contestaban. Hablaría seriamente con mi madre para que deje de hablar tanto por teléfono y comience a atenderlos y no a dejarlos de lado…

"¿Su boleto Srta?" Me dijo la azafata de rizos rojizos.

"A si…" Le di el boleto, lo miro y me sonrió.

"Que tenga buen vieja"

"Gracia y tu un buen día. Adiós" Le dije devolviéndole la sonrisa. La chica me miro incrédula. Era obvio estaba segura de que nadie la había tratado de esa manera.

Antes de entrar al avión volví a marcar a mi casa y… ¡ALELUYA! Atendieron…

"Buenos días Familia Brandon" Era la voz de alguna de las empleadas, supuse que era nueva porque esa voz no la identificada.

"Buenos días. ¿Esta la Sra.?" Dije en tono serio. No me caía bien esta empleada.

"Si la Sra. Se encuentra."

"Pásame con ella"

"¿Departe de quien?" Me dijo esta vez con tono autoritario.

"Usted solo pásame" Dije casi saltando, no me importo el humor de esa tipa, saber que pronto estaría en casa con mi familia, era feliz.

"Usted no es nadie para hablarme así" Bueno retiro lo dicho.

"Si pero…" Cuando le iba a contestar se escucho una reprimenda y sentí como el teléfono del otro lado pasaba a otra mano.

"¿Si?" La voz maternal de mi madre.

"¿Mama?" 5… 4…3…2…1… Un grito ahogado departe de ella luego una carcajada.

"Cielito lindo… Te echamos mucho de menos ¿Cómo estás? ¿Te falta poco para que vengas? Quiero que me avises con tiempo así hago una gran fiesta."

"Bueno te aviso que en pocos minutos voy a abordar un avión hacia New York." Le dije contenta. Otro grito y ahora una reprimenda.

"Hija, que descuidada eres tengo mucho que hacer para recibirte, vamos a hacer una fiesta de bienvenida ¿Sabes lo difícil que es hacer una reunión en horas? Que pensara la gente" Me dijo pero la pare.

"Oye, espera, hagamos la reunión pero hoy no, quizás el viernes o el sábado. Tú te podrás organizar mejor y yo podre ir a visitar a todos mientras tanto" Le dije mientras se me dibujaba una sonrisa en el rostro.

"Esa es mi pequeña, siempre buscando alguna solución. Bueno dime ¿Sabes a qué hora te puede ir a buscar Jasper?" Me dijo mi madre.

"¿Jasper? ¿Quién es Jasper?" Pregunte mientras entraba al avión. Mientras no encendieran los motores, podría seguir hablando.

"OH Jasper es nuestro nuevo chofer. Es un encanto, me acompaña hacer las compras y lleva todas mis bolsas es muy amable y considerado. Te encantara."

"¿Qué sucedió con Jesus? El era también un buen chofer" Dije recordando a mi chofer casi personal, y digo casi por que debía compartirlo, pero Jesus siempre me llevaba de comprar sin importar la hora que fuera.

"Oh Jesus se caso, y se fue a vivir a Arizona." Dijo mi madre tranquila "Me dijo que tu siempre serás su niña favorita" Pude imaginármelo diciéndoselo a mi madre. Jesus tenía unos veinticinco cuando yo tenía diecisiete, como dije siempre me complacía en lo que yo quería, hasta cuando me peleaba con mi hermana Jesus siempre caballerosamente decía que yo tenía la razón. Bella se enfadaba y azotaba la puerta de su habitación. Jesus fue un gran amigo mío, realmente lo echaría de menos.

"¿Te dejo algo como para que yo pudiera comunicarme?"

"Oh si, dejo su celular y su teléfono. Dijo también cuando llegaras que quería que lo vayas a visitar" Sonreí.

"Bueno mama, me tendrás ahí en pocas horas. Adiós, nos vemos"

"Adiós pequeña, te esperamos. Oh por cierto, Jasper te va a buscar en Audi" Dijo mientras yo cortaba. Entre al avión y me dirigí a los asientos de primera clase. Me ubique en mi asiento. Pedí los asientos de lugar derecho, pero que este daba al pasillo. Me recosté en mi asiento-cama que ni siquiera una cama de plumas tenía esa comodidad, así que podía leer mis revistas de moda para entretenerme.

Después de dos maravillosas horas leyendo revistas de moda y sobre famosos reconocidos, en la que apareció mi hermana. No me resistí y comencé a reír ante la cara de James en la cena, parecía embobado. Podría decir que James amaba a mi hermana, podría decir que daría su vida por su trabajo y no por mi hermana. Por lo que eso me llevaba de nuevo a mi supuesta relación Alec Vulturi jamás me llamo la atención… Era guapo, rico, amable y me respetaba en todo tipo de aspectos pero ese no era el tipo de hombres que me llamaba la atención. Desde un principio dije que Alec no era bueno para mí pero como siempre la loca de Alice nunca tenia razón, aunque siempre la terminaba teniendo.

