¡Hola a todos! de alguna forma logre conseguir tiempo para hacer el capítulo más rápido que la vez anterior! Si les gusta dejen un review para saber su opinión ¡espero lo disfruten!
El atardecer caía sobre el cielo de Japón y Hinata Hajime se encontraba enfrentando uno de sus desafíos mas acostumbrados desde hace cierto tiempo: Tratar de ganarle a Nanami Chiaki en un juego, otra vez.
Después de la hora del almuerzo y el "pequeño incidente" de Natsumi y Sato, pequeño por así decirlo, las clases retomaron de manera natural, y al final del día Sato se fue más rápido que nadie, seguro temiendo que Natsumi se le adelantara y su querida amiga Mahiru estuviera en posible peligro.
Natsumi por otro lado simplemente se levanto en silencio de su asiento y dándole a Hinata un "nos vemos" acompañado de un gesto con su mano, se fue en silencio tranquilamente mientras todos los que estaban cerca le abrían el paso, temiendo meterse con ella.
Apenas se fue del salón, los demás estudiantes del curso de reserva se acercaron a Hinata para preguntarle si en verdad estaba bien, ya que había recibido un fuerte puñetazo de parte de la "Princesa Yakuza" o como al parecer empezarían a llamarla, y a preguntarle porque decidió hacer tal cosa. Hinata evito responder eso último, ya que podía sentir como todos lo veían de una forma extraña acerca de ese tema, como si hubiera protegido a un criminal que debía ser castigado, y solo respondió que no le dolía el golpe, aun cuando no podía sentir en verdad que ellos se preocupaban por su propio bienestar, era mas como responder las preguntas de la chusma.
Y ahí estaba el ahora, jugando con Nanami en la fuente después de clases como acostumbraba hacer, y como siempre, la chica Gamer no le daba ningún tipo de cuartel, el daba su mejor esfuerzo posible en ese momento en el modo versus, para después ser volado en pedazos con un mensaje recordatorio de "Estas Muerto" en la pantalla.
-me venciste, no eres la Gamer Definitiva por nada-fue lo que dijo con una sonrisa irónica en su rostro mientras levantaba la vista hacia el cielo y dejaba su consola portátil en su regazo.
-es porque no estabas concentrado Hinata-kun-él había aprendido que ser la Gamer Definitiva no era suficiente para impedir que Nanami en ocasiones notara como estaban las personas a su alrededor, y el hecho de que ella sonaba como si hiciera pucheros le permitía a el notar que ella no estaba contenta con que no pudiera centrarse en el juego-¿ocurrió algo malo?
-dime Nanami ¿tu que habrías hecho si no tuvieras tu talento para los juegos?-pregunto el joven del curso de reserva sin bajar ni un centímetro su mirada hacia el cielo, mientras que la chica a su lado solo seguía jugando su juego,
-¿si no tuviera mi talento?-
-ya sea si nunca pudieras ganar en ninguno de ellos no importa cuánto juegues, o si fueran muy difíciles como para poder resolverlos, me preguntaba si tu seguirías jugándolos y divirtiéndote de todas maneras-explico Hinata para que ella pudiera entender mejor su pregunta.
-bueno, eso seguiría siendo divertido para mi a su manera, ya que amo los juegos-explico ella mientras una pequeña sonrisa se dibujaba en su rostro, pero a pesar de todo, la expresión facial de Hinata se mantenía inflexible.
-¿Incluso si hubiera alguien con un talento superior al tuyo en los juegos a quien no puedas vencer no importa qué?-
-"En la vida el talento no es todo"-esa frase logro cambiar la expresión del joven del ahoge, el cual volteo a ver a su acompañante, quien no alejo ni un segundo su vista de la pantalla-eso es lo que Chisa-sensei nos esta enseñando, el tener un talento no hará tu vida más interesante, "involucrarte con las demás personas y crear recuerdos con ellos, dará nacimiento a una esperanza aun mas importante que el propio talento" incluso si no tuviera mi talento, y si perdiera ante ti cada partida que jugamos en cualquier juego, aun así seguiría divirtiéndome jugando, yo pienso que me divierto jugando contigo Hinata-kun-
-ya veo…-esa respuesta logro dibujar una sonrisa esta vez en el rostro de Hinata, ya que incluso si perdía todo el tiempo, el se divertía por el simple hecho de jugar junto a ella, si lo pensaba de nuevo ahora, las palabras de antes que le dijo Yukizome, así como eso de no temerle a la normalidad que le dijo Tengan ese mismo día, empezaba todo a tener mas sentido y significado para el ahora-sí, yo me siento igual-
-entonces continuemos el siguiente round-exclamo ella con calma mientras que levantaba su mirada hacia él.
-¿eh? ¿de nuevo este juego? Deberíamos jugar algo diferente a estas alturas-
-no, ahora jugaremos en modo de cooperativas-cabe decir que cuando ella ponía una mirada intensa y desafiante, llena de espíritu por los juegos, pero mas que nada porque ella quería que el jugara con toda la seriedad posible, no era posible negarse al pedido de Nanami.
