Capítulo 4
Me encontraba recostada en casa, más concretamente en mi habitación. El sol fulgurante del mediodía entraba por mi ventana mientras las cortinas bailaban suavemente con la brisa. Estaba en mi cama, arropada con una fina manta color canela, que era al tacto tan suave como el pelaje de un felino.
No me gustaba estar tendida en la cama horas y horas sin hacer nada, pero el doctor Tofu había convencido a un amigo suyo, que era doctor licenciado y trabajaba en un hospital de la zona desde hacía unos años, para que me visitara. Creo que su nombre era Nobu Kasaki.
Como resultado, estaba dopada hasta las orejas. No sentía esos dolores infernales, cierto, no podía negarlo, pero no me hacía ninguna gracia no sentir prácticamente nada. Repito, nada. Tenía el cuerpo tan borracho por los tranquilizantes que actuaba diez segundo más tarde de lo normal. Absolutamente genial. ¿Cómo podía ser tan fácil recetar esa clase de dardos tranquilizantes para elefantes?
La cortina, de pronto, se movió bruscamente y pude ver a Ranma entrar con la gracia y la agilidad de un gato. Rápidamente se sentó junto a mí en la propia cama.
- ¿Cómo estás? - Preguntó, tan directo como siempre.
Esperó con paciencia a que registrara su pregunta en mi cabeza y formulara una respuesta. Recordad, diez segundos de retraso apreciados amigos.
- Bien.- Murmuré de manera tenue finalmente. Esa simple palabra me raspó la garganta y sonó rota cuando salió de mi boca, como un piano mal afinado intentando tocar una melodía. Desagradable.
Por su expresión, era evidente que no se había creído ni una palabra, bueno, que no se había creído esa palabra, pero no me recriminó nada. Para bien o para mal, el artista marcial conocía mi personalidad mejor que nadie. Es más, estoy segura de que él actuaría igual que yo de estar en mi situación. ¿Qué ganábamos preocupando a todos cuando no se podía hacer nada más? Y no estoy siendo melodramática. Cuando hizo acto de presencia el era evidente que no tenía la más mínima idea de que me ocurría. Prácticamente de dijo al Dr. Tofu delante de mis narices que lo mío era una de esas enfermedades extremadamente raras que solo tenían una o dos personas en el mundo y que no había datos para poder afirmar nada.
Ranma suspiró resignado y apoyó su codo sobre su muslo para poder descansar su rostro sobre la palma de su mano. Mantuvo su mirada fija en mis manos y en la manta que me cubría durante un rato. No era ni insistente ni abatida ni nada de eso, sino más bien suave y tierna. Podía haberme pasado horas observando divagar esos ojos oceánicos. Era raro verlos tan tranquilos, cuando normalmente tenían la fuerza de un mar embravecido.
Ranma destacaba, de entre todas las personas que conozco, por ser apasionado en cada una de las cosas que hacía. Siempre daba lo mejor de sí en todo momento. Por eso, verlo tan tranquilo resultaba incluso contraproducente. En ese momento había abandonado mis manos para observar las cortinas meciéndose, pero para mí todo eso era simplemente efecto relleno, era simplemente lo que estaba alrededor de Ranma. Yo estaba enfrascada observando sus ojos.
Con lentitud, dirigió su vista hacia mí. Al momento, cualquier pensamiento de que Ranma estaba en calma se fue a la porra. Era verdad que el cuerpo lo mantenía perfectamente relajado y su ojos, en principio, parecía estar igualmente en ese estado de paz, pero, si te queda más de un segundo observándolo, te atrapaba y te quemaba. ¡Y vaya si me estaba abrasando! Lo peor era que no podía desencadenarme. Estaba absolutamente perdida en esa mirada azul marina.
- Akane...- Murmuró, no porque estuviera nervioso, sino porque parecía que, si hablaba un poco más alto, lo mínimo, podía romper esa conexión que estábamos compartiendo.
Con una lentitud pasmosa, el joven luchador alargó una mano en mi dirección, con la intención de tomar la mía.
¿Recordáis eso que dije de que tenía el cuerpo tan atontado que funcionaba con retraso? Pues olvidadlo. El simple contacto hizo que todas las drogas desaparecieran de mi cuerpo como si se estuvieran evaporando. Lo normal habría sido que los dolores volvieran a mí de forma aplastante, pero las cadenas que día a día me atormentaban no aparecieron como yo esperaba, sino que se derritieron y llenaron mis venas de un líquido tan ardiente como la lava. Mis pupilas se dilataron, mi piel se hipersensibilizó y, bueno, aún no sé muy bien por qué actué así.
