Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de J., yo sólo me limito a escribir sobre ellos.


Snape se despertó con brusquedad del sueño que había tenido, ¿por qué demonios Lily, SU Lily había cambiado para parecerse más a... ¿Granger?, y por qué diablos tenía que recordar esa estúpida profecía. El ya sabía perfectamente que no podría derrotar a Amras, jamás encontraría a ese corazón puro puesto que jamás se enamoraría de nuevo. Se había prometido a si mismo que jamás amaría a nadie más a parte de Lily, y cuando ésta murió... Pero entonces, ¿qué tenía que ver Granger en su sueño?


Capítulo 4

El decreto de Melín

Era ya pasada la medianoche y todo el mundo dormía plácidamente en sus respectivas camas. ¿Todos? No, no todos. En una habitación dentro de la torre de Gryffindor, una joven se retorcía en sueños:

- ¡No, por favor, detente, no le hagas nada! -

Parecía que estaba teniendo una pesadilla. A juzgar por como se movía y chillaba debía ser una muy desagradable.

- Le necesito, por favor no le mates -

¿Qué era aquello que tanto atemorizaba a la chica? ¿por qué no paraba de gritar y sollozar? ¿a quién se estaba refiriendo con: "le necesito"?

La oscuridad se cernía sobre los terrenos en los cuales dos figuruas se hallaban, ninguna podía ver con claridad. El silencio en el que se encontraban se vio roto por unos gritos desgarradores.

¡Ahh!

- Grita, grita cuanto puedas, nadie puede oirte, estás solo, completamente solo, nadie te quiere, nadie te quiere a su lado - se burlaba cruelmente el causante de esos chillidos mientras proseguía con su tortura.

El pobre ser que estaba padeciendo semejante horror no pudo más que alzar la vista, impotente, ante el poder de su opresor.

- Vendrá - consiguió articular - ella vendrá.

- ¿Ella? -

- Sí -

- No me hagas reír, nadie va a venir a salvarte -

Pero había algo que esos dos hombres no sabían, y era que otra persona, escondida tras unos arbustos con un hechizo desilusionador, los escuchaba atentamente, con un nudo en la garganta y una opresión en el pecho.

"¿Por qué me siento así? ¿Por qué siento ese dolor en el corazón, como si... como si me estuviese muriendo yo también? ¿Por qué siento esa extraña conexión hacia el hombre tendido en el suelo?"

No pudiendo soportar tanto sufrimiento salió de su escondite, corriendo como si la vida la fuese en ello. " Te salvaré, no sé cómo ni por qué debo hacerlo, pero lo haré"

- ¡No, por favor, detente, no le hagas nada! - gritó.

Esa voz sorprendió a ambos hombres.

- Has... venido - susurró uno de ellos, el que agonizaba en el suelo.

- Si - contestó.

- Gracias - respondió, sonriendo por primera vez en años. Una sonrisa sincera y pura.

A la persona recién llegada se le encongió el corazón ante tal gesto, y algo cálido comenzó a recorrerle por dentro, una senación tan agradable... Sus ojos brillaron, no permitiría que algo malo le pasase a ese hombre. No permitiría que muriese, no podría vivir con ello, no ahora que había encontrado, por fin, aquello que tanto ansiaba.

- Qué bonito, que pena que vaya a acabar tan pronto, no deberías haber venido, muchacha -

- Le necesito, por favor no le mates - rogó la joven.

Una risa despectiva y fría resonó por todo el lugar, burlándose de las palabras dichas por la chica.

- No me importa si lo necesitas o no, ambos moriréis ahora. Primero él y luego tú -

- ¡NO! -

Con ese grito Hermione Granger se despertó.

- ¡Mione! ¿Estás bien? - preguntó Ginny, la cual se había despertado tras escuchar los gritos provenientes de su amiga.

- Sí, estoy... estoy bien - contestó Hermione, jadeando, en busca de un poco más de aire.

- ¿Qué ha pasado? - inquirió la pelirroja, realmente preocupada. Su amiga no era de las que chillaba y se retorcía en sueños, y eso la inquietaba. ¿Qué podría haber estado soñando?

La castaña hizo un ademan con la mano, como para restar importancia a lo ocurrido, y respondió:

- No fue nada, sólo una pesadilla, soñé que... - paro de hablar. ¿Qué es lo que había soñado? "Sólo recuerdo haber visto dos figuras, una de ellas tendida en el suelo, sufriendo. Recuerdo también haber sentido su sufrimiento como si fuese el mío propio. Recuerdo que la figura que estaba de pie lo iba a matar, y entonces... ¿por qué no consigo recordar todo con claridad? ¿qué me está pasando?"

