Nuevamente el tiempo dio un gran salto, tanto para la feliz pareja como para Mirajane, quien después de un tiempo dejo de verse en el mapa. Kagura pasaba más tiempo en el departamento de Erza que en el propio, por lo cual los encuentros de Erza y Mirajane se mantuvieron al mínimo, por lo menos desde aquel día… y así prefería que se mantuviera, según Erza.
-Tienes que decírmelo- Hablo Kagura
Se encontraban en Fiore Bakery, ambas disfrutando un trozo generoso de pastel. Erza de fresas, Kagura un lemon pie. La pelirroja levantó la vista de su pastel y vio a Kagura, quién con una sonrisa divertida le quitó un rastro de crema de la comisura de la boca.
-Ya sabes, la identidad de Voldemort
Erza tosió. Volvió a su tarta acomodando el antebrazo alrededor de su plato, como si protegiera su gran y costosa adquisición. Y es que ese pastel en verdad la podría mantener lo suficientemente en calma como para ignorar que su novia, estaba preguntándole por su ex, quién casualmente era Mirajane, con quien compartía departamento y llevaba ignorándolo ya pronto unos tres meses.
-No lo vas a creer, pero es Tom Riddle
-Graciosa- Kagura la miró seriamente -Tu ex
-No es importante eso ¿Por qué lo quieres saber?
-Bueno, quisiera saber quién fue la osada que rompió tu corazoncito
-Esta en el pasado y ahí se quedará
-¿Tan importante es que no la puedo conocer?- Las cejas de Kagura se arquearon hacia abajo, haciendo esa mueca de perro triste
-Ahhh… -Erzs dejo su tenedor -Haremos un trato. Para probarte lo importante que eres para mí, te lo diré… el día después de nuestro cumple mes
-¿En serio? -Kagura la vio sorprendida con incredulidad
-No miento
-Bueno, eso es en un par de días… -La pelinegra sonrió pensativamente -De acuerdo, acepto
-¿Puedo comer mí tarta en paz sin que me preguntes de villanos ahora?
-Felizmente
Erza sonrió. Volvió a su tarta mostrando menos alivio del que sentía… y pensando cómo, en realidad, si que planeaba ponerle fin a este ciclo de una vez; lo cual significaba una cosa: Hablar con Mirajane y advertirla, ya que seguramente luego de hablarlo con Kagura, está no querría compartir departamento con ella por más tiempo… O quizás eso la llevaría a hacer algo más… O quizás…
-Erza
-¿Ah?- Erza la miró
-Te he llamado un par de veces ¿Qué pasa?
-Pensaba en cuanto me costará llevarme todo el pastel a casa
-Jajajaja no, claro que no- Kagura puso un billete sobre la mesa -Nos vamos
-Ay vamos! Solo una
-Ese es el discurso de un adicto- Kagura le tiró del brazo -Ven, vamos a casa, tenemos que arreglarnos
Cierto. Hace un par de días, Gray envío invitaciones a todos sus amigos para el partido final de su equipo de hockey. Su equipo ganó invicto toda la temporada, y casi por seguro pasarían la final. Por supuesto Erza al haberse criado junto a él no se lo perdería por nada del mundo, y con Erza estaría incluida Kagura.
Ambas chicas tomaron un taxi y fueron a casa de la pelirroja, donde desde hacía varias semanas, Kagura venía a quedarse para dormir juntas esporádicamente, por lo cual tenía ropa suficiente guardada entre las cosas de su novia. Elegido el atuendo ambas salieron camino al estadio de hockey de la universidad, el cual al tratarse de una final, se encontraba a reventar. Los asientos reservados para los invitados de los jugadores eran marcados con los números del jugador que les invito; estos estaban en segunda fila.
-Vaya, excelentes asientos- Comento Kagura sentándose
-Hablando de Gray… ¿Me guardas mí lugar? Quiero verlo antes del juego
-¿Pasa algo?
