Antes que nada, perdón por tardar en la actualización, ocurre que no quise dejar de lado las otras historias y son demasiadas! Jaja! Seguramente que cuando algunas se vayan terminando, no tardaré tanto! Gracias por seguir leyendo esta!
Capítulo 4
-Rick… de verdad… sé que te cuesta moverte, pero es necesario… además, necesitamos cambiar las sábanas…
-No quiero, Kate… me siento inestable, tengo miedo de caerme…
-Es solo un baño… una ducha, además te ayudaré…
-Casi no tienes fuerzas…
-Pero tengo más que tú y puedo hacer más fuerza…- se defendió Kate.
-Kate…
-Hueles mal, Castle…- le dijo para hacerlo reaccionar, aunque sabía que eso no era cierto, él se aseaba como podía todos los días y lograba mantenerse en buen estado.
-Eres mala, Kate…- le dijo achicando los ojos.
-¿Y si nos duchamos juntos?- le dijo ella y sonrió, algo provocativa.
-Podría ser un desastre, lo sabes…- dijo sacudiendo la cabeza con disgusto.
-Yo creo que podría ser muy divertido…- bromeó ella y se mordió el labio, cualquier cosa era buena para convencerlo…
Rick puso los ojos en blanco y luego sonrió. Ponderó que sería una experiencia que no quería perderse, a pesar de su debilidad y a pesar de saber que no concluiría más que en un par de miradas y caricias…
-Está bien… prepáralo…- le dijo finalmente y ella le sonrió satisfecha.
Kate se perdió en el baño y Rick comenzó a desabotonar la camisa de su pijama, habían pasado tres días de su vuelta a casa y ya se había animado a hacer algunas cosas… por supuesto que Kate llevaba todo el peso de los quehaceres, pero parecía estar contenta con eso… era como una especie de catarsis…
Cuando lo vino a buscar, Rick se estaba quitando los vendajes, y Kate se quedó mirándolo con un gesto de lástima y cariño que la hacían querer abrazarlo y protegerlo de todo…
Se acercó despacio y se arrodilló frente a él, observando las cicatrices, que todavía estaban enrojecidas y aunque mejor, aún no se veían bien…
-Recién ahora logro entender lo que sentiste luego de aquella vez en el cementerio…
-Tienes que hacer las paces con tus heridas… y yo voy a ayudarte… a mí me costó mucho la primera vez, ahora pude superarlo mucho mejor… más rápido…
Rick la tomó de la cara y besó sus labios.
-¿Vamos?- le dijo ella y lo ayudó a levantarse.
Él la siguió, vistiendo solo sus pantalones y caminaron despacio hasta el baño. Rick se apoyó contra la pared un momento, para poder tomar aliento y ella, de espaldas a él, comenzó a desvestirse despacio.
Rick tragó saliva cuando vio su espalda desnuda, perfecta, como siempre e inspiró hondo cuando la vio quitarse el pantalón y la ropa interior. Ella no estaba haciéndole un show privado, simplemente se sentía algo débil todavía y las tareas se tornaban lentas cuando incluían ciertos movimientos…
Kate giró y lo miró, intuyendo su observación. Él sonrió apenas y sus ojos se enfocaron en la herida de su abdomen…
-Sé que no se ve bien, pero no me siento tan mal…- dijo ella.
-Kate…- dijo y extendió su mano y tocó, sobre su pecho, la herida más vieja- tú eres y serás hermosa de cualquier forma…- le dijo y ella sonrió.
-Ven…- le dijo y cuando él se acercó más, lo ayudó a quitarse la única prenda que faltaba.
Rick la acercó y la tomó en sus brazos, necesitando sentirla cerca… Kate cerró los ojos y trató de recordar cuándo había sido la última vez que habían estado así…
Separó la cabeza de su hombro y sonrió. Giró sobre sus talones y entró en la ducha, sin soltar su mano. Rick la imitó y se reunieron bajo la lluvia cálida.
