A problemas Urgentes… Medidas prácticas
Capitulo 4
Notas: este es un Fic lemon, con temas no aptos para menores; así que si no eres mayor de 18 años o no te gusta este tipo de fic no leas esta historia.
Habrá un lemon por cada pareja mencionada, pero el fic esta centrado Shikamaru y Temari.
Guerrero de las Sombras: Shikamaru (Capitán)
Zorro de Fuego: Naruto
Dragón Rojo: Sasuke
Cuervo Nocturno: Neji
Puño Gentil: Chouji
Mendokuse: Problemático.
Gracias a todos por sus reviews!!
Eran el punto de atención de todas las miradas, las 5 hermosas damas sentadas en la mesa del fondo.
De hecho, unos valientes se atrevieron a acercarse en intentar algo, pero Sakura los ahuyentó de inmediato al hacer un pequeño hueco en la pared. Nada que un poco de dinero no pueda solucionar.
"Hinata-sama! Es tu turno!!" grita Ino, quien por cierto ya estaba bastante borracha.
"Hai" le contesta la dulce y tierna Hinata, quien también dicho sea de paso, ya estaba un poco mareada debido a la cerveza.
Antes de comenzar su historia, se puede notar un fuerete rubor en las mejillas, como si volviera a vivir lo que estaba a punto de contar…
"La primera vez que Naruto-kun y yo lo hicimos fue en nuestra luna de miel…"
…………………………Flashback…………………………
La fiesta había terminado, y los novios ya habían partido a su tan ansiada luna de miel.
Los invitados ya habían abandonado la Mansión Hyuuga. Sólo quedaba un Hiashi aún preguntándose porque a mi?
Su hija mayor y heredera del clan más antiguo y respetado de Konoha; Hinata había contraído matrimonio nada más y menos que con el niño kyuubi. Para Hiashi-sama, las cosas no podrían haber sido peores, pero lo hecho, hecho estaba y ya no había vuelta atrás.
Mientras que su padre estaba pagando todos sus pecados, (literalmente) Hinata no podía estar más feliz.
Por fin su sueño de toda la vida se había vuelto realidad, su amor de toda la vida, a quien había observado en silencio desde muy pequeña, aquel a quien creía tan inalcanzable, se encontraba con ella, en la habitación de un lujoso Hotel en el País del Arco iris.
La tímida mujer de ojos perla baja la mirada a su mano derecha. Un resplandeciente anillo brillaba en la noche.
Uzumaki Hinata.
Quien lo diría, ni en sus sueños más locos se lo hubiera imaginado.
Era muy cómica la situación actual de los recién casados.
En una suite de un lujoso Hotel, sentados en una cama matrimonial uno en cada extremo.
Ambos sabían lo que vendría. Y estaban sumamente nerviosos. No sabían como actuar.
Naruto tenía algunas ideas en mente, pero no sabía si llevarlas a la práctica o no, después de todo la primera vez con su esposa tendría que ser algo memorable.
Hinata gira para mirarlo y puede notar que él se encontraba vacilando.
Naruto al sentir que unos ojos perforan su espalda gira la cabeza.
Cuando ella lo ve hacer eso rápidamente gira su cabeza para evitar la mirada.
El rosa se apodera de sus mejillas.
Si, a pesar de ya estar casados, Hinata seguía siendo Hinata y la timidez no es algo que se pierde de la noche a la mañana.
En el rostro de Naruto se dibuja una cálida sonrisa. La tímida Hinata no cambiaría jamás. Y ese era uno de los motivos por los que se enamoró de ella.
Abandonando su posición a orillas de la cama se extiende sobre ella totalmente, para acercarse a su esposa quien estaba de espaldas.
Estirando una mano logra tocar la espalda de su joven esposa. Mejor dicho la parte trasera del corsé que tenía puesto.
Desde que terminó la ceremonia ninguno de los dos se había cambiado, Hinata seguía en su vestido blanco y él en tuxedo.
El encaje que se encontraba en la parte de atrás estaba siendo descartado suavemente por el contenedor del Kyuubi.
El calor había aumentado considerablemente dentro del cuerpo de la joven de pelo índigo. Sentía como si toda su sangre estuviese concentrada en su cabeza e hirviendo en ese instante.