-Cosa de hermanos- Le sonrió ella -Como la mayor tengo que darle una charla de ánimo, o no dará su máximo, es igual con Natsu antes de sus partidos
-Jajajaja que gran hermana
-Solo cuida mí asiento -Erza beso su frente -No tardo, nena
Luego de compartir una cómplice sonrisa, la pelirroja volvió al túnel que guiaba a los camerinos de los jugadores, quienes para la hora, casi todos estaban ya en el campo, afinando sus patines y acomodando la protección de sus uniformes. Salvo cierto chico palido sentado en una de las bancas a un lado del pasillo. Erza sonrió y se acercó.
-Hola, campeón
-Erza- Gray la miró un tanto sorprendido
-Vaya ¿Esperabas a alguien más? -De sentó a su lado
-No exactamente, aunque… Más o menos
-Jajajaja vaya, ella se pondrá feliz cuando se lo cuente… ¿Y tú cómo te sientes?
-Confiado, pero no es el juego lo que me preocupa
-¡Gray¡- Lyon llego a paso rápido, ya con su uniforme puesto
-Lyon, lo siento, ya iba en camino
-Oye, ya llegó, así que no la decepciones
-¿Quién?- Pregunto Erza
-Oh ¿Gray note lo dijo?- Le pregunto Lyon a Erza
-¿Decirme que?- Erza miró a Gray
-¡Vamos!- Gray agarro del brazo a Lyon y comenzaron a correr hacia los camerinos -¡Te veo en el juego, Erza!
Erza se despidió con la mano y sonriéndole, pero a sus adentros un gran incertidumbres acompañada con un familiar sentimiento de que algo estaba por ocurrir, comenzo a robarle la tranquilidad. Sin darle mayor importancia volvió a las gradas, no sin antes comprar un par de casos de café para ella y Kagura.
-¿Esta todo bien?- Pregunto Kagura
-Claro que si, solo… estoy preocupada
-¿Hay algo importante?
-Mas o menos, creo que Gray tiene novia
-¿Y eso por qué te preocupa?
-Juvia- Erza miró sobre el hombro, dos gradas hacia arriba
La peli azul no se perdía ni un solo juego de Gray, de hecho en varias ocasiones venía a sus prácticas. Ya era frecuente conocida del equipo, por lo que cuando Lyon llego mencionando a esta misteriosa desconocida, no parecía que se refiera a Juvia. Y esto representaba un problema… dado que cuando Juvia se enterará que Gray tenía ahora una novia, le rompería el corazón de seguro.
-Me cuesta creer que después de casi dos años, Gray nunca haya notado a Juvia
-Bueno nena, quizás no le guste y ya- Kagura se alzó de hombros -Es decir, por más que Juvia se esfuerce, no necesariamente le debe gustar a Gray; el es un chico de convicciones muy seguras, creo que sí sintiera algo por Juvia ya lo sabrías
-No se… A veces creo que no se da cuenta de nada de lo que ocurre a su alrededor
-Mas personas como Gray son metódicamente silenciosas. Probablemente si no te había hablado sobre su novia solo fuera porque sabía lo que se venía
-Tienes razón… Ahhh solo espero que no se le ocurra mostrarse con ella hoy antes que yo pueda hablar con Juvia
-El amor es a veces injusto -Kagura meneo la cabeza hacia los lados -No todos tienen la vida perfecta que desearon, o una novia así de perfecta como tu… Menos mal yo si soy afortunada
-Eres tan linda cuando dices cosas así
-Jajajaja tonta, es porque te amo
Shock. Kagura se volvió hacia el juego, aplaudiendo que el portero del equipo de Gray cubrió un gran lanzamiento. Erza se quedó viendo a la pelinegro entre asombrada y experimentando huuuuna extraña pero cálida felicidad. Deslizó la mano en el apoyabrazos del asiento de la pelinegro y apretó su mano, ella le devolvió una mirada avergonzada con todo y mejillas robotizadas por sobre el hombro, y siguió viendo el juego.
Así, el juego siguió hasta terminar. El equipo de Gray ganó y defendió el título. La celebración por la copa levantó la mirada de todos los fans al cielo, Gray sujetando la copa, mientras los fans del otro equipo solo aplaudían con educación. Los amigos de los jugadores bajaron a las gradas inferiores a ver a los campeones; Erza, Kagura, Natsu y Lucy esperaban a Gray, pero alguien estaba a Punto de entrar incluso al hielo para saludarle.
