Notas de la traductora: Aquí otro one-shot, intermedio entre el arco Jumper, de la autora, espero lo disfruten ^^!

Esta historia no es mía pero yo la traduje con el permiso de la autora original, Galimatias, quien amablemente me permitió hacer esto, todos los créditos corresponden a ella, yo solamente traduje.

Notas de la autora original, Galimatias: ¡Seph's Madisen Moss! ¡Este es tuyo!

Amé muchísimo tus ideas. Honestamente no pude decidir. Opté por la primer idea, ¡pero muy probablemente haga también la segunda muy pronto! Ella quería que los Guardianes descubrieran que Jack había estado teniendo pesadillas por culpa de Pitch ¡ desde antes de convertirse en un Guardián! Así que… ¡Aquí lo tienen!

Ah, esto no fue 'beteado' porque yo TENÍA que ser una idiota y publicarlo ahora. Era tan… agh… tenía que. Así que ¡lo siento Shizuku Tsukishima! ¡Juro que el próximo irá directo a ti!

Ah, y para aquellos que se lo pregunten, sí, ¡la siguiente parte de Saltador ya viene en camino! ¡Me estoy tomando un tiempo con esos porque esos tienen coherencia entre los episodios! ¡Muy probablemente el siguiente capítulo sea Saltador parte 2!

Muy bien muchachos, ¡este es el trato! ¡Quiero agradecer a todos los que ofrecieron sus servicios voluntariamente como beta! ¡Muchas gracias! Elegí a Shizuki Tsukishima como mi beta. Sin embargo, posiblemente estaré, si está bien para ustedes, suplicando por más ayuda para beta también. Si estoy haciendo una petición de alguien y esa persona también está revisando mi trabajo ¡no me gusta que ellos vean sus capítulos! Quiero decir, ¡qué injusta es la cantidad de spoilers! ¡No no no no no! ¡No está permitido!

¡Muchas gracias a todos los reviews! Agh, soy horrible… normalmente me gusta responder a los reviews, ¡pero esta vez no lo he hecho!

¡Muchachos, saquen sus diccionarios! Este episodio tiene palabras que ni siquiera yo comprendí en un principio. Busqué las palabras más fluidas que pude encontrar. Si alguien sabe lo que significa "Serrallo" de buenas a primeras… ¡son unos genios!

¡Y por favor manden más peticiones! ¡Necesito más carne, colegas!

~Gal


Meme se percató de muchas cosas. Una razón de esto podría haber sido su naturaleza silenciosa, ya que observaba más que hablaba. De cualquier manera nunca le había gustado hablar. Suponía que había sido el mejor de los casos que él resultara ser del color metálico que era. El silencio, después de todo, era oro. Y así desde su posición en su nube de arena simplemente observaba al mundo y a su gente. Y 'gente' tampoco estaba limitado a los mortales del mundo. Los semi-inmortales, después de todo, estaban vivos, aún y cuando su tiempo fuera más extenso. Y merecían sueños tanto como cualquier persona.

Y esto incluía tanto a los que eran vistos como a los que no eran vistos.

Jack era uno de los que no eran vistos.

Meme sabía que Jack era muy cercano a su nueva familia, pero ambos compartían una historia. Parecía ser que él era el único que alguna vez había reconocido al joven Escarcha por ser alguien en absoluto. Norte siempre había enviado a sus yetis a que se hicieran cargo de la situación, y Meme estaba muy seguro de que antes de que Pitch surgiera de nuevo el hombre ruso había hablado con Frost dos veces, siendo ambas conversaciones limitadas a unas cuantas breves frases. Tooth siempre estaba muy ocupada en su palacio y las que revoloteaban dentro y fuera de él eran sus pequeñas hadas, aunque nunca se quedaban por mucho tiempo. De vez en cuando alguna de ellas bajaría rápidamente a picotear cariñosamente su mejilla, pero desaparecían antes de que él siquiera pudiera ver qué lo había picado.

