Todo Inicia en El Mundial de Quidditch (parte 2)
No tardo mucho para que Ludo Bagman comenzara a hablar.
-Damas y caballeros... ¡Bienvenidos! ¡Bienvenidos a la Cuadringentésima Vigésima Segunda Edición de la Copa del Mundo de Quidditch!
Los espectadores gritaron y aplaudieron mientras ondeaban miles de banderas, y los himnos de ambas naciones se escuchaban distorsionados por los gritos de la multitud. El enorme panel que tenían enfrente mostró el marcador: BULGARIA: 0 IRLANDA: 0.
Ludo hizo la presentación de las mascotas de cada país, la mascota que presentaba Bulgaria, no eran otra cosa más que las veelas, las mujeres más hermosas que habitaban la tierra, pues en su sangre llevan la magia de la belleza, no existía ningún otro ser que se les pareciera en lo más mínimo. El equipo de Irlanda presento a los leprechauns que transformaron todos los tréboles que tenían los aficionados en monedas de oro.
-Y ahora, damas y caballeros- volvió a hablar Ludo- ¡demos una calurosa bienvenida a la selección nacional de Quidditch de Bulgaria! Con ustedes... ¡Dimitrov!, ¡Ivanova!, ¡Zograf!, ¡Levski!, ¡Vulchanov!, ¡Volkov! yyyyyyyyy... ¡Krum!
Todos llevaban una túnica color escarlata
-¡Es él, es él! -gritó Ron totalmente emocionado, siguiendo a Krum con los omniculares, queriendo saltar de las tribunas para estar al lado de su ídolo.
Viktor Krum era delgado, moreno y de piel cetrina, con una nariz grande y curva y cejas negras y muy pobladas. Semejaba una enorme ave de presa. Costaba creer que sólo tuviera dieciocho años.
-Y recibamos ahora con un cordial saludo ¡a la selección nacional de quidditch de Irlanda!- Grito Ludo- Les presento a... ¡Connolly!, ¡Ryan!, ¡Troy!, ¡Mullet!, ¡Moran!, ¡Quigley! yyyyyyyyy... ¡Lynch!
Siete borrones de color verde rasgaron el aire al entrar en el campo de juego. Cada uno llevaba una «Saeta de Fuego» y sus nombres bordados en plata en la parte de atrás de sus túnicas.
Y por fin comenzó el partido, Hermione prestaba la mayor atención que podía al partido, o al menos eso era lo que ella se decía, pero se perdió más de la mitad del partido por estar observando de reojo a Draco, que a su vez no le quitaba la mirada de encima, algo extraño no le dejaba apartar la mirada de ella, el sentía como si una fuerza superior a él lo obligara a mirarla.
Así pasaron todo el partido, Hermione mirándolo de reojo y Draco observándola sin que ella se diera cuenta, ella apenas fue consciente de que Irlanda le gano a Bulgaria con 170 a 160 puntos, a pesar de que Krum atrapo la snitch.
Cuando llego la hora de irse hacia las tiendas, Hermione lanzo una última mirada hacia Draco y puedo volver a toparse con esos ojos provocando que miles de mariposas decidieran dar un paseo por su estomago, lo que causo que una tímida sonrisa apareciera en su rostro a lo cual el rubio respondió con una cara de sorpresa total que solo le duro un segundo por lo cual Hermione no puedo verlo pero si lo que siguió a continuación una media sonrisa que a ella le pareció preciosa.
Pero no pudo seguir contemplándola porque en ese momento Harry y Ron la llamaron.
Llegaron a la tienda y pronto comenzaron a escucharse las celebraciones de los irlandeses, cenaron los chicos comenzaron a discutir cada una de las jugadas de Viktor Krum, Harry y Ron estaban muy emocionados y lo defendían con aplomo mientras que Fred y George les decían que era un buen jugador pero que era muy patoso.
Mientras tanto Ginny estaba volviendo loca a Hermione describiendo lo guapos que estaban algunos jugadores y lo guapo que era Cedric viéndolo más de cerca. Aunque pronto se canso al darse cuenta de que ella no le prestaba mucha atención por lo que decidió preguntar
- Hermione ¿En qué piensas? Llevo media hora hablándote y no has dicho más que "ah sí", "mmm" y "no".
- ¿Qué?, Lo siento, mmm, es solo que estaba pensando en quién sustituirá a él profesor Lupin- mintió pero Ginny no pareció darse cuenta
- Hermione, deja eso, ya nos enteraremos en cuanto regresemos a la escuela- dijo la pelirroja un tanto molesta.
- Si, tienes razón- lo cierto es que la castaña no había dejado de pensar en el rubio desde que dejaron el estadio, se estaba preguntando que significaría su mirada y esa sonrisa.
