Llego la noche y la presión no dejaba tranquila a Natsuko, quería saber que era lo que pasaba con Takeru pero no tenía esa confianza para preguntárselo directamente. Esa noche solo le llevo la cena y no se habló más.

Las semanas pasaban y Takeru no cambiaba su comportamiento en clase. Muy a su pesar se está quedando sin ideas para llamar la atención de su madre quien había actuado muy diferente a lo que había planeado. Ella le había comprado un montón de ropa nueva además de otras cosas que la verdad no necesitaba.

Necesitaba dar un paso más grande y fue entonces en que vio a Daisuke, a quien habían suspendido por 2 semanas tras pelear en la entrada de la escuela.

Lo pensó por unos momentos y creyó que era lo suficientemente grave para ser el paso número dos. Confiado, espero hasta el fin de la primer hora de clases y le conto el plan completo, cosa que no le salió nada barato pues su "amigo" le había pedido a cambio de ayudarlo y no hacer preguntas al respecto, un balón de soccer, y no cualquier balón, Daisuke fue muy preciso en darle los detalles de donde podría comprarlo y todas las características que debería tener.

Como sea valdría la pena gastar un poco en ese "pago".

Para bien o para mal Hikari había escuchado la mayor parte de la conversación de los jóvenes, ayudada por el hecho de que Daisuke precisamente silencioso no era. Ahora bien, necesitaba conocer más detalles sobre la supuesta pelea y su primer opción fue preguntarle a al de pelo negro, más que nada porque es mas fácil sacarle información. Lo atrapo antes de que entrara a clase, y abiertamente le cuestiono todo acerca de lo que había hablado con el rubio.

Pero por una vez en su vida, para mala suerte de Kari, Daisuke no había dicho nada. ¿Desde cuándo tenia principios? y más importante ¿desde cuándo se podía negar a algo que la castaña le pidiese?

Un poco decepcionada fue a hablar con Takeru. Lo confrontaría para averiguar que le había estado pasando estas semanas.

Lo encontró sentado es su lugar habitual para sentarse, esperando la llegada del "calvito", lo saludo y el amistosamente le devolvió el saludo, ella no pudo llegar a apreciar nada extraño en él.

— ¿Sabes?, estoy un poco preocupada por ti, por aquello del calvito. Dijo soltando una pequeña risa pues que fuera algo grosero no le quitaba lo gracioso.

—Descuida kari, no será por mucho.

—Aunque me digas eso… no me quedo tan tranquila, ¿hay algo más que me debas decir?

—Hmp, no nada. Dijo muy confiado. Ella mientras tanto se disponía a irse pero algo la obligo a decir.

—Sé que ocultas algo y me duele que desconfíes de mí, ya sabes… creí que podíamos contarnos todo.

Aquello fue un golpe bajo muy necesario para abrirle los ojos, su comportamiento dañaba por igual a sus seres queridos así que tendría que pensar luego en otra forma de llamar la atención de su madre.

Ahora mismo lo más importante era recuperar la confianza de Hikari y cancelar el trato con Davis.

Kari, quien había estado esperando la respuesta de su amigo notó como el rubio alzaba la cabeza y la veía directamente.

— ¿Tienes algo que hacer más tarde?, podríamos ir por un helado.

—Solo si prometes decirme que te está pasando.

—O podría compórtate uno de esos postres que tanto te gusta. Intento bromear Takeru para bajar un poco el pesado ambiente que se sentía. Mas Hikari no contestó, —era broma kari, si te diré.


Durante todas las clases Takeru pensó en que mentira podría decirle a Hikari, extrañamente muchas buenas ideas le llegaron de golpe. Se estaba haciendo muy bueno para mentir y eso no le gustaba nada. Luego de explicarle a Davis sobre la cancelación de su trato, nuevamente tuvo que sobornar al muchacho futbolista para que no hablara.

— ¿Y bien, que quieres?

—Descuida no es nada que te salga caro, más bien es un favor… ayúdame a conseguir una chica.

Ambos empezaban a incomodarse, incluso el moreno quien a pesar de ser extrovertido, no se sentía cómodo pidiendo ayuda para esto.

—¿Y cómo esperas que haga eso? Soltó finalmente Takeru.

—No lo sé, puedes preguntarle a tu hermano, seguramente te puede dar un par de consejos.

