Hola chicos.

Bien para empezar debo ser honesto con ustedes, mi historia inicial en la que me base para hacer este fanfic cuenta con una muerte a uno de los personajes principales, en esta adaptación esa muerte sería la de Kendall Knignt.

Estuve pensando por bastante tiempo acerca del giro de la historia, fue difícil tomar una decisión así que no la tome y decide hacer esto:

Esta versión estará libre de esa tragedia, siento que no tendrá tanto impacto como la idea original pero se lo debo a los amantes de Kogan. Al terminar esta historia pienso publicar la versión original con el trágico fallecimiento de Kendall pero en esta no será así. Sin más por el momento doy inicio con la historia.

-Adiós- Esta vez Kendall no pudo resistirse, tomo la mano rápidamente del moreno, lo jalo hacia él y le dio un fuerte beso en los labios, ya era tarde para que Logan retrocediera Kendall ya había tomado el control, ¿Por qué todo lo bueno tiene que acabar?

Capitulo 4: Cuando una bella medalla, se transforma en una pesada cadena.

-¡Logan!- Grito su padre que estaba en la entrada de la casa.

-¡Papá! Que haces aquí- Sorprendido grito Logan.

-Me voy de viaje unos días y mi hijo se vuelve marica- Dijo esto último tomando el brazo de Logan.

-Señor Mitchell por favor- Rogo el rubio- No es su culpa.

-Kendall vete- Le pidió su novio- Luego hablamos por favor vete.

El padre de Logan lo jalo más fuerte y al momento de que Logan entro, cerró la puerta bruscamente.

-No podrá mantenernos alejados señor Mitchell, el ya puede decidir que quiere de su vida- Grito el rubio.

El señor Mitchell aventó fuertemente a Logan haciendo que este chocara contra la pared, este cayó al suelo y dio un grito al impacto.

En ese momento la madre de Logan bajo de las escaleras al percatarse de los sonidos tan fuertes que se escuchaban en la entrada.

-¡Dios! ¿Qué te sucede? ¿Por qué golpeas a Logan?- Pregunta alarmada al padre de Logan.

-¿Tu qué rayos haces? Por no cuidar a Logan resulta que nos salió marica.

-¿De qué estás hablando?

-Encontré a Logan besándose con otro hombre.

-¿Qué?- Esta vez la mujer cubriéndose la boca por la impresión- Logan ¿Es cierto?

Logan se levanto lentamente del suelo, el dolor que tenía en la espalda por el impacto se hizo más soportable.

-Si mamá. Se llama Kendall y lo amo- Dijo mientras secaba las lagrimas que no terminaban de brotar de sus ojos.

La mujer se acerco a Logan y le dio una bofetada, esta misma hizo que Logan volviera a caer al suelo.

-Logan no puedo creer que hagas esto- Reprocho la mujer al moreno- Escúchame bien yo voy a evitar que vuelvas a ver a ese sujeto.

La mujer abrió la mochila y saco el teléfono celular del moreno.

-No mamá por favor- Suplico el moreno en el suelo- Ustedes jamás me han apoyado en mis decisiones, jamás les he pedido nada pero esta vez debo hacerlo. Les pido que no le alejen de él, Kendall es mi mayor felicidad y no quiero que me lo arrebaten.

-No estás en posición de pedir nada- Esta vez el padre de Logan, en ese momento el señor fue a su habitación por unas herramientas y fue a la cochera para tomar unas maderas, subió a la habitación de Logan y sello las ventanas con las tablas de madera.

Mientras tanto la madre de Logan arrojo el teléfono al suelo dejándolo en pedazos, Logan solo podía mirar la escena, jamás se había enfrentado a sus padres y tenia miedo de hacerlo.

-Ahora si Logan, ve a tu habitación.- Ordeno el padre señalando la habitación del chico, este tomo su mochila y obedeció con la expresión de tristeza más grande que se puedan imaginar, dejo caer unas lágrimas antes de entrar a su habitación y cerrar la puerta. El señor saco una llave y lo encerró.

