Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Suzanne Collins. La idea principal de la trama corre por Elenear28. A quien dedico este fanfic. Yo elegí los hechos, lugar y personajes involucrados. Esta historia forma parte del Intercambio "Debajo del árbol" del foro El diente de león.
CAPÍTULO 3: RESURGIMIENTO
POV PEETA
Nos encaminamos hacia el Edificio de Justicia, para arreglar los últimos detalles y ver como están las cosas por el pueblo. Annie lleva a Finnick en el cochecito y él curioso y quieto mira todo a su alrededor como si fuera la primera vez que está en el Distrito. Hoy es un día especial. Supongo que los colores, las luces, la decoración hacen que el pequeño niño este aún más interesado. Todo parece llamarle la atención a nuestro alrededor.
Se han plantado varios árboles, arbustos, flores por todo el distrito, que con el paso del tiempo han ido creciendo mucho. Eso fue durante los primeros meses que con ayuda del gobierno de Panem y la gente del Doce. Nuestro distrito fue volviendo a la vida de a poco, solo que aún mejor que antes. Provisoriamente las casas fueron muy precarias, como lo eran antes las de la Veta, porque durante la reconstrucción, la gente necesitaba un lugar donde quedarse hasta tener acabado los que serian sus hogares definitivos. Katniss desocupo su casa y envió todas sus pertenencias a la mía –ropa de Prim, ropa de su madre que luego de unos días cuando organizo todo lo perteneciente a ella pidió que fuera enviado al Distrito donde se quedó a vivir; también su propia ropa y sus pertenencias. Ambos habíamos decidido vivir juntos, incluir al otro en nuestras actividades –Katniss me llevó muchas veces a cazar y luego de algunas "clases" resultó que no era tan malo después de todo, hasta descubrí que me gustaba cazar y hasta ahora siempre la acompaño cuando va al bosque y no tengo ningún compromiso más, luego me enseño a nadar en el lago donde ella iba con su padre, pero muchas veces pasábamos tiempo juntos en el bosque y el lago, a veces simplemente hablando. No podíamos estar separados mucho tiempo. Nuestra dependencia mutua se hizo cada vez más fuertes. Las noches para ambos eran difíciles, y lo único que mantenía a raya nuestras pesadillas era la presencia del otro. Con el tiempo no fueron solo nuestros brazos los que nos reconfortaban, sino también nuestros labios. Eran besos verdaderos solo de nosotros. Besos que nadie nos presionaba a darnos y que nadie presenciaba excepto nosotros dos. Besos que a veces nos calmaban en un mal momento o nos quemaban por dentro con cada roce. Besos que me dieron esperanza. Besos que acabaron por hacernos dar cuenta que a pesar de todo lo que pasamos seguíamos vivos, y nos teníamos el uno al otro, y que nuestro amor sobrevivió luego de tanta guerra, destrucción y dolor. Besos, gestos y palabras que me hicieron comprender, que Katniss siempre me amó, pero que ella ni siquiera era consciente de ello, como me dijo Finnick en el Capitolio. Besos que me hicieron comprender que a pesar de todo seguía siendo Peeta, más allá de haberme convertido en un hombre que debía seguir luchando contra los fantasmas de su pasado. Porque, si la vida que me tocó y el sufrimiento por el que pasé, me habían hecho madurar en solo un año. Pero también supe que junto a Katniss la vida era mejor y sentía que podía superar todos los problemas, si tenía a mi lado, a la única persona que amé y amaría por el resto de mi vida. Besos que dieron paso a un nuevo comienzo de nuestras vidas.
Durante un tiempo, Sae, la nieta de la misma y algunas personas más que ella conocía del Quemador, se quedaron en la casa hasta que las suyas estuvieron listas para ser habitables. Ahora estaba desocupada, pero era en la que nuestros amigos se quedaban durante la estadía en el Doce. En la que Effie, Annie, Johanna y el pequeño Finnick se quedarían hasta cuando quisieran.
