Solos.

Los 5 santos mayores subían tranquilamente hacia el salón del patriarca, iban en absoluto silencio, acababan de terminar de entrenar y aun los más pequeños de sus compañeros dormían. Todo estaba en silencio.

Llegaron a el salón del patriarca, ahí sentado a mitad de la sala descansaba la máxima representación de athena, tenia puesto la mascara aun así los 5 santos notaron en que el mayor caballero de athena estaba feliz.

-Maestro, nos ha mandado llamar?- pregunto aioros.

-Si, así es- contesto el antiguo carnero dorado.

-Se puede saber para que ha sido nuestra presencia llamada?-pregunto un shura confundido.

-Los 5 serán enviados con dokho a los 5 picos- menciono el pope, la impresión en la cara de shura, mascara y afrodita no se hizo esperar, saga no se inmuto y aioros solo sonrió.-Sorprendidos?- rio.

-Si no es mucha insistencia gran patriarca, se pude saber la razón de nuestra estadía en los 5 picos con el antiguo maestro de libra- pregunto afrodita.

El gran maestro rio de buena gana y después vio al peliazul a los ojos, miro a cada uno de ellos y luego sonrió ocultando su sonrisa bajo aquella mascara.

-Podrían tomarlo como unas vacaciones, dokho no es un maestro exigente- rio de nuevo- quisiera que mejoraran sus técnicas en aquel lugar bajo la supervisión de dokho.

-Maestro ¿que pasara con Aioria y los demás niños?-pregunto un aioros preocupado por la seguridad de su hermano.

-Yo los cuidare- contesto shion- ahora recoger lo que ocupen y marchaos los 5 haci el lugar al que os enviado- ordeno.

Volvió a reí esta vez por lo bajo, los 5 santos se despidieron con una reverencia, sonrió para si mismo, esos 5 santos habían empezado a entender un poco mas y madurar, responsabilizarse de los mas pequeños. Y haci debía de ser.

. . .

Se tallaba los ojos aun adormilado, miraba a su hermano mayor en silencio, que caminaba a un lado a otro por toda la habitación de la casa de sagitario.

-Aioros que buscas?- pregunto el pequeño león dorado.

-Busco una camisa limpia-contesto el arquero- si ayer apenas lave la ropa, todo estaba limpio.

-Las dejaste en leo- contesto el niño.

Aioros salió corriendo rápido de las doce casas en busca de sus camisetas regreso en unos cuantos minutos después, en sus manos llevaba un montón de camisetas.

-Aioros- Aioria llamo a su hermano aun sentado en su cama.

-¿Qué pasa Aioria?-contesto.

¿Para que ocupas tantas camisas?- menciono el pequeño santito.

-Porque el maestro nos encarga a Saga, Shura, Mascara y afrodita ir a los 5 picos- contesto cerrando su mochila.

-Tu también iras- pregunto de nuevo.

-Si- aioros miro a su hermano con una sonrisa, y el pequeño santo le brillaban los ojos con malicia.

-Entonces nos dejaran solos- Aioria estaba decidido a hacer la mayor travesura mientras sus niñeras se iban a pasar unas vacaciones.

-No, el maestro shion los cuidara- menciono, se agacho para estar a la altura de su hermano, y sonrió- bueno es hora de irme.

Se despidió de su hermano menor y salió de sagitario donde shura y afrodita lo esperaban para irse a los 5 picos.

Aioria brinco de la cama y salió corriendo hacia acuario, donde camus de seguro aun dormía.

-CAMUS- grito a todo pulmón el niño.

-Que- susurro alguien muy bajo.

-Camus- Aioria lo tomo de los pies y comenzó a jalarlo- te tengo una buena noticia, despierta.

-Así cual- pregunto el galo, aferrándose a la cama.

-Aioros y los demás se fueron a los 5 picos- camus brinco de la cama sorprendiendo a Aioria.

-Vamos Aioria tenemos que avisar a los demás- grito camus saliendo de acuario.

Se oía el ruido de una cascada, sentado a un lado de ella, se encontraba el gran maestro de libra, observando fijamente el paisaje. Detrás de el se escucho un ruido, se giro y comenzó a reírse de los recién llegados.

-Shion si que les enseño a llegar con estilo- menciono el santo dorado de libra.

-Hola maestro- contesto saga, empujando a aioros para levantarse, a su lado estaban shura, afrodita debajo de mascara.

-mi mano, no volverá a lanzar una flecha- se quejo aioros.

-Pónganse de pie- ordeno, los 5 santos se levantaron rápidamente- Ya desayunaron- pregunto amistosamente.

-Si, maestro- contesto aioros.

-Bien, entonces que quieren hacer- pregunto dokho.

-Podríamos entrenar entre nosotros- sugirió afrodita.

-Nada de eso, aquí no es el santuario, no tienen que entrenar ni cuidar a nadie- contesto- En el pueblo de aquí adelante oí se celebrara una fiesta porque no van.

Shura miro a afrodita sorprendido de lo que el maestro había dicho, mascara se limito a sonreír, mientras aioros y saga se miraron incrédulos.

-y bueno que están esperando- menciono el dueño de la armadura de libra.

-Listos – dijo un pequeño alacrancito.

-Si- contestaron todos al unisonoro.

Todos brincaron al mar, el agua salpico a Aldebarán quien no se había arrogado.

-Aldebarán lánzate- dijo shaka.

-Vamos- lo animo mu.

-No vayas a sacar el agua del mar- dijo Milo.

-A hora veras- el santo se arrogo.

Pero en ese momento una ola tomo desprevenidos a los niños y comenzó a revolcarlos, dejándolos sin aire, volvieron a respirar hasta que salieron a la playa.

-Te puedo pedir una favor-dijo camus a Aldebarán.

-Cual?- contesto el toro amistosamente.

-No vuelvas a saltar- menciono el galo.

Los niños habían creído que el toro había causado la ola, por eso le reprochaban el ser casi ahogados por el agua del mar.

-Mu- menciono el gran patriarca sorprendiendo a todos.- tengan mas cuidado- tomo a su discípulo de las manos y lo ayudo a ponerse de pie.-Sigan divirtiéndose.

El caballero mas cercano a athena, se rio, les había dado vacaciones a los mayores, mientras los mas pequeños, también lo hacían el no tener a nadie que te regañara, o vigilara era lo mejor.

-Crees que hiciste lo correcto?- pregunto arles, cuestionando a su hermano.

-Si, temo que todos tenemos que tener un respiro de nuestras actividades- contesto a su hermano menor.

-Aun así tienen una responsabilidad mayor para el santuario y los demás- volvió a cuestionar su hermano.

-Arles, se merecían todos un respiro, creo saber que cuando tomen completa posesión de las armaduras, no tendrán mucho tiempo para descansar o divertirse.- sonrió shion viendo que había dejado en silencio a su hermano menor.