Hola a Todos, lamento que la espera haya sido larga pero aquí estamos nuevamente con otro capítulo, mis agradecimientos a Kratos 1337 y a Little_Bigfoot por su ayuda en la realización del mismo, y como de costumbre…Los personajes de HDA son propiedad de Peddlenton Ward y sus colaboradores, la historia y personajes adicionales son propiedad del grupo Revolution´s World.
Capítulo 3 – Culpas y Temores.
Era un día lluvioso en la tierra de Ooo y aunque parecía que amainaría de un momento a otro solo bajaba de intensidad en cortos intervalos de tiempo, el tic tac del reloj hacía eco en una vieja casa algo descuidada la cual se mantenía en buen estado a pesar del paso del tiempo y los pocos cuidados que recibía al parecer, el interior de la misma era algo escaso dada la ausencia de muebles salvo por los de la sala predominando únicamente los libreros atestados con libros muy diversos. Algunos de ellos con una fina capa de polvo y otros más en pila por toda la planta baja cubiertos con polvo y cera de velas dado que no había iluminación eléctrica en algunas partes de la casa así como más libros en cajas debido a la falta de espacio, en la planta alta se apreciaba un largo corredor con seis puertas que se veía igual al piso de abajo salvo por el leve aroma de humedad en la madera y el gastado tapiz de las paredes que a duras penas conservaba algo de su color original, al fondo del pasillo en la última habitación se hallaba una mujer que se paseaba mientras miraba una pequeña libreta que tenía en sus manos. La veía como si repasara algo importante mientras sorteaba libros y cajas con artículos diversos que en su mayoría eran recuerdos de una raza desaparecida ya hace mil años, estaba por tropezarse hasta que se detuvo en una mesa que había sido adaptada como gabinete en la cual se encontraba una vieja cafetera encendida que comenzaba a despedir el delicioso aroma del café recién hecho, sin perder tiempo retiro la jarra de cristal para verter su contenido en una vieja taza que a la dueña de la casa le traía buenos recuerdos de su pasado, mientras estaba absorta en esto llamaron a la puerta de la entrada principal por lo cual detuvo lo que estaba haciendo y se dirigió a las escaleras dejando antes su bebida en una repisa, la lluvia en el exterior parecía arreciar nuevamente así que se apresuró para recibir a sus visitantes a los cuales ya estaba esperando desde hacía una hora. Solo basto que abriera la vieja puerta de madera para encontrarse a una elemental de fuego a la que conocía muy bien la cual era acompañada por una niña que se veía algo nerviosa y una adolecente con el semblante serio y preocupado, todas estaban vistiendo un impermeable a causa de la lluvia y para empeorar más la situación el viento comenzaba a correr llevando la lluvia con más fuerza por lo que la dueña de la casa las apresuro a entrar, una vez a dentro las invito a tomar asiento mientras ella tomaba los impermeables para colgarlos y luego dirigirse a un viejo armario para sacar unas mantas las cuales ofreció a sus invitadas antes de dirigirse a la cocina y preparar algo de Chocolate caliente y así ofrecerles algo para que pudieran entrar en calor, la elemental parecía distraída de todo o al menos esa era la impresión que daba a primera vista mientras esta permanecía sentada aunque para la anfitriona esto ya era algo a lo que estaba habituada de ver en ella.
-Me sorprende que no hayas cambiado la fecha de la cita Phoebe, yo hubiera entendido dadas las condiciones del clima y por lo peligroso que es para ti _ Le decía su anfitriona de manera familiar, una mujer de aproximadamente 36 años vestida con unos jean´s azules y un viejo suéter de lana a cuadros, calzaba unos tenis viejos y su largo y desordenado cabello rojizo descansaba sobre sus hombros y al igual que la elemental ella mostraba una mirada cansada por los años y con un dejo de tristeza el cual era disimulado por unos anteojos.
-Lo se…es solo…me preocupa mi hija como para dejar pasar sus sesiones ahora doctora, temo que pueda recaer otra vez _ Menciono reaccionando rápidamente al comentario, se podía notar como luchaba por mantener calmado el tono de su voz para no alterar a sus hijas.
-Lo comprendo, por favor disculpa mi indiscreción y pónganse cómodas ya que no espero a nadie más, en un momento les traeré algo y recuerda que puedes ser más informal conmigo lo mencione desde el primer día _ Sin más que agregar a la conversación la doctora se dirigió a la pequeña cocina de la casa, por un lado a ella le hubiera gustado que nadie la molestara ya que no se encontraba de ánimos para recibir a nadie pero por el otro apreciaba mucho a la niña como para negarse a atenderla.
Muy en el fondo sabía que no habría mucha diferencia entre estar sola o acompañada, no desde ese día, fue entonces cuando la casualidad llego a ella en la forma más curiosa de todas y que de cierta forma complementaba esa parte faltante en su vida aunque solo fuese por un rato para olvidar un poco sus propios problemas, un suspiro de frustración salió de ella mientras pensaba un poco en la suerte que tenían algunas personas a diferencia suya a la vez que vertía algo de leche en una jarra metálica para luego ponerla al fuego. Por ahora trataría de concentrarse en Sophie y en el problema que hizo que su madre se arriesgara a venir en la lluvia, cuando tuvo todo listo coloco las tazas en una bandeja y la llevo a la sala donde pudo notar que Lucia había encendido la vieja chimenea para calentar más el lugar sin mencionar que ahora había una mejor iluminación gracias a ello, un recuerdo rápido vino a ella por el ambiente que creaba el fuego y por ver a la única mujer que le creaba cierta envidia al verla junto a sus hijas demostrando ese amor que muy en el fondo añoraba para sí.