-¡Juvia!- Erza la detuvo del brazo
-Erza-, sabes llevo algo de prisa
-¡Espera! Quiero hablarte de algo ahora, es importante
-Pero… Gray-sama…
-Es sobre el- Le dijo seriamente
-¿Qué puede ser tan importante en este momento?
Erza suspiró. Buscaba las palabras adecuadas para decir aquello que de seguro representaba la peor pesadilla de Juvia… Cuando la vio. Como un maldito fantasma o espectro del más allá, atravesando con gracia la multitud de sudorosos jugadores cubiertos de polvo nieve del campo y con la mano sujeta de Gray como guía máxima. Esto no era posible.
-¿Esa es Mira-chan?- Pregunto Kagura detrás de Erza
-… No, no lo hizo
Gray levantó la mano de Mirajane a la vista de todos sus compañeros, quién sonreía con alegría y cortesía. Juvia al lado de Erza permaneció en silencio… silenciosamente rota. Sus lágrimas rodaron por las mejillas pálidas, sin saber que decir, sentir o hacer más que solo llorar. Erza agarro sus dos hombros en un abrazo bien necesitado, en el cual la peli azul ocultó su cara y así comenzar a llorar a gusto. Kagura detrás de ellas solo veía la escena entre alegre y triste; no olvidaba que la persona que le ayudo a estar con Erza en la actualidad era la misma Juvia… le debía toda su felicidad.
-Vamos, hay que irnos- Erza tomo a Juvia de los hombros y la condujo afuera
Kagura las siguió y detrás de ellos vinieron Lucy con Natsu. Por más de dos años, todos esperaban el momento en que estas dos parejas se consolidarán. En el cumpleaños de Lucy consiguieron que la primera pareja fuera oficial. Solo faltaban Juvia y Gray… Entonces esto acaba con todas las esperanzas. Salieron al estacionamiento, donde el auto de Lucy aguardaba aparcado al lado de una enorme pared que promocionaba de hecho el partido, con las caras de las figuras deportistas de cada equipo, entre ellos Gray.
-Ya pasará… se cómo duele, pero no hay pena que dure cien años- Murmuró Erza sobando la espalda de Juvia
-¡Ese maldito!- Natsu choco ambos puños con ira -Le voy a dar una zurra que le hará bajar los hielitos
-Natsu, cálmate- Ordenó Erza sin dejar a Juvia -Su elección de novia nos molesta, pero por el motivo que sea, el la eligió. Ni siquiera sabemos si sea algo serio, puede ser incluso que en unas semanas se termine.
-¿Y qué hacemos ahora? ¿Iremos a la fiesta de Gray?- Pregunto Lucy
Erza volteo sobre su hombro. Vio a Kagura, quién le asintió mientras ella tomaba el lugar de consolar a Juvia. Finalmente, Juvia y Kagura iban a la misma facultad y tenían incluso varias clases juntas, por lo que no era de extrañarse que fueran hasta cierto Punto, unidas.
-Iremos nosotras, Juvia y Kagura se quedarán en mí departamento, yo iré, saludaré y volveré a cada… ¿Está bien para ti, nena?
-Yo me encargo- Asintió Kagura
-Bueno, entonces llévanos a casa, Lucy
-Bueno… Ahhh suban a bordo
Como era apenas de suponerse y normal ser, Juvia un hecha un mar de lágrimas. Totalmente destrozada y llevando la pena en brazos de Kagura; adelante, Erza y Lucy intercambiaban miradas mientras Natsu llevaba a cabo una furiosa batalla en chat con quien, al parecer, era Gray. Y es que si bien antes ellos podían pelear por cualquier cosa sin motivo aparente, ahora Natsu tenía motivos suficientes para fastidiarlo. El auto se detuvo en el departamento de Erza; Natsu se pasó al asiento del copiloto junto a Lucy mientras Erza acompañaba a Kagura con Juvia a subir. Al abrir la puerta del departamento, ambas chicas entraron. Juvia avanzó tímida y en lágrimas hasta el sofá, donde se sentó a terminar de sollozar.