-s…si-fue lo único que el respondió para así regresar su atención a la consola portátil, dando así inicio a la primera de varias rondas de juego cooperativos, donde esta vez en vez de enfrentarse uno al otro, enfrentaron juntos varios retos virtuales, pero esta vez, Hinata lo hacia relajado, y con una sonrisa en su rostro pensando en lo que sentía que estaba empezando a aprender mientras que la fresca brisa acariciaba su rostro: "Incluso si no existe el Talento, La Esperanza Existe" algo así no podía ser tan malo como los demás pensarían.
Después de más de una hora de juegos, finalmente Hinata se despidió de Nanami y se fue a directo a su casa, desde que se quedaba jugando video juegos con Nanami, terminaba llegando más tarde de lo acostumbrado. Al principio su madre se preocupaba un poco, pero cuando Hinata le dijo que pasaba el tiempo después de clases jugando juegos con "un amigo" ella se relajó, incluso se alegró de que el empezara a hacer amigos y sugirió que lo invitara a casa a pasar el rato, no quería imaginarse que pasaría si ella se enterara que ese amigo era una chica, y mas aun si supiera que ya tenía otra "amiga" más, aun que esta era parte del afamado grupo Kuzuryuu.
Y como si hubiera invocado el alma de Natsumi con ese ultimo pensamiento, apenas antes de poder abrir la puerta de su cuarto, sintió su celular vibrar en su bolsillo, una vez entrando y dejando su mochila sobre su cama pudo comprobar que era un mensaje de ella, sinceramente no sabía si debía abrirlo, pero ya estaba demasiado involucrado con ella, al punto que si la ignoraba, tal vez ella lo mataría al día siguiente, soltando un suspiro, solo abrió el mensaje y se quedó mudo.
"Lo siento" era todo lo que había en ese mensaje y el simplemente no sabia como responder a eso ¿ella se estaba disculpando con él? ¿la orgullosa Kuzuryu Natsumi de entre todas las personas? A pesar de tener un solo día de conocerla sabia que esto era mas que extraño. ¿De que se estaba disculpando? Hinata lo pensó por unos segundos hasta que recordó el puñetazo que ella le dio en la hora del almuerzo ¿ella se disculpaba por eso? ¿se sentía mal por eso? La hinchazón se había ido hace mucho tiempo y el dolor incluso antes, pero pensar que ella se sentiría mal por ese accidente.
-/creo que la estuve juzgando demasiado pronto, el que debería disculparse ahora soy yo/-fue el único pensamiento que tuvo pasando por su mente mientras una pequeña sonrisa se dibujaba en su expresión facial, la cual reflejaba algo de culpa por haber pensando de mas sobre ella, tal vez no era tan mala persona como todo el mundo creía, tal vez.
Después de un segundo decidió responderle, algo breve y claro seguro era lo mejor, pensó un poco lo que escribiría y después de hacerlo, dejo su celular cargándose y después se dejo caer en la cama, aun faltaba para la cena, y tenia buen tiempo para pensar en su prioridad mas grande, el proyecto Cultivación de la Esperanza. El tiempo se acababa, quedaba menos de un mes y aun no se decidía, por un lado, estaba el hecho de que su aceptaba podría conseguir el talento que deseaba y entraría al curso principal, lograría completar su sueño, pero ¿a cambio de qué? Aun no sabía en qué consistía el proyecto, sabia que no le saldría barato el obtener un talento, sino no seria tan buena la oferta como para ser real, sabía que había algo que le ocultaban, o al menos eso era lo que su instinto le decía a gritos.
Por otro lado podría rechazar el proyecto y calmar sus preocupaciones, pero eso también daría nacimiento a unas nuevas, ya que si lo rechazaba su beca se acabaría, y debería pagar sus gastos estudiantiles, desde ese punto su camino se dividía en dos, el primero, si lograba pagarlos, el menos posible, si lo hacía se mantendría en el curso de reserva y todo seguiría como hasta ahora, pero el sabia que no era diferente a una escuela normal, que seria mucho mas económico, el salario de su padre no alcanzaba para pagar la matricula, e incluso si el conseguía un trabajo a medio tiempo para ayudar, tal vez lo lograrían pagar muy a duras penas.
El segundo camino, no ser capaces de pagarlo, no tendría más opción que rendirse e ir a la escuela a la que iba a asistir antes de que toda esta oportunidad iniciara, no pasarían problemas financieros pero sus padres seguro se decepcionarían, no quería ver eso después de verlos tan orgullosos, y también seguro tendría que soportar las criticas de aquellos que le dijeron que era imposible para el estar en Kibougamine, no quería pasar tal frustración y humillación, solo pensar en ello le hacía sentir una pesada desesperación que lo tragaba desde dentro.
No quería eso, ni por un segundo, pero la incertidumbre sobre el proyecto le hacia cuestionar si en verdad valía la pena, por tener su propio talento, por entrar al curso principal donde deseaba entrar también Natsumi y donde ya se encontraba Nanami…Natsumi y Nanami…cierto, ellas le hicieron ver 2 puntos de vista diferentes en poco tiempo. Nanami le estaba dejando ver que como Yukizome decía, La vida no es solo el talento sino interactuar con los demás, mientras que Natsumi le permitía creer que el en verdad si tenia tal vez un talento, solo que ni el ni nadie lo había visto y reconocido aun, si el en verdad tenia un talento, solo debía encontrarlo, y si lo hacía, no necesitaría el proyecto Kamukura, afinaría su propio talento hasta que Kibougamine lo reconozca y lo recluten junto con Natsumi, ambos puntos de vista eran contradictorios, pero funcionaban para él, como si se complementaran el uno al otro.