-Me alegra que pudieras encender la chimenea, hace mucho que no la uso y siendo honesta no creí que aun estuviera funcional, tomen esto las ayudara a entrar en calor más rápido y también es delicioso _ El comentario saco una leve sonrisa en todas lo cual ayudo a relajar el ambiente, aunque para ella solo era una vil actuación que debía mantener al menos por ahora.
-No creí lograrlo por el viento que se cuela por ahí, pero al menos ya está más agradable que estar allá fuera _ Por extraño que sonara la doctora tenía una extraña fijación por Lucia, una joven que tuvo como madre a la mujer más poderosa y nefasta que acabo con la vida de muchos y que disfrutaba regodeándose en el dolor de otros, una parte de ella deseaba con todas sus fuerzas acabar con ella de la peor forma posible pero algo muy dentro de sí la detenía de ello.
-Bien supongo que ya es hora, si me disculpan me llevare a Sophie para comenzar la sesión antes de que el clima empeore _ La pequeña quien se encontraba aun distante no dudo en tomar la mano de la doctora para acompañarla a una habitación más al fondo donde tenía su consultorio improvisado, a diferencia del resto de la casa este era el único lugar que era completamente diferente y estaba en orden.
Una vez que llegaron abrió la puerta y comenzó a encender algunas velas para tener algo de iluminación adentro mientras ordenaba un poco el escritorio para tomar su libreta de notas, la pequeña pre-adolecente camino por la habitación para terminar viendo por la ventana como la lluvia seguía golpeando con fuerza el exterior creando una densa bruma, la doctora ya estaba lista pero se contuvo de llamarla en ese momento. Sophie se veía tan absorta y lejana de la realidad incluso más que el primer día que la conoció lo cual no era una buena señal, durante el tiempo que llevaba tratándola había logrado que ella fuese más abierta e incluso lo demostraba cada que venían a la terapia pero ahora…esto no auguraba nada bueno, con calma se acercó a ella y con suavidad la tomo de los hombros y la dirigió al diván para recostarla mientras ella tomaba asiento en un cómodo sofá frente a Sophie, la niña por su parte solo se mantenía viendo al frente sin cambiar la mirada confirmando de esta manera lo que la doctora tanto temía ya que los avances que había logrado en sesiones anteriores se habían perdido completamente, antes de empezar se levantó nuevamente para ir a un viejo fonógrafo y poner algo de música para ayudar a relajarla tal como hizo la primera vez que la conoció, mientras la música empezaba a amenizar el ambiente de todo el Lugar la madre de Sophie solo se mantenía pensativa mientras bebía una taza de cocoa caliente al igual que Lucia, esta última solo veía a su madre quien comenzaba a recostarse en el sofá mientras cerraba sus ojos debido al cansancio por lo que fue con ella para evitar que la taza se rompiera, esto la hizo reaccionar pero la joven solo le susurro: "Esta bien mamá, no te preocupes todo está bien", la elemental cerro sus cansados ojos dibujando una sonrisa en su rostro que para su hija no pasó desapercibida mientras la arropaba con la manta. Ya desde el incidente eran pocas las veces que Phoebe sonreía o mostraba algún signo de alegría pero por ahora solo se limitaría a mirar a la puerta de la habitación preocupada de que su hermana no lograra olvidar lo que ocurrió ese día.
-Dime Sophie, ¿Cómo has estado últimamente? _ Comenzó preguntando la doctora para iniciar la sesión pero la jovencita seguía absorta en lo suyo sin apartar la mirada del techo.
-…Bien… _ Se limitó a responder después de unos segundos de manera apática e indiferente, esto le recordaba mucho a la primera sesión que tuvo con ella y lo difícil que resulto tener avances en un caso como él suyo.
-Ya veo, dime, ¿Cómo han sido tus sueños hasta ahora?, ¿las pesadillas han empeorado más? _ La respuesta era la misma. Ella no mostraba más respuesta que la de su mirada enfocada a un solo punto, esta era una situación complicada pero debía continuar para hallar el problema.
Los minutos pasaban y la sesión parecía no ir a ningún lado ya que la única respuesta que obtenía de Sophie era el silencio o una respuesta vaga que no le decía nada de lo que necesitaba, muchas veces le repitió las mismas preguntas sin que ella mostrara una reacción que dijera que iba por buen camino para descubrir el problema: "¿Has tenido problemas para dormir?", "¿Tus sueños siguen siendo los mismos?", "¿Sigues viendo a esas personas en tus sueños?", "¿Por qué no me dices lo que te molesta?", "¿Las cosas no van bien en casa verdad?", "¿Tu hermana es mala contigo?", "¿Es eso?", la última pregunta había tenido el efecto contrario al que ella deseaba ya que el solo insinuar eso de su hermana provoco que la pequeña reaccionara de forma violenta e incluso le dirigiera un mirada de enojo mientras mantenía apretados sus puños, fue entonces cuando hizo otra pregunta y todo ese enojo que mostraba cambio drásticamente para dar paso al miedo, un miedo como jamás había visto: "¿Cómo va la relación con tu padre?", esta simple pregunta escondía la respuesta que ella estaba buscando y comenzó a bombardearla con más preguntas relacionadas a ello con tal de saber que era lo que estaba pasando: "¿Has tenido problemas con tu padre?", "¿Has observado alguna discusión entre tus padres?", "¿tu padre pasa tiempo contigo y con Lucia?", "¿Tu padre se ha molestado contigo Sophie?", "¿Crees que el ya no te quiere?", "Sophie, ¿crees que él te odia?", "¡MIERDA SOPHIE POR FAVOR DAME UNA PUTA RESPUESTA A LO QUE TE DIGO NIÑA!", todas esas preguntas terminaron bloqueándola mientras revivía en su mente lo ocurrido esa noche en la que su padre perdió la razón golpeando a su madre y casi matando a su hermana, la doctora por su parte trataba de hacerla reaccionar sujetándola con firmeza de sus hombros mientras repetía su nombre una y otra vez sin resultado alguno por lo que frustrada y algo asustada por lo que había provocado la abofeteo con fuerza mientras le gritaba: "¡Reacciona, por favor reacciona Sophie!", la niña reacciono en ese momento al sentir el creciente dolor en su rostro lo cual la desoriento sin saber que estaba pasando pero comenzó a llorar cuando vio la cara de preocupación de la doctora quien la abrazo para consolarla, se había pasado por mucho con tal de saber que era lo que le había ocurrido y ahora solo pensaba en como remediar lo que hizo.