Reúne todas sus fuerzas y se da vuelta para ver a los ojos a su esposo.
Grandes órbitas azules como el cielo la miraban con devoción. Amor y lujuria era lo que reflejaba en su mirada.
Al verla frente a él, estira una mano para acariciar su mejilla.
Ella toma la mano que la esta acariciando y la aprieta con fuerza. Luego la atrae a su boca y la besa.
"Ya no existen barreras entre nosotros" le dice Naruto al separase de ella y pararse.
Ella lo mira atentamente siguiendo cada uno de sus movimientos.
Allí estaba él frente a ella, parado y mirándola.
"Naruto-kun?"
Sin mediar más palabras Naruto empieza a desbrocharse el saco. Botón por botón, las manos de Naruto eran seguidas atentamente por los ojos de Hintata.
El saco era descartado y apartado a un lado.
Luego seguía el moño. Al suelo.
Luego la camisa.
Camisa descartada.
Hinata cada vez se ponía más y más roja. Nunca había visto a un hombre con tan poca ropa.
El pecho y estómago de Naruto ya se encontraban expuestos.
Hinata baja poco a poco la mirada y no puede evitar el observar el sello que se encontraba alrededor del ombligo de su esposo.
Gracias a ese sello, el Kyuubi no ha deborado a Nauto-kun…
La curiosidad se apodera de ella y siente unas inmensas ganas de tocarlo. Con un dedo traza las líneas que hacen el espiral que rodea al ombligo de su amante.
Naruto la mira y luego agarra la mano que hacía contacto con su piel.
"Soy tuyo, todo tuyo…, déjame entregarme completamente"
Hinata lo mira de nuevo a los ojos y aparta su mano de las de él.
Naruto continúa descartando toda vestimenta que cubra su carne, dejándolo expuesto.
Al desnudo, en cuerpo y alma
Los zapatos, pantalones negros, sus medias e incluso sus boxers habían sido descartados.
Totalmente desnudo frente a ella se le acerca.
Hinata quien nunca en su vida había visto a un hombre desnudo naturalmente como primera reacción lo primero que hace es cerrar los ojos y voltear la cabeza.
Naruto ya había prevenido esta posible reacción por parte de ella y se sienta a su lado en la cama.
"Hinata, mírame, no tengas vergüenza, soy sólo yo"
Hinata se arma de valor y vuelve a abrir los ojos.
Naruto se acerca y le besa la frente. La toma en sus brazos y la hace recostarse completamente sobre la cama.
La respiración de Hinata era claramente audible. Aumentaba con cada segundo que pasaba.
Naruto se coloca sobre ella y comienza a descartar las vestimentas de su novia.
Lentamente desprendiendo su corset, el cual se abría en la parte delantera afortunadamente para él.
Sus grandes senos de color blanco como la leche estaban a punto de explotar dentro de aquel brassier que los sujetaba.
Naruto no podía ignorar ello, ansiaba liberarlos, pero tenía que hacerlo a su tiempo.
Todo a su momento.
La larga falda era lo que seguía.
Esta comenzaba desde las caderas de su joven esposa quien tenía en rostro la expresión más adorable.
Sonrojada como un tomate.
La prenda baja desde las caderas a las rodillas y por fin son descartadas, dejándola a ella sólo en sus ropas interiores.
Es allí cuando Naruto por fin desciende hacia ella para probar el néctar de sus labios. Sus manos recorren frenéticamente la piel de porcelana de la heredera de los Hyuuga.
Trataba de memorizar cada momento, cada lugar, cada zona que le brinde el más grande placer.
Hinata por su parte no sabía exactamente que hacer, pero allí estaba semidesnuda bajo el hombre de su vida, quien dicho sea de paso estaba desnudo en toda su gloria sobre ella, rindiéndole culto con sus labios, lengua y manos.
Naruto se aleja un momento de ella y la hace sentar.
Era hora que toda vestimenta desparezca y sólo quede el cuerpo desnudo de ambos.
Delicadamente Naruto trae sus manos al broche del Brassier haciendo que Hinata esconda la cabeza en suma timidez.
