Jacob POV (NO ME EQUIVOQUÉ DE PERSONAJE CHICAS )
No llevo bien la cuenta, pero mi vida comenzó hace alrededor de 6 años, realmente no lo sé con exactitud. Me desperté en una cueva fría pero reconfortante para el aguacero que caía afuera. No recordaba (ni recuerdo) nada de mi vida anterior. Hay un túnel sin fondo que me impide excavar en mis recuerdos. Aunque a veces un sentimiento de amor enterrado invade mi mente. Me sentía desorientado, perdido, fuera de lugar. Mi cuerpo me dolía incesablemente, me di cuenta así fue que tenía más de la mitad del cuerpo fracturado. No podía mover el lado derecho de mi cuerpo por el dolor. A pesar de eso, podía percibir como mi cuerpo iba sanando a una velocidad descomunal. Si seguía a ese paso, sanaría en algunos días. No entiendo ni cómo ni por qué. También tengo un gran sentido de percepción. Creo que este bosque tiene algo mágico que todavía desconozco.
Sin embargo, hubo algo que me sorprendió aún más: una loba, con un pelaje de tonalidad naranja me, miraba fijamente. Al principio me asusté, pues los lobos eran animales salvajes y… carnívoros. Oh demonios, tendría la otra mitad del cuerpo destrozado, vaya forma de morir… al instante me di cuenta que esa loba no quería comerme.
Supuse que ella me había arrastrado hasta la cueva para resguardarme del frío y la lluvia. Debía tener un gran instinto maternal o algo, pues intentaba comunicarse conmigo. Instintivamente intenté hablarle.
- Estoy bien pequeña, sólo necesito descansar.
Me entendió perfectamente, y no sólo realizó un movimiento con su cabeza en señal de asentimiento, sino que cautelosamente para no asustarme se acercó a mí, y se posó en mi costado sano para darme calor. Automáticamente me quedé dormido. Así transcurrieron 3, 4, 5 días, en los cuales aquella hermosa loba a quien ya le tenía cariño, cuidó de mí, me hacía levantarme con cuidado y me llevaba hasta un pequeño arroyo para que no me deshidratara. Me traía alimento que había cazado. Su sabor era asqueroso, pero era lo mejor que podía obtener. Cuando sanara podría ir por mi cuenta, así que eso fue lo primero que hice al sexto día, increíblemente ya casi nada me dolía y me sentía como nuevo. Comencé a caminar en busca de alguna señal de vida humana o de algún lugar cerca en el que pudiera encontrar ropa y algún hospital o estación de policía para notificar lo que había ocurrido, Tal vez allí obtuviera alguna respuesta, pues ni siquiera conocía mi propio rostro. Desafortunadamente no hubo rastro de vida en ningún lugar. Caminé durante días enteros y lo único que pude encontrar fueron árboles y más árboles.
- De acuerdo… chico de nombre desconocido… tendrás que aprender a llamar a este, tu hogar. No sé como me llamo… no sé como mierda me llamo… vamos, piensa un nombre, piensa un nombre, está bien, seré Ian, solamente Ian, hola Ian.
(Dios mío ya estaba volviéndome loco).
Desde ese entonces he aprendido a escalar montañas, a pescar y cazar con lanza, a crear fuego con piedras, a crear refugios y a retirar la piel de animales para no pasar frío. He caminado cientos de kilómetros para conseguir agua pura. He dormido entre cardos, espinas y plantas carnívoras, he escapado de predadores como pumas, zorros y osos.
Sólo he visto mi rostro tres o cuatro veces en el reflejo del agua mientras me aseaba, y puedo describirme a mí mismo como un chico corpulento de tez marrón rojiza, pelo y ojos negros, de unos 26 o 27 años de edad. Luego de esas veces, fue casi imposible volver a mirar mi persona, pues una maraña de pelo largo y barba cubrió mi rostro por completo. Ojalá tuviera aunque sea un solo cuchillo o navaja para poder afeitarme, pero era imposible hallar uno en el medio de la nada.
Aquel día me desperté muy temprano, todavía no había amanecido. Salí de la cueva en la que me había instalado hacía una semana. Saludé a mi mascota Cloe. Si no hubiese sido por aquella loba, sería un completo demente.
