Beyblade no me pertenece, tampoco me pertenecen sus personajes.

Llego la otra noche, una más y Ryuga solo sería una pesadilla, Hikaru nos guiaba, faltaba poco, muy poco, estábamos en la localización casi exacta. Ryuto estaba dispuesto a dar su vida por rescatar a su hermano, llegamos el lugar indicado, en la entrada había varios cadáveres, de personas que lo habían intentado, entramos sin temor, pero las cosas se hicieron peores, algo nos separó.

-Tendré que seguir solo.-Me dije a mi mismo, así que sin más dilación, me adentre más en la cueva. Hasta que lago me espantó oí a Ryuto gritar, pedía auxilio, yo le buscaba pero no le encontraba, oí otra voz pidiendo auxilio, era la voz de Madoka, al buscaba desesperadamente, peor nada, al segundo todo se quedó en silencio, hasta que una persona se comienza a reír, me asusté al oírla, luego le siguieron más personas, todas se reían de mí, a la lejanía vi a Ryuga, estaba allí, pero estaba lleno de sangre.

-Ayúdame.-Me dijo Ryuga entre mares de lágrimas, me acerque a él, pero cuando le toqué desapareció, estaba asustado, hasta que una voz me dijo.

-No te asustes, si no, harás que se burlen de ti, todo lo que estás viendo, son solo pesadillas, no les hagas caso.-Me dice esa voz, que parecía, la voz de una mujer, esa voz, por algún motivo me calmó. Seguí mi camino sin miedo, todo lo que veía solo eran pesadillas.

****Mientras tanto con Ryuto****

Nadaba tranquilo, se le habían aparecido fantasmas, muertos, familiares…Pero no el afectaba, seguía nadando, hasta que vio algo que no era una pesadilla, era el cuerpo de Ryuga tirado en el suelo, dormido el estaba sonriendo, tenía un sueño.

-Ryuga, despierta, Ryuga.-Le llamó Ryuto, pero no consiguió nada.

-Es imposible, Ryuto, el ya es una pesadilla, lo siento mucho.-Le dice la misma voz de antes a Ryuto.

-¡No! ¡El no es una pesadilla! No lo es…-Le dice Ryuto entre lágrimas a esa voz.

-Ryuto, contasteis mal las noches, la noche en la que el desapareció era luna roja, no se puede hacer nada, tus amigos ya han tenido pesadillas con él, bueno aun os queda está noche.-Le dice la voz a Ryuto.

-¿Quién eres? Me suena tu voz.-Le dice Ryuto a esa voz.

-Ryuto, yo soy tu madre, tu padre y yo, nos quedamos encerrados aquí, tu padre, es la pesadilla que está teniendo Ryuga, le está llevando a la perdición, por eso digo, que ya es una pesadilla, yo tu madre, guio a los viajeros a la salida, Ryuto escúchame, coge el cuerpo de Ryuga, llévalo al reino de las sirenas, allí tendrán algún remedio para despertarle, se está volviendo transparente, Ryuto te guiare a la salida a ti y a tus amigos, no tengas miedo estaré contigo.-Le dice su madre a Ryuto, este le hace caso, coge el cuerpo de Ryuga y se lo lleva de allí. Su madre le guía hasta la salida, luego guía a los demás. Una vez salimos, vemos a Ryuto con el cuerpo de Ryuga, el nos explica lo que pasa, así que nos damos prisa, al saber que es la última noche, si sale el sol, Ryuga solo será una pesadilla. Con ayuda de los delfines, ballenas y focas, conseguimos llegar al castillo, sanos y salvos, pero Ryuga empezaba a traspasar cosas, faltaba una hora para el amanecer, en el castillo, todos estábamos, esperando que un conjuro que le echaron funcionase, a la media hora Ryuga se despierta.

-¿Dónde estoy?-Nos pregunta Ryuga despertándose, Hikaru, al verlo despierto le abraza.

-Ryuga, menos mal que estas bien, estaba muy preocupada.-Le dice Hikaru a Ryuga, este está bien rojo pero acepta el abrazo.

-No tenias porque preocuparte.-Le dice Ryuga todos miramos la tierna escena, Madoka me coge de la mano, yo no hago nada, en este pequeño viaje he descubierto algo, el amor hacia una persona, creo que todos lo descubrimos, a Ryuga y Hikaru, s eles ve muy unidos, a Ryuto y Motty también, Dashan y Mei-Mei, se les ve muy felices y por último, Madoka y yo, a nosotros, creo que se nos ve, mucho más que unidos, enamorados mas bien. Las sirenas, nos acompañan a la superficie, llega el momento del adiós, ese adiós que tanto odiare, quiero estar con Madoka, pero sé que es imposible. Odio las despedidas, siempre son dolorosas, pero nunca conoceré, un adiós tan duro como este.

-Bueno Ginga, supongo que esto es un adiós, dudo que volvamos a vernos.-Me dice Madoka bajando la mirada, yo la tomo por la barbilla.

-No, algún día nos volveremos a ver, ese día, será el que más adorare, porque será el día en el que estaremos juntos para siempre.-Le digo a Madoka evitando llorar a ella, le caen unas lagrimas, yo se las quito y sin pensarlo, la beso en los labios. Todos nos miraban sorprendidos, pero no dijeron nada, sabían lo que sentíamos el uno por el otro, porque ellos también se habían enamorado de esas sirenas, cuando nos separamos ellas se fueron, nosotros salimos del agua. Todo se vuelve borroso y oigo, como alguien me llama.

-Ginga, despierta, mil años para despertarte, tío, como sigas durmiendo llegaremos tarde a clases.-Me dice Ryuga despertándome.

-¿Dónde estoy? ¿Dónde están las sirenas?-Le pregunto a Ryuga.

-Pero mira que eres imbécil, estás en tu cuarto, las sirenas no existen y ¡Llegamos tarde por tu culpa!-Me grita Ryuga muy enfadado.

-Pero, si las vistes, estabas allí, Hikaru, Madoka, Mei-Mei, y Motty.-Le digo a Ryuga muy sorprendido.

-Ginga, ya sé que te gusta Madoka, Hikaru y yo somos novios, como Mei-Mei es la novia de Dashan y Motty la de Ryuto. Pero es tarde.-Me dice Ryuga, ahora comprendía todo, solo era un sueño, un sueño que algún día se haría realidad, o eso espero. Nunca olvidare este sueño.


Bueno, aquí les dejo con el ultimo capítulo de las sirenas, espero que les haya gustado este fic, y lo hayan disfrutado, bueno nos veremos en mis otros fics, y gracias a los que siguieron el fic, bueno Haruhi te prometí este fic y lo prometido es deuda, así que espero que lo hayas disfrutado y te haya gustado. Sugerencias, tomatazos, amenazas de muerte, ramos de flores…Todo eso va para la autora de este fic nos vemos.