Effie camina al lado de Haymitch, sin embargo ni siquiera se toman de la mano, teniendo en cuenta la personalidad de los dos no me extraña. Sabemos que hay algo entre ellos, aunque aún no lo admitan. Resulta extraño verlos hablar tranquilamente. Creo que me acostumbre mucho a verlos pelear. Katniss me contó que luego de que fuera liberada tras el juicio, Effie los estaba esperando fuera de la mansión para despedirlos y Haymitch –para sorpresa de Katniss –besó a Effie. Effie estaba muy triste, la vida le cambio mucho desde que Katniss y yo estábamos en su vida. Se despidió de ellos, con lagrimas en los ojos. Con Haymitch habían llegado a un acuerdo. Él cuidaría de Katniss en el Doce; y ella cuidaría de mí, lo que nos llevo a vivir juntos varios meses en el mismo piso que siempre perteneció a los tributos del Doce y nuestros equipos. Effie fue uno de los pilares fundamentales en mi recuperación durante esos duros meses. Mi amiga Delly se había ido a vivir al Trece nuevamente con un chico que conoció durante la rebelión, y aunque solía visitarme y hablábamos por teléfono, no era lo mismo, Katniss estaba Doce junto con Haymitch, mi familia estaba muerta, Portia estaba muerta. Pero Effie siempre estuvo conmigo, de cierto modo había tomado el papel de madre conmigo durante ese periodo. Hablábamos, me daba consejos, me ayudaba y me acompañaba a las sesiones en varias oportunidades, sobre todo para saber sobre mis progresos por medio de los doctores. Era agradable ver como ella se había transformado en una mejor persona. Jamás fue mala, pero ella veía el mundo de una manera diferente y con el tiempo al conocernos, se dio cuenta que estuvo muy equivocada y ciega durante casi toda su vida. A veces se descargaba y me contaba que se sentía muy mal por todos esos chicos que pasaron por sus manos, pero que no tuvieron la suerte de sobrevivir en la arena, como Katniss y yo. Chicos a los que no valoró lo suficiente en su momento. Yo le dije en más de una oportunidad, que ella no tuvo la culpa de sus muertes, que ella fue criada en un lugar donde todos siempre vieron las muertes como un entretenimiento, que el gobierno siempre los mantuvo engañados y que no estaba en sus manos salvarlos. Ella solo hacia su trabajo, acompañarlos y asegurarse de que cumplieran sus horarios, que dieran una buena impresión al público para darles una oportunidad de sobrevivir. Pero que lo demás no estaba del todo en sus manos. Sencillamente los chicos tuvieron mala suerte al ser cosechados, y no estaban preparados para enfrentamientos en una arena. Eso la animaba un poco, pero no del todo. Del mismo modo que yo nunca volvería a ver el mundo de la misma manera que antes. Para bien o mal todos cambiamos.
Katniss se cuelga de mi brazo en cuanto se lo ofrezco y apoya su cabeza en mi hombro mientras caminamos. Por algún motivo estos días ha estado un poco extraña, pero luego de algunas preguntas que me respondió días atrás, lo asocie al estrés y el cansancio. Le propuse hace unos días que una vez que toda la celebración acabará, podíamos tener unas merecidas semanas de descanso en el Distrito Cuatro junto con Annie cuando ella se fuera nuevamente allí. Katniss aceptó. Pensé que nos ayudaría a aliviar un poco el estrés de todo el año.
El Distrito 4 es el lugar que más amamos aparte de nuestro distrito. Sin embargo evitamos ir al Capitolio lo más que podemos.
Annie y Johanna están cerca de nosotros y todos vamos conversando. Annie nos cuenta todo lo que su hijo está aprendiendo a hacer solo, y algunas anécdotas graciosas que está viviendo con él y sobre cómo va todo en su distrito, Johanna no habla mucho, pero participa comentando cosas sobre Finn, y no pierde oportunidad para lanzar comentarios mordaces como es su costumbre, aunque ahora el blanco cambio y se dirige a Effie y Haymitch, haciendo que estos se separen de forma definitiva y mantengan las distancias, haciendo que ella se ría aún más.
Los demás también reímos, porque ambos están igual de incómodos, el rostro de Effie está colorado, tal vez antes de la rebelión por toda la cantidad de maquillaje que utilizaba, no se hubiera notado, pero ahora que se su aspecto se adecuaba más a lo normal y se maquillaba bien pero con lo mínimo, era imposible no notar su vergüenza. Haymitch se ve molesto por los comentarios de Johanna.
Cuando llegamos a la plaza que rodea la ciudad, nos sorprende ver la cantidad de personas que hay allí, todos caminando con sonrisas llenas de alegría, curiosos y entrando y saliendo de tienda con bolsas llenas de comida y regalos. Otra de las cosas buenas que sucedieron es que a pesar de que aún falta mucho por hacer en el distrito, la gente vive mejor y no hay hambre, ni falta de trabajo. Todos de algún modo, lograron reconstruir sus vidas en completa libertad. El Capitolio aún entrega lo que antes era llamado "teselas" a las familias más necesitadas, solo que ahora, eso es una ayuda a la comunidad y no una papeleta más en la urna.