La joven Weasley estaba muy preocupada, su amiga parecía estar en trance, como en otro mundo; le iba a explicar sobre qué había ido su pesadilla cuando de repente se había callado. ¿Acaso no quería contarle la verdad? ¿tan terrible era?

- La verdad, no me acuerdo de lo que soñé, sólo sé que era desagradable - murmuró Hermione, diciendo la verdad, a medias.

Ginny no parecía haberla creído pues la miraba con una expresión de: a-mi-no-me-engañas, sin embargo no dijo nada al respecto y le dio las buenas noches.

- Será mejor que me olvide de esto y descanse - susurró para sí la castaña - mañana será otro día.

oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO

En ese mismo instante, pero en otro lugar, un debate se estaba llevando a cabo:

- Yo creo que deberíamos convivir en paz con los demás magos, si seguimos atacándoles acabaremos como Fenrir - argumentaba uno.

- ¿Y para ello renegar de lo que somos? ¡me niego! - replicó otro.

- ¿Qué sugieres entonces? ¿actuar como bestias, matando todo lo que se nos cruce? – preguntó incrédulo el primero.

- Es lo que somos, bestias irracionales - comentó una voz.

- ¡No! Es verdad que una vez al mes nos dejamos dominar por nuestra parte animal, por nuestros instintos, pero no nos convierte automáticamente en bestias. ¡Nosotros no elegimos ser así! - se quejó otra voz.

- Lo que dice es cierto, además hoy en día con la poción no representamos ningún problema para la sociedad -

- No que va, sólamente nos repudian y nos tratan como parias, pero nada más - comentó sarcásticamente otro de ellos.

- No tiene por qué ser así, demostrémosles lo que podemos hacer. Demostremos que no somos unas bestias sin raciocinio. Demostremos que en el fondo seguimos siendo humanos -

- ¿Funcionará? -

- A veces, para conseguir la felicidad plena hay que arriesgarse, aunque por el camino tropecemos un sin fin de veces - comentó otro.

- Entonces está aclarado todo, ¿no? - preguntó otro, el más mayor, el que parecía ser el jefe de la reunión - actuaremos como si fuésemos simples humanos, nada más.

La puerta de la habitación en la que estaban se abrió, y por ella pasó un hombre, andando con paso seguro y confiado, como si no tuviese nada que temer. Se dirigió hacia donde estaba el que acababa de hablar y dijo:

- El problema es que no sois simples humanos, sois licántropos, no debéis olvidarlo nunca. Por mucho que intentéis ocultarlo, es una parte de vosotros -

- ¿Quién eres y qué haces aquí? - preguntó amenazadoramente uno.

- Soy Amras Vardamir, descendiente de Merlín y heredero de la magía de los Tasardur -

El silencio reinó por unos instantes, hasta que los murmullos comenzaron:

- ¿Un Vardamir? -

- ¿Descendiente de Merlín? -

- ¿Heredero de la magía de los Tasardur? –

- ¡No nos impresionas! - gritó uno de los presentes.

- Pues debería, ya que es vuestra obligación servirme - informó Amras.

- ¿Por qué? -

- Porque es descendiente de Merlín - respondió el más anciano - Puede que muchos no lo sepáis o lo hayáis olvidado. Pero antaño, hubo un tiempo en el que los licántropos eramos tratados mucho peor, incluso se nos cazaba, muchas veces se nos intentó exterminar de una vez por todas. Eran muy pocos los hombres lobo que quedaban, cuando un mago se enfrentó a nuestros opresores, alegando que nosotros también teniamos derecho a vivir, tal y como cualquier otra criatura viviente. Ese mago era Merlín, al cual todo el mundo le tenía mucha estima, debido a su increíble poder, y su inmensa sabiduría.

- ¿Qué paso después? - preguntó un muchacho, de no más de veinte años.

- Merlín pidió que no se nos cazara, ni a nosotros ni a cualquier otra criatura. "Todo el mundo tiene derecho a vivir en paz, además, ellos no escogieron ser así. Si ellos nos respetan y no nos hacen daño, es nuestra obligación moral no hacerles nada tampoco" dijo. Desde entonces se nos trató mejor, no amablemente, pero sí con cortesía. Es por eso que debemos lealtad a Merlín, y a cualquier descendiente suyo - finalizó.

