Un nuevo día
Los rayos del sol bañaban a toda la orden, todos se encontraban en la cafetería, en una de las mesas del centro se encontraban sentados: Miranda, Krory, Reever, Kanda, Marie y Johnny.
- ¿Pasa algo miranda? – le pregunto Reever.
- Es que no veo a Allen y es muy extraño.
- Tienes razón – dijo Johnny – siempre es el primero en estar aquí.
- ¿Estará enfermo? – pregunto Marie.
- No – afirmo Krory – antes de venir pase a la enfermería y no estaba.
- ¿Qué hacías en la enfermería? – pregunto miranda.
- Solo pase para que me quitaran unas puntadas – dijo mostrando su brazo derecho.
- Y tu Kanda ¿Lo has visto? – le pregunto Marie.
- Tsk – tosió Kanda, para demostrar que no le interesaba en lo más mínimo. A todos se les deslizo una gota por la cabeza.
- ¡Buenos días! – saludo Lavi a todos.
- Buenos días – respondieron todos menos Kanda, quien estaba mas concentrado en su desayuno.
Lavi puso su bandeja en la mesa y se sentó a la par de Krory.
- ¿Y Bookman? – pregunto Reever.
- El viejo panda esta en la biblioteca.
- ¿Allen no estaba contigo? – pregunto Miranda.
- No, creo que aun sigue durmiendo. – "O tal vez no" pensó para si.
- A de estar realmente agotado. – Dijo Miranda.
- Si, muy agotado – dijo Lavi antes de meterse un gran bocado a la boca.
- ¡¿HAN VISTO A MI LENALEE? – grito Komui asustando a todos en la mesa.
Haciendo que Miranda escupiera su café en Kanda y que Lavi se atragantara. Sin saber que hacer Krory le dio un golpecito en la espalda a Lavi para ayudarle (nótese el sarcasmo).
-¿Qué demonios te pasa? – gritaron todos a Komui, excepto Miranda.
- Es que mi linda Lenalee no me ha llevado mi café. – dijo mientras lloraba en una esquina con una nube negra sobre el.
- "Complejo de hermana" – pensaron todos.
- Que extraño Lenalee no se ha levantado. – dijo Reever. Haciendo que Lavi se sobresaltara un poco.
- Esta aun durmiendo – dijo Komui con un aura color rosa a su alrededor, con brillo en los ojos y un prado detrás de el – seguramente a de estar soñando con los angelitos.
- "Complejo de hermana" – volvieron a pensar.
- Bueno en ese caso no hay por que alarmarse – dijo muy tranquilo con pose de héroe, - pero lamentablemente tengo que despertarla.
- ¿Por qué? – pregunto Johnny.
- Para una misión, a ver – saco una libreta – veamos, en la misión deberán ir: mi hermosa Lenalee, Bookman, Kanda, tu Lavi y Allen. – Guardando la libreta – Eh ¿Y Allen? – pregunto al ver que no se encontraba sentado en el lugar de siempre.
- Esta dormido – contesto Krory.
- En ese caso iré a despertarlo.
- No te preocupes yo iré a despertarlo. – Se ofreció Lavi.
- Eres muy amable pero Bookman te anda buscando.
- No te preocupes el viejo panda puede… – antes de poder terminar la frase fue golpeado tan fuerte que termino en el suelo.
- ¿A quien le dices viejo panda? – Pregunto Bookman, mientras lo seguía golpeando – buenos días – saludo a todos antes de arrastrar a un inconciente Lavi con moretones hacia la puerta.
- Bueno… permiso – se excuso Komui antes de salir detrás de Bookman.
En otra escena:
Vemos la habitación de Lenalee iluminada con unos pocos rayos de sol y a Allen despertando, una vez que sus ojos se acostumbraron a la iluminación miro a Lenalee quien aun dormía – Que bien dormí – exclamo abrazándola. – Después de todo no fue un sueño – pensó. Se le quedo viendo – incluso dormida se ve hermosa.
No hizo intento por despertarla quería que ese momento se hiciera eterno. Se le quedo viendo largo rato antes de comenzar a jugar con un mechón que caí a un lado del rostro de Lenalee, con la yema de sus dedos acaricio la mejilla de la chica, se acerco para darle un beso en la punta de la nariz, cerro los ojos para poder perderse en respiración serena de Lenalee.
- Buenos días – dijo Lenalee.
- Eh… ¿Te desperté?
- No, me desperté a tiempo para oírte decir que habías dormido muy bien – bromeo. "No iba a detenerte cuando te ponías tan romántico", pensó.
- Es decir que sentiste mi beso – le susurro al oído.
- La verdad, no lo sentí y realmente me hubiera gustado.
- Eso se puede arreglar fácilmente – dijo Allen antes de besarla – tengo que regresar a mi habitación – dijo entre beso.
- No te vayas, aun tenemos tiempo – el roce de sus labios sobre los de Allen hizo que la besara con mas pasión dejándose llevar por las mismas emociones de la noche anterior.
- En verdad debo irme. – dijo alejándose.
- Esta bien nos veremos mas tarde ¿Verdad?
- Si – se acerco para besarla.
Lenalee lo atrajo hacia ella con tanta fuerza provocando que cayera sobre ella. No te dejare ir tan fácilmente – dijo juguetona.
- Bueno ya perdí esta batalla. – dijo antes de besarla apasionadamente.
Mientras tanto en otra escena:
Vemos a Komui caminar muy alegremente por el pasillo de los dormitorios llevando con el una taza de café. Al llegar a la puerta de Lenalee respiro profundo, puso una gran sonrisa en su rostro, giro la perilla y…
La taza que llevaba en su mano cayo al suelo en cámara lenta, dejando ver como se hacia añicos y el café se esparcía por todo el suelo, la cara de Komui quedo inexpresiva. Su cerebro solo podía procesar la imagen de Allen sobre su linda e inocente hermanita mientras la besaba, el aura de Komui se torno de un color negro.
- Quita tus asquerosos tentáculos de ella ¡PULPO! – grito. Asustando a la joven pareja.
Rápidamente Allen se alejo de ella – Komui – musito Allen – por favor yo…
- ¡CALLATE! – grito Komui, con fuego en los ojos y grandes colmillos. De uno de sus bolsillos saco un control remoto más grande que su brazo – Es hora de que pagues – presionando el botón.
- Hermano, ¿Qué haces? – al oír la voz de Lenalee, volvió a ser el mismo (sin colmillos, fuego en los ojos y un aura completamente negra).
- Lenalee – dijo abrazándola mientras lloraba a cantaros – Ese asqueroso pulpo abuso de ti – aun llorando – pero no te preocupes me encargare de eso – poniendo cara de maldad.
- ¡Hermano! No quiero que le hagas daño a Allen.
- Pero… - llorando – el… el te estaba besando.
- Por que así lo quise.
- Komui tu sabes que no seria capaz de obligar a Lenalee a hacer algo que no quisiera – dijo Allen en su defensa, aunque esto era 100% cierto.
El único sonido que se oí en la habitación era el llanto de Komui. Lenalee y Allen solo se miraban esperando a que Komui se calmara. En ese momento la habitación comenzó a temblar.
- Hay que salir de aquí – dijo Allen.
- Hermano tenemos que salir.
- No te preocupes – dijo parándose – El único que esta en peligro es ese pulpo. Ambos miraron a Komui extrañados.
- ¡Cuidado! – se oía en el pasillo mientras que el temblor aumentaba.
Un fuerte ruido se oyó cerca de la habitación, el temblor se detuvo y…
