CAPÍTULO 2
Eran las 20.00. Había quedado a las 21.30 en el restaurante Nara's, en donde preparaban la mejor comida china de toda la ciudad. Tendrían tema jugoso de qué hablar y por el que meterse con ella: el hombre, su vecino. Si hubiera querido encontrarse con él, aunque solo hubiese sido verle de lejos, no lo hubiera conseguido. La Ley de Murphy.
Pero de todas formas, podría intentar eludir el tema hablando del supuesto compromiso inminente de Diana. Sería divertido ver a Mike pidiéndola matrimonio. Era el hombre más nervioso que había conocido nunca. Aunque había que reconocer que también el más encantador y atento. Ojalá ella conociera a un hombre como Mike. Ojalá hubiera más hombres como Mike, esa era la oración correcta.
Al llegar al restaurante vio a Sarah sentada. Le extrañó que Diana aún no hubiera llegado.
- Hola ¿Cómo es que no ha llegado Diana aún? – preguntó sentándose en frente
- No tengo ni idea – levantó los hombros, con indiferencia – Es raro, por que suele ser la más puntual de las tres – sacó un cigarrillo - ¿Quieres?
- Sabes que no fumo… - dijo con tono cansado
- Solo quería ser amable, mujer – la miró acusadoramente - ¿Tú sabes algo, verdad?
- ¿Yo? – Abrió los ojos como platos y, con cierto toque nervioso e inocente, dijo - ¿De qué?
- De por qué aún no ha llegado Diana. – Dio un golpecito sobre la mesa en la culata del paquete de cigarrillos y después lo dejó sobre la mesa, junto al mechero - Me llamó esta mañana y estaba eufórica, pero no pude sacarle el por qué de tanta alegría.
- Cree que Mike la pedirá matrimonio – dijo como si tal cosa
- ¿CÓMO? – Se echó prácticamente sobre la mesa - ¡Venga ya! – comenzó a reírse a carcajada limpia.
Akane también empezó a reírse contagiada por Sarah.
- Yo reaccioné también igual… - bebió un trago de agua aún con la sonrisa en la boca – pero, dice que ha visto una cajita de terciopelo azul escondida entre las toallas del baño de Mike.
- No me imagino a Mike pidiéndola matrimonio. ¡Es un manojo de nervios! – Puso los ojos en blanco durante unos segundos y azotó la mano en el aire, como si estuviese espantando la mayor mentira jamás dicha. De repente, se quedó sería y miró directamente a los ojos castaños de Akane - Te apuesto lo que quieras a que perderá el anillo antes de mañana.
- No seas mala… - Akane también perdió la sonrisa - ¿Cuánto quieres apostar?
- Cien a que antes de las 00.00 de esta noche lo ha perdido.
- Hecho – se estrecharon la mano, con decisión – aunque ¿Cómo vamos a saberlo?
- Fácil. – Dio una calada al cigarrillo y expulsó el humo con delicadeza y elegancia. Era una manera muy seductora de hacerse la interesante - Yo hablo con él esta noche, le digo que Diana sospecha algo y le sacó la información. Mañana por la mañana te llamo y te comento….
De repente observaron a Diana venir con las manos enlazadas, una sonrisa de oreja a oreja y brincando como una niña de tres años a la que le habían regalado el juguete que deseaba desde su pasado cumpleaños.
Saltó frente a ellas y estiró su mano izquierda.
- ¡OS LO DIJE! – en su dedo anular lucía un anillo de oro blanco con un diamante engarzado - ¡ME HA PEDIDO QUE ME CASE CON ÉL!
Diana y Akane se observaron unas milésimas de segundo completamente anonadadas y, como si un resorte las hubiera accionado, saltaron de sus asientos y se echaron sobre Diana. Las tres, abrazadas, comenzaron a brincar de alegría en mitad del restaurante. Cuando se dieron cuenta del espectáculo que estaban formando, se volvieron a sentar rápidamente, quedando forzadamente serias, arreglándose el pelo y disimulando.