Grandes senos expuestos frente a él. La piel blanca como la leche lo invitaba a probar el sabor de mujer: el sabor de su mujer.
Ella al instante los cubre con las manos. Hinata continuaba con la cabeza escondida.
Al notar esto, él obliga a mirarlo y con una mano toma la pequeña mano de su esposa.
"No hay nada de que temer, Hinata, Mírame, siénteme, eres tu la que provoca esto en mi… Yo soy tuyo"
Él trae la mano de porcelana a su erecto miembro, haciendo que ella lo sienta.
Un suspiro de sorpresa escapa de Hinata al sentirlo en sus manos.
"Lo ves… esto es lo que tu me haces…"
Hinata entonces lo mira y comprende sus palabras.
El hombre y la mujer debían consumar su amor.
Naruto y Hinata debían consumar su amor.
No había nada de que temer. Sólo importan ellos dos.
Hinata le sonríe y lo besa suavemente en los labios. Rompe el breve beso y se recuesta por completo en la cama.
"Tú eres mío… como yo soy tuya" le dice ella en un tono no más alto que un leve suspiro.
Con las manos a ambos lados de la cabeza ella espera que su amante se deshaga de la última barrera entre ellos.
Naruto con ambas manos baja las bragas que ella llevaba puestas de la misma manera que lo hizo con la falda.
Desnuda frente a él temblaba en anticipación. Con cada respiro sus senos se movían en sincronización.
Acercándose de nuevo a ella se coloca sobre sus rodillas, acercando su cabeza hacia la entrada de su esposa, aquel lugar solamente destinado a él.
Con la lengua prueba el sabor de ella y no puede evitar hacerlo una y otra vez provocando que gritos bastante audibles se oyeran en toda la habitación, y tal vez en todo el piso.
El nombre de Naruto hacía eco en las paredes una y otra vez.
Ella sujetaba las sábanas en sus manos con fuerza y de repente…
Se detuvo.
Un poco decepcionada se atreve a mirar a los lujuriosos ojos de su esposo.
Un destello animal brillaba en sus órbitas azules, un destello que la hacía estremecer.
Sabía lo que vendría a continuación.
Naruto deja su asalto y se vuelve a colocar completamente sobre Hinata, apartando sus piernas en el proceso.
Una vez frente a ella la besa en los labios y ella se aferra fuertemente a su cuello.
"Sh, tranquila, seré gentil, lo prometo"
Ella sólo cierra los ojos anticipando lo que pasaría.
Lentamente él ingresa dentro de ella.
Un grito escapa de su boca
El va ingresando dentro de ella lentamente, esperando que esto haga a dolor no tan severo.
Se detiene al sentir la barrera, al cruzarla, ella dejaría de ser una niña.
Es allí cuando la duda se apodera de él. No quería lastimarla y sabía que esto lo haría.
Hinata se había dado cuenta de cómo estaba trabajando su mente y se aferra con más fuerza a él.
"Estoy lista Naruto-kun, por favor, continúa"
Naruto la mira y ella continuaba con los ojos cerrados.
Con desesperación busca de nuevo unir sus labios a los de ella y con un movimiento rápido y preciso atraviesa la barrera. Ella abre instantáneamente los ojos.
Esta vez el grito fue mucho más fuerte que el anterior, haciendo que le duelan los oídos.
Él ingresa completamente dentro de ella, convirtiéndola en su santuario.
Queda estático unos momentos esperando que ella se ajuste a su tamaño.
Al sentir que la presión de sus brazos sobre su cuello ya no era tan fuerte, señal de que él dolor era menor, él comienza moverse dentro de ella.
Lentamente mueve sus caderas dentro de las de ella.
El placer superaba a al dolor.
Nunca se había sentido tan realizados en sus vidas. Ellos dos se complementaban.
Con cada movimiento ambos entregaban más de sí mismos al otro, dejando bien claro que para ellos, en el mundo no había nadie más que ellos dos.
El orgasmo se acercaba cada vez más y ella no sabía por donde sostenerse. Frenéticamente sus manos buscaban en la espalda de su amante dónde sostenerse.
Él por su parte había aumentado la velocidad, esperando que con ello el placer sea mayor.