Como de costumbre, hice mi expedición rutinaria al perímetro del lugar en el que estaban viviendo, en buscar de posibles amenazas para mí y mi "mascota". El área estaba despejada. Fue así como inicié mi expedición para buscar alimentos.
- Ouch, ouch, ouch. Nunca más vendré a cazar a este lugar de mierda, solo hay espinas y más espinas. Ahora tengo los pies llenos de sangre, excelente. ¿Qué encontré aquí? Frutos, hierbas, cazé un ciervo, delicioso, se me hace agua la boca (nótese el sarcasmo).
¿QUÉ? ¿OTRA VEZ? Pensé que estas marcas me durarían una semana, ya ni siquiera se nota que anduve sobre plantas pinchudas. Desde que estoy en este bosque, lo que para mí significó toda mi vida, mis heridas sanan rápidamente. Fue entonces cuando una especie de flashback invadió mi cerebro y lo aturdió. No veía nada con claridad, sino que escuchaba susurros que no me permitían comprender las palabras. A su vez, podía verme a mi mismo, abrazado de una joven a la cual no se le veía el rostro. Se encontraba de espaldas y me llamaba para que corriera tras ellas. Escuché risas. Ese fue el fin de mi vahído. Casi sin darme cuenta me encontré pensando en mi visión todo el día. Llevé la comida al hogar y le di a Cloe la carne. No tenía hambre, solo prendería el fuego y comería unas frutas. Tampoco logré conciliar el sueño aquella noche pues las visiones volvieron en forma de pesadillas.
La misma chica del sueño me gritaba desesperada que no me vaya, que no la deje. Estábamos en una playa desierta. Luego de sentir sus sollozos, yo finalmente le decía:
- Debo hacerlo.
Me desperté sobresaltado por un aullido. "Gracias a Dios Cloe"-pensé-. Salí a buscarla y una imagen desgarradora me atravesó el corazón.
Allí estaba Cloe, recostada y desangrándose. No paraba de aullar de dolor. En el otro extremo un puma se mantenía a la defensiva dispuesto a atacarme. Tomé una lanza y me preparé para asesinarlo. Me vengaría del dolor que le hizo a aquella hermosa compañera que sólo intentaba calmarme. Realmente estaba enojado. Enojado por primera vez. Lo reconocí porque una convulsión invadió mi cuerpo. Comencé a sentir como me quemaba por dentro con ansias de explotar, ¿qué estaba ocurriendo ahora?, debía calmarme si no quería que el depredador me venciera. No sé cómo, pero encontré la fuerza para hacerlo y concentrarme. Comenzamos una danza eterna, hasta que el puma rompió la tensión y arremetió contra mí. Cuando se abalanzó sobre mí, tiré mi lanza por accidente. Podía sentir sus garras lastimándome el pecho. Debía hacer algún movimiento para recuperar mi lanza. Intenté hacer más fuerza de lo normal y casi mágicamente, el puma salió despedido y cayó de espaldas a más de diez metros. ¿Yo había hecho eso? ¿Cómo…? No había tiempo para pensar, comencé a correr con la lanza ya en mi mano, y antes de que el puma pudiera reaccionar, ya lo había apuñalado atravesando su corazón.
Dejé el cadáver de ese asqueroso animal y corrí hacía el cuerpo sin vida de Cloe. La lloré en silencio y la enterré justo debajo de su lecho de muerte. La extrañaría tanto. De hecho, creo que no sobreviviré sin ella cerca. Partiría de allí en la mañana.
El cielo estaba nublado. Llovería pronto. Debía encontrar una gruta o crear un refugio cuanto antes. Caminaría un par de kilómetros más, solo por si acaso.
Cuando estaba llegando a mi meta, sentí una presencia a mi alrededor. Me escabullí entre los arbustos, por si era un animal aún más grande que el puma. Presentía que se me estaba acercando un oso. No es que les tuviera miedo, pero para matarlos… es una situación diferente. No puedes atacarlos y luchar pues ganan por fuerza. Debes sorprenderlos por detrás o por arriba, aferrándote a sus orejas. Solo así puede ser una lucha igualada.
