CACHITO 2: EN BUSCA DE LAS PIEDRAS

(Las frías montañas suizas. Nuestra empollona peliazul, Mercurio, mira hacia abajo.)

G-MERCURIO: Uf, es la montaña más alta de Europa. Y esta bastante alta, no lo niego. La piedra que contiene la fuerza de la luz de Zoisite esta oculta entre la nieve...

(Aparece una manada de devinsters de hielo, la chica no cree poder con todo.)

G-MERCURIO: ¿Cómo puedo vencer tantos devinsters? ¡No puedo yo sola!

(Da un tropezón y cae por la ladera. Se libra de los demonios, pero no del leñazo.)

G-MERCURIO: ¡Aaaaaaah! (¡Plum!)

(Llega un mozo y se la encuentra en medio de la nieve. No cree posible lo que ve.)

MOZO: ¿Qué hace una chica aquí en la estepa? ¡Y esta herida! Tengo que traer ayuda.

(Se la lleva de allá. Mercurio despierta en una cabaña montañesa.)

MOZO: Estabas exhausta. Te caíste aquí abajo, entre el glaciar. Yo soy Hans.

G-MERCURIO: Yo soy... eh, Guerrero Mercurio. Gracias por lo de antes. ¿Y esto?

HANS: Es el pueblo de Kainess. Esta en el valle cubierto por el glaciar.

G-MERCURIO: ¿Debajo del hielo?

HANS: Desde hace doscientos años este pueblo ha estado enterrado debajo de los hielos eternos. Eres la primera extranjera que nos visita en años. No te agobies, descansa.

G-MERCURIO: Ya os he dado bastantes problemas, no quiero preocuparte más.

(Sale a la calle. La piedra que lleva brilla.)

G-MERCURIO: La piedra oscura de Zoisite brilla. Eso es que la luminosa esta cerca.

(Oye toses dentro de la cabaña. Hans no ha podido ser, así que lo mira.)

HANS: Mama, ¿Estas bien? Duerme un poco más.

MADRE: Gracias, Hans. Siempre me estas cuidando, no te dejo tiempo...

HANS: (se va) Porras. Cada día se pone peor. Mercurio, estas ahí... La condición de mi madre no es muy buena, ya ves. Alguien debería ir al pueblo Andeng, a traer al doctor.

G-MERCURIO: Espera, me pregunto... (toca) ¡Tiene mucha fiebre! Esto debería valer.

HANS: ¡No! Necesitamos al doctor Schwartz en este caso. Las medicinas no sirven.

G-MERCURIO: Esta medicina es de las de Schwartz, lo pone en la caja.

HANS: Es inútil, ya hemos intentado las suyas que venden en el pueblo. No funcionan.

G-MERCURIO: Perdona... debería haber agradecido la amabilidad con que me trataste, pero he querido imponer mi opinión... en ese caso, puedes decirme donde esta Andeng.

HANS: Hacia el este, ¿Por qué? ¿Vas a traer a Schwartz? Pero hay monstruos afuera.

G-MERCURIO: Lo haré. Te la debo...

La guerrero del hielo se aventuro otra vez en la ventisca, pero ya no era ni la mitad de fuerte. Los devinster la venían de a uno, menos mal. Se quiso refugiar en una cueva.

G-MERCURIO: Ese de ahí parece un doctor. Resulta que no me ha hecho falta venir hasta Andeng... ¡Oiga, perdone! (ni caso, gota sudor) ¡BUENAS TARDES! ¡Eh!

DOC: Ah, hola. ¿Cómo has llegado a mi laboratorio de campo? Hay monstruos fuera.

G-MERCURIO: Créame, no son problema.

DOC: Si, yo soy Schwartz. Querida, ¿Cuántos años tienes? ¿Cuándo cumples?

G-MERCURIO: Tengo quince, los cumplo el 10 de Septiembre. ¿Eso importa mucho?

DOC: Así que una Virgo. Yo voy a hacer sesenta este mes. ¿Tienes novio o algo?

G-MERCURIO: Estoy saliendo con Urawa-kun... ¡Pero que! ¡Vine a algo importante!

DOC: Perdona, se me va la pinza con las chicas tan guapas como tu.

G-MERCURIO: Y yo me olvidaba la Ley del Viejales. La madre de Hans, en Kainess... Yo si puedo viajar entre nieve y monstruos, así que puedo escoltarle hasta su cabaña.

DOC: Ooooh, ¡Voy en una cita con una chica guapa! Cuanto tiempo hacía.

(Nos plantamos en un plis en casa de Hans. El mozo recibe al doctor enseguida.)

HANS: Gracias por el favor, Mercurio. Doctor, vamos a ello, mi madre esta por aquí.

DOC: Vaya. Según la veo, necesita una ración de Halyomoss, y urgentemente. Solo eso puede curar esta infección tan inusual. Tengo un cultivo en la trastienda de mi laboro.