El agua los acarició un buen rato, abrazados, sin moverse y luego Kate tomó conciencia de que él se cansaría de estar de pie durante mucho tiempo…
Tomó la esponja y el gel de ducha y comenzó a masajearlo con cuidado…
Rick se sintió renovado y luego le dio espacio para que ella pudiera hacer lo mismo en su cuerpo…
Lo último fue lavar el cabello de ambos y cuando estuvo listo, Rick volvió a abrazarla, acercándola a su cuerpo y su boca se adueñó de la de ella, casi inesperadamente, su lengua explorándola con ansiedad… era como si estuviera despertándose de un largo sueño y ahora comenzaba a desearla, como antes...
Kate sintió que todas las alarmas se encendían cuando su abdomen se rozó con la creciente erección de Rick y sólo atinó a tomarlo de la cara y separarse…
-Rick…- le dijo mirándolo a los ojos.
-Lo sé…- dijo él y sonrió, orgulloso…
-Lo siento…- dijo y cerró la ducha, incómoda y algo inquieta, sintiendo una revolución en su cuerpo- esto no debió pasar…
Tomó una toalla y lo envolvió a él en ella. Luego hizo lo mismo y envolvió su cuerpo. Cuando volvieron a la habitación, Rick sonreía, divertido y ella se sentía todavía incómoda…
Kate se vistió lo más rápido que pudo y vio, con orgullo, cómo él intentaba con éxito, hacer lo mismo… lentamente, pero por sus propios medios.
Rick se sentó en el sillón del living y Kate volvió a la habitación, retiró las sábanas y las cambió por otras, dejándolas para lavar…
Varias veces sintió algo de remordimiento, mientras hacía estas tareas, porque a pesar de que por un lado, sintiera un cosquilleo al ver cómo había reaccionado él a ella, no quería forzar una situación que pudiera ser perjudicial para la recuperación… sobre todo de él…
Cuando se reunió con él en el living, Rick la miró analíticamente…
-Kate…
-¿Mmm?- se hizo la desentendida ella.
-Estoy bien… estamos bien ¿verdad?
-Sí… por supuesto…- dijo ella y trató de sonreír, desviando su mirada hacia el suelo.
-Yo… quería decirte que… a pesar de que no puede pasar nada… estoy satisfecho con las sensaciones que provocaste…
Kate dejó de prestarle atención al suelo y por fin lo miró a los ojos.
-No puedo evitar sentirme culpable, Rick…
-¿Por qué? ¿Tienes idea del miedo que tenía de no… de no poder…?- dijo y se interrumpió.
-Pero pudiste…- dijo ella y sonrió, su semblante había cambiado.
-Así es…- dijo y sonrió orgulloso y la tomó en sus brazos, ansioso de sentirla otra vez cerca.
-Y ahora debemos comportarnos… por un buen tiempo…
-Será difícil…- dijo él sobre su cabello aún húmedo.
-Mucho…- dijo ella.
-¿Qué hay de ti?
-¿De mí?
-Digo… si sentiste algo…
-¿Algo? Sentí todo… te he echado de menos… no sabes cuánto…- dijo y hundió su nariz en el cuello de él.
-¿Huelo bien ahora?- le preguntó él.
-Tú siempre hueles bien…- le dijo ella y él achicó los ojos.
-¿Entonces todo fue una estrategia para arrastrarme bajo la ducha contigo?
-Lo dices como si hubiese sido una tortura…- protestó ella.
-Para nada…- dijo él y sonrió.
Ambos se sintieron renovados, esos primeros días habían sido buenos, satisfactorios en la recuperación, pero esa ducha compartida les había dado la inyección de energía necesaria para afrontar lo que todavía faltaba… ambos se estaban recuperando, de a poco, pero a paso seguro…
Quizá fue un pequeño detalle en toda la recuperación, pero creo que fue bueno que ambos pudieran reencontrarse y darse cuenta de que el amor y la pasión siguen intactos... nos vemos en el próximo! Como ya dije, gracias por seguir eligiendo esta historia!