Para mi sorpresa, ningún lobo estaba cerca. Una silueta humana ocupaba su lugar. Era un joven, probablemente menor que yo. Vestía ropas deportivas. Su cabello y el color de su piel se asemejaban a los míos. Debía acercarme, tal vez estaba perdido como yo. Tal vez tuviera noción de donde nos encontráramos. Podríamos buscar juntos la salida y cada uno volver a su hogar. Cuando estuve a punto de acercarme, pude percibir como el joven se agazapaba y se abalanzaba contra un ciervo. Sin embargo su salto fue imposible y ni siquiera llevaba lanza, escopeta o cuchillo. Lo atacó con sus dientes. CON SUS DIENTES. Comenzó a succionar su sangre. ¿Qué clase de loco psicópata era ese?, si fuese una persona supersticiosa diría que aquel era un vampiro, pero mitológicamente hablando era imposible pues los vampiros tradicionales sólo salían de noche y se alimentaban de sangre humana. Una vez que terminó de alimentarse pude ver como avanza a una velocidad descomunal. Golpeó un árbol con una fuerza sobrehumana y explotó en risotadas. Realmente me estaba dando miedo. Creo que preferiría morir en ese bosque que tener de compañero a ese loco. Estaba yéndose de una forma casi imperceptible para mis ojos, cuando de golpe se paró en seco, como si sintiera una presencia. Aspiró fuertemente por su nariz mirando al cielo y dirigió su cabeza justo a mi escondite. ¡Mierda! Me había encontrado. Sabía que debía huír o ese loco me mataría, así que comencé a correr mirando donde pisaba. Quise sobrepasar mi velocidad y lo hice. Estaba corriendo solo un poco más lento que el vampirito. Cuando por fin decidí parar me volteé y no vi a nadie cerca de mí. Respiré profundamente, aunque no estaba cansado. Un montón de preguntas rondaban por mi mente. ¿Tendría algún tipo de poder sobrenatural o solo había sido un simple ataque de adrenalina? Era justificable en las condiciones en las que vivía. No sé que era lo que ocurría conmigo, pero a pesar de haber transcurrido años enteros, debía averiguar quién era realmente, no podía llamarme Ian a secas y seguir siendo el Tarzán del siglo XXI. Hoy fue la prueba de que podía correr sin detenerme, y a una velocidad casi insoportable. Podría parar por las noches. Correría y correría, tal vez así pudiera encontrar mi destino y mi pasado, y no verlo solo en sueños, como imágenes borrosas.
Nahuel POV
A pesar de haber pasado todo el día de aquí para allá con mi novia, su familia y su nuevo tío, poseedor de una memoria sin igual, no podía quitar de mis pensamientos aquella silueta borrosa. Era como si conociera esa mancha borrosa desde antes. Debía volver al bosque, debía sacarme la duda sobre lo que había visto, que más daba, era probablemente el segundo o tercer predador más peligroso sobre la tierra y era ponzoñoso, MUY, ponzoñoso. Por la mañana cumpliría con mi cometido. Me encontraba derrotado como para hacerlo en ese momento. Me tumbé en la cama del cuarto de huéspedes. Estaba casi dormido cuando sentí algo que se abalanzaba sobre mi espalda. Nessie comenzó a hacerme masajes y a besar mi nuca.
- ¿Te sientes bien amor?, mejor durmamos, ha sido un día largo. ¿Cómo te fue en la caza?
- Bien cielo, un par de ciervos, nada nuevo. Estoy abatido. Buenas noches.
Me volteé para besarla en los labios, la levanté y la acuné en mis brazos donde finalmente se durmió. Yo sin embargo padecía de insomnio. No podía dejar misterios sin resolver.
HOLAAAAA, LO PROMETIDO ES DEUDA,
SI, JAKE ESTÁ VIVO ! AUNQUE AMNESICO JAJA, Mañana no voy a poder actualizar pero el sábado estaré devuelta con ustedes. BESOS A TODOS, SIGAN DEJANDO REVIEWS :D Aquellos que envíen sus comentarios recibirán un pequeño adelanto sobre el próximo capítulo.