-Hablare con Gray y vuelvo, no debería ser más que una hora- Le dijo Erza a Kagura en voz baja -Pero si me tardará más, te avisaré
-Tranquila, la tendré en calma hasta que vuelvas… solo ten cuidado
-Estaré bien- Le sonrió Erza -Esta no será nuestra noche, pero aún así no me tardaré
Luego de un profundo beso, Erza bajo al reencuentro de Natsu y Lucy, luego fueron camino a la fiesta de celebración en casa de Lyon. El lugar era enorme, y siendo que se celebraba la victoria de un equipo deportivo, el lugar transpiraba en ligues y noche de parejas. Lucy y Natsu se quedaron atrás, saludando a otros conocidos, mientras Erza avanzó al ombligo de la fiesta buscando a los protagonistas de esta; y pronto encontró a Gray, de pie, al lado de la chimenea meneando un vaso de alguna bebida, con el brazo apoyado contra la pared mientras hablaba muy cercanamente con Mirajane. La sangre ya le hervía desde antes, pero esto era demasiado.
-Gray- Le hablo acercándose
-Ah, Erza, viniste- Gray le invito a acercarse con un gesto de mano -No tuve la oportunidad de hablarte de esto antes
-Lo noto.
-¿Qué? ¿Estás molesta?
-Lo que hiciste estuvo mal, Gray. Fue hiriente y grosero con Juvia. Al menos hubieras podido darle una negativa clara hace tiempo
-Oye, no debo darle explicaciones a nadie sobre con quienes me relaciono- Gray la vio seriamente -Mira y yo solo nos estamos conociendo, no hay nada malo en eso
-Yo… Ahhh ya, lo hablamos después, solo piensa lo que hiciste
-Si, mama!
-Tu- Erza se dirigió a Mirajane -Tenemos que hablar
-¡Erza!- Le regaño Gray
-Una hermana debe conocer la novia de su hermano chico. Ya volvemos
Gray se quedó con la palabra en la boca, bajando ambos brazos en señal de derrota soltó un resopló, viendo cómo Erza arrastraba del antebrazo a Mirajane fuera de la gran casa, al patio trasero; donde bajo solo la iluminación natural de la luz de la casa y apenas con sonido de la música, podían tener algo de privacidad para hablar.
-¿Qué crees que haces?
-¿Esa es tu forma de saludar después de tanto tiempo? -Pregunto la peliblanca cruzándose de brazos
-De todos los hombres o mujeres del mundo ¿Tenía que ser mí hermano? ¿Justo Gray?
-Mi elección de novio no debería afectarte
-No es a mí a quien afectas, es Juvia, es esta relación extraña ¡Le llevas casi seis años a Gray!
-¿Eso es todo para lo que me hablas? ¿Para que te explicaciones de mí vida personal?
-Mira, lo que haces está lastimando a muchas personas
-¿Cómo tu?- Mirajane esbozó una media sonrisa -Ya veo… todo esto es sobre ti… No soportarse que ahora esté con alguien más
Erza resopló. Mirajane meneo la cabeza de lado a lado con una sonrisa burlona, luego camino rodeando a Erza hasta dejarla atrás.
-Le diré la verdad a Kagura
Los pasos de Mirajane se detuvieron.
-Le diré sobre quién eres, quienes fuimos… Se lo debo. Si todo marcha bien, luego de perdonarme por mentirle la llevaré a vivir conmigo a otro lugar. Solo te lo digo para que estés preparada si Kagura se molesta contigo también
-Yo podría perder a una amiga, pero tú perderías a tu nuevo amor- Mirajane la vio sobre el hombro -Por eso se que mientes
-Ojala…
Mirajane se enserio viendo con horror que, de hecho, hablaba muy en serio.
-¿Cuándo?
-Una semana
-Ya veré qué se me ocurre… -Respondió Mirajane en voz baja
-Ah si, antes de que te vayas, hay algo mas- Le detuvo Erza por segunda vez
-A ver…
-Tienes una gran facilidad para romper corazones. Así que si haces eso con Gray, ya no te podré perdonar. Es mí hermano.
-¿Terminaste?