Bunny era el único que también había reconocido su presencia como una real. Una muy molesta y real, eso era. Los dos se molestaban cada cincuenta años aproximadamente y después de eso quedaban en un silencio tan tenso y tangible hasta que su próximo encuentro se aproximaba.

Así que en realidad Meme era el único que quedaba. Y usaba eso para su ventaja. Lo que fuera que los demás no dieran, él lo daba. Atención, cariño y, su especialidad, buenos sueños.

O, al menos, él intentaba darle buenos sueños. Era extraño de esa manera. Jack y Meme se llevaban fantásticamente. Cuando fuera que él aparecía, listo para esparcir dulces sueños en las cabezas de todos los niños bajo él, se aseguraba de darle a Jack algo entretenido. La mayoría de las noches era un delfín, una imagen evanescente de una graciosa criatura marina que codeaba a Jack de forma juguetona, arqueando su espalda y nadando a través del frío aire. Se iba en un instante, dejando rastros de polvo dorado en la pálida piel del muchacho.

Sin embargo, la alegría de Jack siempre sería fugaz, sin importar cuántas veces Meme intentaría poner a dormir al muchacho, intentar darle dulces sueños de su parte. Él sabía que el espíritu lo necesitaba. Estaba solo, creía que estaba destinado a siempre estar solo. Estaba herido y constantemente sufría emocionalmente. Meme lo había visto antes, y siempre se había enorgullecido de darles a los niños, con terribles vidas cuando estaban despiertos, un lugar al cual ir mientras dormían. La solución no era sempiterna, y terminaría todas las mañanas cuando el sol saliera sobre el horizonte. Pero hasta entonces, él les ofrecería tanto a los niños como a Jack el serrallo que ellos merecían.

El problema era que Jack nunca lo quería.

Su arena dorada, laberínticamente rodeando al duende del invierno, jamás alcanzaría su destino sin una pelea. El rostro de Jack, que fuera tan inocente momentos antes, se endurecería e intentaría lanzar lejos la arena. Muchas veces, luego de una viciosa batalla, la arena alcanzaría su destino, golpeando ligeramente a Jack en el rostro y enviando al espíritu a un estado de embriaguez mientras intentaba luchar contra sus efectos. Al final, dormiría, pero la batalla entre ese momento de entonces y el ahora era lo que siempre preocupaba a Meme.

¿Por qué alguien lucharía contra la felicidad? Los sueños eran la felicidad máxima. Eran la excelencia para la existencia, lo que mantenía a la gente con esperanza y con fe. Eran algo de lo que podías estar seguro. Y para que una persona como Jack, quien no podía contar con algo tan inevitable como la muerte, los sueños podrían haber sido todo lo que él tuviera para poder vivir su aparente existencia sin sentido.

¿Quién rechazaría eso?

Fue una noche a mediados de Febrero cuando Meme decidió descubrirlo por su cuenta. Había entregado los sueños más rápido de lo normal, cuidando de alcanzar a todos los niños, pero brincándose su usual muestra de tentáculos dorados, simplemente expandiendo una sábana de arena sobre cada ciudad por la que pasaba. Al último que visitó fue a Jack.

El adolescente había estado sentado en una rama de árbol, cerca de lo que Meme había llegado a pensar que era "su lago". El lugar al que Jack siempre se aseguraba de regresar sin duda alguna. Su lago.

Jack no había escuchado a la criatura silenciosa descender de su nube, con los ojos fijos en el agua congelada. Así que cuando su visión se vio repentinamente enmascarada con relajante arena, apenas y tuvo tiempo de resistirse.

"¡Meme, NO! No quie-e-e-e-" Su última palabra cayó y pronto lo hizo también su cuerpo, recargándose contra el árbol. Pequeñas escenas de Jack deslizándose se reproducían sobre su cabeza, con una pequeña niña desconocida a su lado. Meme le preguntaría por eso después. Hasta entonces, solo esperó.

No tuvo que esperar por mucho tiempo.