En la sala de la casa las cosas tampoco estaban muy bien, Lucia se mantenía mirando al exterior a través de una de las ventanas mientras el golpeteo de la lluvia y la música del fonógrafo seguían un extraño compas que solo la incomodaban, demasiadas cosas nublaban sus pensamientos así como las muchas cosas con las que debía cargar tras la muerte de su madre, la gente de Ooo la odiaba al igual que su padre y era un hecho que jamás la reconocería como su hija sin mencionar que prácticamente no tenía nada salvo la culpa de que las personas que se preocupaban por ella estuvieran pasando por esto, la proximidad de unos pasos la sacaron de sus pensamientos solo para ver a la doctora cargando a su hermana quien se veía algo cansada y parecía haber estado llorando, quiso acercarse para ver si estaba bien pero fue detenida de forma rápida bajo el argumento de que necesitaba descansar ya que necesitaba pasar más tiempo con ella para encontrar el problema, Lucia trato de insistir lo cual comenzaba a alterar un poco a la doctora quien estuvo a punto de gritarle de no ser porque la conversación termino despertando a la elemental quien no entendía lo que estaba pasando.
-¿Qué sucede?, ¿está todo bien? _ Algo somnolienta trato de ponerse de pie pero le fue imposible, su cuerpo aún estaba muy cansado como para moverse lo cual fue aprovechado por la doctora para decir que estaría con ellas en breve cuando dejara a Sophie en una de las habitaciones, Lucia termino por dejar que se retiraran mientras regresaba a la sala con su madre adoptiva y ver como estaba.
-¿Cómo te encuentras mamá?, si aún te sientes cansada lo mejor será que no te levantes por ahora _ La adolecente tenía mucha razón en su comentario pero no conocía del todo a Flama ya que ella no era de las que se quedaban tranquilas. Sobre todo si alguna de sus hijas estaba sufriendo.
-Estaré bien cariño no te preocupes, se necesita más que esto para hacerme desistir y eso no pasara _ Las palabras de la elemental la reconfortaban dándole esa seguridad que a ella le faltaba, Lucia se acercó a ella y la abrazo sin poder evitar que las lágrimas se asomaran en sus ojos sintiendo esa calidez en su cuerpo, nuevamente se escucharon los pasos de la doctora regresando y con ello las dudas sobre el estado de su hermana.
-Pueden estar tranquilas la deje dormida, pero me temo que la lluvia está tomando fuerza nuevamente y no sería seguro para ti Phoebe, debo pedirles que se queden esta noche por su seguridad y no aceptare un no por respuesta _ Aun cuando pudiera encontrar un argumento válido para negarse sabía que ella tenía razón, se encontraba débil y en una lluvia como esa caería con facilidad preocupando a sus hijas con riesgos innecesarios, aunque si su situación fuese lo opuesto se habría percatado de la conducta de su anfitriona y en especial de la forma en que veía a Lucia desde que llegaron.
-Acepto tu invitación Betty, espero que no seamos una molestia para ti _ La doctora solo negó mientras esbozaba una sonrisa, una que para ella solo era una máscara más que debía usar para ocultar la frustración de tener a esa chica bajo su techo.
-Creo que revisare mi despensa, hace mucho que no salgo de mi estudio y no sé si tenga que ofrecerles a parte de más chocolate y galletas _ Flama estaba por decirle que no se preocupara pero Lucia se adelantó y le dijo que si faltaba algo ella podía salir a comprarlo ya que la lluvia nuevamente había subido de intensidad.
-¿Estas segura de querer salir cariño?, podría ser peligroso salir ahora _ Aunque su madre insistía la joven estaba decidida en ser de utilidad, Betty no estaba muy convencida de ello pero al ver la determinación que mostraba acepto muy a su pesar dándole una pequeña lista y algo de efectivo.
-Aun no estoy muy segura de que debas ir pero si estas decidida en hacerlo lleva esto contigo, te permitirá ver aun con este clima _ Le dijo al momento de entregarle un viejo par de googles de esquí, las dos mujeres la acompañaron a la puerta solo para ver que en efecto la lluvia había vuelto a tomar fuerza gracias al viento pero esto no pareció importarle a la joven quien se aventuró a salir de todas formas.
Tras cerrarse la puerta un pesado silencio se hizo presente pero rápidamente fue apagado cuando la Doctora pidió que la acompañara a la cocina para asistirla en los preparativos de la cena. Phoebe se mostraba distante, preocupada, pero acepto el acompañarla para tratar de distraerse y que sus pensamientos dejaran de abrumarla, así como sus problemas con Finn. Betty por su parte solo se limitó a observarla analizándola, sacando sus propias conclusiones tratando de saber que más pasaba… pero esto fue interrumpido por la princesa elemental cuando pregunto algo que tratando de buscar ayuda provoco otra cosa: "¿Alguna vez, en algún momento de tu vida llegaste a sentir que el amor podría ser solo una… ilusión?"