—Tú también lo conoces, puedes preguntarle tú. El rubio comenzaba a cansarse de las preguntas de Davis

—Descuida, no es para conquistar a Hikari. ¿Crees que le pediría ayuda a la competencia?... ¿Me ayudaras o no?

—Bien, le preguntare más tarde.

— ¡Genial!, pero no solo eso, también necesito que me ayudes a hablarle primero.

— ¿No crees que pides demasiado? solo te pedí que no abrieras la boca.

—Pero somos amigos ¿no? Además te deberé un favor si lo haces… aunque no sé para qué quieres meterte en problemas o si es que quieres impresionar a alguien, pero una pelea no es la única forma.

Esta era la clase de cosas por las que Takeru consideraba a Davis con un buen amigo en el cual se puede confiar, pues a pesar de tener aspectos negativos que cualquiera puede notar, también tiene otros tantos muy buenos que solo descubres cuando eres cercano a él y la confianza era una de esas.

—Bien, te ayudare. Pero... ¿quién es la afortunada?

—No sé su nombre… aun. Takeru contenía la risa pese a la mirada de su amigo.

—Ok, me dirás quién es luego.

— ¿Y tú a quien buscas impresionar?

Acordaron reunirse luego de clases para discutir el plan de Daisuke para luego ir con Hikari e inventarle otra excusa para no preocuparla. De alguna forma los 3 terminaron en una cafetería. Bajo otras circunstancias la presencia de Daisuke molestaría a Takeru pero no esta vez, ya que lo ayudaría para hacer la mentira más creíble.

Hikari ordeno una café moka y justo después ambos muchachos ordenaron lo mismo, parecían estar apurados.

— ¿Y bien? Comenzó hablando Hikari

—…

—Daisuke ¿nos puedes dejar solos un momento?

Lo había dicho directamente, no iba a gastar el tiempo andándose por las ramas. Por su parte, Davis había salido del local alegando que volvería en un rato notablemente triste. Ella lo notó así que se disculparía mas tarde.

—Takeru…

Su tono condescendiente hizo que Takeru comenzara a sentirse mareado y ansioso, comenzó a apretar sus puños debajo de la mesa mientras recordaba la mentira que preparo.

—Si no quieres contarme está bien. —agrego tranquila—No quiero ponerte en esta situación donde tengas que mentirme.

Sin duda ella era increíble, se había salido con la suya sin tener que contarle nada a Hikari, ella no tardo en darse cuenta que Tk no podía contarle y aunque le dolía prefería eso a que le mintiera.

—Vamos por Davis. Hablo ella mientras se levantaba y Takeru comenzaba a hablar.

—Ahora mismo no puedo, pero prometo que contarte todo. Y con un gesto de aprobación Hikari respondió y salió de la local seguida por Takeru.

Tk insistió en llevarla a su casa pero ella se negó y le sugirió buscar a Davis, dicho esto se fue.

El rubio comenzó a buscar a su moreno amigo hasta encontrarlo frente a una tienda deportiva, fue hasta él y tras explicar lo ocurrido con Hikari caminaron por todo la avenida hasta llegar a casa del rubio donde para variar no había nadie.

Después de comprobar que tan fiel puede ser su amigo por no contarle nada a Hikari, decidió contarle la verdad, claro que sin muchos detalles. Termino por decir únicamente lo que quería hacer mas no el para qué.

— ¿Alcohol? — Cuestionó el rubio luego de que Davis sugiriese usar la bebida como parte de su plan. —bien… pero no podemos comprarlo sin identificación.

—Le pediremos a uno de los chicos que nos la preste.

—No quiero involucrar a nadie más Davis.

—Entonces usaremos solo las botellas vacías, las pondremos en tu cuarto y esperaremos a que tu mamá las vea. Aunque sería mejor con el olor—. Soltó una sonora carcajada antes de continuar— parecerás un alcohólico Tk. Aquello era claramente un juego para él, pero no tenía nadie más confiable en estos momentos, aunado al hacho de que cualquier otro de sus amigos terminaría haciendo más preguntas y cuando se enteraran de lo que estaba por hacer simplemente lo detendrían.

—Entonces creo que podría tomar la identificación de mi hermano para comprarla, ya que nos parecemos un poco.

—Claro—. Gritó animado el Moronilla. —Solo tienes que poner cara de malhumorado. Tenía que aceptar que eso le hizo gracia.