Como si estuviera siendo jalada por hilos de gasa, una onda negra salió de la ribera, con su masa susurrante, haciendo sonidos como la arena a través de un reloj de arena. Sin duda era arena, pero no estaba siendo contenida.

La masa se revolvió hacia arriba, girando y siendo sinuosa hasta convertirse en un pilar antes de comenzar a adherir los detalles. Se enredó entre sí y pronto había creado a una persona, una figura esbelta que Meme conocía muy bien. Su igual y su contrario. Su otro que terminaba la panoplia de los que entregaban sueños. Las pesadillas de sus sueños.

Ptich.

Meme lo fulminó con la mirada.

?

"¿Que por qué estoy aquí?" Pitch sonrió, haciendo que sus filosos dientes brillaran. "por el muchacho, por supuesto. Vengo aquí cada vez que él duerme."

La mirada de Meme se dirigió hacia Jack, que se removía ligeramente, la presencia del rey de las pesadillas no había pasado inadvertida. El oro sobre su cabeza ahora tenía penumbras ? señaló otra vez sobre su cabeza.

"Porque, viejo amigo, él tiene miedo. Esta es mi línea de trabajo. Hazte a un lado."

El siguiente símbolo sobre su cabeza fue un círculo, con una línea diagonal atravesándolo.

"¿No?" La sonrisa se tensó, pero no desapareció. "¿Por qué no? Vengo aquí tan seguido, él me conoce. Nunca me ha conocido. Pero él me conoce. Y continuará conociéndome."

Meme negó con su cabeza, señalando al punto de donde Pitch había surgido.

"No me voy a ir."

Asintió.

"No. No lo haré. El muchacho tiene medio de dormir, Meme. Y es por mí. En verdad es delicioso, tanto miedo viniendo de una sola persona. Es más de lo que puedo conseguir en una noche de cualquier otro precioso niño que hayas enviado a la tierra de los sueños. La verdad, es adorable." Pitch dio un paso al frente, pero Meme le disparó una mirada de advertencia, con una bola de arena formándose ya sobre su palma. Pitch retiró el paso, con las manos levantadas hacia el frente. Rendición.

"Vamos, vamos, viejo amigo, no necesitas ponerte violento." Sonrió de lado, semejando una flecha y Meme habría gruñido si hubiera tenido una voz con la qué gruñir. "La solución es simple. No lo dejes dormir."

No dejarlo dormir. Era la solución más simple. Una respuesta que resolvería todos los problemas. Se aseguraría de que Jack tuviera mucho menos que temer, que nunca tuviera que temer a los tentáculos de arena nunca más. Una vez más sería un espíritu feliz. No más temor…

… pero… los sueños eran todo lo que Jack tenía. No tenía a ninguno de los otros Guardianes a su lado. De cierta manera tampoco había podido contar con Meme. Arrebatarle los sueños, sin importar si era obligado a tenerlos o no, sería como alejar a un niño de su osito de peluche. El último fragmento de esperanza se marchaba del mundo cuando nadie tenía algún lugar al cual escapar.

Jack necesitaba el escape.

Pero su escape ya no existía. No cuando Pitch estaba merodeando.

Meme formó otra bola en sus manos y fulminó con la mirada a la criatura de las pesadillas. Pitch se tensó, pero entonces pareció percatarse de que no tendría ninguna posibilidad de ganar esta lucha, de cualquier manera. Así que se encogió de hombros, hizo una reverencia burlona y se deslizó de vuelta hacia las sombras.

Meme cuidó de Jack el resto de la noche, dándole el mejor sueño que jamás hubiera tenido. Después de todo, sería el último.

Jack había soñado con pequeñas niñas, patinajes sobre hielo y lagos que permanecían sólidos.

Meme aún no lo entendía. Y, mientras observaba al Jack Dorado hacer girar a la Niña Dorada en sus brazos, riendo y lanzándola ligeramente en el aire, se preguntó si algún día lo haría.