-¿siquiera eso de la Hermana Menor Definitiva lo consideraran talento?-se pregunto en voz alta al pensar en eso último, sabia de talentos locos como el Estudiante Suertudo Definitivo, pero eso era otro nivel, sin embargo, al pensar en todo eso, una parte de él sintió que quería creer en que ella podría lograr entrar al curso principal, sin sabotear a nadie claro, ella también le permitió pensar en una forma de pensar diferente-bien, creo que ya se que hacer por el momento, aprovechare este tiempo para descubrir mi propio talento, y mi decisión final la tomare basándome en los resultados.
Ya con un objetivo mas claro en mente, Hinata se levanto de su cama, para después escuchar como desde la planta de abajo su madre lo llamaba para cenar, salió de su cuarto y se unió a sus padres a la mesa, mientras que empezaba a pensar en posibles formas de encontrar su verdadero y propio talento. Aún tenía algo de tiempo, si se esforzaba lo lograría, y claro esta no se había olvidado del problema entre Natsumi y Sato, no le iba a dar menos prioridad a eso, sin duda también se esforzaría para calmar la situación entre ellas, sea o no que le corresponda.
Mientras eso pasaba, en la residencia principal del grupo Kuzuryu, la hija menor de la familia, Kuzuryu Natsumi se encontraba colocándose el pijama después de una refrescante ducha nocturna, para después recostarse sobre la cama mirando al techo, mientras que su mano palmeaba sobre su colchón hasta que finalmente alcanzaba su celular sobre este, y lo levantaba por encima de su rostro, encontrándose con una pequeña sorpresa.
-Un mail de Hinata-
Sin duda no se esperaba que él le respondiera, después de todo, alguien sensato no se involucraría con ella o con el grupo Kuzuryu, pero parece que Hinata era de correr riesgos, una prueba era el golpe por el cual mando ese mensaje en primer lugar. Sin tener motivos para retrasar lo inevitable, abrió el mensaje y las pocas palabras escritas en el le permitieron dejar de preocuparse por golpear a su nuevo y primer amigo en muchos años.
-"no estaba molesto contigo, estamos bien" ¿dices? Eres un tipo raro Hinata-pensó para si misma en voz alta con un aire de diversión, después de leer el mensaje de nuevo, sintiéndose liberada de culpa para después dejar el pequeño aparato de lado, mañana tal vez sea un buen día.
Los días empezaron a pasar, hasta casi cumplirse una semana, en la que Hinata empezó a interactuar con Natsumi, y de alguna forma el pudo verdaderamente sentir que se estaban volviendo verdaderamente amigos, charlaban de vez en cuando, se mandaban mensajes, almorzaban juntos, e incluso una vez fueron juntos al centro comercial después de clases, ahora que lo recordaba ese día se disculpó con Nanami previamente por mensaje para que no se quedara esperándolo sola en la fuente. Natsumi era una chica increíblemente ruda y le gustaba imponerse sobre todo por el bien de lo que deseaba, lo sabía bien después de intervenir en cada discusión que tenia con Sato y evitar que las cosas se pusieran peor.
De camino a la academia Hinata meditaba ese tema, aun recordaba como hace unos días tuvo una pequeña charla con Sato en uno de los pasillos antes de que empezaran las clases, no le parecio raro que le preguntara si el y Natsumi eran amigos, a lo que el solo pudo responderle que sí, Sato ante esa respuesta no pudo evitar preguntar porque él la defendía, al ser el tipo de persona que era Natsumi, Hinata lo pensó unos segundos y solo pudo dar una respuesta a esa pregunta.
-bueno, mas que defenderla, trato de evitar que ella haga algo malo, y ayudarla un poco en lo que puedo para que no se meta en un problema del que no pueda salir-
Sato solo lo observo unos segundos, como si estuviera loco o como si no le importara correr riesgos, dio un pequeño suspiro y se despidió de el pasando a su lado para irse primero al salón, pero diciéndole unas ultimas palabras antes de eso.
-es mejor si dejas de acercarte a ella Hinata-kun, es simplemente peligrosa, ya la conozco desde antes como para no saberlo, podrías estar en peligro por solo relacionarte con ella-
Ese día por suerte no tuvo que detener una disputa entre ambas chicas, pero el día siguiente no fue así, ya sea que una o la otra comenzara la disputa, el hecho de que él deba detenerla ya se le hacía rutinario, seguramente hoy pasaría lo mismo.
-Me pregunto cual de las dos comenzara hoy-soltando un gran suspiro siguió caminando con pesadez por el vecindario cercano a su casa, llegando hasta una lata vacía que estaba en el suelo. En un gesto de aburrimiento, la pateo dejando que esta rodara por el suelo hacia adelante hasta llegar a la intersección entre esa sección residencial y la siguiente, y cabe decir que lo que paso después no se lo esperaba ni en sueños, y tal vez sea de los recuerdos más inusuales en su vida.
