Disclaimer: todo esto le pertenece a J.K Rowling, lo único que me pertenece es la trama
Capítulo 4: Dracco
Ambos nos sentamos en la mesa más cercana a la sección prohibida, mientras Granger iba por sus cosas para llevarlas allí yo tuve tiempo para disfrutar del aroma más glorioso del mundo, o al menos para mí, el de pergamino nuevo y libros viejos, esos aromas eran los que hacían de mi estancia en la biblioteca, cada vez que tenía que venir, algo cómodo; aún recordaba cuando de pequeño entraba en la oficina de mi padre y, antes de que el llegara a esta, me ponía a aspirar esos embriagantes aromas para poder tranquilizarme cuando me regañaban.
En eso llegó Granger, ella se sentó frente a mí y tomó el libro de pociones para empezarlo a hojear.
Estaba por pedirle que se detuviera y empezara a explicarme, puesto que después, juntos podíamos hacer la tarea de pociones, debido a que yo siempre cumplía con mis promesas, cuando la vi realmente por 1ª vez; sus ojos marrones eran como un inmenso mar, y al mismo tiempo como un libro abierto, puesto que se podían ver reflejados todos sus pensamientos en ellos, pero como eran muchos formaban un hermoso mar; su cabello, que antes la hacía parecer un arbusto con patas, se estaba empezando a dejar domar y pude observar en lo que no tardaría en volverse, una bella cascada de cabello castaño ondulado; su cara era exquisita, en forma de corazón y reflejaba mucha ternura; sus labios eran carnosos, pero delgados, nunca había visto esta clase de equilibrio y debía de aceptar que realmente me estaba gustando; su nariz era perfilada y se veía que escondía unas pequeñas, pero hermosas pecas; no podía negarlo, los años le estaban sentando bien a Granger, la estaban volviendo una hermosa mujer, pero no por eso dejaba de ser sangre-sucia, verdad? Porque algo me decía que me gustaría que eso se pudiera cambiar, más sabía bien que eso era imposible.
Pero solo ver su semblante sereno, relajado y feliz, por algún motivo movía algo dentro de mí; sabía que no lo iba a aceptar frente a nadie más, pero, siempre he sabido ser sincero conmigo, ella me estaba cambiando, y por ello mismo debía de alejarme, pero no ahora, no ahora que podía disfrutar de los gestos que la acompañan cuando no entiende algo, me daba gracia verla frunciendo el ceño cuando no estaba de acuerdo con algo, pero lo mejor era ver el brillo que adquirían sus ojos cuando encontraba algo que era de su interés o que la emocionara; y cuando movía su cabello, porque le obstaculizaba la vista todo a nuestro alrededor se impregnaba de una hermosa fragancia floral, en este podía encontrar el aroma de las rosas, fresas, azahares, lilas y algunos cítricos, algunos fuertes, como el limón y otros más ligeros, pero que permitían que ese aroma fuera tan pacífico y equilibrado como lo era ella.
Estaba disfrutando realmente de observarla, tanto que me olvidé de que era un Malfoy y ella una sangre-sucia Granger, cuanto deseaba poder estar así, como un libro abierto, poder desahogarme con alguien demostrarme a mí mismo que no era ese niño caprichoso y engreído que me habían enseñado a ser; yo quería demostrarme a mí mismo que tenía sentimientos y que nadie me controlaba, pero sabía que eran cosas de las que no iba a poder escapar, el consuelo que me quedaba era que en este momento, aunque no lo externara, estaba siendo yo mismo, estaba siendo Draco solamente, no un Malfoy, sino Draco y sabía que eso no lo iba a poder seguir permitiendo, El Señor Tenebroso me había otorgado un trabajo y no por ser yo mismo iba a poder dejar eso atrás, aún sentía el escozor de esa marca que había sido grabada en mi piel, aun en mi contra, pero esta misma marca era la que me recordaba que ahora todo el peso de mi familia estaba en mis hombros y que por ello tenía que salvarla y cumplir con mi trabajo, pero eso no iba a hacer que yo me perdiera cuando aún tenía tiempo; aún tenía tiempo para disfrutar de todo y nada, para sentirme tranquilo y para guardar apariencias, aún tenía tiempo y lo quería aprovechar.
Mis pensamientos estaban empezando a formar ideas de como disfrutar de la vida "pura" pero no de sangre sino de la vida pura por no estar manchada de sangre, porque quería poder disfrutarla, quería aprovecharla y sentirme bien porque después iba a empezar todo el revuelo de dolor, angustia, sufrimiento; porque después sería un asesino.
Pero ella me levantó de mi ensimismamiento al levantar la cabeza y tratar de penetrarme con esa hermosa mirada.
-Malfoy, que crees que haces? No eres muy caracterizado por tu paciencia, aunque al parecer eso es un mito, puesto que lograste mantenerte con vida casi 1 hora sin presionarme, pero tranquilo, cumpliré con mi promesa. Por dónde empezamos?
Había estado casi una hora observándola? Había estado casi una hora pensando en ella? Había estado casi una hora perdido en mis pensamientos? Eso no era común en mí, ciertamente, pero…no tenía que externarlo; además ella me acababa de hacer una pregunta, pero empezamos de qué? Ah, sí, Aritmancia, por ello estábamos compartiendo mesa.
-Por la fórmula base de Aritmancia 1-dije tratando de guardar apariencias y usar mi tono de voz fría, distante y aburrida, pero me estaba causando muchos problemas, puesto que no me parecía aburrido estar hablando con ella de forma casual, o al menos lo más casual que podía.
-Ese es el último tema
-Pues que esperabas Granger? Tener que explicarme medio nivel? Te recuerdo con quien estás-dije de la forma más Malfoy posible, de la forma en que me habían enseñado a actuar
-Bueno, empecemos-dijo con una mirada controlada y al mismo tiempo exasperada, la cual le daba un toque sexy a su carita de ángel.
Después de un rato entendí el tema, pero disfrutaba verla explicándome, así que me hacía el que no entendía nada, quería saber hasta dónde llegaba su paciencia, o al menos eso me hacía creer.
Al ratito empezamos un juego de pies, mientras yo le daba mi punto de vista sobre las pociones a ella, ese juego de pies era algo inusual en mí, nunca había sido afecto a coquetear de forma física, y en definitivo el juego de pies lo era, puesto que se trata del roce de los pies que al menos en mí creaba una descarga eléctrica que me recorría desde el lugar del contacto hasta la espina dorsal.
Quizá esa reacción tuviera una buena explicación, pero ya no quería seguir buscándola, ya era tiempo de aceptar que me estaba atrayendo Granger, pero solo atrayendo.
Bueno, aquí le straigo el 4º capítulo, se que no es normal que ellos esten compartiendo espacio sin pelearse, peor...se están ignorando, eso ya es algo típico en ellos y además, Hermione nunca lo odió. Si les gusta envien REVIEW y si no tambien. Acepto críticas y sugerencias y pronto subiré el próximo capítulo.