(Discusión sobre quien debe o no ir allá, Mercurio por ser fuerte, pero por ser chica...)

G-MERCURIO: Iremos los dos. No molestare, más bien al contrario.

DOC: No te preocupes por tu madre Hans, esta en buenas manos. Aunque tu también.

Me molestare en separar el párrafo... Van a coger el Halyomoss, y allá en la trastienda estaba la piedra de luz de Zoisite, pero un temblor la dejo sepultada. Vuelven a Kainess.

DOC: Hans, por fin vuelves. Un poco mas tarde y tu madre hubiera recaído sin remedio.

HANS: No fui solo. Mercurio me ayudo, y si llegamos ahora fue solo por que antepuso la salud de mi madre a recuperar una joya de mucho valor. Fue muy amable.

G-MERCURIO: No podía dejarlo así. Antes debía salvar el Destino de otra persona...

(Mientras curan a la señora, la guerrero se aleja despacito. Se despide a su manera.)

G-MERCURIO: Hans, quisiera quedarme un poco más. En caso de una recaída o algo. Pero ya no puedo esperar. Hay cosas que debo hacer, cuanto antes... lo siento.

(Todo eso lo dijo en plan monologo. De vuelta en la cueva, la piedra brillaba otra vez.)

G-MERCURIO: ¿Por qué la piedra brilla ahora? Todavía no he llegado a donde estaba.

NABU: (shunkanido) Por fin apareces, Guerrero Mercurio.

G-MERCURIO: ¡Ah! ¿Y quien eres tú?

NABU: Estarás muerta dentro de un rato, así que no tiene caso el contártelo.

G-MERCURIO: Ya caigo, eres una de las que nos secuestraron en el instituto Juuban.

NABU: Que lista. ¡Nube Toxica!

G-MERCURIO: (tos) Esto no puede seguir así. ¡Mercurio... Ducha!

(La neblina se lleva por delante el gas venenoso y lo anula.)

NABU: Ya no la veo. ¡Pero que mas da, esto no lo podrás evitar! ¡Viento Cortante!

(La ráfaga hace buen daño a la héroa, pero aun se mantiene. Contraataca.)

G-MERCURIO: ¿Así que no me ves? ¡Rayo Congelante!

(La deja como cubito, y enseguida parte el hielo con un buen puño.)

NABU: ¡Aaarrrg! (cae) Eres bien fuerte. Y eso que Anshar ya me lo aviso...

G-MERCURIO: ¿Ese Anshar es vuestro jefe, quizás?

NABU: ¿Y ahora que hago? ¿La respondo? ¡Por el fin de nuestra causa, debes morir!

G-MERCURIO: Por qué hacéis esto... ¿Qué es lo que buscáis?

NABU: Nuestra meta... es conseguir el poder del Cristal de Plata ¡Y explotarlo!

(Provoca una ilusión en la cabeza de Amy, un flashback de la 'iniciación' de Nabu.)

NABU: ¿No es una cosa maravillosa, el poder del Cristal de Plata? Los científicos aun no han conseguido explicar su fuerza. ¿Pero como puede proteger el mundo un poder que la ciencia no ha conseguido entender? Siquiera se basa en la ciencia...

(Anda por la calle junto a Ishtar. Una voz resuena en su cabeza.)

VOZ: Gentes atribuladas... ponéis en duda el poder del Cristal de Plata. Es ciertamente maravilloso, pero nadie sabe cuando cesara su influencia, cuando se apagara su poder.

NABU: Yo... he pensado en lo mismo... es un milagro que no puede durar eternamente.

VOZ: Estoy juntando gente como tu. Nabu, ven con nosotros y encontraremos la forma de entender el Cristal de Plata, y que será de el en el futuro...

NABU: Si, yo te ayudare a conseguirlo.

(Fin del sueño, cuando Ishtar la miraba con cara de ¿?. Volvemos con las dos chicas.)

NABU: ¡Nuestra meta es el Cristal de Plata! ¡Y seguiré hasta el fin! ¡Hielo Oscuro!

G-MERCURIO: ¡Ilusión... de Agua!

(Las dos cosas chocan, el agua empuja el carámbano y se lo devuelve. La mala sufre.)

NABU: ¡Como has parado eso...! Estoy rendida... por luchar por la piedra en un sitio tan estrecho. Dejar que te lleves la piedra hoy no te servirá. ¡No podréis cogerlas todas en el tiempo que queda! Si Nergal consigue venceros, no podréis curar al Señor del Antifaz...

(Shunkanido por su parte y Amy se queda sola. Coge la piedra de marras.)

G-MERCURIO: La tal Nabu se ha ido. Era muy fuerte... pero yo debo volver a Japón.

(Enfocamos la cabaña de Hans. La peliazul la mira desde lejos.)

G-MERCURIO: Es inútil, no volveré a verle. Lo siento, pero alguien importante espera.