Justo cuando la lata dejo de rodar entre ambas intersecciones, un hombre que sostenía un maletín paso corriendo y sin ver la lata, su pie paso sobre ella y resbaló, provocando que empezara a perder el equilibrio y cayera contra la pared alta que separaba el patio de una casa de la calle, para así caer contra el suelo, todo ante los ojos del joven del ahoge ¡¿Qué mierda fue eso?! ¡fue tan irreal como resbalarse con una cascara de banana! Pero lo mas importante, el hombre tal vez estaba herido.
Pero justo antes de que pudiera siquiera dar un paso hacia él, de la misma calle llego corriendo mas gente, un grupo de uno sujetos vestidos de traje y con lentes de sol, de los cuales uno de ellos tomo el maletín del suelo mientras que el resto retenía a ese pobre hombre en el suelo, Hinata les hubiera pedido que se detuvieran, pero eran demasiado aterradores como para siquiera intentarlo.
-Finalmente te atrapamos, maldito cabrón escurridizo, eres más rápido de lo que aparentas-guiando su mirada hacia la derecha, Hinata vio llegar a un joven de su misma edad vistiendo el uniforme del curso principal, de cabello corto y rubio, y con las mejillas algo rojas, las cuales le parecían muy familiares-pero pensar que te tropezaste de una forma tan ridícula, me quede sin palabras, qué esa lata al parecer rodara por pura casualidad desde allá…no, parece que las casualidades aquí no juegan-expreso al notar a Hinata después de voltear la mirada a la dirección de donde había llegado la lata, conectando puntos para entender la situación-oye tu ¿de casualidad tu pateaste esa lata hacia aquí? Espero que no me mientas-
-bueno…si, si fui yo-fue lo único que pudo decir el joven del curso de reserva mientras sonreía nerviosamente, no quería correr el riesgo de que lo maten ese escuadrón de gorilas musculosos en traje por mentir en un intento de aparentar que no vio nada ¿Por qué siempre le terminaban pasando estas cosas a él? ¿Qué tan mala suerte tenía? -solo vi la lata y la pateé antes de que ese hombre apareciera, fue todo coincidencia-
-bueno, coincidencia o no, nos ayudaste muchísimo, en ese maletín hay información muy importante sobre nosotros y si este hijo de perra se escapaba con ella, la habríamos pagado caro-explico mientras que se acercaba al sujeto retenido tranquilamente y lo miraba desde arriba con una expresión fría y calmada-debiste saber que meterte con nosotros tendría consecuencias-
-me importan una mierda las consecuencias, jodido enano-cabe decir que tanto el como todos los presentes, incluido Hinata, no pudo evitar tragar duro al ver la sed de sangre que desprendía el joven que ciertamente era de baja estatura, y al parecer eso era un tabú que no debía decirse.
-hey basura ¿me acabas de llamar enano? ¿no? Lo hiciste ¿no? ¡me llamaste enano! -dando un paso adelante hacia el pobre sujeto que seguía siendo sujetado por los hombres trajeados, los cuales sudaban a mares del miedo, y levanto su pie en alto mientras apretaba los dientes-pensaba llevarte así sin mas a "charlar" tranquilamente, pero ¡no creas que eso lo puedo pasar por alto!-
Sin dudarlo ni un segundo el dejo caer su pie con fuerza contra la mano del pobre hombre, pisándola tan fuerte que podría haberle aplastando los huesos de los dedos como si pisara pequeños paquetes de aderezo de los cuales les saldría todo el contenido de dentro hacia afuera. Al pobre sujeto no se le dio mucha oportunidad de gritar de dolor, ya que su boca fue cubierta por el zapato del joven rubio, el cual empezó a patearle la cara una y otra vez ante los ojos de sus seguidores como del joven del curso de reserva que se habría ido hace rato, si sus piernas le reaccionaran de la impresión, solo pudiendo ver como finalmente el joven rubio se detenía, mientras que su victima estaba que le salía espuma por la boca.
-bien, me siento aliviado, ahora tengo que irme, ustedes llévenselo para que podamos charlar con el luego, averigüen todo lo que puedan-le ordeno a sus seguidores, los cuales sin dudarlo ni un segundo se llevaron al hombre inconsciente fuera de esa calle, dejando solo a 2 jóvenes en un leve silencio-ahora, tu el de ahí-dijo mientras volteaba a ver a Hinata, el cual sentía que había perdido una vez mas otra oportunidad de escapar.
-am, si te preocupa que diga algo no lo hare, lo juro no le diré a nadie-
-tranquilo, tranquilo, que no iba a amenazarte-explico mientras se acercaba caminando hasta estar uno frente al otro, por un segundo Hinata pensó que eso implicaría que en vez de amenazarlo iban a "silenciarlo" pero para su suerte, sus sospechas se fueron enseguida-escucha, sea o no de forma voluntaria, o incluso una casualidad, el que patearas esa jodida lata nos salvo de un gran lio, ese tipo se estaba llevando información que perjudicaría a mi familia, y se nos habría escapado de no ser por tu pequeña intervención, estoy en deuda contigo-
-no, está bien, no necesitas compensarme por nada, el problema se soluciono así que no hace falta-dijo el joven del ahoge mientras que levantaba las manos, como si las usara para tratar de calmar la seriedad de la situación.
