Twilight no me pertenece, es de la grandiosa Stephenie Meyer y el fic Hallucination pertenece a Musings of a Shaken Mind, yo solo me adjudico la traducción.
Disfrútenlo. Espero sus reviews. Gracias a: rcullen 95, asnandara, Fan de Sailor Moon, Maki-san, Ady92, La chica del gorro azul y Eli Fentom.
Esto está siendo escrito como un complemento de 'Drabbles for Bella'.
HALLUCINATION
Capitulo 3
Prado, 28 de Febrero.
Ella estaba en el prado.
Bueno, esto era nuevo. No había esperado que ella estuviera allí. No me había esperado que todas esas caminatas fueran para eso. Ella estaba tratando de encontrar nuestro prado. Mi corazón se retorció en agonía… yo debería estar allí con ella. Era nuestro prado, y esto solo podía perjudicarme más.
Dios sabe, que me estaba haciendo daño incluso verla allí, tan sola. Sin compañía. Incluso Jacob Black podría haber sido mejor que su soledad. Muy bien, así que… tal vez no. no me gusta ese perro.
Y luego, oí sus pensamientos. Vi sus ojos rojos, sentí el ardor por la esencia de Bella en su mente. Ni la mitad de potente que cuando la sentí, en mi mente, pero todavía esta allí. Él se acercaba y rápido. A cazar. Solo podía rezar para que hubiera saciado su sed de sangre antes de llegar a ella. Pero entonces, pareció hacer una pausa, aunque sólo por una milésima de segundo… hizo un recuento de la esencia, y luego se detuvo en seco.
Él la reconoció.
Podía oír la alegría en sus pensamientos, al recordar su primer encuentro con ella. Sin embargo, se vio afectado por otra cosa… ¿miedo?
Tal vez pensó que íbamos a estar allí con ella.
Que equivocado estaba.
No, ella estaba completamente sola. La idea todavía me duele, incluso mientras trato desesperadamente de convencerme a mi mismo, que de hecho, es un producto de mi imaginación, y no es la Bella real. La Bella real nunca seria tan tonta como para hace ningún de las cosas locas que había esta haciendo en la últimas semanas. La Bella real tenía sentido común, a diferencia de su temeraria contraparte, adicta a la adrenalina. Laurent entro en el prado, su extrema visión la encontró en fracción de segundos. Vio como se puso de pie lentamente, estudio su rostro mientras una variedad de emociones lo recorría. Encontró esto fascinante en los humanos, la forma en que muestran lo que están sintiendo.
Sentí una necesidad agobiante de desgarrar la garganta de ese vampiro.
"¡Laurent!"
¿Por qué ese sonido sonó con emoción? ¿Acaso no había notado que sus ojos carmesí, se centraron el ella, brumosos con la locura que nos invade cuando estamos cazando? ¿No podía ver el peligro?
"¿Bella?"
Estaba asombrado, y reí en voz alta con eso. No era como si mi Bella real estuviera en peligro… acababa de recordarme este hecho a mi mismo.
"Me recuerdas".
Parecía tan aliviada. Tal vez porque al fin había confirmado que no había hecho desecho la relación, que los vampiros realmente existen. Tal vez fue sólo que uno de los nuestros había considerado aparecerse a ella.
Mi corazón se rompió por ella. Otra vez.
Sus labios subieron sobre sus dientes, en lo que podía haber sido percibido como una sonrisa. Pero yo lo sabía mejor. Era una señal de caza, él la mataría.
"No esperaba verte aquí", parecía un poco perplejo, preguntándose donde estábamos. Los Cullens. Habíamos sido tan inflexibles con la protección la ultima vez, ¿Por qué no aquí, en esta ocasión?
Bella, siendo Bella, se quedo completamente en calma. Sólo ella podía mantener su cabeza cuando se enfrente con una maquina de matar tan implacable como Laurent. "¿No es al revés? Yo vivo aquí. Creí que te habías ido Alaska".