"Queridos pasajeros estamos por aterrizar en la pista de New York. Por seguridad abrocharse el cinturón de seguridad. Gracias" Como dijo la azafata me abroche y deje las revistas de lado. Empecé a saltar en mi asiento y mi acompañante me miro extrañado.

"Lo siento" Me sonrió y sigue con su lectura. Sentí como se rozaba las ruedas del avión con el de la pista.

Ordenadamente salimos del avión con una sonrisa la azafata nos descendía con un "Gracias por elegir nuestros servicios".

Cuando entre en aeropuerto de New York, me dirigí a buscar mis múltiples maletas, ya que había traído TODO mi vestuario de Massachusetts y mas todos los regalos que tendría que dar: mis primos, mis empleados, mi hermana, mis tios, mis padres… Entre otros.

Tome uno de los carritos de aeropuerto y tome todos mis bolsos, dos muchachos que se encontraban ahí me observaron.

"¿Necesita ayuda Srta.?" Me dijo el más alto.

"Oh sería muy gentil de su parte"

"Mi hermano y yo la ayudaremos. ¿Cuáles son sus cosas?"

"Todas las que se encuentran viniendo en este momento." Eran maletas con detalles amarillos y rosados. Ambos hombres me miraron y observaron mi equipaje, les sonreí y comencé a ponerlo en el carrito.

20 minutos después…

"Oigan chicos gracias, hubiera tardado dos horas en guardar esto" Dije con una sonrisa.

"De nada" Dijeron ambos con una sonrisa llevándome hasta la salida cargando todas mis maletas y obsequios.

"Escuchen, no quiero que lo tomen a mal" Empecé cuando estábamos saliendo del aeropuerto. "Pero fueron muy lindos conmigo, me gustaría que aceptaran estos regalos de mi parte" Dije tomando dos de los regalos que le había comprado a Jesus de bienvenida.

"No tienes por qué hacerlo" Empezó a decirme el muchacho más alto.

"Matt deja de ser tan soberbio y fanfarrón. Esta dulce chica nos está regalando cosas, además creo que la haríamos feliz con aceptarlos ¿no?" Me dijo su hermano ahora sonriéndome.

"Por supuesto ¡Vamos! ¡Tómalo! Esos regalos se lo iba a dar a un viejo amigo pero este se fue de la ciudad y no lo veré durante meses, le puedo comprar otra cosa. Me harían aun más feliz de los estoy" Dije dando saltitos. El muchacho al que por lo que escuche se llamaba Matt me sonrió y tomo el regalo.

"Por cierto yo soy Matthew pero me dicen Matt" Me sonrió.

"Y yo soy el hermano de este, me llamo Nicholas también conocido como…"

"El idiota de New York" Termino la frase su hermano

"Y tu el no tengo novia en cinco años y solo una cita por mes" Le respondió "Y por cierto me dicen Nick" Termino Nicholas.

"Gracias de veras. Espero verlos pronto."

"Toma esta es el numero de nuestra casa" Dijo Matt con una sonrisa.

"¿Eres imbécil desde que naciste o fuiste estudiando desde ese momento? Parece que naciste en el siglo XVIII." Tomo la tarjeta y me entrego una pluma. "Por favor escribe tu numero de celular, este imbécil dice estupideces"

"Mi nombre es Alice Brandon" Dije cuando termine de escribir el numero de celular y el de mi casa.

"¿Brandon? ¿Oye tu hermana es por casualidad Bella Smith?" Dije Matt.

"Si ella es." Dije con orgullo.

"Vaya es la abogada de nuestra familia."

"¡Genial! Quizás podremos vernos luego" Dije contenta y volví al mundo real en un instante. "Oigan tengo que irme, creo que mi chofer me debe estar esperando. Hasta luego chicos" Me despedí con un beso en la mejilla de ambos.

Cuando Salí sonreí, ambos hermanos eran muy apuestos, con ciertas diferencias muy notables psicológicamente y muy pocas físicamente. Matt era alto con pelo rubio y ojos celestes oscuros; era tímido y un reservado, aunque muy autoritario. Mientras que Nicky (Woa ya le puse apodo) era un poco más bajo, aunque no dejaba de ser alto, su pelo era un castaño claro muy diferente al mío y sus ojos eran verdes oscuro tirando aun verde azulado; eran muy amable y chistosa, también atento y muy mujeriego. Apostaría cien dólares a que tenia más de tres novias por esta ciudad.

Mi atención se fue al Audi Rs4 que estaba estacionado enfrente del aeropuerto mientras que un muchacho con traje negro estaba cuidándolo, este estaba dado vuelta por lo que no pude ver su rostro. Empuje en carrito dejándolo atrás. Me acerque al oído de aquel muchacho y…

"¡Hola!" Este se dio vuelta y… ¡OH MY GOD! Era el ser más bello que vi en mi vida. Sus rizos rubios despeinados le daban un toque rebelde y sus ojos miel me derritieron de tal forma de que casi caigo desmayada. Jamás me senti así. Respire hondo y di una de mis mejores sonrisas.