-no, insisto, en mi familia el honor es todo, tenemos la creencia de que todas nuestras deudas deben ser pagadas, hasta la más pequeña de ellas, sino, deshonraríamos nuestro código-metiendo la mano en su bolsillo saco su billetera, y de esta sacó una pequeña tarjeta para después tendérsela a Hinata-este es mi número, si algún día necesitas un favor, llámame y te daré una mano-
-am, gracias-fue lo único que el pudo responder antes de leer el nombre escrito en la tarjeta, provocando que muchas de las dudas previas de Hinata encontraran respuestas inmediatas-¿Kuzuryu Fuyuhiko? Kuzuryu como ¿de la familia de Natsumi? -
-¿conoces a mi hermana?-pregunto Fuyuhiko, mirándolo con cierto interés, mientras que Hinata al escuchar eso se le tensaba el esqueleto por un segundo, estaba ante el hermano mayor de Natsumi, el futuro jefe de la familia Kuzuryu, el Estudiante Yakuza Definitivo, sin duda esto era mas de lo que Hinata normalmente podría manejar.
-si, estamos en la misma clase, ella se sienta a mi lado-explico el joven del ahoge mientras mantenía la compostura mejor de lo que podría imaginar, ya que el hablar sobre Natsumi en cierto modo le daba algo de fuerza al no tener en si problemas personales con ella.
-ya veo, espero que no te esté causando problemas, por cierto ¿tu nombre? -
-Hinata Hajime-
-así que Hinata, bueno, debo irme ya, llámame si necesitas un favor, y dime si mi hermana te causa problemas, la reprenderé, nos vemos-
Eso fue lo único que dijo el joven Yakuza para después irse caminando ante la vista de Hinata, el cual al estar al fin solo, libero un gran suspiro de alivio, pero no duro mucho, ahora estaba mas involucrado con los Yakuza de lo que ya estaba, incluso si era algo "bueno" el que le deban a el un favor, involucrarse mucho seria peligroso, pero por el momento era mejor si se iba o llegaría tarde a clases. Una vez llego al curso de reserva, entro a su salón y se sentó junto a Natsumi, a quien prefirió no contarle sobre el asunto con Fuyuhiko por precaución, y a partir de ahí, las clases empezaron con normalidad, cuando llego el momento de la hora del descanso.
Hinata se quedó un momento en el salón, para preguntar sobre algunas dudas que tenia de la tarea del día anterior, y después de que estas fueran respondidas, salió al pasillo para despejarse un poco, pero no le duro al oír la voz de Sato al final del corredor, la cual estaba encarando a Natsumi de nuevo, quien se encontraba cruzada de brazos recostando su espalda a la pared, sin mas opción, Hinata no tuvo más opción que acercarse para detenerlas.
-¡te digo que ya dejes de estorbar a Mahiru!-
-¿disculpa? No tengo idea de lo que estas hablando-fue lo único que respondió la joven rubia mientras mantenía sus ojos cerrados, ignorando la presencia de Sato tanto como podía.
-¡lo que trato de decirte es que esos métodos tramposos tuyos ya no servirán de nada! No importa que seas la hija de un Yakuza o cuanto prestigio social tengas ¡eso no podrá compararse al talento que ella posee! -fue la respuesta de Sato la cual aun intentaba mantenerse firme a sus pensamientos, pero solo podía observar a Natsumi sonreír orgullosamente.
-¡que molesta! No recibiré regaños de una "don nadie" que solo sabe arrastrarse a las faldas de esa chica plana-decreto sin ningún arrepentimiento provocando que la ira de Sato se elevara aún más, al punto que esta levanto su mano para darle una buena bofetada, la cual nunca llego ya que Hinata llego al momento justo y sostuvo suavemente el brazo de Sato antes de que pudiera hacerle daño la joven Kuzuryu solo levanto su mirada hacia ella, llena de desprecio mientras se alejaba de la pared-la próxima vez te matare-sin mas que decir solo se fue en silencio a un paso lo suficientemente rápido para ocultar su rostro furioso de ambos, hasta perderse de vista.
-Sato, tú también deberías dejar de perseguirla cuando aun no ha hecho nada grave-dijo Hinata mientras soltaba el brazo de Sato, ganándose solamente una mirada molesta por parte de ella.
-Incluso si aun no le ha hecho daño a Mahiru no le permitiré que la siga intimidando más-fue la única respuesta que Hinata recibió para así después irse caminando.
Hinata se había quedado solo, pero sabia que era lo que debía hacer, asi como Sato se preocupaba por su amiga Koizumi, el se empezaba a preocupar por Natsumi, él la había empezado a conocer poco a poco, y sabia que ella no quería entrar al curso principal solo por reconocimiento o para meterse con Koizumi, había una razón más, pero antes de saber eso debía terminar esta disputa antes de que alguien sea lastimado en verdad, si hubiera forma de que alguien calmara a Natsumi…eso es…tal vez si había una forma.