Estos fueron sus pensamientos hasta que se durmió profundamente, pero ni en sus sueños dejo de pensar en Draco Malfoy y en sus sueños, él le decía lo mucho que la amaba y la besaba con mucha ternura.
Pero sus sueños fueron interrumpidos por gritos que provenían fuera de la tienda, vi que Ginny también se levantaba y ella hizo lo mismo, solo se puso la bata y salió a ver qué pasaba, afuera ya estaban los Weasley y Harry. Alcanzo a ver como a través del campo marchaba una multitud de magos, que iban muy apretados y se movían todos juntos apuntando hacia arriba con las varitas.
Parecía que no tuvieran rostro, pero después se dio cuenta de que iban tapados con capuchas y máscaras y por encima de ellos, flotaban en el aire, cuatro figuras que se contorsionaban adoptando formas raras. Las cuatro figuras resultaron ser los señores Roberts, el gerente del camping y sus dos hijos. Ellos eran muggles y los magos parecían estarse divirtiendo con ellos.
- Dan ganas de vomitar -murmuró Ron, observando al más pequeño de los niños muggles, que había empezado a dar vueltas como un trompo, a veinte metros de altura, con la cabeza caída y balanceándose de lado a lado como si estuviera muerto.
Bill, Charlie y Percy salieron en ese mismo momento totalmente vestidos y decidieron ir a ayudar a el ministerio seguidos por el Señor Weasley. Este antes de irse les dijo a los gemelos que cuidaran de Ginny y que se dirigiera a un lugar seguro.
-Vámonos -dijo Fred, tomando a Ginny de la mano y tirando de ella hacia el bosque.
Hermione, Harry, Ron y George los siguieron. Al llegar a los primeros árboles volvieron la vista atrás y vieron que la multitud seguía creciendo.
De repente, Ron tropezó y ella y Harry se detuvieron a ayudarlo, pero debido a la oscuridad que los rodeaba, les era imposible ver.
-¿Dónde estás, Ron? - Pregunto Harry
- ¡Lumos!- pronuncio Hermione
-¡Aquí estoy!- Grito Ron
- ¿Qué ha sucedido? -preguntó Hermione nerviosa, deteniéndose tan repente
-Me tropecé con la raíz de un árbol -dijo de malhumor, volviendo a ponerse de pie
-Bueno, con pies de ese tamaño, lo difícil sería no tropezar -dijo detrás de ellos una voz que arrastraba las palabras.
Harry, Ron y Hermione se volvieron con brusquedad. Draco Malfoy estaba solo, cerca de ellos, apoyado tranquilamente en un árbol. Tenía los brazos cruzados y parecía que había estado contemplando todo lo sucedido desde un hueco entre los árboles.
-¡Lárgate de aquí, Malfoy! – Grito Ron
-Cuida esa lengua, Weasley -le respondió Malfoy, con un brillo en los ojos- ¿No sería mejor que se pusieran a correr? No les gustaría que la vieran, supongo...- dijo como si no le importara aunque en el fondo un sentimiento extraño estaba creciendo haciendo que el deseara tomarla de la mano, echar a correr con ella y esconderla para que ningún mortífago la encontrara.
-¿Qué quieres decir? -le preguntó Hermione desafiante.
-Que van detrás de los muggles, Granger -explicó Malfoy- ¿Quieres que ellos te encuentren? Si es así no tienes más que darte una vuelta... Vienen hacia aquí, y les divertiría muchísimo tener a alguien con quien jugar un rato.
-¡Hermione es bruja! -exclamó Harry.
-Sigue tu camino, Potter -dijo Malfoy sonriendo maliciosamente- Pero si crees que no pueden distinguir a un sangre sucia, quédate aquí.
-¡Te voy a romper la boca! -gritó Ron. Todos los presentes sabían que sangre sucia era una denominación muy ofensiva para referirse a un mago o bruja que tenía padres muggles.
-No importa, Ron -dijo Hermione rápidamente, agarrándolo del brazo para impedirle que se acercara a Malfoy. Ella no deseaba que nadie tocara ni uno solo de sus preciosos cabellos.
Desde el otro lado de los árboles llegó otra explosión, más fuerte que cualquiera de las anteriores. Cerca de ellos gritaron algunas personas. Malfoy soltó una risita.
-Qué fácil es asustarlos, ¿verdad? -Dijo con calma- Supongo que tu papá les dijo que se escondieran. ¿Qué pretende? ¿Rescatar a los muggles? ¿O rescatar a esta sangre sucia? – Lo que daría por ser yo el que la protegiera, a mi lado nada le pasaría – Pensó Malfoy- ¡Demonios Draco, es una sangre sucia, deja eso por la paz!- Se enojo por desear estar al lado de Granger.
