El peligro y sus consecuencias
La botella paro y la boca de esta señalaba a Charlie.
-Bueno al parecer empezamos por lo mejor.- Dijo Charlie, mientras cogía el recuerdo y lo echaba al pensadero.
-Ya será para menos Charlie.- Dijo George.- Veamos cómo funciona el segundo hermano.
-Por cierto, este recuerdo tiene alto contenido sexual, no es para menores.- Y él solo se rio de su propio chiste, mientras el resto rodaba los ojos.- Adelante.
Acto seguido todos metieron las cabezas en el pensadero, para ser expulsados a un verde prado. Charlie rápidamente se giro sobre sus talones y puso una sonrisa. Mientras que Harry se quedaba quieto
En medio del prado se encontraba un colacuerno húngaro, y alrededor de él, un par de personas le echaban hechizos sin parar esquivando los ataques del dragón.
-Te suena Harry?- Le pregunto un divertido Charlie.
-Es el colacuerno húngaro que tuve que pasar en el torneo.- Dijo este con una sonrisa.
-Aja.- Respondió Charlie.- Este es él día que lo dormimos y lo preparamos para llevar a Hogwarts.
La dos figuras que se movían rápidamente acercándose al dragón, pudieron identificarlas, una como el mismo Charlie, y que la otra era una mujer.
-Se llama Melisa.- Dijo Charlie señalando a la chica que corría al lado suyo.- Y ella es la afortunada.
-En uno de los quiebros hechos por el dragón. Este escupió violentamente una llamarada de fuego en dirección a Charlie pillando a este desprevenido. Parecía que las llamas iban a abrasar al joven Weasley, cuando su compañera creó un escudo, entre el dragón y Charlie, haciendo que estas pasaran cerca de él pero sin llegar a tocarlo. Después de un poco más de tiempo otros cuidadores de dragones aparecieron y entre todos consiguieron doblegar al dragón.
Ya fuera de peligro todos los cuidadores hablaban entre ellos.
-Así que los campeones van a tener que pasar por los dragones para conseguir en huevo.- Dijo uno de los más viejos.
-La verdad no se a que están jugando, uno de ellos solo tiene catorce años, si le toca el colacuerno lo destrozara, y dudo que podamos evitarlo.- Dijo otro.
-El chico ese, es Potter.- Dijo esta vez Melisa.- Es él que venció a Quien-tu-sabes, cuando solo tenía un año. Si pudo con él, dudo que tenga problemas con cualquiera de los dragones.
-Tu dijiste que lo conocías no Charlie?- Le pregunto uno.
-Si es él mejor amigo de mi hermano Ron, estuve este año con él en la final de quidditch.- Respondió Charlie.- Sera buen mago, pero tampoco nos confiemos, ese colacuerno es impresionante.
-Es cierto.- Dijo Melisa.- Casi hace que tengamos hoy Charlie a la brasa para cenar.- Después de unas cuantas risas todos empezaron a aparecerse. Antes de que Melisa lo hiciera Charlie la agarro por el brazo.
-Gracias Mel.- Le dijo Charlie.- Me has salvado el pellejo.
-Para eso estamos.- Le contesto ella con una sonrisa.
-Si puedo hacer algo para compensártelo.- Le dijo Charlie.
-Una cena.- Le respondió ella rápidamente.- me pasó a las nueve por tu casa, tu cocinas.- Y se desapareció.
-Genial.- Dijo él Charlie del recuerdo a la nada.
-Eso me ha dolido.- Dijo Harry llevándose una mano a su pecho.- Que poca confianza tenéis en mi.- Todos rieron de esto pero sin dar tiempo a ningún comentario más, el recuerdo los llevo a la casa de Charlie.
Charlie estaba poniendo un jarrón con una par de rosas en medio de la mesa, para darle un toque romántico al tema, mientras de la cocina llegaba un olor suculento.
-Quien lo diría.- Dijo George con una sonrisa.- Nuestro señor amo-a-los-dragones, también tenía su parte sentimental.
-Ya ves hermanito, quien algo quiere algo le cuesta.- Respondió Charlie con una sonrisa.- Y yo quería abrir ese par de piernas que llevaba un año tras ellas.
-Desde cuando sabes cocinar?- Le pregunto Ron de improviso.
-Como?- Le dijo Bill.- Estas a punto de ver como tu hermano consigue a una tia y te fijas en la comida.
-Que la comida es importante.- Dijo Ron con un encogimiento de hombros.
-Hermione tenía razón.- Dijo de repente Harry.- Ron solo piensa en comida.- Esto genero risas entre todos y miradas reprobatorias por parte de Ron.
-No fui a casa, y le dije a mama que me hiciese la cena para dos.- Dijo Charlie con un encogimiento de hombros.- Quería llevarla a mi cama, si hubiera cocinado yo ni se hubiera ido a su casa antes de los postres..- Mientras reían este comentario el timbre sonó. Pero el Charlie del recuerdo no parecía inmutarse.
-A que esperas.- Le dijo Neville.
-Mis pequeños aprendices.- Dijo Charlie.- No puedes hacerle ver que estabas esperando ansiosamente su llegada, tienes que hacerte el duro y hacerlas esperar.
-Ya seguro.- Dijo Harry por lo bajo.- A Ginny no le gusta que le hagan esperar, eso sería un error.
El timbre volvió a sonar y entonces el Charlie del recuerdo decidió abrir la puerta.
