Jean estaba en la cola para dejar su carta al director, era una cola larga, aunque no tanto como la última vez. Mientras esperaba apareció James detrás suya.

-Vaya, pensé que no ibas a participar

-He cambiado de idea -dijo Jean

-¿Por qué? -preguntó curioso James

-¿Es que no puedo cambiar de idea sin que haya un por qué? -dijo ella

A James no le dio tiempo a contestar, Jean ya había entrado en el despacho. EL despacho era grande y en el centro estaba la mesa. Allí estaba sentado el director.

-Vengo a dejar la carta -dijo Jean

-Déjala encima de la mesa, gracias -dijo el director

Jean colocó la carta al lado de las demás y salió del despacho. Cuando salió, James ya se había ido, lo que le pareció bien, no tenía ganas de responder a sus preguntas. Cuando caminaba por el pasillo se encontró a Rachel. Tenía el mismo color de ojos que James, aunque no le pareció extraño. Rachel la saludó con la mano y Jean la devolvió el saludo. Jean se fue a casa, no tenían profesor asi que les han dejado irse. Cuando llegó a casa sus padres no estaban, hoy trabajaban hasta tarde. Comió rápido y se fue a su habitación. Como se aburría se puso a hacer los deberes encima de su cama, pero en seguida se quedó dormida. Cuando se despertó ya era por la mañana, he dormido todo el día, pensó Jean. Se levantó, se duchó y fue a la cocina. Cuando llegó se encontró el desayuno en la mesa, sus padres ya se habían ido, casi nunca les veía. Cuando terminó de desayunar, lo recogió todo y salió de casa. Al llegar al instituto se dirijió a clase. Estaba el director esperando a que llegaran todos los de clase. Cuando estaban todos les dijo que fueran a la biblioteca, que iban a decir los que participaban en la prueba. Una vez ahí, el director se dispuso a hablar.

-Bueno, como ya estamos todos, diré quienes son los participantes: Jean Donovan, James Anderson, Rachel Anderson, Victoria Carrington, Tom Perlman, Jimmy Sweaney, Steve Johnson y Bill Delaroy. Estas son las únicas personas que podrán entrar en el laberinto. Podéis marcharos, excepto los nombrados.

La sala se iba quedando vacía poco a poco, hasta solo quedar los nombrados. James se levantó y se acercó a Jean.

-Felicidades, ya estan en la prueba -dijo James

-Gracias e igualmente, oye.. ¿tu y Rachel sois hermanos? -preguntó Jean curiosa

-Si, ¿tanto te sorprende? -preguntó James

-Pues si, la verdad, es que sois tan diferentes -dijo ella

-Eso es porque yo he salido a mi padre y ella a mi madre -dijo James

-Ah vale, es bueno saberlo, supongo -dijo ella

El director les hizo una seña a los nombrados para que se acercaran.

-Bueno, para poder entrar en la prueba tendréis que tener un pase, ese pase es una marca, os harán la marca el día antes de la prueba. Tenéis una semana para entrenaros, esto no va a ser fácil, os lo advierto. Que tengáis suerte. Podéis iros a casa, mañana será un día duro. En vez de ir a clase tendréis que ir a la plaza. Adiós.

La sala se quedó vacía en segundos, como les dejaron el día libre, Jean se fue a casa a descansar, ¿a que se refería con un día muy duro? se preguntaba Jean. La respuesta la obtendría muy pronto.