"Buenos días… ¿Usted debe ser la Srta. Brandon?" Me dijo con voz tranquila, que hizo que mis músculos se relajaron como cuando estoy en bañándome sales.

"Si lo soy, pero me gustaría que me llames Alice. ¿Tú eres Jasper?"

"Si Srta. Alice" Dijo con una sonrisa.

"Solo Alice." Le devolví la sonrisa "Jasper guardarías todas estas cosas adentro del Audi"

"Por supuesto, Srta. Alice"

"De veras Jasper me vuelves a decir Srta. Y te juro que explotare" Dije un poco más seria solo que ahora no borraba mi sonrisa.

Jasper abrió el baúl y coloco todas mis maletas ordenadamente. Le pedí que los obsequios fueran en los asiento traseros del auto.

"Disculpe…"

"Puedes tratarme de tu, Jasper" Le dije con una sonrisa. Me la devolvía al instante vi en su mirada un simple gracias…

"Disculpa Alice, pero tendrás que sentarte en lugar del copiloto. No hay más espacios en los asiento traseros."

"De acuerdo" Jasper me abrió la puerta del copiloto. Le sonreí y entre, el automóvil estaba tal como recordaba. Jasper entro al instante. Y encendió el audi con un ronroneo, sin antes haber entregado el carrito a algún empleado del aeropuerto.

"Dime Jasper ¿Hace cuando trabajas para mi familia?" Le dije mientras jugaba bajando y subiendo la ventana.

"Oh, este… Hace cinco semanas y dos días Alice."

"¿Conociste a Jesus?"

"Si, en realidad el fue el que me recomendó con tu familia Alice"

"Y dime Jasper ¿Tu duermes en mi casa?" Le dije sin rodeos, Jesus vivía en mi casa las veinticuatro horas al día, ósea que por teoría Jasper también.

"mmm… Si Alice" Dijo y note que se sonrojo.

"Jajá ¡Genial! Me acompañaras a ir de compras" Dije saltando en el asiento.

"¿Quieres ir de compras después de todo eso?" Dijo señalando hacia atrás.

"Por supuesto, la moda pasa, no podemos quedarnos en un punto fijo, Jasper." Dije muy segura de lo que decía "Es mas ese traje…" Dije observándolo, no tenía nada de malo, estaba bien cuidado pero no estaba a la moda a lo que mi mundo significaba, desperdicio de ropa inútil.

"¿Qué tiene de malo?" Dijo dándose un vistazo rápido así volver su vista a la carretera, su tono sonó preocupado.

"Que no tiene de malo. Pues te queda genial pero no te puedes presentar públicamente con eso, sería una falta completamente de sentido de la moda. Te ves muy apuesto con el pero eso no significa que te tengas que quedar con el"

"Alice que cosas dices" Dijo apenado, creo que no debí decir lo de guapo. Aunque era completamente la razón.

"Por lo que me lleva a decirte que iremos de compras mañana en cuanto abran los shopping, junto con mi madre, tendremos que comprarnos vestidos, un vestuario nuevo para ti"

"¿Qué? ¿Para mi? No Alice, gracias. Prefiero seguir viéndome como un inexperto en el arte de la moda." Dijo con una sonrisa.

"¿Sabes? Lo que dijiste es algo que yo diría. Creo que seremos grandes amigos." Dije con una sonrisa. El siguió conduciendo mientras yo seguía jugando con el vidrio del audi.


¡FELIZ NAVIDAD! ¡FELIZ AÑO NUEVO! ¡FELIZ REYES!

Hola! Perdónenme pero tuve varios problemas con mi pc. La tuvieron que formatear, pude salvar mis novelas. Pero fotos, archivos, música y ese tipo de cosas las perdí. Y no me devolvieron la compu en dos semanas, después tuve un problema de inspiración. También cuando quería empezar a escribir, me encontré un hermoso fic y lo leia, hasta me hice amiga de las autoras, para que se den una idea. A partir de ahora tratare de responder a los reviews que me dejen.

Con respecto a mi fic, y a uno de los reviews (Maiy), Aro tiene cáncer. Una de las lectoras, me lo pregunto. Ese es el secreto de Aro. Que también está en uno de los capítulos.

De recompensa les dejo 33 hojas de Word, espero no haber exagerado, porque también deje dos lemmons.

Quiero recomendar unos dos fics de mi amiga que a mi me gustaron espero que les guste:

.net/s/5587527/1/Corazon_Indomito_ADAPTACION

.net/s/5580428/1/Sin_ella_no_soy_nada

Me gustaría ver reviews jaja besos

Con cariño…

Sofi Cullen.