"Relájate, Frostbite." Bunnymund estiró sus músculos adoloridos, haciendo tronar sus huesos con satisfactorios chasquidos mientras extendía su columna vertebral. Dios, cómo odiaba el trineo. Había brincado y rodado fuera de él dos veces en un días solo para deshacerse de unas cuantas pesadillas. Y ahora sus músculos dolían como el infierno.

"Solo regresaré al lago." Jack se encogió de hombros, echando el gorro de su sudadera sobre su cabello, "De cualquier manera es tarde. Y pensaba en hacer un día nevado mañana."

"Jack, sí es tarde. ¿Por qué no quedarte aquí? Hice habitación para ti, ¿o no?"(*) Norte le había hecho una habitación. Su primera habitación en trescientos años. Con un ropero, una mesa y una cama.

Jack aún no había utilizado la cama.

"Está bien. Me quedaré la próxima vez." Norte parecía casi herido, pero no dijo nada. Nunca podías presionar las cosas con Jack. La mayoría de las veces, terminabas siendo alejado mucho más rápido si lo intentabas. "No estoy tan cansado."

"Eres un maldito mentiroso." La cabeza de Jack giró hacia Bunny, que estaba de pie con sus brazos cruzados. "Acabas de patear la arena de media armada de pesadillas. Estás caminando con los hombros completamente caídos. Y en serio, Frosty, ¿planeas cargar algo dentro de esas bolsas?" hizo un movimiento señalando los oscuros círculos que colgaban como calcetines bajo los ojos de Jack.

Jack frunció el ceño. "Estoy bien."

"¡Jack!" Tooth revoloteó sobre él, "¡Solo descansa un poco! ¡Siempre podrás hacer un día nevado después! ¡Estoy segura que a Jamie no le molestará!"

"Estoy bien." Se preparó para darse la vuelva e irse, pero fue detenido por una garra en su hombro. "Nah, compañero. Tú vas a dormir."

"No nece-"

"Cama. Ahora." El tono de Bunny era uno que Jack nunca había escuchado antes, pero se estaba volviendo más y más frecuente. Autoritativo y paternal. "Adelante," señaló con su cabeza, haciendo que sus orejas se tambalearan, "andando."

Jack cruzó sus brazos y parecía estar listo para decir algo más, pero un fuerte tintineo interrumpió su línea de pensamiento. Meme estaba de pie detrás de todos, con humo saliendo de sus orejas y un elfo con nauseas en su mano. Señaló a los Guardianes, quienes le miraron raro.

Formó una imagen sobre su cabeza. Ellos cuatro juntos, con las cabezas juntas y Jack un poco apartado de todos.

"¿Quieres hablar con nosotros? Norte observó al hombre quien ahora asentía. "¿Sin Jack?" Otro asentimiento.

"Tú," Bunny señaló a Jack mientras se movía para seguir a los otros a un lugar más apartado de la habitación. "Quédate."

Jack bufó, pero se quedó.

"¿Entonces lo que tu nos dices," Norte observó de nuevo al muchacho, quien se entretenía golpeando su cayado contra su pie repetidamente, "es que él tiene miedo de dormir?"

Un asentimiento.

"¿Por qué?"

Una imagen de Pitch flotó sobre su cabeza, solo una silueta de la cabeza del hombre fue suficiente para adivinar qué había ocurrido.

"¿Pitch le dio pesadillas a Jack?" Los ojos de Tooth, tan grandes como platos, se ensancharon aún más. "¡Oh, pobre Jack! ¿Cuándo tiempo ha estado teniéndolas?"

Meme colocó sus dos manos frente a ellos, con las palmas una frente a la otra, y las fue juntando hasta que quedaron a solo unas pulgadas de distancia entre sí.

"¿No hace tanto?" Sus plumas se erizaron. "¿Entonces por qué está asustado?"