Solo una ilusión… solo una ilusión… estas palabras bien intencionadas sirvieron para que la humana empezara ser consumida por la ira, apoderándose de ella mientras trataba de controlarse pero fue inútil con lo que vino después: "… a veces pienso eso… que es muy complicado… con todos estos problemas que han pasado" Solo eso, solo esas inocentes palabras sirvieron para que Betty llegara al borde e inconscientemente golpeo la mesa con ambas manos con tal violencia que Phoebe se asustó al no entender el porqué de ello.
- ¿Crees que es muy difícil? ¿Crees… por un segundo que tienes problemas? ¿De verdad crees eso? Pues déjame decirte cuan equivocada e idiota es tu realidad… - El tono de voz de la humana resonaba con sarcasmo, cinismo y burla… el cambio abrupto de la humana sorprendió a la princesa, no entendía que ocurría o el porqué de esto.
- ¿Betty… que te ocurre? – La voz de la elemental estaba quebradiza, las palabras de la humana, su amiga, todas llenas de odio y hostilidad parecían recriminarle algo que no acababa de entender - ¿Por qué me dices…?
- ¡¿Por qué actúas como si todo lo malo de esta vida te pasara a ti?! , ¿Crees que por eso eres especial? , ¿De verdad crees que eres la única a la que la vida a tratado mal? , Pues no… ¡No tienes ni puta idea de lo que es pasarlo realmente mal o el sentimiento de perder a alguien!
-¡¿Co… Como te atreves a decir eso?! , ¡Pase 12 años!… ¡12 años sin ver el rostro de mi hija!… ¡De creer que la persona a la que amaba estaba muerta…! - La princesa bajo la mirada al recordar esos eventos, pero rápidamente regreso la mirada a la mujer que creía su amiga -¡Eres tu quien no sabe que es lo que se siente! – La elemental ya no soporto más por ese comentario que solo era una burla de ella y el dolor que sufrió durante todo ese tiempo que casi la llevo a la locura.
- Que no sé lo que se siente… ¿Eso crees? , ¡VI MORIR A MI PROMETIDO SOLO PORQUE ME NEGUE A LOS DESEOS DE ESA INFELIZ DE BONNIBEL!… ¡DIO SU VIDA PARA QUE TU HIJA NO SE CONVIRTIERA EN UNO MAS DE SUS JUGUETES! – Betty se quedó callada tras ese comentario, bajo la mirada y dio la espalda a la elemental, había cometido un error… el decir eso le causaría muchos problemas y era casi seguro que Flama la terminara odiando, pero una sensación cálida y agradable la tomó por sorpresa, al volver la mirada noto como la princesa la envolvía en un abrazo… esa acción… esos breves instantes… ese simple gesto le hizo recordar a su único amor.
Las palabras sobraban en ese momento y ninguna de las dos dijo nada más y solo se limitaron a continuar con lo que estaban haciendo en la cocina, los minutos pasaban y podía oírse como la lluvia subía nuevamente de intensidad preocupando con ello a Phoebe ya que Lucia estaba tardando mucho en volver, Betty noto esto y tras pensarlo unos segundos le hizo una pregunta para romper el silencio incomodo que se había creado tras la discusión aunque también un pensamiento la asaltaba y era si la discusión habría despertado a Sophie, estaba consciente de que la lluvia golpeaba con fuerza y más en la habitación donde descansaba la niña lo cual silenciaba todo ruido de la planta baja manteniéndola apartada de ello.
-Sabes, me sorprende mucho que siendo una elemental de fuego puedas estar dentro de una casa o dar un abrazo a alguien como yo, la primera vez pensé que me quemaría _ El silencio se hizo más notorio incomodándola pero esto solo hizo que Phoebe dejara de hacer lo que estaba haciendo mientras permanecía estática a su entorno, nadie salvo su familia sabía el porqué de ese estado y a ella le avergonzaba el recordarlo.
-Mi estado actual es algo que yo misma me hice hace años…cuando creí que mi pequeña estaba muerta, mi primera reacción es la que esperarías y de la cual ahora me arrepiento ya que de haber tenido éxito no sé qué sería de mi hija _ Betty trataba de procesar a que se estaba refiriendo con ello pero momentos después su rostro cambio a uno de sorpresa y miedo al comprender sus palabras…ella había intentado suicidarse.
-¡¿Cómo diantres tuviste el valor para hacer algo tan cobarde como eso?! , ¡Ni yo cuando perdí a Simón pensé en hacerlo!...no quiero ni pensar como estaría Sophie si tu… ¿Qué otra cosa me ocultas que deba saber Phoebe?, Porque con esto solo me doy cuenta que el problema de tu hija podría volverse más serio de lo que ya es, ella podría pensar que es su culpa y no es necesario que te diga cuales serían las consecuencias de ello _ Las palabras de Betty resonaban en la cabeza de la elemental creando los muchos escenarios posibles, ese momento de insanidad en su pasado pudo tener consecuencias más graves y ella lo sabía muy bien, su dolor era la única excusa valida que podía ofrecer pero en el fondo eso no era suficiente para calmar su conciencia.