-¿Dónde están tus padres, Malfoy? -Preguntó Harry, a quien le hervía la sangre - Tendrán una máscara puesta, ¿no?
Malfoy se volvió hacia Harry, sin dejar de sonreír.
-Aun ahora luce guapísimo- pensó Hermione- ¡Deja de pensar en eso, Hermione! ¡Es el estúpido de Malfoy!- Se recrimino
-Bueno, si así fuera, me temo que no te lo diría, Potter.
-Venga, vámonos -los apremió Hermione, arrojándole a Malfoy una mirada de asco- Tenemos que buscar a los otros.
-Mantén agachada tu cabezota, Granger -dijo Malfoy con desprecio.
-Vámonos -repitió Hermione, y arrastró a Ron y a Harry de nuevo al camino.
Pronto llegaron a un paramo en el que no había ni una sola persona, se sentaron a esperar que el ruido cesara, pero más tardaron en sentarse que en verse rodeados por 5 encapuchados
Harry, Ron y Hermione sacaron rápidamente sus varitas y apuntaron a los que están frente y aun lado de ellos.
La batalla comenzó, Harry y Ron se fueron alejando de Hermione. El primero libraba batalla con el que parecía ser el líder y otro hombre de baja estatura, ambos parecían estar divirtiéndose de ver como Harry intentaba acabar con ellos, lanzaba hechizos como Depulso, Expelliarmus y Flipendo
Pero todos ellos pasaban apenas rozándolos, y el segundo parecía tener más dificultades, pues al ir corriendo había caído un par de veces en las que se había lastimado el brazo, el hombre que lo seguía era más o menos de su estatura pero un poco gordo. Pero este había logrado darle a su oponente en la muñeca el tiempo suficiente para levantarse e intentar atacarlo de nuevo.
Hermione por su parte no se daba por vencida a pesar de que había caído varias veces, había logrado dejar inconsciente al hombre que la atacaba con el hechizo Desmaius.
Su compañera al verlo tirado había murmurado "inútil" al pasar sobre él, ahora solo quedaban ellas dos y Hermione no iba a dejar que su contrincante ganara sin salir lastimada.
-¿Quién eres?- pregunto Hermione mientras estaban frente a frente.
-No tengo porque contestarte, sangre sucia inmunda- le contesto la encapuchada mientras avanzaba hacia ella.
-Solo deseo saber quien me ataca, por que debo ser muy importante para ti para que intentes de todas las formas posibles eliminarme- dijo Hermione
-No tienes la menor importancia, ni tu ni ninguno de los de tu asquerosa especie, y por eso que deben ser eliminados- dijo con asco la encapuchada-
-"Petrificus Totalus" - Grito Hermione, pero falló al tropezar con una roca que la hizo caer
De pronto la encapuchada dijo "Carpe Retractum" y Hermione fue lanzada por los aires contra un árbol, lo cual la paralizo el tiempo suficiente para que su atacante lograra llegar hasta ella.
-¿Qué sientes ahora que vas a morir, "sangre sucia"?- dijo la encapuchada
-Solo repugnancia por los de tu clase "sangre pura"- dijo la castaña con un profundo asco
-No has hecho otra cosa que acelerar tu muerte- dijo la encapuchada- "Avada Ked…."- pero no pudo completar el maleficio porque alguien la lanzo por los aires con el hechizo "Relaskio"
Hermione pudo levantarse y ver como alguien corría a su lado, pero aun estaba un poco confundida por el golpe. De pronto unas manos realmente suaves la ayudaron a levantarse y fue cuando su salvador decidió hablar
-¿Estás bien? - Pregunto una voz muy atrayente.
-Sí, gracias,- contesto Hermione - si no hubieras llegado ahora mismo estaría muerta- dijo tambaleándose, por lo cual el chico la sostuvo cerca de su cuerpo.
-Entonces tienes una deuda conmigo, Granger- dijo mientras la sostenía entre sus brazos – "Lumus"- y al fin pudo ver su rostro
-¡No puede ser!-murmuró Hermione- ¡No puedes ser tu!- dijo asombrada tratando de zafarse de él
-Pues sí, soy yo, tu peor pesadilla y ahora mismo tú salvador- dijo Draco Malfoy mientras la apretaba más contra su cuerpo.
-¡Ay!- dijo la castaña al darse cuenta de que su espalda estaba lastimada
Draco aflojo solo un poco su agarre, lo suficiente para no dañarla.
-Creo que no eres tan fuerte después de todo eh, Granger- dijo con una sonrisa en los labios
– ¡Suéltame Malfoy!- dijo Hermione mientras empujaba a Draco, pero en ese mismo momento ella se desmayo.