- ¿Cuándo te lo ha pedido? – preguntó Sarah, sorprendida.
- Después de comer. Habíamos quedado en el 'Silver Sand' y cuando estábamos tomando el postre me lo ha pedido – se miraba el anillo – Aún no puedo creérmelo…
- Enhorabuena cariño – dijo Akane acariciándola el brazo – Me alegro mucho por ti…
- ¿Seréis mis damas de honor verdad? – Diana tenía los ojos brillantes y redondeados, mostrando completa euforia.
- ¡Claro que sí! – Respondió rápidamente Sarah – Pero una cosa quiero dejar clara, - dando otra profunda calada al cigarrillo - …no me vistas como a una mouse de fresa…
- Estoy de acuerdo con Sarah y… - se apresuró a contestar Akane, afirmando levemente con la cabeza y apretando los labios. Entonces, se dirigió a la recién nombrada y en un susurro dijo - me debes cien.
- ¿Cómo que la debes cien? – miró a las dos
- Bueno… apostamos que Mike perdía el anillo antes de mañana.
- Seréis… - entrecerró los ojos y después echó a reír – Estoy tan contenta que me da igual lo que hayáis apostado… Hoy os invito yo a cenar.
- Oh no, de eso nada – insistió Akane – dejarme invitar a mi. Ahora que tengo algo de dinero aprovechaos.
- No opongo resistencia – dijo Sarah dejándose caer en el respaldo de la silla
Pidieron la cena y mientras la esperaban, siguieron hablando de cómo había sido la pedida. Con todo lujo de detalles, aunque tampoco hubo demasiados que dar, por que una petición de mano es una petición de mano y todo el mundo sabe aproximadamente qué es lo que ocurre en ellas.
Cuando ya comenzaron a cenar…
- ¿Qué tal te va con tu ex Sarah? – preguntó Diana
- Bueno, el cretino se está portando, por ahora. Esta mañana me ha llevado el desayuno a la cama.
- Uf, lo que hubiera dado por que hubiesen hecho eso conmigo una sola vez - dijo Akane afectada.
- ¿Cómo¿Nunca te han llevado el desayuno a la cama? – preguntó sorprendida Diana, sin poder terminar de creerlo.
- No, nunca. – Suspiró hastiada - ¿Tan extraño es?
- Según se mire… - Sarah aplastó un segundo cigarrillo en el cenicero - Bueno, el caso es que ni siquiera se atreve a mirar a ninguna otra… Estoy contenta – bebió un poco de vino
- Cómo eres… Darse un gustazo con la vista no es nada malo. Además, si sabes que no hizo nada. Está enamoradísimo de ti, solo hace falta ver como te mima – Diana siempre había defendido a Nico.
- Bueno, yo no me fío de los hombres. Son los primeros en enamorarse apasionadamente y en desenamorarse. Espera a que se me empiecen a caer las tetas, ya verás que pronto deja de estar enamorado de mi. ¿O crees que el llevarme el desayuno a la cama durará eternamente?
- No digas esas cosas… De acuerdo que no siempre te va a llevar el desayuno a la cama, eso está claro pero, si él te quiere, estará contigo aunque te pase un camión por encima.
Akane se rió por lo bajo, apretando los labios al observar el gesto de espanto que se había dibujado en el rostro de Sarah.
- Diana cielo, - acarició el antebrazo de su amiga - … sabes que soy supersticiosa y tú tienes fama de gafe, no hagas esos comentarios… - se echaron a reír y la servilleta de Akane voló contra la cara de Sarah. Y ésta última le sacó la lengua haciéndole burlas.
- ¿Y qué hay de tu vecino Akane? – ahí estaba Diana, metiendo el dedo en la llaga.