Betty dejo lo que estaba haciendo para acercarse a ella y disculparse pero nunca se imaginó que la vería derrumbarse frente a sus ojos, todo el dolor que Phoebe guardo dentro de si ahora salía a la luz al darse cuenta de cómo pudo terminar todo si ella hubiera logrado su objetivo en el pasado cegada por el dolor, se sentía culpable de todo lo que estaba ocurriendo ya que no era el apoyo que sus hijas esperarían de una madre y prueba de ello sucedió con Lucia a la que casi pierde en sus brazos, con mucho trabajo logro calmarla mientras la llevaba a una de las habitaciones para que descansara y así pudiera olvidar lo que habían hablado aunque no la culpaba de haber intentado eso, muy en el fondo por más que lo negara ella también lo considero pero no tuvo el valor de hacerlo y en su lugar solo se recluyo así misma enterrando sus sentimientos, después de dejarla en la que sería su habitación por esa noche Betty regreso a la cocina no sin antes asegurar las ventanas y colocar más leña en la chimenea para mantener el calor del interior, el reloj de la sala marcaba ya las 6 de la tarde y ella continuaba trabajando en la cena alistando lo que usaría y cortando algunos vegetales hasta que reparo en algo muy importante, Lucia aún no había regresado y ya tenía un buen rato afuera lo cual comenzó a preocuparle ya que la lluvia seguía golpeando con fuerza al punto de limitar el rango de visión.
-¿Por qué estas tardando tanto?...no debí aceptar que ella saliera a comprar las cosas con este clima tan horrible, ¿en que estaba pensando? _ entre más tiempo pasaba su preocupación crecía hasta que por fin escucho como se abría la puerta principal, no perdió el tiempo en ir a su encuentro ya que había transcurrido más de media hora desde que salió y temía que algo pudiera haberle ocurrido.
-P-Perdón por tardarme, subestime por mucho al clima… _ La apariencia de Lucia era completamente desastrosa y daba a que pensar, estaba completamente mojada y llena de lodo a pesar de estar vistiendo el impermeable el cual estaba completamente maltrecho, muchas ideas cruzaron por su mente pero la joven solo le entrego las cosas mientras se disculpaba para ir al baño y asearse.
-Usa el que está al fondo, en un momento te daré algo para que puedas usar mientras ponemos tu ropa en la lavadora _ Si ella hubiese prestado un poco más de atención se habría dado cuenta de dos detalles muy importantes en la actitud de la chica los cuales eran muy notorios, pero la preocupación de Betty estaba más enfocada a la impresión que tuvo al verla que en detenerse un momento y preguntarle qué había pasado.
Una vez que llego a su habitación ella comenzó a buscar algunas prendas que pudieran servirle para llevárselas y así pudiera estar cómoda mientras colocaba las sucias en la lavadora, por un momento considero en informarle a Phoebe que su hija ya había llegado pero opto por dejarla descansar un poco más después del pequeño incidente en el que perdió el control, por ahora solo resolvería el problema de Lucia y regresaría a la cocina para terminar con la cena antes de que se hiciera tarde y saliera otro imprevisto, camino al baño comenzó a escuchar un pequeño sollozo que iba en aumento conforme se acercaba y con esto solo confirmaba lo que podía haber ocurrido para el estado en el que ella había llegado, Betty solo se quedó ahí de pie tras la puerta pensando que debería hacer porque en su perspectiva ya había hecho demasiado y no deseaba agregar más errores a este día pero el escucharla llorar de esa forma la hicieron actuar nuevamente por instinto, abrió la puerta sin avisarle a Lucia quien se sorprendió y trato de excusarse pero no tuvo oportunidad de ello, la doctora la abrazo contra su pecho mientras solo se limitaba a decirle: "estoy aquí, sin importar lo que te digan no estás sola", la joven termino desahogándose con ella sacando parte de su dolor y sus miedos ya que por más que aparentara fortaleza por dentro era tan frágil como el cristal y su autoestima estaba completamente destruida como la de su hermana, los problemas en casa, el temor de que Phoebe se cansara de ella y la dejara sola así el vacío de saber que su padre la odiaba de tal forma la hicieron crear una máscara para engañar a los demás pero no podía engañarse a sí misma, le dolía mucho descubrir que estaría sola pero ahora con Betty ahí a su lado diciéndole esas palabras de apoyo le ayudaban mucho a soportarlo, la doctora la tranquilizo después de eso mientras le dejaba las cosas para regresar a la cocina y terminar de preparar la cena, en el fondo a pesar de lo que pensara de la joven la admiraba por ese valor de soportar una carga como esa y de dar siempre la cara e incluso una sonrisa aun cuando el mundo estaba en su contra por el simple hecho de ser quien era.
Con forme las cosas retomaban nuevamente su curso para bien el clima parecía dar por fin una tregua, los rayos eran cada vez eran menos frecuentes mientras que la lluvia comenzaba a mostrar algo de calma después de varias horas en las que parecía que nunca lo haría, en las entrañas de la antigua y decaída mansión que se alzaba en las montañas y que fue escenario de varias cosas con el pasar del tiempo. Una figura oscura ataviada en ropajes negros se mantenía a la expectativa de todo en lo más alto, desde la ventana central de la vieja edificación dejándose envolver por la atmosfera tan deprimente y gris que inundaba todo este mundo, algo curioso pero que a la vez encontraba tan placentero a diferencia de los lugares en los que ya había estado y que sin duda le daría buenos "beneficios".
-¿Nos mandó a llamar? _ Escucho decir tras de él mientras seguía viendo hacia el exterior, tres figuras aparecieron en la habitación y por sus apariencias se dirían ser jóvenes aunque el aura que emanaban era similar pero en una escala mucho menor a comparación del extraño.
- Así es – Respondió sin quitar la vista del umbral - ¿Están listos?
- ¿Que podemos hacer por vos "Padre"? – Pregunto una pequeña que mostraba en su hablar una refinación que no era muy común en alguien de su edad, llevaba varios aparatos y maquinas en sus ropajes los cuales estaban confeccionados de la más fina calidad mientras se acercaba a él de manera cariñosa y juguetona.