- Exacto, y es por eso que estoy aquí. Para que me juréis lealtad y fidelidad - dijo Amras.

- Si es nuestro deber así lo haremos - aceptó el anciano que había estado contando la historia.

- ¡No! No tenemos por qué servirte a tí. No eres el único descendiente de Merlín que vive. Existe alguien más, y yo no pienso rendir pleitesia a nadie más que a esa persona - se sublevó uno.

- ¿¡Cómo te atreves?! - chilló el mago - no puedes hacer eso. No has hablado con él, no sabes quien es. No puedes oponerte a mí sin saber quien es el otro descendiente.

- Pero da la casualidad de que sí sé quien es, y sí que he hablado con él - respondió tranquilamente.

- ¿Cómo te llamas? Quiero saber el nombre de aquel que ha firmado su sentencia de muerte.

El aludido no respondió, se giró, dándole la espalda y se dirigió a sus compañeros:

- No le hagáis caso, es un mago malvado, nos utilizará como sus esclavos. El otro descendiente jamás nos haría eso -

- ¿Cómo se llama ese descendiente? - preguntó uno.

- Snape, Severus Snape, maestro de pociones en Hogwarts -

- ¡Ya basta! - gritó Amras. Parecía que se había vuelto loco - aquel que ose enfrentarse a mí morirá.

- Pues yo seré el primero - contestó el que se había sublevado - mi nombre es Lupin, Remus Lupin. Y trás eso desapareció, evitando así que el otro pudiese tomar represalias contra él.

oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO

Un nuevo día amanecía en Hogwarts, todos los estudiantes salían de sus respectivas casas para dirigirse al Gran Comedor y desayunar esos deliciosos manjares que los elfos domésticos preparaban con tanto esmero.

- Hermione, luces cansada. ¿Va todo bien? -

- Sí, lo que pasa es que no he dormido mucho -

- ¿Por qué? ¿te encuentras mal? - preguntó Ron, aparentemente muy preocupado por la salud de su "amiga".

- ¿Eh?, no... no es eso. Me costó dormirme más de lo normal pero nada más -

- Menos mal. No me gustaría que te pasase nada malo Mione - le susurró al oído el pelirrojo, sonrojando a la castaña.

A Hermione, no le salía la voz, estaba demasiado avergonzada, además de que estaba tan roja como el cabello de los Weasleys. "¿Por qué se comporta de esa manera? Es tan galante..." La muchacha suspiró. El comportamiento de su amigo había cambiado mucho desde ayer. Ahora estaba... raro, aunque eso no la molestaba en absoluto.

- Vaya, ¿Harry? - susurró muy bajito Ginny.

- ¿Si? - preguntó su novio, también en voz baja, para que Ron y Hermione no les escuchasen.

- ¿Qué le pasa a mi hermano? -

- No lo sé, desde ayer en la cena que se está comportando de una forma muy poco común en él. Jamás lo había visto tratar a Hermione de una manera tan atenta -

- Eso es cierto - murmuró Ginny, al tiempo que giraba su cabeza para fijarse de nuevo en su amiga y en su hermano - hace mucho que no los veo discutir.

Harry sonrió:

- No tardarán en hacerlo, no te preocupes. Ya encontrarán algún argumento, por estúpido que pueda ser, que les permita discutir entre ellos.

Su novia se empezó a reir a carcajadas:

- Tienes razón. Sería demasiado raro ver a este par tratándose civilizadamente. Debe ser cuestión de tiempo que exploten -

Y era cierto, unos segundos después la voz de Hermione sobresalió entre las demás:

- ¡Serás idiota! -

- No ha sido mi culpa -

- ¡Claro que sí! -

Ambos estaban gritando a pleno pulmón, acaparando la atención de todos, incluso del profesorado.

Harry, Ginny, Neville, Parvati, así como muchos de los alumnos intentaban reprimir la risa. Verdaderamente, ver a la perfecta prefecta Hermione Granger perder la compostura y empezar a gritar a Ronald Weasley era todo un espectáculo. Ambos estaban rojos de furia y se lanzaban miradas asesinas. Sin embargo, ocurrió algo que dejó bocabiertos a todo el salón, Ron se disculpó:

- Lo reconozco Hermione, ha sido mi culpa, lo siento -

- ¿Eh? - preguntó, anonadada, la castaña.