-Lo siento me había quedado dormido.- le dijo Charlie con una sonrisa.
-Si seguro.- le respondió ella con una sonrisa.- Por eso tienes todos los pelos en su sitio y todo esto tiene un aspecto romántico. Seguro que te habías dormido Charlie. Pero bueno te perdono la siesta.- Y entro para dentro del apartamento dejando a un confundido Charlie en la entrada.
Todos estaban riendo a mandíbula abierta de la situación.
-Bueno no siempre funciona.- Se justifico Charlie.
-Yo diría que nunca.- Dijo Percy.- Pero les gusta que nos hagamos los indiferentes.
Charlie se recompuso rápidamente y siguió a Melisa al salón, allí empezaron a cenar. Durante la cena Charlie hizo unas cuantas alusiones a lo guapa que era Melisa. Cuando acabaron de tomar el postre Melisa dejo la servilleta encima de la mesa.
-Bueno Charlie.- empezó ella.- Ambos somos lo suficientemente grandes como para saber lo que va a pasar ahora.- Ante esto Charlie sonrió de oreja a oreja, y asintió con la cabeza.- Pero quiero que sepas que es esto, nada más. Yo no te quiero me pareces guapo, pero solo para eso.
Charlie se levanto de su asiento y se dirigió hacia ella.- Me encantaría ser útil.- Después de eso le planto un beso en los labios, después de hacer que se pusiese de pies.
Ella correspondió rápidamente al beso. Y se colgó de su cuello.
-Bueno vamos a seguir esta fiesta a tu cuarto.- Le dijo ella mientras se soltaba de él, y ponía dirección a su cuarto, mientras bajaba su vestido quedándose solo con la parte inferior de la ropa interior. Mientras Charlie, ponía una sonrisa de tonto mientras murmuraba un genial.
-Así debéis ligar.- Les dijo Charlie a los otros.
-Muchos no necesitamos ligar.- le dijo Bill con una sonrisa.
-Solo tenemos que pedirlo.- Le dijo Harry.- Tenemos seguro.
-Eso no tiene gracia.- Les dijo George.
-Lo tuyo no tiene.- Le dijo Harry.- Lo nuestro es lo mejor.
-Eso lo dices porque te has atado ya.- Le dijo George.
Mientras hablaban siguieron a Charlie dirección a la habitación, para encontrarse a una Melisa tumbada en la cama en una posición sugerente.
-Tienes demasiada ropa.- Le dijo ella.- Quítatela.- Y Charlie así lo hizo.
-Eres un leoncito domado.- le dijo George mientras reía.
-A cualquiera nos doman de esa manera.- Le respondió Charlie.
-Claro Charlie claro.-Dijeron varios.
Charlie se empezó a quitar la ropa y cuando solo le quedaban los calzoncillos fue a tumbarse a la cama a lado de ella. Rápidamente Charlie llevo sus manos a la cintura de la chica mientras que besaba su boca.
Cuando se separo un poco, empezó a bajar poco a poco hasta llegar a sus pechos en los que se entretuvo besando y acariciándolos. Mientras tanto llevaba una de sus manos a la parte más intima de la chica, y empezó a acariciarla, por encima de la ropa interior. Ella simplemente sonrió, mientras llevaba su mano al miembro de este, y empezaba a acariciarlo.
Rápidamente las últimas prendas de ropa quedaron por los suelos, y Charlie quedo arriba de ella.
-Estas lista?- Le pregunto él.
-Lo estoy.- le respondió ella. Charlie se acodo mejor encima de ella, mientras llevaba a su miembro a la entrada de ella.
-Haya voy.- Y la penetro.- Así está bien?
-A que esperas.- Le respondió ella con una sonrisa. Charlie también sonrio y empezó a moverse encima de ella. Después de un rato en esa posición cambiaron rápidamente quedando ella encima. Pero justo antes de volver a penetrarla.
-Has tomado precaución?- Le pregunto Charlie.
-Acaso pensabas que no sabía a lo que venía. Claro que he tomado precaución.
-Perfecto.- Respondió Charlie para volver a penetrarla. Cuando ambos acabaron se quedaron dormidos cada uno al lado de otro. El recuerdo se quedo en negro.
-Vale supongo que no vamos a ver lo que pasa mientras dormía.- Dijo Charlie.
-Que esperas ese no es tu recuerdo si estas durmiendo.- Dijo George.
-No lo has visto, no te puedes acordar de ello.- Le espeto Percy mientras negaba con la cabeza.
Cuando el recuerdo volvió, apareció un Charlie en calzoncillos que se acercaba a una mesa en la que había una nota. Todos se acercaron a ella, y Charlie leyó.
Gracias por esta noche, quizá algún dia de estos podamos repetirlo.
Muchos besos.
Melisa.
-Genial.- Dijo el Charlie del recuerdo. Acto seguido el recuerdo les escupió.
-Bueno chavales, ya sabéis como ligar.- Les dijo Charlie.
-No gracias.- Dijo George.- Creo que no seguiré tus consejos.
-Ninguno de nosotros quiere que nos usen.- Dijo Percy mientras reía.
-Pues a mi no me importa que me usen de esa forma.- Dijo Charlie.
-Bueno cada con lo que tiene.- Dijo George.- A mi no me gustaría que me usasen de esa manera pero bueno.
-Venga el siguiente.- Dijo Bill mientras le daba vueltas a la botella.