- ¡No le digas padre! – Reprocho otra joven un par de años mayor a esta mientras la detenía de manera tajante cortándole el paso, la poca luz de la habitación iluminaba tenuemente su piel apiñonada así como su cabello oscuro a la par de su ropa de tonos negros y de apariencia más ruda y rebelde denotando con ello algo de inmadurez – No tienes derecho a llamarlo así pequeña engreída.
- ¿Y vos sí?, – Respondió mientras la barría con la mirada y con un tono apático – No me hagas reír, un lobo muestra mejores modales a diferencia vuestra.
- ¿Es que acaso quieres tener otra "charla", niña mimada? – Pregunto mientras uno de sus brazos empezaba a cambiar a una enorme garra y sus ojos emitían un destello rojizo que formaba una estela cada que movía su rostro.
- No me rebajaría a luchar con alguien tan vulgar como vos, ¡pero estaré encantada de adiestraros algo de modales fenómeno! – Respondió mientras de sus aparatos salía una enorme cantidad de nanobots que la rodeaban y empezaron a formar una armadura de la talla de un adulto.
Sin más se lanzaron una sobre la otra tirando golpes, patadas y alguno que otro laser con lo cual solo dañaban la ya de por si deteriorada construcción, por su parte el tercer joven permanecía ajeno a lo que hacían las chicas sin tomarles la menor importancia, su tono de piel morena contrastaba a la perfección con la armadura de porte militar a la vez que sujetaba algo parecido a un rifle, ligeramente molesto se apartó mientras observaba a las chicas hacer su "berrinche" dado que se peleaban por cada insignificancia para variar.
- ¡YA BASTA! – Escucharon decir a la figura oscura quien a una velocidad única se puso al lado de las chicas al mismo tiempo que las sujetaba de las orejas a cada una por enésima vez - ¿Cuántas veces debo decirles que no quiero peleas cuando estemos de reconocimiento? , ustedes son las únicas que se la pasan peleando sin pensar para nada en las consecuencias de sus actos. Guarden sus fuerzas para el enemigo, no entre ustedes.
-¡L-Lo siento pero de la orejita no!, ¡de la orejita no! – decía casi a gritos la más pequeña rompiendo esa imagen de refinamiento que tenía hace poco.
-¡S-Si lo prometo!, ¡no vuelve a pasar!, ¡Ayayay!– Respondió torpemente la joven por el dolor que le causaba el jalón que le estaban dando – ¡No lo volveremos a hacer!
Al oír esto la figura oscura las soltó y empezó a caminar frente a los tres jóvenes mientras las chicas se miraban con odio a hurtadillas para evitar otro castigo.
-No me importa como quieran llamarme o quieran verme: Papá, padre, tío – Decía mientras llevaba la vista al joven, este solo se limitó a mantenerle la mirada de forma retadora ya que a pesar de que no podían ver su rostro el chico sentía un odio latente hacia el – Solo quiero saber si son capaces de ayudarme, si no lo son no importa…ya llegara su momento, pero por ahora ustedes tres han demostrado ser los mejores… háganme sentir orgulloso.
Las chicas le veían con admiración y respeto a diferencia del chico quien solo mantenía su distancia, el sujeto que estaba frente a ellos, a pesar de no ser su "Padre" real había demostrado tenerles más atención y cuidado que sus propios padres naturales, pero para el joven esto no significaba nada y lo veía con cierto recelo… para el ese hombre no era su padre y mucho menos su amigo, ni siquiera era alguien en quien pudiera confiar plenamente, pero el odio que sentía no era por eso, era por algo más personal, algo que él le hacía sentir cada vez que estaba cerca llenándolo de rabia. El oscuro personaje sintió la mirada del joven, sintió sus deseos, su odio y su sed de venganza por lo cual se giró y camino hasta él colocando su mano sobre su hombro lo cual no era del agrado del chico.
-Sé que no confías en mí en lo absoluto y nada de lo que diga cambiara eso, puedo sentir lo mucho que deseas vengarte de aquel que no solo te engaño sino que además por su estupidez alejo a alguien de ti, lo creas o no te entiendo, pero en tu estado actual no lo lograras… déjame ayudarte… déjame darte las herramientas necesarias para que puedas vengar a tu madre…déjame poner a tus pies al estúpido que la alejo de ti _ Al oír la palabra "madre" una lluvia de sentimientos, sensaciones y recuerdos le invadieron, incluso las lágrimas amenazaron con traicionarle, pero la mano del extraño las secó rápidamente, cosa que no pasó por alto para el joven ni para las chicas que comenzaban a molestarse por el gesto.
-¿Me dejaras ayudarte?
- Si…quiero tener a mis pies al responsable de lo que le paso a mi madre - Respondió levemente el joven a la vez que sujetaba con fuerza su arma.
- Bien... ahora vayan a descansar que aún hay mucho por hacer mañana y chicas, van a compartir habitación desde ahora hasta que aprendan a llevarse bien, ¿He sido claro? _ Los tres jóvenes asintieron y salieron de la habitación aunque cierto par no estaba muy feliz por la indicación que les habían dado. Por su parte la figura oscura volvió su vista a la ventana esperando a que la lluvia calmara lo suficiente para salir y explorar un poco, con un movimiento se retiró la capucha que cubría su rostro para sentir un poco la fría brisa de la noche mientras su reflejo apenas era visible por la poca luz y su mente lo traicionaba con un recuerdo muy lejano que lo marco desde entonces.
