Capitulo 4.-
::
Las Fechas.
::
.
Lo admitía, no tenía muy buena memoria. Es más, con frecuencia olvida fechas importantes que por nada del mundo debería borrar de su mente. Por ejemplo, el año pasado no recordó su cumpleaños, tampoco el de su adorada madre, menos el de la tierna peli-naranja que va en su curso -día que tanto se esmeró en inscribir dentro de sus recuerdos-. Y, para empeorar su mala suerte, pretirió su examen final de matemáticas, de lenguas y de ciencias.
Si, se podía decir que el futuro Vongola era bastante despistado. Más en esta oportunidad, ya que desde temprano por la mañana algo no le encajaba por completo bien.
Caminó al colegio desorientado, nunca había visto a sus compañeros de tan buen humor, irradiando insólitamente corazones y flores, sofocándole el ambiente desde el instante que lo notó. Era bastante desconcertante ver a sus compañeras, incluso a la malhumorada pelinegra amiga de su enamorada, con un tono rosáceo tintándoles ambas mejillas, mirando a sus alrededores expectantes a algo que él aún no podía lograr codificar. Su cabeza quería explotar porque, como siempre, él parecía estar aislado de todo lo interesante de su clase. Por unos minutos pensó que llegarían chicos de intercambio, que eran candidatos fuertes a revolucionar las hormonas de todos los alumnos en un chasquido de dedos, pero también podía ser nada más que una broma pesada en su contra. Que era lo más probable.
Tan ensimismado estaba en sus pensamientos que no notó como cierta muchacha le miraba ilusionada pero, como el despistado que es, no se percató de este detalle tan trascendental de su vida amorosa y mental. Ya que este asunto de no entender ni lo más mínimo le tenía convertido en humo su subconsciente. La chiquilla comenzó a comentar algo enrabiada, pero en tono de broma aun así, lo olvidadizo que podía llegar a ser el castaño, pasando por desapercibido un día tan importante como lo era el día de los enamorados. Riendo al unísono con todas las demás chicas a su alrededor.
Pasó la mañana y no notó cuál era su error garrafal. Miraba el calendario y nada venía a él, buscaba en su base de datos algo que concordara con la situación, pero nada lo hacía en concreto. Y aunque pensara y pensara, ninguna conclusión se creaba en su mente, dejándole con el deseo de azotar su cabeza contra un muro o, menos doloroso, arrancar de esa atmósfera tan dulce que lo estaba irritando. Honestamente, no entendió que era lo que estaba exactamente sucediendo hasta que escuchó la conversación de sus amigos a lo lejos.
"Nunca creí que Kurokawa se animaría a regalarle chocolates a Ryohei. Como nace el amor, ¿Eh?"
"Tsk. Por lo menos dejarán de molestar con su mierda de 'amor no correspondido' de una buena vez. Ya me tenía harto cabeza de césped."
"San Valentín sí que es un día mágico."
Rayos. Ahora todo cobraba sentido.
Se alborotó el cabello enojado consigo mismo, miró a su alrededor sin rumbo fijo, llorando eufóricamente dentro de su cabeza porque, nuevamente, el castaño había demostrado lo olvidadizo que puede llegar a ser. Juró poder escuchar la risa ahogada del asesino a sueldo que a través de la ventana del salón le daba la pieza faltante para su rompecabezas. Observó a la tierna peli-naranja reír junto con el pequeño, haciendo que perdiera su cordura y que no pudiera evitar chillar audiblemente a mitad de su clase.
Todos sabían que era lo importante de la fecha, todos menos él, lo que reafirmaba su tesis inicial. Él no era -y no es- bueno con las fechas.
::
.
© Todos los derechos reservados a Akira Amano, auspiciadores y Staff. Personajes de su propiedad. Relato hecho sin fines de lucro, solo por mi propio deleite y diversión. ©
¡Yo!
Aquí nuevamente actualizando esta historia. Como verán, he cumplido nuevamente con subir un capitulo nuevo cada miércoles, y estoy muy feliz de poder ser capaz de cumplir con mis propósitos como escritora. No tengo mucho que decir en realidad. Aprecio todos los comentarios que quieran dejarme, favoritos o cualquier cosa, y espero que disfruten de esta historia tanto como yo. Lo lamento si dejé pasar alguna falta de ortografía, por cierto.
Bueno, yo ya me despido hasta la próxima actualización. B-ye