- ¡Ah si! Ese que… - hizo una brevísima pausa, tomó aire y anunció en tono solemne, acompañándolo de sus palmas abiertas en el aire, haciendo como si dibujara un cartel enorme - 'Es demasiado bueno para ser verdad'
- ¿Y tú cómo lo sabes? – Akane dejó el tenedor a mitad de camino de su boca
- Las noticias vuelan cariño… Parece mentira. Nosotras tres somos más rápidas que la velocidad de la luz cuando se trata de enterarnos de chismes. Venga, cuéntanos sobre ese bombón.
- Pues básicamente… - frunció los labios durante un segundo, dando a entender que la situación no fue la más adecuada - Yo estaba hecha una pena, iba al gimnasio y de repente choqué contra un saco de músculos en la puerta del ascensor, que resultaba tener unos ojos muy bonitos y unas facciones de adonis. A eso súmale un posible miembro de actor porno.
Sarah estuvo a punto de escupir todo el vino sobre su cara. Y Diana… Diana estaba pálida. Ambas se miraron mientras Akane seguía comiendo. La única que tuvo la sangre fría de preguntar fue Sarah, por supuesto.
- ¿Puedes explicar mejor eso de… - miró a Diana un segundo, corroborando que su amiga también tenía especial interés en saber sobre eso de… - …actor porno?
- Pues que… - se arrimó sobre la mesa y susurró - … al chocarme con él noté algo duro en… - señaló con los ojos hacia abajo - …bueno, calculo su entrepierna… - se alejó - … es casi dos cabezas más alto que yo… - resopló - Lo patético de eso… a parte de estar horrible es que… - volvió a acercarse - … me hice daño con su "posible" – recalcó lo último con las manos - …en la muñeca.
- ¡Venga ya¿No cabe la posibilidad de que te chocases contra la hebilla del cinturón o algo así? No creo que vaya por ahí empalmado por que sí. A no ser que la idea de tener piso nuevo sea estímulo suficiente para que se empalme, lo cual yo que tú me lo pensaría dos veces.
- Sí, claro… - elevó los hombros, restándole importancia - La verdad es que no lo se. Solo es una suposición. Ni siquiera me di cuenta de que estaba ahí, podía haber sido una pared y me habría chocado igualmente.
- Típico de Akane… - agregó Diana – Y bueno… ¿Qué más¿Cómo es¿Es simpático?
- Es formal, agradable. – dijo con un tono casual - No me ha dado tiempo a explorarle. Solo me he chocado con él esta mañana, nos hemos saludado y nada más. Eso sí – las miró muy seria, como si fuera a dar una malísima noticia – Tiene una perra.
- ¿Te refieres a una mujer o a una perra, perra? – preguntó dudosa Sarah arqueando una ceja.
- Una perra, perra – rieron -. No se si tendrá a una perra mujer, yo solo he conocido a la otra perra. Pero bueno, que creo que más de una noche me va a dejar en vela.
- ¿Quién¿Él o la perra, perra?
- Sarah… - Diana la dio con el revés de la mano - ¿Acaso sabes si tiene mujer? Además, no es justo que la estemos insultando, seguro que es encantadora – dijo aquello, pero sabíamos que era por equilibrar la balanza. En realidad, tenía una idea muy contraria sobre el resto de las mujeres. Es decir "Perras".
- Eso. Lo más seguro es que ya esté casado. Un hombre así es difícil que no lo esté… - Akane volvió a pinchar su comida con el tenedor
- Pregúntaselo.
- Yo no soy tan lanzada como tú… - reprochó con el cubierto a mitad de camino para terminar unos instantes después saboreando la deliciosa comida.
- Entonces preséntamelo y yo se lo pregunto.
- Sí, claro. Y así te lo quedas tú¡qué lista!… - dijo Diana
- Para nada. Yo ya tengo al mío… Y por desgracia me sobra… - bebió de la copa – Creo que esta noche llegaré borracha. A mi ex le tocará hacerme cositas malas…
- Como si no te gustasen, guarrilla… - Diana empezó a reír y ellas dos con ella.