Después de un par de minutos, Hinata ya estaba listo, ahora solo necesitaba encontrar a Natsumi, por lo que empezó a buscar por todos los lugares posibles, el descanso se había extendido ya que el profesor debía ir a una reunión apenas acababa la clase, tenia bastante tiempo antes de la siguiente, busco en su salón, no hubo caso, en la cafetería tampoco, Hinata busco y busco por mas de 15 minutos hasta que finalmente la encontró. Estaba sola en el puente techado que unía el primer edificio del curso de reserva con el segundo, con los brazos sobre el barandal y las manos en su rostro, viendo hacia la zona que daba a la fuente y al edificio del curso principal, justo antes de acercarse, Hinata uso su celular por alguna razón, y lo guardo de nuevo para así acercarse hacia ella y así llamar su atención.
-¡Natsumi!-
-Hinata ¿Qué pasa? Hoy no estoy en mi mejor humor-
-hasta ahora todo ah sido solo intimidación, ya hay que terminar con todo esto-
-no seas molesto, incluso si eres tu no quiero oír regaños de tu parte Hinata-fue lo único que ella dijo mientras apartaba la mirada.
-a este paso antes de llegar allá te echaran del curso de reserva ¿eso te parece bien siquiera? -
-¡ya cállate! Tu lo sabes ¿no? ¡Sin importar iré al curso principal! ...iré…sin importar que-Hinata se quedo en blanco al ver como en sus ojos se formaban pequeñas lágrimas, las cuales fueron limpiadas antes de que estas cayeran-Hinata, tu eres como yo, tu ambición es tan fuerte que te impulsa, tú también quieres ir, tienes una razón ¿no? -
-si…siempre fue mi sueño, tener un talento con el que pasar orgulloso por esa puerta, simplemente no quiero renunciar a ese sueño, ni decepcionarme a mí y a otros, pero ¿y tú? ¿Por qué estas obsesionada con entrar al curso principal?-
-mi hermano es el Estudiante Yakuza Definitivo, si no me vuelvo la Hermana Menor Definitiva, me quedare atrás, y no quiero eso-explico mientras las lagrimas se formaban de nuevo en sus ojos, Hinata solo pudo recordar las palabras que le había dicho Nanami tiempo atrás al verlas.
-Lo entiendo, quedarse atrás te hace sentir solo, pero sabes, en mi opinión hay otras cosas igual de importantes que el talento-
-¿Qué estás diciendo? No hay nada tan importante como el talento en este lugar-
-tu adoras a tu hermano ¿no? Yo creo que estar con el y crear recuerdos juntos es posible, aunque haya talento o no-
-¡los que no poseen talento no tienen derecho de estar junto a él!-exclamo ella de repente, sin levantar su rostro de sus manos-no quiero solo mirarlo, quiero algo para enorgullecerme, quiero estar verdaderamente a su lado, si se reconoce mi talento podre estar a su lado, y podre enorgullecerme de mi misma cuando llegue al curso principal con él, justo como tu deseas-
-vaya, tenias razón, parece que si somos iguales, entonces sin duda tu eres la Hermana Menor Definitiva-fue lo que dijo Hinata mientras miraba hacia el edificio del curso principal cubierto por el atardecer, con una pequeña sonrisa en su rostro, ganándose una mirada por parte de la joven rubia-después de todo, solo por estar al lado de su hermano, la Hermana Menor Definitiva iría hasta lo imposible como tú haces ahora, buscando estar junto a el sin importar los obstáculos, y ponerse de pie orgullosa a su lado, sin duda eres tú en todo aspecto-
Natsumi solo se quedo callada, mirando esta vez hacia abajo mientras sus manos se colocaban sobre el barandal y lo apretaban con fuerza, mientras que Hinata miraba de reojo hacia un lado, para después sonreír de lado.
-eres el primero…el primero que me reconoce como lo quería…tal vez tengo mas esperanza de lo que pensé…gracias Hinata-fue lo que susurro mientras frotaba su mano contra sus ojos, y una sonrisa se ocultaba de la vista del joven del ahoge, para así levantar su rostro una vez más-entrare al curso principal ¡y tu entraras conmigo Hinata! ¡así que mas te vale encontrar tu talento pronto!-
-esas son palabras llenas de fuerza Natsumi, me agradan-
Esa voz hizo que a la joven rubia se le diera un escalofrió, ya que esa voz no era de Hinata, lentamente giro su cabeza, y se encontró con la razón principal de sus metas, su amado y admirado hermano mayor, Kuzuryu Fuyuhiko.
-¡onni-chan! ¡¿Qué haces aquí?! ¡¿Qué tanto oíste?!-
-lo suficiente, y bueno, estoy aquí porque Hinata me contacto, lo conocí apenas hoy y me dio una mano con un asunto, por lo que le debía un favor y le dije como contactarme, pero parece que el pequeño cabrón en vez de pedirme un favor solo trata de aumentar mas mi deuda-comento mientras se acercaba caminando, sonriendo un poco burlón mientras veía como Hinata apartaba la mirada de Natsumi al sentir como este parecía querer matarlo-Natsumi, estoy un poco al tanto de lo que has estado planeando, y antes de que preguntes, no me dijo Peko, ni Koizumi, ni Hinata, me entere yo mismo, y dejando de lado los métodos locos que trataste de usar, me parece algo muy raro, que persigas algo que ya tienes-
-¿algo que ya tengo?-pregunto ella mientras dejaba de mirar asesinamente a Hinata.