-Cada vez que debas ir al baño o comer tocaras la puerta, saldrás y harás lo debido, al terminar tu madre o yo te volveremos a encerrar hasta que se te pasen estas ideas absurdas.

El moreno solo escuchaba lo que su padre decía sentado en el suelo contra la pared, sencillamente Logan no podía creer que sus padres fueran tan crueles como para prohibirle el amor.

Después de varios minutos el joven Mitchell saco el cofre de madera que contenía la medalla que le regalo su novio, la sintió tratando de recordar ese bello momento para eliminar la tristeza que sentía.

-Solo es cuestión de tiempo Kendall, por favor no desesperes, mis padres no pueden encerrarme por siempre, te juro que cuando salga de aquí me fugare contigo como habíamos quedado- Esto último en voz baja para que sus padres no escucharan.

Logan se levanto del suelo con el cofre entre sus manos, se dirigió a un pequeño buro que estaba al lado de su cama y guardo el cofre en el cajón.

Logan solo tocaba la puerta para salir al baño, casi no comía, trataba de observar la calle pero no se podía ver nada por las tablas que estaban clavadas a la pared cancelando la vista de la ventana. Las palabras de sus padres parecían murmuros indescifrables para Logan pues este solo pensaba en el día que pudiera salir de la prisión a la sus padres le llamaban hogar.

Así pasó durante cuatro meses, el joven moreno no tenia expresión en el rostro que no fuera tristeza, la señora Mitchell y el señor hablaban en el comedor.

-Creo que ya es tiempo de dejarlo salir- Comento el señor tomando una taza de café caliente en sus manos y sorbiendo un poco de este.

-Si, supongo que aprendió la lección, además no podemos dejarlo encerrado por siempre.

-Está bien, de todas maneras aunque quisiera volver a ese chico no podrá hacerlo.

-¿Por qué lo dices? No me digas que le hiciste daño- Comento la mujer alarmada.

-No te preocupes, no le hice nada. Solo que no podrá volver aquí si es que tiene algo de vergüenza.

La mujer se quedo penando un tiempo, quería creerle a su marido pero este tenía una expresión que asustaba con solo verlo.

Después de una larga platica ambos quedaron de acuerdo en que Logan ya debía salir a la calle, la mujer tomo la llave que encerraba a Logan, subió las escaleras y abrió la puerta.

Kendall estaba acostado en su cama, al ver abrirse la puerta sin necesidad de avisar se emociono pues sabía que eran buenas noticias.

-Bien Logan, supongo que aprendiste la lección, tu padre y yo iremos a una fiesta que organiza el jefe de tu padre y para que veas que confiamos en ti de nuevo te dejare la puerta abierta. Entra y sal cuanto quieras incluso te voy a pedir que vayas a traer unas cosas que hacen falta para la cocina, eso sí Logan no quiero que vayas a la casa de tu amigo ese.

-Está bien mamá. Ya entendí mi lección- Dijo esto último sentándose y poniéndose los zapatos.

Los Mitchell salieron de la casa en el auto a la fiesta que la madre le comento a Logan, este tomo el dinero que le dejaron para el mandado encargado y salió corriendo de la casa, compro las cosas lo más rápido que pudo y al terminar se dirigió a la casa de los Knight para visitar al rubio… Pero al llegar noto que las ventanas estaban sin cortinas y había un letrero en la calle que decía "Se vende".

-Por dios Kendall, será que te olvidaste de mí, yo te espere, soporte estar encerrado esperando el día de volver a verte y tu huiste de mi- Dijo el moreno aguantando las ganas de llorar. Mientras caminaba en dirección a su casa, cuando ve que se acerca su amiga. Jo Taylor.

-¡Logan!- Saludo la rubia mientras corría hacia él para darle un abrazo que no fue correspondido- Que bueno que te veo, estaba muy preocupada siempre que iba a tu casa tus padres te negaban, decían que no estabas y yo me preocupe pero veo que estas bien y…

-Se fue- Interrumpió el moreno a su amiga-Kendall se fue de aquí, no me espero y decidió irse.

-Logan yo…- Volvió a ser interrumpida.