- Lo siento, no volverá a pasar - volvió a disculparse.

- Va... vale - respondió la chica.

Los cuchicheos empezaron, la mayoría de ellos preguntándose sobre el por qué de la pelea, otros riéndose de lo absurdo del momento, y otros... otros burlándose del pelirrojo:

- ¿Habéis visto? - decía Draco Malfoy - ni si quiera puede contra una asquerosa sangre sucia como Granger.

La casa de Slytherin al completo se rió a carcajadas.

- Será... - empezó a decir Ron, mientras se levantaba de su asiento y se disponía a darle su merecido a su eterno enemigo.

- No merece la pena, mejor vayámonos a clase. DCAO está a punto de empezar – lo tranquilizó Neville.

- Está bien - refunfuñó el pelirrojo - pero de esta no se libra...

Una vez llegaron al aula de defensa contra las artes oscuras se sentaron en unos pupitres cerca del escritorio del profesor. Esa asignatura les gustaba a todos, especialmente a Harry, además de que el profesor era un viejo conocido de ellos y le tenían mucho aprecio.

Cinco minutos habían pasado y el profesor todavía no llegaba, la gente empezó a hablar:

- Él no suele retrasarse tanto, ¿habrá pasado algo? - murmuró Ron.

- No lo sé. Todavía no es luna llena, así que no creo que el profesor Lupin se haya ausentado por eso - respondió Hermione.

- Espero que no - comentó Harry - aunque creo que ayer tenía una misión con la Orden.

- ¿Con la Orden? - preguntó Ginny, uniéndose a la conversación - ¿sabes de que se trataba?

- Algo relacionado con los licántropos. No estoy muy seguro la verdad, cuando hablé con Remus ayer no me dio muchos detalles -

- Cinco puntos menos para Gryffindor. Esto no es un patio de recreo para que usteden hablen de sus cosas - siseó una voz demasiado conocida...

- ¿Qué hace aquí ese bastardo? - susurró Ron a Hermione.

- Diez puntos menos. Esa no es manera de tratar a un profesor señor Weasley -

Todos los alumnos dejaron de hablar.

- Muy bien, comencemos la clase. Abran el libro por la página 125, lean el apartado referido a las Banshees y escriban una redacción sobre por qué son tan peligrosas y qué podemos hacer para defendernos de ellas - ordenó Snape - ¡ya!

La clase entera, tanto Gryffindors como Slytherins, se puso manos a la obra, todo en completo silencio; demasiado asustados como para preguntar el motivo por el cual el profesor Lupin estaba ausente.

oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO

- ¿Cómo fue la reunión? -

- Al principio no estuvo mal. Hablamos sobre nuestro futuro, incluso llegamos a la conclusión de que lo mejor sería actuar civilizadamente, como humanos -

- ¿Pero...? -

- Amras Vardamir interrumpió nuestra conversación -

El ex-director de Hogwarts se frotó los ojos como muestra de cansancio y dijo:

- Me lo temía, ya sabía yo que no iba a tardar mucho en reclamar su derecho como descendiente de Merlín -

- Su charla conmocionó a todos los licántropos - informó Remus.

- ¿Comentaste algo acerca de Snape? -

- Sí, les dije que no podía confiar en él, que los esclavizaría. Les dije que ellos debían ser fieles al otro descendiente, a Severus Snape maestro de pociones en Hogwarts. Luego me tuve que ir, Vardamir estaba muy enfadado -

Una imperceptible sonrisa apareció en el semblante serio de Dumbledore, quizás todavía había esperanza, quizás no todo estaba perdido.

- Debemos hablar con Severus. Tiene que reunirse con los gigantes, centauros y demás criaturas. No podemos permitir que Amras se haga con ellas aprovechándose del decreto de Merlín -

- Lo sé Remus -

- ¡Debe darse prisa! Todas las criaturas mágicas se unirán a ese hechiero sino hacemos algo. Sabes perfectamente que una vez decidido el bando no podrán cambiar su elección -

- Está bien, ve a avisar a Severus para que venga aquí. A estas horas ya debe de haber terminado de suplir tu clase -

- De acuerdo, hasta ahora Albus - se despidió el desaliñado profesor.

"Severus, hijo, cuánto lo siento, una vez más debo pedirte demasiado"

oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO

- La clase ha acabado, entregadme los trabajos - ordenó el profesor Snape.