-sí, algo que ya tuviste desde un principio-Fuyuhiko acerco su mano hacia ella y sujeto su cabeza, sacudiéndola un poco de forma ruda pero sin duda digna de un hermano mayor-tu no necesitas un talento para acercarte a mí, porque siempre estuviste a mi lado, eres mi hermana, siempre tuviste el derecho de estar a mi lado, eso del Yakuza Definitivo no importa, soy tu hermano antes que eso, por eso no necesitas entrar al curso principal para estar conmigo, ya estas junto a mi justo ahora
Natsumi no soporto tantas emociones juntas mucho más y solo abrazo a su hermano con fuerza mientras lloraba contra su pecho, Hinata ya sentía que podía tranquilizarse más, seguro con esto los problemas con Sato finalmente acabarían. Después de un par de minutos, Natsumi finalmente pudo calmarse lo suficiente como para limpiarse las lagrimas por ultima vez en ese día, pero ella sabía que aún había algo importante que debía hacer.
-aun hay algo que debo hacer, si quiero asegurarme de acabar con toda esta situación que yo cause, pero no puedo hacerlo sola, onni-chan ¿me darías una mano?-
Kuzuryu solo asintió ante la pregunta de su hermana, y esta solo le pidió un simple favor, para después irse a algún lugar, dejando a ambos jóvenes solos, y en lo que esperaban Kuzuryu hizo una llamada por celular. Minutos después de que Natsumi regresara con un largo maletín de metal en mano, 2 personas llegaron al pasillo, eran Koizumi, que fue llamada por Fuyuhiko, acompañada de Sato, la cual al ver a Natsumi no dudo en tener sospechas, siendo la primera en hablar.
-¿Tu hiciste que nos llamaran Natsumi? Ahora que traes entre manos-
-sabía que no vendrían juntas si yo las llamaba, en especial Koizumi, no me iré con rodeos ni con trucos ni engaños, quería decirles que ya no las molestare más, ni me meteré con ustedes ni las lastimare, pero mas que nada…quiero disculparme, contigo Sato por amenazarte y meterme con tu amiga, y contigo Koizumi por intimidarte y tratar de perjudicarte-
Ninguna de las dos podía creer lo que estaba escuchando, ya que al tener un pasado con la joven rubia, no podían simplemente creer que fuera verdad, en especial Sato quien era mas protectora hacia su mejor amiga, la cual no era capaz de encarar a Natsumi hasta ahora.
-¿Por qué te disculpas? A estas alturas-pregunto esta vez Koizumi, algo preocupada, y con toda razón, mientras se mantenía detrás de Sato.
-todo este tiempo solo he buscado mis objetivos sin importarme las consecuencias, pero me hicieron ver que al final no podía seguir así, de lo contrario terminaría fallando, Sato tenía razón todo el tiempo, y en el fondo lo sabía, que no importa que te hiciera a futuro, era todo inútil-explico Natsumi sin bajar la mirada, a pesar de la situación, decidió mostrarse firme más allá de la mirada de Sato llena de rencor-tú tienes un talento que yo no podía tener, lo sabía desde el club de fotografía, y la envidia que sentía hacia ti era la que guiaba mis acciones Koizumi, se que nunca podre compensarte, por eso no me molesta si no me perdonas, pero al menos decidí disculparme, y no meterme más contigo ni con Sato-
-¿crees que puedo creerte así sin más? ¿Cómo piensas que pueda hacerlo después de todo este tiempo? -pregunto Sato severamente mientras apretaba el puño, para así ser tranquilizada por Koizumi, aunque sea un poco, ante la mirada de Hinata y Fuyuhiko. Natsumi no respondió, solo dio un par de pasos hacia adelante y coloco ese maletín que tenía en el suelo y lo abrió frente a Sato, dejando a la vista un bate de acero, después de eso se dio la vuelta y se sentó en el suelo dándole la espalda, diciendo algo que helo la sangre de todos.
-golpéame con el Sato, no me defenderé ni lo esquivare, recibiré todo el odio que tienes contra mí, para demostrarte que hablo enserio-fue lo único que dijo cerrando suavemente sus ojos.
-¡Natsumi! ¡¿Qué estas diciendo?!-exigió Hinata acercándose un paso adelante al igual que Fuyuhiko.
-¡¿me estas jodiendo?! ¡¿Cómo puedes pedirle eso?!-
-¡exacto! ¡sabes que Sato jamás haría eso! -esta vez fue Mahiru quien exclamo pero no tardo en quedarse petrificada al ver como Sato tomaba el bate del portafolio y se acercaba a Natsumi lentamente hasta quedar frente a ella, asustando a su mejor amiga-¿Sato? ¿Qué haces? -
-hey hey hey, no estarás planeando hacerlo enserio ¿no?-exigió Fuyuhiko para después ver como Sato tomaba el bate con ambas manos y lo levantaba por encima de su cabeza.