-Si -Erza se dio la vuelta a verla -Solo recuerda lo que hablamos
Ese encuentro fue incómodo. Pero la idea de que toda ocasión con Mirajane sería más incómodo de lo que debería, es algo a lo que Erza estaba aprendiendo a acostumbrarse, aunque se sentía más como que lentamente ya se aprendía a hacer a la idea de que Mirajane ya no ocupaba un lugar en su vida. Al volver al departamento encontró a Kagura, sentada en la oscuridad en el sillón del Livingston viendo su teléfono.
-¿Me tarde mucho?
-Lo suficiente para que te extrañara- Kagura se puso de pie y camino a su encuentro -¿Hablaste con Gray?
-Apenas… Espero verlo un poco más en la semana. ¿Y Juvia?
-En tu cuarto, bebimos un trago de vino, así que se quedó dormida
-Es mejor así
Ambas estaban de pie en medio del living, y en ese corto silencio se pudo escuchar las tomadas de un jazz lento en el departamento contiguo. Kagura se ruborizo ligeramente al ver hacia abajo y ver sus manos entrelazadas con las de su novia, y al subir un poco más la mirada, descubrir esa sonrisa coqueta.
-¿Bailamos?
-¿Cómo?
-La música es buena, Juvia duerme… -Deslizo la mano en la cintura de Kagura acercándola a su torso -Y pronto tendremos tres meses juntas
-Pero bailar música ajena ¿No es una forma de robar?- Sonrió Kagura llevando ambas manos sobre los hombros de la pelirroja
-No importa si no nos ven jajaja
Compartiendo una sonrisa, de forma inconsciente se dejaron llevar por el ritmo. Sus ojos conectados y esa sonrisa cómplice de quienes saben que hacen algo un tanto ridículo pero romántico, y aún así le dejan ser.
-Me pregunto cuánto tiempo más podremos hacer esto…
-¿Bailar?- Sonrió Erza alzando una ceja
-No, solo hacer cosas como estas, nosotras
-Hasta que lo permitas- Contesto ella borrando apenas su sonrisa
-¿Qué haría que no pudiéramos lograrlo?
-Bueno… -Los ojos violetas de Erza rodaron hacia sus pies -Espero que sin importar nada, podamos volver a este momento
-¿Este será nuestro momento?
-Si así lo quieres
-Me gusta esa energía… -Kagura se pego más al cuerpo ajeno -Hagámoslo
Danzaron en la oscuridad unos minutos más, hasta que la noche tomo dominio sobre esta pesada jornada y este día singular, para dar paso a la transición de uno más, que, con un poco de suerte, sería mejor. La pareja de chicas durmió en el sofá, Kagura de espaldas contra el pecho de Erza, cubiertas por una frazada y apoyadas en los cojines.
-Erza… Kagura… -Les llamo Juvia
-Juvia… -Murmuro Erza apretando los ojos -Lo siento ¿Me llamabas?
-Van a ser las doce pronto
-Joder, que tarde- Kagura se rasco los ojos
-Tengo clase de dos de la tarde- Mencionó Erza viendo su teléfono -¿Vas a clases, Juvia?
-No lo creo- Disinitio agachando la cabeza
-Claro… -Murmuro la pelirroja recordando los sucesos del día ya pasado -Si quieres te quedas acá todo el día, volveré y haremos algo entretenido
-No te preocupes, tengo cosas que hacer en casa- Juvia mostró su mejor sonrisa fingida y rota -Además, ustedes van a clase ¿Verdad, Kagura?
-Ya perdí la primera hora, pero si- Respondió la morena
-Tomare un taxi, no se preocupen. Pero Erza, gracias por dejarme quedar anoche y… por ocupar tu cama, disculpen.
-Para eso son las amigas- Sonrió ella apoyando la cara en su mano -Llama si quieres algo
Juvia asintió y se marchó. El sinsabor de dejar ir a una amiga, con el corazón partido, reino en modo de silencio durante unos segundos, hasta que el sonido de la espina de Kagura volver a su lugar acabó con el barullo. Erza estiró los brazos, escuchando el tronar de sus vértebras retomar su posición, y Kagura camino al baño a prepararse para ir a clases. Ahora con su novia ausente, el peso de la verdadera angustia cayó en hombros de Erza. Hoy sería el día en que le diría la verdad a Kagura sobre ella, Mirajane y todo lo que hubo en medio. Con todo lo que había venido pasando, no podía salir todo a pedir de boca, y el único consuelo era ya no tener que guardar secretos… y aún así, la terrible sensación de un mal presentimiento le robaba la poca calma que se hacía en su cabeza.