Los alumnos se levantaron y comenzaron a darles las redacciones, para luego recoger sus cosas y salir del aula, hacia su siguiente clase: Transformaciones.

Severus se masajeo las sienes. Tener que ver tantas veces a Potter y sus amigos le daba un gran dolor de cabeza. Menos ma que tan sólo le quedaba lo que restaba de año, y por fín se libraría de ese mocoso engreído.

- ¿Severus? ¿podemos hablar? -

- ¿Qué pasa Lupin? -

- Albus quiere hablar contigo -

"Y ahora qué querrá el viejo..."

- Está bien, ahora voy, gracias Lupin -

Remus asintió con la cabeza y salió de la clase, dejando al profesor Snape solo, sumergido en sus pensamientos.

"Bueno... vamos allá, solo espero que no me haya llamado por una de sus estúpidas ideas..."

No había caminado ni diez minutos cuando llegó a la estatua de la gárgola.

- Brownie de chocolate - dijo, sintiéndose como un tonto al decir esa contraseña. Maldito y excéntrico ex-director, ¿es qué no podía buscar algo más normal? Siempre usando contraseñas de ridículas comidas muggles. Y encima McGonagall lo apoyaba... en fin.

- Albus, ya estoy aquí, Lupin me ha dicho que me querías ver. ¿Qué pasa? -

- He estado hablando con Remus sobre su reunión con los licántropos. Al parecer Amras ya ha intervenido y está intentando hacerse con el control de todas las criaturas mágicas, beneficiándose del decreto de Merlín -

"Mierda" pensó Snape "Esto complica las cosas"

- Me gustaría que tu hicieras lo mismo - dijo Dumbledore.

- ¡¿Qué?! - gritó Severus. "!Argh¡ Maldita profecía y maldito destino. ¿Acaso no ha sido suficiente el haber actuado de espía durante estos años? ¿Es que acaso todavía no he sido redimido de mis pecados? Supongo que no, todos ese tiempo al lado del Señor Oscuro; torturando, matándo... Jamás podré ser perdonado"

- Lo siento, sé que debo pedirte demasiado, pero eres el único que puede - se disculpó Dumbledore, a sabiendas de lo mal que lo estaba pasando el muchacho. Parecía que el destino se la tenía jurada.

- Muy bien. Comenzaré con los gigantes. Ya hablaré con Lupin para que me ayude a contactar con los licántropos que no estén bajo las órdenes de Vardamir. ¿Eso era todo? ¿puedo retirarme ya? -

- Sí, adiós hijo -

- Adiós Albus -

"Maldigo la hora en la que Merlín hizo ese decreto, obligando a todos los magos a respetar a las demás criaturas mágicas. Maldigo también el ser el último descendiente de los Coamenel, ¿por qué mi madre tenía que apellidarse Prince?"

oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO

- ¡Ron! ¿Qué te pasa? Hace mucho que no te veía tan desconcentrado - gritaba Harry mientras sobrevolaba el campo de Quidditch viendo a los miembros de su equipo jugar. Los cazadores, Ginny, Demelza y Dean (al irse Katie Bell tuvieron que buscar a otro miembro), no lo estaban haciendo nada mal, estaban todos muy compenetrados entre ellos y volaban de maravilla. Harry casi no podía apartar los ojos de su novia, jugaba tan bien; era una delicia verla moverse con esa agilidad y gracilidad. Los bateadores también lo hacía muy bien, aunque todavía les faltaba un poco para alcanzar el nivel de los gemelos Weasleys (éstos poseían un talento innato para despejar bludgers). El único problema, que creía ya haber solucionado, era Ron, parecía que había vuelto a perder la confianza en sí mismo porque no estaba parando ninguna quaffle.

- Lo siento, últimamente estoy un poco distraído, para el partido estaré totalmente concentrado – gritó Ron.

- Más te vale hermano, tienes tres días. A este paso Ravenclaw nos va a machacar, he escuchado que tienen un guardián y un cazador nuevos, y ambos son muy buenos - informó Ginny al tiempo que lanzaba la quaffle a uno de los postes de gol.

Ron motivado por las palabras de su hermana se lanzó hacia la izquierda y atrapó con maestría la pelota, impidiendo que esta se colara por uno de los postes.

- ¿Mejor así? - preguntó el pelirrojo, con la quaffle en la mano izquierda y el pulgar derecho levantado.