Me acerqué a Ranma con una velocidad que no había tenido ni en mis mejores días de artista marcial, en realidad más bien me abalancé, y le besé. Él se quedó en shock durante un momento, pero no tardó en colocar sus manos en mis caderas y corresponderme.
Siempre pensé que mi primer beso con Ranma sería dulce, inocente, muy suave, y sería precedido por una linda declaración de nuestra parte. Y la realidad no era ninguna de esas cosas, sino ardiente, adulto, atrevido, y en el que sobraban las palabras.
Sólo jugueteábamos con nuestros labios, con hambre, embriagados por las nuevas sensaciones que ambos estábamos sintiendo.
Ranma y yo nos conocíamos desde hacía años y no sé durante cuánto tiempo nos habíamos reprimido. Pensar que habíamos estado tanto tiempo en ese estado de parálisis... Si llego a saber que me iba a sentir de esa manera, como si todo mi cuerpo fuera agua hirviendo, casi burbujas; lo habría hecho mucho antes.
El joven luchador intentaba ser cuidadoso, pero le estaba siendo difícil, o yo se lo estaba poniendo difícil. De vez en cuando recorría mi espalda con sus manos, pero de repente se daba cuenta de lo que estaba haciendo y se quedaba quieto.
Nuestros labios, torpemente, habían encontrado un ritmo propio y nos besábamos explorando nuestros límites. Cuando volvió a acariciar mi espalda, provocándome unas deliciosas corrientes eléctricas por todo mi ser, y se detuvo de nuevo, avergonzado, le mordí su labio inferior juguetonamente, incentivándole a seguir. Gruñó contra mis labios antes de estrecharme contra él y volver a besarme. Gemí con delicia al sentir su férreo pecho contra el mío. Me quedé sin aire y empecé a besar sus mejillas, su frente, sus párpados y su mentón. Ranma suspiró sobre mi nariz mientras mantenía los ojos cerrados.
Una vocecilla dentro de mí no paraba de gritar que estaba haciendo una locura, que era una desvergonzada y que me arrepentiría terriblemente cuando la euforia terminara. Hice caso omiso y la mandé a la esquina más alejada de mi mente. ¿Cómo podría arrepentirme de algo que se sentía tan bien?
Empecé a descender por su clavícula hasta llegar a su cuello, mientras Ranma me acariciaba con ternura los brazos y los hombros, subiendo y bajando, en un relajante masaje.
Le escuché un par de veces murmurar mi nombre entre susurros, y cada vez que el sonido salía de su boca se me aceleraba el pulso y me temblaban las piernas ¡Menos mal que estaba sentada!
Lamí con parsimonia su cuello y, entonces, cuando mi lengua sintió su palpitante pulso acelerado, todo se descontroló. Cuando me quise dar cuenta, tenía la boca llena de un líquido deliciosamente caliente y metálico. Me alejé bruscamente, asustada, y me llevé la mano a la boca. Estaba llena de sangre y pude notar como había algo que antes no había estado ahí, algo compacto y afilado.
Ranma y yo nos miramos, conmocionados.
- Esto sí que no es normal...
¡Hola a todos! Espero que hayan tenido un buen tiempo desde la última vez que escribí. Como podéis ver ya la cosa va cogiendo forma. Aún quedan algunas incógnitas, porque no todo es lo que aparenta, pero ya se puede ir viendo por dónde van los tiros, y con este van tres clichés así que lo dejo ya jajajajaja.
Kikko, muchas gracias por tus reviews, me sorprendieron bastante porque eres la primera persona que me escribe en inglés. Me sentí muy feliz, no sé por qué jajajajaja. Respecto a lo de la mirada de advertencia, me refería a que las excusas de Akane no sirven con el doctor. Eso quiere decir que Tofu sabe que algo muy feo está pasándole y no va a permitir que lo enfrente sola.
Astron, espero que este capítulo te haya gustado. No es especialmente romántico en el sentido Jane Austen pero hacía falta algo de acción para poder explicar lo que viene más adelante jajajajajaja.
Chikibell, muchas gracias por tu comentario, me hace muy feliz recibirlo.
Angelica Tendo de Saotome, dentro de las suposiciones que me han dicho, tú eres la que más se ha acercado. Repito, te acercas, pero no es del todo cierto. Respecto a lo que oculta Soun, bueno, como ya habrás supuesto tiene bastante que ver con lo que está pasando, pero evidentemente no te puedo decir nada. Te toca esperar jajajajajaja
Izumi17, muchas gracias por tu comentario, me alegra que de verdad este fic esté causando intriga.
Miztu-chan, muchas gracias por tu review, es realmente satisfactorio ver como este fic está recibiendo mejor respuesta de la que esperaba.
Espero que a todos os haya gustado y, por supuesto, también vuestros reviews.
¡Hasta el capítulo 5!