"¿Quizá Frostbite tuvo una pesadilla recientemente?" Bunny frunció el ceño, "Nunca pensé que fuera de los que se acobardan…"

Meme negó con su cabeza, otra imagen se creó sobre su plétora de cabello. Un muchacho estaba de pie, con los brazos cruzados. El muchacho golpeó su pie contra el suelo, de forma obstinada. No se aproximaría a la cama.

El frunce de ceño de Bunny se acrecentó. "¿Cuándo fue la última vez que durmió algo?"

Lo siguiente no fue ni una imagen o un gesto de manos. Solo unos cuantos números que flotaron sobre su cabeza.

250

"¡¿Doscientos cincuenta malditos años?!" La reacción de Bunny causó que su voz se elevara y el resto le chistaron mientras que Jack levantaba la vista hacia ellos sospechosamente. "Lo siento. Pero, ¿en serio? ¿Tanto tiempo?" Se rascó la cabeza. "Entonces tiene miedo a dormir. ¿Qué se supone que hagamos al respecto?"

"Bueno…" Tooth revoloteó por encima de todos, con sus dedos entrelazándose. "Los niños normalmente van con sus padres y duermen con ellos cuando están asustados…"

"Sí, pero nosotros no somos sus padres."

"Somos familia," insistió Norte, mirando al espíritu de la nieve, "Y debemos actuar como una."

"Bien, como sea, pero ¿cómo es que lo vamos a acercar a una cama? Y todavía peor será encontrar una manera para mantenernos a todos cerca de él."

Norte lo consideró por un momento, antes de sonreir. "¡Tengo idea!"


"¿Todos tienen cobija? ¿Bunny? ¿Tú tienes? ¡Sí! ¡Bien! Tooth, tú toma almohada. Sí, hadas estarán bien. ¡No! Dedos fuera de la boca. ¡Yetis los morderán! Detente en est- No, Meme, esta no es discusión, tú mantente lejos de elfos. Y Jack, aléjate de fuego por favor, no tengo necesidad de limpiar charco."

Todos habían seguido las indicaciones de Norte, arrastrando a Jack a una de las habitaciones del taller de Norte. Una especie de sala, con amplias carpetas y cojines situados en el suelo, una gigantesca chimenea crujía y silbaba en la pared. Libreros tocaban el techo imposiblemente alto. Afuera, una tormenta comenzaba a crecer, con grandes y suaves copos de nieve cayendo.

Jack había estado bastante nervioso al principio cuando le dijeron que dormiría. Había intentado escaparse pero una enorme mano se había aferrado a su hombro y su cayado, para su gran angustia, fue arrebatado de su agarre por Bunny, quien le dijo que lo dejaría en algún lugar a su alcance, pero lejos de él.

Las cobijas habían sido entregadas a aquellos que las pidieron, las almohadas fueron distribuidas entonces. Un fuego había sido encendido en la masiva chimenea. Tooth y Meme inmediatamente se habían apresurado a colocarse en la rinconera y Norte había encontrado un lugar en la alfombra un poco más alejado del sillón principal. Jack se había alejado aún más, y sorprendentemente Bunny lo había seguido. Usualmente era el primero en reclamar el lugar más cercano al calor, pero en su lugar se había colocado al lado de Jack y había agarrado unas cobijas extra para sí mismo. Cuando se le preguntó después, negó haberlo hecho por afecto, aunque todos habían visto a qué extremos había ido para permanecer en ese lugar y brindarle compañía a "Frostbite".

La parte más difícil de la noche fue convencer a Jack de recostarse y que se relajara. El muchacho insistía una y otra vez que no tenía que dormir, que no quería dormir. Así que le dieron la opción. O se recostaba y se callaba, o Meme lo cacheteaba. De cualquier manera, conseguirían el resultado que buscaban.

Jack había decidido ir en contra de Meme en esta ocasión, así que solamente se recostó. Su cuerpo temblaba y sus manos prácticamente vibraban, había enroscado sus dedos alrededor de una delgada sábana que había sido colocada sobre él, cortesía de Norte, y esperó a que las pesadillas llegaran.