Para asegurarse de no hablarle más de lo suficiente, fue a su cuarto, arreglo su atuendo del día y los insumos de clases necesarios. Cuando Kagura salió de la ducha, una arreglada Erza ya la esperaba en la mesa, tomando su café con aparente prisa.
-Cuanta prisa esta mañana
-Exámenes- Respondió antes de dar un trago grande a la taza
-¿Entonces te vas a adelantar?
-Eso creo, pero después de clase te invitare a comer
-¿Ah si¿?- Kagura sonrió apoyando los antebrazos en la barra frente a Erza -¿Algo que celebrar?
-Nada.. pero tenemos una charla sobre Voldemort pendiente ¿No?
-Lo recordaste -La pelinegra sonrió -Bien, después de clases en Fiore's Bakery
-Sin falta- Erza agarro su bolso y se marchó
Esa conversación fue suficiente para arrancarle la poca calma que le quedaba… pero nada que hacer. Continuar cargando una enorme mentira, o sacársela de encima, aunque pudiese doler.
El día de clases paso lento, tedioso y monótono. Encima había que soportar el humor de Natsu, que buscaba a Gray por cielo y tierra para enterrarle un puñetazo que ni Satanás mismo le clavaria con más saña, pero por suerte, tanto para Gray como para Erza, el no se encontraba por ahí. Su relación con Mirajane, el corazón roto de Juvia, la ira de Natsu, la decepción de los amigos, la charla con Kagura. Este día estaba siendo más pesado de lo que debería. Y del otro lado del campus, se iba a poner peor.
En una de las mesas al aire libre fuera de la facultad de artes, una muy ensimismada Kagura leía un libro de la historia renacentista del concepto artístico. Cuando cierto joven castaño con lentes se sentó frente a ella sacándola de su concentración.
-¿Loki?
-Parece que la única forma de agarrarte lejos de los brazos de tu novia es cuando estudias… irónico
-Jajajaja lo siento, últimamente la paso más con ella que con nadie
-Lo note, ni me respondes los mensajes de Facebook
-Perdí mí teléfono hace un par de meses o más, así que no he contactado a nadie
-Eso explica que no vieras el vídeo del cumpleaños de Lucy
-¿Video?
-Ya sabes, el lights off sorpresivo que hizo Lucy. Me avisó y saqué la GoPro de mí bicicleta con visión nocturna para capturar algo ¡Fue asombroso! Un montón de parejas besándose jajajaja
-Suena como algo para una revista de farándula, no para mí
-Te lo puedo mostrar- Loki sacó su teléfono y lo encendió
-Bueno, ya que insistes en arruinar mí lectura… -Kagura cerro el libro y vio la pantalla del móvil ajeno
El vídeo inicio con la cara de Loki en tomas de visión nocturna, cubriéndose los labios con el dedo a modo de "silencio, por favor" mientras avanzaba; dio la vuelta a la cámara enfocando el living, donde la pista de baile se había quedado paralizada. Se veía a Lucy llevar a Natsu a un rincón y hablarle muy, muy de cerca, otras parejas como Gajeel con Levy, luego la cámara dio un giro hacia la cocina, donde algunos cobardes huían. La risa malévola de Loki los perseguía.
-Espera, alto- Kagura detuvo el vídeo con el dedo -¿Esa es… Mira?
-La amiga de Laxus
Se referían a una toma un tanto desenfocada de la peliblanca Mérida en un armario de servicio, que tenía la puerta abierta de par en par, y se veía acompañada de alguien que le resultaba dolorosamente familiar. Kagura junto las cejas al distinguir a Erza… con Mirajane. En un diminuto espacio que solo les dejaba el lugar de cinco centímetros a sus caras; Mirajane sujetaba su cuello y Erza la agarraba de los antebrazos.
-Oh mierda, no había notado eso…- Murmuró Loki
