Ni Robotech ni sus personajes me pertenecen. Esta historia es por simple entretenimiento.

Muchas gracias a todas las personas que se han tomado el tiempo para leer esta pequeña historia.

Porque te amo

Capítulo 4

El sol aún no salía cuando el teléfono de Lisa comenzó a timbrar. La Capitana Hayes se quejó y cubrió su cabeza con la almohada. Sabía quien la estaba llamando y para qué, pero no deseaba contestarle.

- "¡Por Dios, Rick! ¿Qué horas son estas de llamar?" – Se quejaba mientras seguía cubriendo su cabeza con la almohada y se daba vuelta en la cama. – "Aún es muy temprano para tu resumen de la noche perfecta. Ni pienses que te voy a contestar. No lo voy a hacer." – Diciendo esto se levantó para irse a bañar. De cualquier manera su alarma iba a sonar de un momento a otro.

Desde el baño pudo escuchar que su teléfono sonó tres veces más. Pensó en desconectarlo, pero eso sería demasiado obvio. Sólo esperaba que al atolondrado piloto no se le ocurriera ir a visitarla antes de que ella se fuera a la base.

Mientras se arreglaba, el teléfono sonó una vez más.

- "¡Hay no, esto es demasiado! ¡Rick Hunter estoy comenzando a odiarte!" – Gritó, dándose por vencida y decidiendo que se iría a esa hora a la base. Aún faltaban dos horas para su turno pero no le importaba. – "Pero eso me pasa por seguirle el jueguito al niño. ¿Quién me manda a mí andarla haciendo de niñera de este cabeza hueca? Sólo espero que cuando se case no me llame para contarme sobre su luna de miel." – Seguía refunfuñando mientras le ponía llave a la puerta y se dirigía a la base rápidamente por si a Rick se le ocurría llegar antes de que ella se fuera.

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No había mucho movimiento a esa hora en la base, así que se dirigió a su oficina y abrió uno de los expedientes que tenía sobre su escritorio, pero no pudo concentrarse en él.

- "¿Y si Minmei no aceptó su propuesta y Rick necesitaba de mi apoyo?" – Se cuestionó Lisa repentinamente ya con la cabeza fría, levantándose de golpe de su asiento. - "¿Y si Rick se enoja porque no puede encontrarme? ¿Y si se siente mal?" – Se preguntaba Lisa mientras caminaba de un lado a otro con los brazos cruzados y su pulgar en la boca mordiéndose la uña de los nervios. – "¡Hay ya, Lisa, por favor!" – Se dijo deteniéndose de golpe y dirigiéndose a recoger los papeles que había tirado al piso. – "Debes dejar de preocuparte por él. Él es un hombre adulto y ya tomó una decisión. No puedes esperar que tu vida siga girando alrededor de él."

Lisa ya no pudo más, se sentó en su silla y recargó su cara en sus manos. Tenía que volver a ser la Lisa de antes. La que sin darse cuenta dejó de ser cuando Rick Hunter apareció en su vida.

Unos minutos después, y más relajada, Lisa se dirigía al centro de operaciones para comenzar su día de trabajo cuando se encontró con el Almirante Gloval.

- "Buenos días, Lisa. Tú siempre tan madrugadora." – La saludó el hombre mayor.

- "Buenos días, Almirante." – Le contestó el saludo forzando una sonrisa.

- "Eres justo la persona que estaba buscando."

- "¿Me buscaba, Almirante?"

- "Así es, después de lo ocurrido ayer, debemos reforzar la seguridad de la cámara de protocultura. Quiero que me acompañes a New Detroit para observar el lugar y ver que arreglos se le pueden hacer al edificio para que sea más segura en sí, sin tener que reforzar la vigilancia más de lo debido. No queremos que el exceso de centinelas dé a conocer el nuevo paradero de la cápsula.

- "¿Cuándo iremos, Señor?"

- "Hoy mismo, y es probable que estemos allá todo el día."

- "Por supuesto, Señor" – Enfatizó Lisa con una genuina sonrisa. El estar alejada de la ciudad, y de Rick, aunque fuera por un solo día la iba a ayudar a despejarse. Además tendría un pretexto que darle por no haberle contestado el teléfono.

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El día en New Detroit había sido sumamente agotador. Se había decidido reforzar todo el edificio y poner cámaras de seguridad a gran distancia del lugar, al igual que sensores para saber cuando alguien se acercara. Lisa y Gloval habían pasado todo el día tratando de encontrar la mejor manera de hacer todos estos movimientos sin que dieran pie a sospechas de los motivos por los cuales se hacían.

La Capitana Hayes caminó lentamente desde la base hasta su casa. No quiso usar el sistema de transportación, pues quería evitar a toda costa llegar a su casa para encontrarse su contestadora atiborrada de mensajes de cierto piloto. Estaba por llegar a su casa cuando una voz familiar la detuvo.