No había tenido que hacer el menor esfuerzo. El tema se había desviado completamente. Ya podía cenar tranquila.
Autor: AnDrAiA / Capítulo Revisado en: 20 Marzo de 2006 / Edición para: FanFiction
Una pequeña conversación entre chicas en este capítulo…
Gracias por vuestros comentarios. Se agradece muchísimo recibirlos, de veras. A una siempre le estimula saber lo que opinan los demás sobre un trabajo más o menos elaborado, ya sea cerca de lo positivo o de lo negativo, pero te hace ver otros puntos de vista que resultan interesantes e igual te das cuenta de que algo está fallando. Es por eso, que desde aquí, animo también a todas las personas que lean este, y cualquier otro Fic, que escriban sus opiniones al autor, ya sea diciéndole que le encanta, que le parece mediocre o que no le gusta, eso sí, argumentando con fundamento y respeto, esos siempre ante todo.
No puedo dejar de nombrar a los que se molestan en dejar la 'review' y bueno, es la primera vez que hago esto, contestarlas a través de los apuntes finales al capítulo, así que, aquí va:
LadyHoga: La verdad que sería interesante ver a Akane en la cocina preparando el pastelito de Bienvenida al nuevo vecino… Seguramente que ella misma se preparase como el pastel y se plantara en su puerta ¡Rico, rico! Mil gracias por tu comentario.
f-zelda: Ya irás descubriendo como es el carácter de Akane, que se irá perfilando poco a poco… Creo que te gustará, o eso espero ;) Muchas Gracias por dejar tu comentario.
Mu-Tzu Saotome: Lo primero ante todo decirte que gracias por dejarme un comentario de este estilo. Ahí me gusta, la comparativa con otras cosas ya hechas siempre te hace pensar en sobre si no estarás metiendo la pata. Ok, es posible que se te parezca, pero poco a poco evoluciona. Esa película la vi hace tiempo y de veras que no es ese estilo de historia, aunque claro, como toda comedia-romántica, tiene sus aires ¿No? Espero que te vaya gustando y que no desmerezca a tus expectativas. Muchas gracias de nuevo J
Kari Saotome: Jajaja, sí yo también me pediría por los menos diez… Aunque de veras que yo creo que con uno (ya irás viendo) me basta y me sobra :P Muchas Gracias por dejarme tu comentario ¡Nos leemos!
Arima Soichiro JI: Gracias por tus ánimos, espero que te vaya gustando la historia.
Santiago Stark: Y éste es otro de esos comentarios que me gusta leer. Una recapacita y medita sobre lo que se le dice. Ok, sí que parece que la personalidad de Akane está totalmente desvirtuada, yo te pediría un poco más de paciencia y quizá, si te sigue interesando claro, que esperes a que se vayan sucediendo diferentes situaciones, que la historia avance, e igual comienzas a encontrarla más parecidos con la personalidad "original" de Akane. Es cierto que es un Universo Alterno, eso te da juego para desbordar al personaje original, pero siempre me gusta intentar, al menos, mantener algo de ellos. Bueno, para no enrollarme más, yo espero que te animes a continuar leyendo al menos un par de capítulos más y ver qué pasa… Y por supuesto, me interesa mucho saber qué opinas sobre el desarrollo de la personalidad ;) Sobre la organización de los capítulos, en un principio se cortan en los avances por tiempo o situaciones. Es decir, hay asuntos que se desarrollan quizá en una sola mañana, otros en un par de días o un día completo, procuro separarlos según avance el tiempo-acción a desarrollar. Quizá no sea un modo del todo correcto, pero para mi es el oportuno. Te agradezco mucho tu comentario, y el tiempo que dedicaste a leer lo que llevo publicado de ella. Y esperaré más de tu opinión. Gracias de nuevo.
AnDrAiA