También por primera vez en el Distrito 12 hay hospitales, lo que significó un gran avance para todos desde que se inauguró el mismo. La gente antes se moría por cosas que no podían ser tratadas de la manera adecuada en un distrito tan pobre y precario como el nuestro. Ahora al menos tenían asistencia médica accesible, o la opción de irse a otro distrito o al Capitolio, si el tratamiento o los estudios eran más complicados. Katniss y yo pusimos parte de nuestro dinero para la construcción de los hospitales y la escuela y cada año donamos cosas para el orfanato, al igual que muchas otras personas. Ayudamos en lo que podemos.
Poco a poco el distrito va volviendo a la vida, y hoy parece que realmente eso es verdad.
En el centro de la plaza, plantaron un pino norme, la nieve que cae constantemente estos días, incluso le da un aspecto aún más hermoso. Se supone que en unas horas mucha gente se juntará aquí, para cantar villancicos y festejar. Esperando hasta a medianoche a que las luces que instalaron rodeando el árbol se enciendan. La gente está expectante, porque desde que la humanidad quedó en ruinas por las guerras, las bombas atómicas que destruían pueblos enteros, los desastres naturales, las epidemias y enfermedades prácticamente sin cura; la Navidad no se festeja.
Son costumbres de nuestros antepasados que las personas del Capitolio descubrieron revisando libros de historia, novelas de todo tipo, diarios y revistas antiguas que ellos guardaron como oro por centenas de años, porque son los únicas memorias que quedan de las épocas pasadas. Ni siquiera en el Capitolio considerarón importante esa fecha, solo el Año Nuevo tenía un significado especial para ellos, porque era una excusa para festejar, comer, hacer bailes y malgastar gran parte su fortuna para la ocasión. Solo que ahora las cosas son distintas.
La mayoría de las personas que pasan cerca de nosotros nos miran y nos hacen espacio, si se encuentran en el camino. Con el tiempo me acostumbré a la atención extra. Bajo la mirada y veo a Katniss, no está incomoda, se limita a mantener su atención puesta en mí, con una sonrisa. Los demás apenas prestan atención al público. Pero les debe llamar la atención que cinco de los siete vencedores vivos estén aquí, junto a Effie Trinket, la ex escolta capitolina del Doce.
Cuando llegamos al Edificio de Justicia, los hombres que están haciendo la guardia en la puerta nos saludan al reconocernos y nos abren las puertas sin necesidad que les expliquemos el motivo de nuestra presencia.
-El Alcalde está en su oficina, creo que sigue en una reunión, pero no demorará en terminar. –Nos explica uno de ellos.
-Muchas gracias. –Le dice Effie con una sonrisa, antes de encabezar la marcha y entrar.
El Edificio de Justicia es muy diferente anterior, tiene tres pisos y ocupa aun más terreno que el anterior, por fuera y por dentro se ve como una de esas enormes casas del Capitolio. Es completamente blanca por fuera y de distintos colores cálidos o oscuros por dentro según el sector en el que te encuentres. Fuera de la oficina del Alcalde hay un escritorio donde se sienta su secretaria, quien apenas nos ve, nos pide que esperemos mientras ella le avisa que ya estamos aquí. Él nos había pedido que viniéramos para que nos enteráramos de los últimos detalles, porque él quiere que a medianoche estemos presentes. Habrán cámaras que filmaran los festejos en todos los distritos y en el Capitolio, y como vencedores nuestra presencia es importante.
A/N: Hola a todos estamos a vísperas de navidad ¡al fin! Espero que pasen una feliz noche junto a sus seres queridos, y que reciban regalos, (siempre hay algún familiar) XD Yo no haré nada especial solo me quedare en casa con mi familia, porque todos mis familiares más cercanos están de viaje y otros demasiado lejos de donde vivo. Una pena, porque me gusta cuando nos juntamos todos juntos, incluso tíos, primos, abuelos. :( Bueno, será para Año Nuevo.
Elenear28: Johanna es una loquilla jajajajaja por eso la amamos. :v Katniss tiende a ser su blanco favorito, para su mala suerte. Y para Haymitch también lo es jajajajajaja. El pequeño Finn es muy dulce, siempre quise pensar que era más parecido a Finnick, de ese modo para Annie sería como tener un pequeño pedacito de él con ella. Y en la película se parece mucho a la descripción del Finnick del libro, así que lo confirme. :3 Aún no superó la muerte de Finnick y nunca lo haré. ¡Maldita Suzanne!, fue muy cruel. Tampoco superó la de Cinna, el agradable y talentoso Cinna. :'( Si, que Peeta será un excelente padre, ni se duda.
vianey santana: A mi también me gusta cuando Johanna molesta a Katniss. Jajajajaja
Les deseo oficialmente una excelente noche buena y una ¡Feliz Navidad!
Nos leemos en el próximo capítulo. Disfruten este, tiene más aire navideño, aunque falta aún para que termine.
Lucy.