Después de todo, siempre habían venido. Era por eso que había dejado de dormir en primer lugar.

"Frostbite," Bunny, a su lado, a unos cuantos pies de distancia, con un brazo colocado sobre sus ojos, asomó uno de ellos por un momento, "estás temblando como una maldita maraca. Tranquilízate. ¡No tienes por qué estar asustado!"

"No estoy asustado…"

"¿Y doscientos cincuenta años no son prueba de ello, compañero?"

"No te preocupes," Norte se levantó sobre uno de sus codos, "todos estamos aquí. ¡Y estaremos aquí en la mañana también! ¡No preocupaciones! ¿Verdad?" Tooth había gorjeado una afirmativa mientras que Meme le ofreció un pulgar arriba.

Jack había asentido, recostándose de nuevo.

Lo golpeó rápido la idea de la fatiga. Había pasado tanto tiempo sin dormir, siempre temiendo a las pesadillas, de ahogarse y perder y extrañar, que había olvidado lo que se sentía estar cansado. Solo lo evitaba a toda costa. Si no dormía, entonces no había miedo y si no había miedo, eso estaba bien.

Pero ahora, con su cabeza sobre una almohada, todo se acumuló. Su cabeza dio vueltas y sus ojos se cerraron en contra de su voluntad. Detente, mandaba, pero su cuerpo se había decidido por lo contrario. Y antes de que pudiera objetar, había caído en un abismo de sueño.

Pero no llegó ninguna pesadilla.

Había despertado solo una vez durante la noche cuando el fuego crepitó. Su cabeza se levantó y su mano se dirigió a aplacar su cabello que ahora estaba hecho un desastre. Con su cabeza aún girando por la privación de sueño, Jack había echado una rápida mirada a la habitación. Fieles a su palabra, todos los Guardianes estaban completamente dormidos en la habitación. Tooth roncaba suavemente, combatiendo los sonoros gorgoteos de Norte. Meme no hacía sonido, pero pequeñas imágenes cambiaban constantemente sobre su frente. Se giró para mirar a su lado. Bunnymund murmuraba por lo bajo en su sueño, su nariz se movía y sus orejas expresaban algo. De vez en cuando su pie temblaba, muy parecido a un perro que corría a través de sus sueños.

Todos ellos juntos, en la habitación. Desvaneciendo las pesadillas a través de la comodidad de la familia y la idea de permanecer unidos. Protegiéndose los unos a los otros de los malos sueños de la noche. Familia. Una verdadera familia.

Era extraño, se dio cuenta, cuánto había cambiado la vida. Finalmente podía dormir. Finalmente tenía una razón para desvanecer el miedo. Y finalmente tuvo buenos sueños.

Pero parecía ser que él ni siquiera necesitaba los buenos sueños.

La realidad, aparentemente, era de hecho mucho mejor.


Notas originales de la autora: El próximo capítulo: SALTADOR PARTE 2

¿Quieren saber qué le ocurrió a Bunny? ¡Sintonicen pronto para descubrirlo!

¡Gracias de nuevo a mi asombrosa beta Shizuku Tsukishima! ¡Eres fenomenal!

Notas de la traductora: Norte es un personaje ruso, por lo que en inglés lo ponen hablando inglés 'mocho' o muy simplón. En la película y doblaje al español esto no se ve, en cambio le acentúan la pronunciación de la erre para que siempre suene fuerte (en lugar de decir por ejemplo: eres, dice erres) aquí procuraré respetar la forma en que escribió la autora, por lo mismo no piensen que esté mal escrito, es que así es como habla Norte, ya que escribir con doble erre todas las palabras resulta imposible, Word vive corrigiéndolas todo el tiempo jajajajaj, espero quede aclarada esta pequeña nota ^^ mil gracias a todos por sus lecturas! Y a quienes han marcado como favorito, siguiendo o dejado su review también! Se viene Saltador parte 2! ^^ espero la disfruten!