Descargo de responsabilidad: La canción "Disassociative" pertenece a Brian Warner, Invasor Zim pertenece a Jhonen Vasquez. No busco lucrar con ninguna de las obras de ellos dos, así demuestro mi admiración hacia ellos.

Capítulo 4: Disassociative (Disociando)

Advertencia: Contenido sexual no apto para menores

(Zim's POV)

Empujé al humano con todas mis fuerzas, pero aunque odie admitirlo, el siempre fue mas grande que yo, por no decir mas alto, y no tuve manera de moverlo. La postura tampoco ayudaba, estar tendido boca arriba con el PAK debajo mío me obligaba a arquearme hacia abajo, inutilizando mis patas metálicas y dificultándome aún mas la respiración, ya comprometida por el cuerpo de Dib, que aplicaba todo su peso arriba del mío.

Dolía como el infierno. La larva terrícola había conseguido flexionar mis piernas en un ángulo antinatural, obligándome a doblarme sobre mi mismo hasta el punto que creí que mi cadera iba a quebrarse. Mis talones se hallaban enganchados en sus hombros, y sin embargo él podía inclinarse lo suficiente hacia adelante para lamer las lágrimas que se resbalaban por mis mejillas, mientras le pedía casi desesperado que se detenga.

Aunque podíamos mantener relaciones libres de agresividad, muchas veces ocurría esto. Dib se ponía violento por alguna discusión, e incluso a veces sin provocación, y se desahogaba intentando forzarme. A veces yo ganaba la pelea, entonces él se quedaba enfurruñado un rato con el labio partido o algún que otro arañazo que luego tendría que explicar en su casa, pero casi de inmediato se volvía a acercar en actitud conciliadora y relajada, y casi siempre obtenía lo que quería.

Pero esta vez yo había perdido el mano a mano.

Ignorando por completo mis intentos de hacer que cesara, Dib me penetraba con ímpetu desmedido, sacudiendo todo mi cuerpo con cada embestida mientras llega tan hasta el fondo como su cuerpo se lo permitía. Sería mentira afirmar que no me gustaba para nada esta acción, pero el placer no alcanzaba para contrarrestar el dolor que corría a lo largo de mi cuerpo, y la humillación de sentirme prisionero de su voluntad.

De improviso Dib salió de adentro mío y se movió velozmente hacia arriba, metiendo su miembro de un golpe en mi boca y tomando con fuerza mis antenas. Sin tiempo para reaccionar, sentí el hirviente flujo de su eyaculación contra mi garganta y la consecuente convulsión de mi squeedly spooch, entonces luché con mucho mas ahínco contra su agarre, apenas con tiempo para inclinarme hacia un costado y vomitar su esperma en el suelo de mi base. Jadeando me di vuelta mirándolo con rabia.

–Imbécil- musité sin aire, pero él solo se rió despreocupadamente, tendido de espaldas en mi sillón.

"Te puedo contar lo que dicen en el espacio

Que la Tierra es demasiado gris

Pero cuando el espíritu es tan digital

El cuerpo actúa de esta manera."

Decir que lo eché a patadas no es exagerar, es ser exactos. Lo empujé hasta el jardín sin escuchar razones y luego le aventé su ropa por la ventana. Después me senté en el suelo recostado contra la puerta, escuchando los golpes suaves de su puño y su voz insistente. Me llamó bebé, tesoro, mi vida… me dijo que lo lamentaba, que había sido un tonto… me dijo que me quería. Y después se fue.

No me costó demasiado contener las cobardes lágrimas que amenazaban con volver a mis ojos. Después de todo sabía que él iba a volver, siempre lo hacía. Peor aún, sabía que yo iría a buscarlo.

En ese momento, me sentía atrapado como nunca antes en este espantoso planeta, atado con una soga que apretaba mi cuello y que terminaba en el pecho de ese apestoso humano. Tenía la exasperada necesidad huir, pero el irremediablemente mas poderoso deseo de quedarme. Y sobre todo estaba asustado, tenía miedo de perder a Dib, y tenía miedo de estar enamorado de él.

"Nunca podré salir de aquí

No quiero simplemente flotar en el miedo

Como un astronauta muerto en el espacio."

Lo se, dirán que soy un estúpido, pero esa noche fui a su casa.

Entré por la ventana de su dormitorio valiéndome de las extremidades arácnidas de mi PAK, y él solo me recibió en sus brazos sin decir una sola palabra. Estuvo hasta la madrugada acostado a mi lado, acariciando y besando mi rostro con ternura, repitiéndome palabras dulces y tontas en voz casi inaudible muy cerca de mis antenas, haciéndolas vibrar con su aliento, mientras me abrazaba manteniéndome firmemente pegado contra su cuerpo. Yo me limité a cerrar los ojos y apoyar mi cabeza contra su pecho, dejándolo hacer, hasta que me dormí entre sus atenciones.

Por la mañana me despertó con un beso suave y prolongado, y quise mentirme a mi mismo creyendo que la tarde anterior no había sucedido, buscando no permitir que la rabia corra por mis venas una vez mas al tener presente que ese solo era un momento de calma antes de volver a empezar todo otra vez.

"A veces caminamos

Como si nos dispararan

A través de nuestras cabezas, mi amor"

Caminamos uno junto al otro hacia el colegio, nuestras manos apenas rozándose cada tanto con el vaivén de la caminata. Ocultábamos lo nuestro a las horribles larvas humanas de la eskuela, porque Dib afirmaba que su raza inferior sentía aversión a las relaciones de dos seres del mismo sexo. Todavía no entiendo como los estúpidos humanos asumen con naturalidad que la mayoría de su población pase hambre, o que haya perros con carne caminando por sus calles a plena luz del día, y rechacen algo tan básico como la homosexualidad (aaaah… cuantas horas terrícolas perdidas intentando aprender el significado de ese ridículo término).

No lo se… Desde que yo era un Smeet pequeño deseé ser un invasor, diría que nací para ello, a juzgar por mi increíble capacidad de adaptación y destrucción. Pero jamás me imaginé que encontraría un planeta tan lleno de seres despreciables, ni que estando rodeado de tantos objetos de pruebas potenciales me sentiría tan terriblemente solo.

Bueno, al menos así era antes. Antes de enamorarme de Dib.

"Tu mundo me estaba matando

Disociando."

Algunos días, cuando llegaba a mi base después de la eskuela y me sentaba a esperar la hora de verlo otra vez, necesitaba sujetar con fuerza mi cabeza por la sensación de que iba a explotar en cualquier momento.

¿Por qué, en nombre de Irk, me había fijado en mi enemigo entre todos los seres de este vasto universo?

La verdad es que, aunque me producía retortijones en el squeedly spooch la idea de ser cariñoso con él, cuanto mas lejos estaba de Dib mas necesitaba tenerlo cerca. Y cuanto peor me trataba, mas deseaba ganarme su afecto.

Pero mas allá de todas las dudas, sabía que él sería mío, porque soy el gran Zim y siempre obtengo lo que quiero… aunque esta vez, obtenerlo me iba a destruir en mi interior.

"El sistema nervioso decae…"

Iukarey: Dib no es tan brusco, es… mas brusco!

Pero me alegro de que pidas el Zim´s POV, porque esa era exactamente mi idea!

Gracias por comentar

Nuriko: De nada, de nada, de nada ^^

La estabilidad es muy relativa a sus personalidades, así que definitivamente es frágil!

Espero que hayas disfrutado este nuevo capítulo, gracias por leer y comentar!