- "¡Lisa, hasta que llegas!" – La mujer sintió que la sangre se le iba hasta los pies. La persona de la que había tratado de huir todo el día iba caminando hacia ella.

- "¿Qué haces aquí, Rick? ¿Acaso tienes radar para encontrarme?" – Cuestionó Lisa resignadamente. Por un momento pensó que lo habían rechazado, pero el brillo en su mirada le decía otra cosa.

- "He estado viniendo cada media hora desde tu hora de salida. Me debes un par de zapatos, Capitana." – Dijo Rick caminando detrás de ella mientras Lisa se dirigía a abrir la puerta.

- "Pues ya estoy aquí. Cuéntame todo lo que pasó." – Prosiguió dirigiéndose a la cocina para preparar té mientras Rick se sentaba en la sala.

- "Minmei y yo nos casamos dentro de un mes." – Dijo de sopetón el moreno haciendo que Lisa casi tirara la caja de té al piso.

- "¿En un mes?"

- "Sí, vamos a esperar a que yo esté completamente curado de mi brazo." – Dijo Rick sonrojándose mientras Lisa llegaba con dos tazas de té. "¿Sabes? Yo tenía un poco de miedo de que me fuera a decir que no." – Lisa se sentó junto a él en el sofá. Con cada palabra del chico, Lisa lo imaginaba en su mente, haciendo que su corazón se comprimiera hasta casi ahogarla. – "Primero me contó sobre su día. Al parecer quieren iniciar el rodaje de una nueva película. Después de cenar, le dije lo mucho que la amaba, y cuanto deseaba que estuviéramos juntos. Saqué la caja de mi bolsillo y casi se me cae debajo de la mesa. Le di la cajita a Minmei, y mientras ella la abría le pedí que se casara conmigo. Casi me quedo sin aire esperando su respuesta. Cuando me dijo que sí sentí que todo a mi alrededor desaparecía. Tomé el anillo de la caja y se lo puse . . . Entonces Minmei lloró y me abrazó . . .Yo la besé, . . . y ella me correspondió, . . . las cosas se salieron de control, . . . y cuando acordé . . . ya íbamos a mi cuarto . . . Todo hubiera pasado a mayores si no fuera porque mi brazo comenzó a dolerme. Entonces decidimos que nos casaríamos en cuanto yo estuviera bien. Mañana mismo nos vamos a ver para iniciar con los preparativos. Los hubiéramos comenzado hoy, pero ella ya tenía planes.

- "¡Pero Rick, tu fuiste capaz de . . .!" – Preguntó Lisa sonrojada después de un momento. No podía creer lo que acababa de escuchar. No sabía si Rick le contaba esto por inocente, o porque le gustaba vanagloriarse de sus hazañas amorosas.

- "Casi . . . no pasó nada porque mi brazo me dolió." – Dijo levantando un poco el brazo aun enyesado. – "De cualquier manera esa no había sido mi intención desde un principio, las cosas simplemente se dieron. Estuvo mejor así porque no quiero que Minmei piense mal de mí. Además he esperado tanto tiempo que ¿qué más da un mes más?"

- "Rick, ¿En verdad quieres casarte con ella? O ¿Sólo quieres cumplir una fantasía de adolescente?" – Cuestionó Lisa volteando a ver al muchacho.

- "¡Claro que quiero casarme con ella, Lisa! No sé a que viene tal pregunta. Tu mejor que nadie sabe lo mucho que la amo." – Le confesó Rick sosteniéndole la mirada.

- "Tienes razón. Disculpa . . . Mira Rick, no es que te corra, pero mañana tengo un día muy complicado y . . ." – Dijo Lisa levantándose de su asiento.

- "Claro, no te apures, yo ya me iba. Discúlpame por molestarte a estas horas. Lo que pasa es que estoy tan feliz que quiero compartirlo con mi mejor amiga." – Continuó el joven dejando la taza de té a la mitad en la mesa.

Lisa acompañó a Rick hasta la salida, y todavía no terminaba de salir cuando ésta cerró la puerta fuertemente, y con largas zancadas se dirigió a su cuarto donde se metió entre las cobijas esperando que el sueño le llegara pronto para quitar de su mente las imágenes que la estaban torturando después de escuchar a Rick.

Rick mientras tanto se quedó viendo la puerta un momento para después dirigirse con paso lento a su propia casa.

Continuará . . .

Espero que hayan disfrutado este cuarto capítulo. ¿Qué pasará ahora que es un hecho que Minmei y Rick se van a casar? ¿Le confesará Lisa a Rick sus sentimientos? ¿Seguirá ayudándolo?

Nos vemos en el próximo capítulo.