La tormenta poco a poco iba quedando atrás con el paso de las horas hasta volverse una simple llovizna, faltaban cerca de dos horas para el amanecer cuando el sombrío personaje decidió salir a caminar no sin antes dejar una nota en caso de que alguna de la chicas se despertara ya que era muy posible que alguna se despertara antes e hiciera un escándalo por su ausencia, aun le sorprendía que sin importar donde estuviera las similitudes con los otros sitios donde ya había estado era exactamente lo mismo o al menos eso creía hasta ahora, este nuevo lugar tenía algo que lo hacía único y no era su atmosfera gris y deprimente, había algo más y él lo sabía. Pero por ahora debía conformarse con encontrar lo que andaba buscando, ya tendría tiempo después de eso para darse gusto a sus anchas, después de salir de la vieja mansión diviso a lo lejos una pequeña arboleda la cual le venía bien para lo que necesitaba hacer, sin más dirigió sus pasos hacia el lugar abriéndose camino bajo la tenue lluvia y un camino maltrecho que daba la impresión de querer frenar su avance, al cabo de algunos minutos pudo divisar la entrada de la arboleda pero antes de que pudiera llegar se detuvo a pocos metros de ella, algo no estaba bien del todo y pudo darse cuenta de ello aun en la oscuridad y con el ruido de la lluvia que hacía eco en las superficies irregulares del entorno, debajo de su capucha el solo esbozo una sonrisa burlona y reanudo su andar adentrándose en la arboleda hasta llegar al centro de esta en el cual se distinguía un pequeño claro cuando escucho las rápidas pisadas de alguien a su alrededor, colocándose en una pose ofensiva se preparó para recibir de frente al tonto que tuvo la ocurrencia de enfrentarse a él cuándo un fuerte estallido de luz lo tomo por sorpresa cegándolo temporalmente, dependiendo ahora de su oído se mantuvo alerta pero eso no lo ayudo de nada en el momento que empezó a sentir varios golpes en su cuerpo sin lograr ubicar a su adversario quien en definitiva sabia como usar el entorno a su favor y eso lo estaba molestando, de la misma forma que su rival lo cegó el hizo lo mismo liberando una onda de energía que devasto una gran parte del lugar en segundos, esto le dio algo de tiempo para recuperarse lo suficiente y así cobrarse la ofensa por la osadía y suerte que tuvo el estúpido que decidió meterse con él.
-Debo reconocer que tienes agallas para enfrentarme, me confié por un momento al creer que serias solo un don nadie pero veo que tienes tus trucos bien ensayados, más vale que me des la cara ahora que puedo ser generoso o usare tu cuerpo como estandarte _ La única respuesta que obtuvo fue el silencio y el ruido constante de las gotas de lluvia en los charcos que había alrededor, esto lo puso nuevamente a la defensiva esperando a quien estuviera escondido en la oscuridad lo atacara nuevamente hasta que diviso una silueta cerca de unos escombros y no lo dudo para lanzarse directo a atacarlo, sin embargo había caído en otra trampa sin darse cuenta ya que al estar a corta distancia tres proyectiles lo impactaron en su costado izquierdo.
Completamente furioso y fuera de sí comenzó a destrozar el entorno con ataques de energía, ya lo habían avergonzado lo suficiente tratándolo como un niño pero más que nada le molestaba el hecho de que estaba subestimando por mucho a su adversario y ese tipo de errores se pagan muy caro en una batalla tal como le estaba pasando a él, no paso mucho para que la arboleda quedara reducida a escombros y su adversario finalmente se mostrara ante el algo maltrecho y para sorpresa suya resulto ser una joven mujer.
-Sí que eres algo infantil, destrozar todo el lugar solo porque eres un idiota _ Le dijo con sarcasmo la joven que tenía frente a él, algunos de los troncos ardían iluminando pobremente el lugar haciéndola apenas visible.
-Tienes agallas para lo que hiciste lo reconozco, eres la primera persona que me hace quedar como un tonto después de tantos años…debería felicitarte por ello.
-Awww, me vas a hacer llorar, ¿él bebé quiere que le traiga su biberón? _ Esto molesto al sombrío personaje quien se descubrió el rostro revelándose ante ella quien solo comenzó a reír desconcertándolo por completo.
-¿Cuál es la gracia?, ¿de qué diablos te estas riendo zorra?
-Me cuesta creer que alguien como tú haya decidido caer tan bajo para hacer lo que hace, pero bueno, no estoy aquí por eso y mucho menos para hablar sobre tus problemas que ni me importan, me enviaron con un solo propósito y eso es lo que voy a hacer.
-Así que por fin alguien tuvo el valor de enviar a los perros por mi cabeza, es una lástima que este vaya a ser tu último trabajo _ La joven solo se rio de sus palabras nuevamente y comenzó a acercársele lo cual le sorprendió creyendo que era demasiado arrogante, sin embargo no era por eso que ella reía, delante suyo estaba una mujer que conocía muy bien y ahora que la poca luz la iluminaba mejor le hacían darse cuenta de quién era ella en verdad.
-Te quedaste sin habla, ¿acaso creíste que enviarían a un simple novato a detener a alguien como tú…"héroe"? _ Frente a él se encontraba una chica de larga cabellera negra y vestida como una Kunoichi, su piel color verde pálido que contrastaba con el tono de su ropa y su bufanda, tenía un cinturón de cuero que cruzaba por su hombro en el que se apreciaba la funda de un cuchillo y otras armas pequeñas así como el uso de un calzado sencillo, pero lo que más destacaba en ella era un brazo artificial del cual se notaban dos cuchillas a manera de garras.
-…Shoko… ¿Cómo…? , ¿Quién rayos te envió por mí?, ¡DIMELO!
-¿Qué te hace pensar que te diré quien me envió?, la única respuesta que tendrás de mi es que pateare tu trasero de vuelta a donde perteneces _ La tensión del ambiente se cargó aún más y la leve lluvia parecía recobrar fuerza, Shoko sin duda no solo le daría problemas solo por el hecho de que había sido entrenada desde pequeña para el combate y sabría darle batalla, sino también por quien pudo enviarla en primer lugar y por el hecho de que sabía dónde encontrarlo.