- Engreído - murmuró Ginny, a lo que Ron le sacó la lengua, burlándose de ella.

- Bueno chicos, es suficiente por hoy, si mantenemos el ritmo es muy posible que derrotemos a Ravenclaw en el partido del sábado. Ahora, ¡a las duchas! - ordenó Harry.

Los muchachos descendieron al suelo, bajaron de sus escobas y se dirigieron hacia los vestuarios a asearse un poco.

oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO

- Ya era hora chicos, pensábamos que no vendrías a cenar -

- Lo siento, pero lo práctica de hoy nos ha durado más de lo que creíamos, además Ron no andaba muy fino... -

- ¡Oye! No hace falta que vayas contando eso a todo el mundo - se quejó el pelirrojo.

- Pero si es que parecía que te habían echado un confundus, ha habido una vez que te has lanzado al lado opuesto, y otra por poco te caes de la escoba chocando contra uno de los postes - se carcajeó Harry.

Ron hizo un gracioso mohín mientras le reclamaba a su amigo:

- Muchas gracias tío, se supone que somos amigos y tú lo único que haces es ponerte en mi contra -

- Pero es que es verdad, si hasta McLagen lo hubiese echo mejor - se burló Ginny.

Ron rodó los ojos y fingió haberse enfadado de verdad:

- Ahora si que me has ofendido. ¿Compararme con Cormac? No podrías haber caído más bajo hermanita -

Sus amigos rieron.

La charla continuo durante unos minutos más. Ron intentando que cambiaran de tema, y los demás riéndose de él y haciéndole bromas. De repente una bonita lechuza gris se posó al lado de Hermione.

- ¿Y estó? - preguntó curiosa la castaña mientras desataba la carta que traía el animal - ¿de quién será la carta?

Srta. Granger:

Le envió esta carta para comentarle acerca de sus castigos. Éstos comenzarán hoy mismo después de la cena y durarán toda la semana, hasta el viernes (incluido).

La espero esta noche a las 9 p.m. en mi despacho en las mazmorras.

Sea puntual,

Attn.

S. Snape

Hermione miró su reloj. ¡Eran las nueve menos diez! Tenía que darse prisa si quería llegar a tiempo.

- ¿Qué es eso Mione? - preguntó Parvatil.

La chica no respondió, les tiró la carta y se fue corriendo del Gran Comedor.

"Mierda, voy a llegar tarde" Llevaba corriendo unos minutos cuando se topó con la puerta que conducía hacia el despacho del profesor.

¡Knock! ¡Knock!

- Adelante -

oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO

Hacia ya un buen rato que había hablado con Dumbledore y todavía seguía dándole vueltas a la conversación. Ese fin de semana tendría que irse a cumplir con su misión. Y por si fuera poco, todas las noches tendría que ver la cara de Granger, como si no tuviera suficiente con soñar con ella.

Eran las nueve en punto cuando escuchó unos golpes en la puerta.

"Debe ser ella"

- Adelante -

oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO oOoO

Hermione estaba hecha un manojo de nervios, no sabía que tendría que hacer. Nunca la habían castigado. Esperaba que no fuera nada repugnante, ya había escuchado suficientes historias provenientes de Harry y Ron acerca de sus castigos con Snape.

Cerró la puerta tras de sí y caminó hacia el escritorio en el que se encontraba su profesor.

De repente su visión se nubló y por su mente comenzaron a pasar las imágenes del sueño que tuvo esa noche, como si de una película se tratase.

- ¿Señorita Granger, está bien? -

Hermione levantó la mirada para encontrarse con la oscura y penetrante de Snape.

De nuevo, la imagen del hombre de su sueño apareció en su cabeza y entonces se desmayó.

TBC


Notas de autora: Hola de nuevo, siento el retraso. ¿Qué os ha parecido? ¿Qué pesadilla más extraña tiene Hermione, no? ¿Quiénes serán esos hombres con los que sueña? xDD Pronto se aclararán las cosas. Prometo actualizar pronto, dentro de una semana o así.

Muchas gracias a todos los que lo habéis leído y más aún a los que habéis dejado reviews. Me alegráis el día y me dáis ánimos para seguir escribiendo :) Así que gracias lily, kismet, dandindan, jesica-haruzuchia, DrakeMalfoy, Arch. Por favor dejad más comentarios. Sólo hay que hacer clic en el botoncito de abajo y luego escribir que os ha parecido el capítulo.