-¡detente Sato! ¡recapacítalo!-Hinata casi se lanza de lleno al ver como el bate bajaba de golpe hacia la joven rubia, pero antes de que alguien pudiera detenerla, solo hubo silencio, Natsumi lentamente abrió los ojos encontrándose con que Sato se había detenido por si misma justo antes de tocarla, no porque se lo pidieran sino por voluntad propia.
-Pensar que llegarías a este punto solo para demostrarme que no mentías, que idiota eres-fue lo que Sato susurro para así dejar caer el bate de lado y así extender su mano hacia Natsumi, la cual confundida la tomo para así ser jalada hacia arriba, de forma que quedara de pie-nunca pensé en golpearte con esa cosa, me di cuenta que decías la verdad cuando me viste a los ojos, pero aun así tenía que asegurarme de que estabas siendo 100% sincera, no puedo simplemente perdonarte Natsumi, pero creo que ya puedo dejar de preocuparme un poco al ver que renunciaste-
-No renuncie aun, no me meteré más con ustedes, pero aun así entrare al curso principal, usando mi propio talento, definitivamente entrare como la Hermana Menor Definitiva-dijo mientras que Sato lentamente soltaba su mano después de dar un pequeño suspiro.
-sin duda sabes como estresarme, ahora necesito descansar-
-entonces te llevare a la enfermería, en verdad te vez bastante cansada-sugirió Hinata mientras se acercaba a Sato para escoltarla hacia la enfermería, él sabía que Koizumi podría hacerlo, pero también tenía claro que ella seguro querría decirle algo a Natsumi, dándoles así un momento.
-Natsumi, yo…no se si sea capaz de olvidar…pero al menos intentare seguir adelante en nuestra situación, no te tengo verdaderamente odio, por eso, se que podre perdonarte pronto-
Las palabras de Koizumi la dejaron anonadada por un momento, ya que no esperaba ser perdonada por nadie, mientras que detrás de ellas, Fuyuhiko solo pudo sonreír mientras se cruzaba de brazos.
-pero Natsumi, tengo que saberlo ¿Qué te hizo cambiar tanto de opinión?-pregunto esta vez Mahiru, a lo que la joven rubia solo miro al final del pasillo como Hinata se iba con Sato, llegando a una conclusión simple pero significativa, así como satisfactoria.
-es que, como tu tienes a Sato, ahora yo también tengo un amigo Koizumi, uno raro, entrometido, imprudente y loco, que no dudo en meterse mas de lo que debía en mis asuntos para al final terminar ayudándome, Hinata ahora es para mí lo que Sato es para ti-fue lo que ella dijo con una sonrisa mientras que Koizumi volteaba a ver hacia donde estaba Hinata.
-Hinata-kun ¿no?-la pelirroja solo se quedo viendo la espalda de Hinata un instante hasta que dio la vuelta a la esquina desapareciendo junto a Sato, sin duda era un chico muy diferente a lo que ella esperaría de los hombres, completamente diferente, no solo cambio a Natsumi para bien, sino que recibió un puñetazo por Sato, la alejo de los problemas y la salvo a ella misma de seguir con miedo hacia la joven Yakuza, era un hombre simplemente diferente, verdaderamente respetable-así que, es tu amigo, en estos momentos-
-"¿en estos momentos?"-pregunto Natsumi, sin ser capaz de ver la pequeña sonrisa en el rostro de Koizumi, una sonrisa dulce y apacible que jamás habría sido causada por un chico hasta ahora.
-no es nada, bueno, debemos irnos ya Kuzuryu, Yukizome-sensei empezara buscarnos si no llegamos fuera del receso-fue lo único que dijo Mahiru a lo que Fuyuhiko se despidió de su hermana, no sin antes recordarle devolver ese bate de donde lo saco, e irse junto con su compañera fotógrafa, la cual caminaba con las manos tras la espalda, sintiéndose aliviada como si una pesadilla finalmente terminara con un final feliz, todo por la intervención de una sola persona-/Hinata-kun, parece que tengo razones para agradecerte/-
El día de clases termino después de eso, y todos en la clase 77 se preparaban para irse, pero antes de salir, Koizumi noto a la princesa de Novoselic pensativa en su asiento, por lo que se acerco para preguntarle por si algo la preocupaba.
-¿ocurre algo? Sonia-
-ah Koizumi-san, veras, desde hace tiempo después de clases voy a la calle del puente para tratar de encontrar al joven Héroe que me salvo, pero nunca lo veo pasar por esa calle ¿Qué crees que debería hacer? Necesito verlo- dijo la princesa, ahora que estaba libre de preocupaciones, Mahiru pudo recordar que otra razón para agradecerle a Hinata era que salvara a Sonia en primer lugar de caer contra el cemento, aun cuando ninguna sospechaba que el nunca aparecía por quedarse con jugando con Nanami en la fuente por horas, eso ya no era un problema para encontrarlo ahora.
-Sonia, creo saber dónde puedes encontrarlo-
Hinata conocería personas tan locas como las que ya conoció, y aun tenia a muchas por conocer.
Capitulo 4: Desesperación que se Desvanece.