De nuevo sus manos se enroscan alrededor de su cuello, aferrándose a él, como si su vida dependiera de ello.
El orgasmo los golpea fuertemente haciendo que ambos colapsen, sudados y completamente agotados.
Naruto se sostiene a si mismo para evitar caer sobre ella y aplastarla con su peso.
Lentamente sale de ella y rueda a su lado, trayéndola hacia él.
Hinata nunca había estado tan feliz en su vida.
Él pensaba que no se merecía a una criatura tan bella y pura, pero ella lo había aceptado, y mientras ella lo quiera, él seguirá a su lado.
"Ai shiteru, Naruto-kun" fue lo que dijo su sonrojada esposa antes de caer a merced del sueño.
"Ai shiteru, Hinata-chan" le susurra él viéndola ceder ante el sueño.
Abrazados ambos duermen, sin importarles el mañana y los problemas del mundo exterior.
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"Wow" exclama Tenten
"Si, wow, de la escala del uno al diez, tu historia merece un 11" le dice Sakura
"Arigatou" contesta Hinata.
"Oigan que hora es?" pregunta Ino, quien al parecer ya estaba apunto de vomitar.
"Son las 04:30" Sakura
"Mierda, sólo nos resta media hora más y aún falta Temari" exclama Ino.
"No importa Chicas, en otra ocasión podríamos continuar, además, no me siento con ganas de hablar sobre Shikamaru"
"Te-Temari.-san" Hinata se sorprende al escuchar eso.
Será que Temari seguía tan enojada o sólo eran los efectos del alcohol?
"Saben que, dejémoslo aquí… estoy muy agotada..enserio" agrega Temari.
Todas la conocían bastante y sabían que no debían presionarla.
Además ya habían cumplido con la misión de esa noche, la cual era distraerla por lo menos por unas horas.
"Esta bien, vamos" dice Tenten tomando su bolso y pidiendo la cuenta.
Una vez que pagaron sus cuentas se dirigen al exterior del recinto.
Se despiden y cada una toma su camino con destino a su hogar.
Temari acompañaría a Ino, quien a penas podía mantenerse de pie.
Sakura, Tenten y Hinata habían partido juntas ya que viven cerca una de la otra.
Mientras tanto, Temari sujetaba a Ino quien de la borrachera que se había pegado se encontraba gritando
"CHOUJI!" "TE AMO CHOUJI!!"
Temari no podía odiarse más en ese instante.
"Cierra el pico Yamanaka, sino quieres que nos arresten por hacer escándalo en la vía pública" le reprende Temari que rogaba ya llegaran a destino.
"Hai, Hai" respondía Ino asintiendo con la cabeza.
Después de lo que le pareció las cuadras más largas de su vida, por fin Temari había llegado a la casa de los Akimichi.
"Estas segura de que no quieres ayuda?" le pregunta Temari a Ino, quien al parecer no podía embocar en el cerrojo con la llave para abrir la puerta.
"Si, gracias, Temari, sólo vete, no te preocupes por la fabulosa Ino"
Fabulosa mi culo…
Una vez que por fin Ino abrió la puerta de su casa, Temari se aleja, dirigiéndose a su vacío hogar. Tal vez se hubiese quedado en lo de Ino a hacerle compañía, mejor dicho a hacerse compañía mutuamente.
Vagando por las calles se dirige hacia donde la casa Nara.
Su hogar.
Con las manos acariciándose los brazos toma rumbo a su casa. El frío de la noche ya empezaba a hacerse notar.
Como deseaba que Shikamaru estuviera con ella y que todos los problemas desparezcan.
Pero eso era imposible.
Al menos, por ahora.
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Notas de autor: Y que tal?? Nunca hubiese podido terminar este capçitulo sin la ayuda e inspiración Brindada por la canción de Cradle Of Filth; Tearing The Veil From Grace.. Excelente canción.
Y que pasará con Temari?? Continuará sola y Triste o vendrá el guerreo de las sombras al rescate??
Lo más probable es que el próximo capítulo sea el ultimo, así que, hasta entonces!
No olviden dejar sus reviews, ayudan al alma de esta escritora…. xp