-Que así sea, no me contendré solo porque eres una mujer…prepárate a perder Shoko.
-Vamos, enséñame lo que puede hacer un héroe caído _ La joven mujer adopto su pose de batalla contra el que alguna vez tuvo el título de héroe de Ooo. Cuya apariencia actual mostraba un rostro con las huellas de un pasado doloroso así como una mirada llena de ira y resentimiento.
Shoko estaba muy confiada para la batalla sin pensar en un solo momento si había sido buena idea precipitarse a un combate directo con él, su estrategia anterior probo ser muy efectiva ya que él no estaba acostumbrado a ese tipo de ataques y eso le daba una ventaja total. Pero ahora todo el panorama era diferente y ya no contaba con el elemento sorpresa arriesgándose al combate directo, algo que su rival aprovecharía desde el principio para infringirle la mayor cantidad de daño posible para así terminar con ella: "¿No piensas usar tu espada contra mi o es que la olvidaste?", le dijo con sarcasmo mientras esbozaba una sonrisa burlona muy amplia al verlo desarmado, pero esa misma sonrisa no le duraría mucho cundo lo vio extender su brazo solo para ver un rápido y fugaz haz de luz del cual se materializo una enorme espada de metal oscuro la cual por su diseño podía infundir algo de miedo a la vez que irradiaba una densa aura negra para contrastarla.
-Mierda…algo me dice que me apresure demasiado al hacer esto.
-¿Qué pasa Shoko?, ¿sorprendida?, Yo no soy tan inútil como mis contrapartes y créeme cuando te digo que no saldrás viva de esto _ En solo fracciones de segundos la joven Kunoichi recibió el primer ataque del héroe caído, ella solo alcanzo a tratar de bloquearlo con su brazo artificial pero la fuerza del impacto era algo que nunca considero y termino siendo arrojada a los escombros del lugar mientras que su brazo había quedado destruido y en pedazos.
-(¡Ugh!) Diablos…adiós al plan B, esto no está saliendo como debería _ Con trabajos comenzaba a levantarse mientras sentía aun la fuerza del impacto en su cuerpo que le había entumido el muñón de su brazo.
-¿Eso es todo lo que puedes hacer?, ¿Dónde quedo esa confianza Shoko?, eres una pobre excusa que no es capaz de resistir un simple ataque, espero hayas aprendido tu lección aunque de nada sirve que lo diga ya que pronto estarás en donde perteneces para seguir pudriéndote con los gusanos que es de donde no debiste salir _ Nuevamente de pie y muy adolorida ella volvió a reír por los comentarios que su rival decía, esto lo desconcertó al punto de creer que ella no sería la original sino una de las tantas versiones que existían y por ello el hecho de que fuese tan estúpida y arrogante.
-A diferencia tuya yo si aprendo muy bien mis errores pero tú… ¡tú hablas demasiado que me aburres con tus clichés! _ Le grito mientras mantenía esa sonrisa que el ya comenzaba a odiar y se lanzó nuevamente hacia ella con la intención de callarla de una vez por todas pero en su arrebato no fue capaz de ver con claridad lo que ella tramaba, arriesgándose a perder su único brazo la joven lanzo un par de esferas a una corta y muy peligrosa distancia las cuales estallaron creando un enorme destello de luz.
-¡Maldita zorra!, ¡cuando te atrape hare que desees estar muerta! _ Cuando logro recuperar la visión la Joven se había marchado dejándolo solo bajo la lluvia en lo que antes era una hermosa arboleda, furioso por la burla de la que fue objeto golpeo con fuerza el suelo con su espada creando una gran brecha repitiéndose así mismo que acabaría con ella a la primera oportunidad.
Mientras esto ocurría y la joven había logrado ponerse a salvo de la que sin duda fue una de las peores experiencias de su vida hasta ahora, algo completamente opuesto sucedía en una tierra distante a Ooo, en una vieja cabaña hecha de huesos y pieles de animales en cuyo interior se guardaban viejos escritos en tablillas de barro, plantas, raíces, líquidos de aromas extraños en repisas improvisadas hechas también de hueso e iluminada con antorchas mojadas en grasa de animal que desprendían un aroma no muy agradable así como cuencos hechos de arcilla donde se quemaban hojas y cortezas de árbol a manera de incienso, en el centro de la rustica construcción se veía una figura sentada y ataviada en pieles así como adornos hechos en su mayoría por osamentas de las pocas criaturas que pululaban el área, con parte de su piel pintada con caracteres ceremoniales. Un viejo Shaman de una tribu perdida y olvidada por el tiempo despertó de su trance alarmado de que sus suposiciones no estaban equivocadas y que pronto ocurriría lo que tanto temían desde los tiempo de la gran guerra, el flujo de las energías espirituales estaba siendo alterado por algo o alguien a un ritmo alarmante y de seguir así sería imposible regresarlo a la normalidad, consciente de ello y de que los años ya no lo favorecían en lo absoluto para llevar a cabo tan peligrosa misión decidió confiársela a su joven pupilo esperando que fuese lo suficientemente fuerte para enfrentar las amenazas que encontraría en las lejanas tierras del norte…
Y así terminamos con otro capítulo, gracias por leer y por los comentarios con respecto a la historia, sin más que agregar nos vemos en el siguiente y no se olviden de comentar y darle like.
(Y esto es para cierta persona anónima y molesta la cual espero lo vea y entienda el siguiente mensaje: I challenge you to closures profile, Figgio di Puttana)