-No me amo lo suficiente para esperarme, ¿Sabes cuánto tuve que esperar encerrado en esa prisión para verlo? Lo único en lo que pensaba era en Kendall y en.

-Logan, debemos hablar- La chica guía al moreno para sentarse en una acera- Kendall te amo, te amo mucho. El no soporto la idea de que te hicieran daño por su culpa el me lo dijo todo.

-¿A si?

-El me dijo del beso, me dijo de cómo tu padre te metió a la fuerza a la casa, me pidió ayuda.

Recuerdos:

-Jo tienes que ayudarme- Suplica el rubio- Logan esta en esa casa sufriendo debemos ir por él.

-Kendall es una situación delicada, entiendo que estés alterado pero entiende, si hacemos eso y fallamos Logan estará en más problemas. Piensas llevarlo a tu casa pero aun es menor de edad, le falta un año para cumplir la mayoría de edad y si te lo llevas lo más seguro es que su padre diga que tú y tu familia lo secuestraron y los lleven a prisión.

Kendall se quedo pensando un buen tiempo con su cara cubierta con sus manos en señal de desesperación, no podía soportar la idea de que te hicieran daño por su culpa.

-Tienes razón Jo, ¿Puedo entrar a tu baño?

-Claro estas como en tu casa.

-Al anochecer el ya se había ido, llego mi mamá del trabajo y fue al baño para tomar las pastillas que estaban del otro lado del espejo pero…

-Jo, ¿Tomaste el frasco con mis pastillas para el dolor de cabeza?

-No Mamá. No he entrado siquiera- En ese momento recordé que Kendall entro a mi baño- Oh no, Kendall ni te atrevas.

-Corrí lo más rápido que pude a la casa de los Knight, te juro que lo intente pero ya había llegado tarde, la puerta estaba abierta así que entre, La señora Knight estaba hablando a una ambulancia mientras Keity tenia la cabeza de su hermano entre sus piernas, yo me quede para auxiliarlo pero no pude hacer mucho. La ambulancia llego y la señora Knigth se fue en ella con Kaity. Yo me fui a mi casa pero planeaba regresar el siguiente día y así lo hice pero cuando llegue, vi lo que tú, una casa vacía.

Fin del recuerdo.

Logan se quedo sin decir una sola palabra por un rato, no podía creer lo que Jo le contaba.

-Lo que tratas de decir es que Kendall esta…

-Si Logan, lo más seguro es que Kendall murió y su familia se fue de aquí para no tener que dar explicaciones.

En ese momento Logan corrió con dirección a su casa, no escucho los gritos de su amiga en ese momento, solo quería llegar a su casa.

Al llegar entro y cerró la puerta bruscamente, arrojo las cosas que le habían encargado en el comedor, fue a su habitación, cerró la puerta y se aventó a su cama.

-Kendall ¿Por qué? Diste tu vida por algo que no tuviste la culpa, te condenaste solo porque creíste que me condenaste a mi- Logan abrió el cajón del buro en el que se encontraba el cofre con la medalla y entre lagrimas y gritos dijo lo siguiente- Kendall tú te condenaste, yo no lo hare como tu sin embargo hare algo peor- Saco la medalla y se la puso en el cuello sintiendo el relieve del diseño que esta tenia- Usare esta medalla en señal de no volver a amar, tú fuiste, eres y seguirás siendo el amor de mi vida. Cada día de mis días usare tu medalla, no habrá día que no lo tenga puesto, a partir de hoy Logan Mitchell no amara a nadie más que a ti… ¡Kendall!

A partir de entonces ese bello regalo se transformo en unas cadenas pesadas que Logan Mitchell debía.

Mientras tanto en un hospital de una ciudad desconocida, cierto rubio está en una habitación de ese lugar, conectado a una maquina que lo ayuda a seguir con vida.

Bien chicos, este es el capítulo 4 de esta historia, espero y les guste esta idea. Recuerdo que la idea original en que Kendall muera pero por petición no lo hare y la historia se desarrollara de este modo. Sin embargo al terminar esta historia publicare la versión original, sin más por el momento me despido.