Gracias por seguir la historia y por los comentarios. En serio, se agradecen.
Espero que siga gustando
El camino terminó haciéndose interminable y monótono. El tráfico seguía siendo exagerado, pero no les quedaba de otra, por lo que no tenían más remedio que aguantarse.
La voz de Johanna rompió el silencio que se había instalado
-Api.. ¿fata mucho? –dijo la niña con los dedos metidos en la boca.
Kate no dejaba de salir de su asombro con su hija, así como Alexander apenas había empezado a decir sus primeras palabras, Johanna no cesaba de aprender nuevas y lo cierto es que eso hacia derretirse por dentro a la inspectora. Ella era demasiado pequeña para tener raciocinio, pero papa siempre le había dicho que ella con su madre era igual y que era inusual el día en el que llegaban del trabajo y la pequeña Katherine no los sorprendía con nuevas palabras y hasta frases completas.
Castle que tamborileaba con los dedos en el volante, volvió la cabeza al mismo tiempo que Beckett desviaba su mirada hacia la imagen que reflejaba la ventanilla, evitando así cruzar las miradas de ambos
-Pronto llegamos mi pequeña. Espero…
-¿ato?
-Ahora enseguida recogemos a tu hermano–añadió, mientras le daba con la yema del dedo índice en la punta de la nariz a la niña.
El conductor de delante tocó el claxon y cinco minutos después pudieron volver a arrancar el motor
-Mami.. ¿e pasa?
Kate observo fijamente a su hija y al verla así, con el dedo metido en la boca supo que la niña notaba cada vez más, los momentos en los que sucedía algo
-¿Qué va a pasar princesa? Que un día entre tus abuelos, tu hermana, tus tíos; dijo pensando en Lanie, Esposito y Ryan, y tus padres… nos vamos a quedar sin Johanna
Había aprovechado para acompañar sus palabras con gestos que siempre provocaban una reacción en su hija y así pues se encontraba con las palmas de las manos hacia arriba, flexionando los hombros y frunciendo los labios
La niña sintiéndose observada por su madre de esa manera, cerró los ojos y se llevo instantáneamente las pequeñas manitas a los mismos creyendo así evadirse de esa mirada cargada de ternura que le dirigía Kate.
Richard había enfocado el retrovisor hacia la carita de su hija mientras Kate hablaba con ella y así pues al igual que la inspectora, no pudieron contener una carcajada
Sin embargo el teléfono de Castle sonó y éste raudo pulsó la tecla de contestación
-Richard Castle…
-…
-Ah, Esposito, pensaba que sería algo grave
-…
-¡¿Cómo?!
Kate dejó de hacerle cosquillas a su hija y prestó atención a la cara de Richard. Cara que cada vez se descomponía más
La llamada finalizó y Castle no abrió la boca
-¿Qué ha sucedido?-pregunto pues ésta empezando a alarmarse
Pero Richard continuó en su huelga de silencio
-Richard por favor, dime que pasa –volvió a insistir peinando a su hija en el regazo
-Han recibido una llamada Kate… -arrancó el escritor pasándose la mano por la cabeza
-Bueno… sabrán cubrirlo sin nosotros
-Katherine… la llamada es del bloque donde tenemos nuestro loft
Este dato hizo incorporarse del asiento a la inspectora.
-¿Qué ha sucedido? –preguntó pensando en sus vecinos
-La llamada es del noveno… -le costó pronunciar
No, no podía ser lo que Castle estaba imaginando.
Amanda Westcliff vivía en esa planta y Alexander estaba bajo su cuidado en ese momento era cierto, pero junto a Amanda 5 vecinos más ocupaban esa planta.
Miró a Richard, pero sus ojos le dieron a entender que de momento carecían de más información.
-Mi experiencia como policía me dice que tenemos que ser cabales y mantener la calma. Además sé que Alexander está bien Richard, mi instinto maternal supongo... –le sonrió por el retrovisor a través del cuál le miraba él a ella.
Éste como respuesta le pasó la mano a través del espacio entre los asientos delanteros y Kate la agarró, entrelazándola con la suya
Por fin llegaron y cuando lo hicieron, se toparon con el coche de la comisaría enfrente de la puerta del edificio.
Lanie se encontraba de espaldas a ellos, tomando muestras que no supieron identificar de qué o de quién.
-Lanie –la llamó Kate
La forense acudió hacia ellos.
-Pero ¿a quién tenemos aquí? –saludó mientras cogía en brazos a la niña
-¿qué ha sucedido?-se adelantó la inspectora al escritor
-Chicos, yo no sé que problemas tendría esa mujer pero las puñaladas eran realmente escalofriantes, incluso para mí que ya sabéis que estoy más que acostumbrada a lidiar con ellas –continuó explicando la forense.
Una en el abdomen bastante profunda y una en el comienzo de la columna vertebral que si no fue mortal, poco le faltaría. Como guinda encontramos un tiro en la nuca.
En ese momento la forense reparó en la presencia de la niña, que parecía estar bastante entretenida con su collar y ceso de seguir dándoles el parte a la pareja.
-Kate, quédate con la niña y yo subo a ver
-¿Te recuerdo quién es la poli aquí?
Castle resopló y se quedó mirándola hasta que Katherine desapareció por la puerta de entrada al edificio.
-¿Lanie?... Dime que no se trataba de esta mujer…
Richard pasó una foto a Lanie. Lanie jugueteando con Johanna cogió la instantánea