Él siguió adelante, y mi gruñido se hizo audible. Honestamente, fue una suerte que estuviera completamente solo, en el interior de Australia. Estas visiones parecían tener un tiempo extraordinariamente apropiado. ¿Conveniente? Por supuesto. Mi mente lanzaba estas torturas, pero no era tan estúpido como para mostrármelas en un lugar público.
"Tienes razón. Fui a Alaska. Sin embargo, yo no esperaba… cuando encontré la casa de los Cullen vacía, pensé que se habían ido".
"Oh".
Laurent noto el dolor en su voz, y yo también. Eso sacudió mi resolución, esa simple palabra.
Ella hablo de nuevo, claramente tratando de recomponerse, para contener la histeria provocada por nuestro nombre.
"Ellos se mudaron".
"Hmm… me sorprende que te dejaran atrás. ¿No eras una especie de mascota para ellos?"
"Algo así".
Quería gritar, para negarlo. Ella nunca había sido una mascota. Pero este error de conexión entre nosotros era vacilante, y mi voz no la alcanzó en absoluto. Yo estaba roto. Quería decirle que corriera, que se escondiera, pero… ¿De que serviría? Solo haría a Laurent enfurecer aun más. Y él la mataría.
"Hmm", dijo. Podía leer sus pensamientos, y no mesto la forma en que se dirigían.
Y luego, finalmente, se dio cuenta de sus ojos rojos. ¿Cómo podía no haberlos visto antes? Era una señal de advertencia para los seres humanos. Mantente alejado. Mantente alejada, Bella.
"¿Te vistan con frecuencia?" pregunto. Lo que en realidad quería decir era, ¿están lo suficientemente cerca como para dejarme matarte?
Gruñí más fuerte, el rugido se formo en mi pecho. Si esto fuera real, habría matado a Laurent ahora. Pero no era real. No podía ser real.
"Miente, Bella. Miéntele. Dile que vamos todo el tiempo, dile que vivimos en Seattle. Has venido aquí para una vista. Que Edward no esta lejos. Miente".
Sólo una palabra paso, pero ella la capto. Mi Bella alucinante se sorprendió con el sonido, y entonces trato de componerse. Laurent no dejo pasar eso.
"Una que otra vez. El tiempo me parece largo, me imagino. Tu sabes como se distraen…"
Laurent no se creía, pude leerlo en su mente. Él la miraba con incredulidad creciente. "Hmm… la casa olía como si hubiera estado vacía durante un tiempo".
Si el supiera. ¿Por qué, o para que la dejamos?
"Él no esta convencido debes hacerlo mejor que eso, Bella".
De nuevo, sólo la mitad de mis palabras llegaron a ella. Me preguntaba por que, y porque no tenia control sobre lo que pasa y lo que no.
"Voy a decirle a Carlisle que pasaste por aquí. Estará decepcionado de perderse tu visita. Pero probablemente no deba mencionárselo a… Edward, tiene un carácter tan… buen, estoy segura que lo recuerdas. Todavía esta sensible acerca de lo que paso con James".
¿Por qué me había enamora de una actriz tan mala? El dolor al decir mi nombre no ayudo, por supuesto. Su sufrimiento era palpable en el aire. Quería correr hacia ella, para encerrarla en mis brazos, pero me pareció que estaba congelado. No me podía mover, ni siquiera para salvar su vida.
"¿Esta realmente? Laurent fue educado ahora, elaborando la mejor manera para matarla. Había adivinado que la habíamos abandonado. Él sabia, ahora, ella estaba en su juego.
"Mm-hmm". Ambos escuchamos la histeria en su voz, a pesar de la respuesta entre dientes. Laurent sonrió victoriosamente.
Bella intento de nuevo distraerlo. "Entonces, ¿Cómo están las cosas en Denali? Carlisle dijo que te estabas quedando con Tanya".
Su intento fue inútil. Laurent no se dejo llevar ahora, no a menos que uno de mi familia apareciera junto a ellos. Y todos nosotros sabíamos que eso no iba a suceder en poco tiempo.
"Me gusta mucho Tanya, y su hermana Irina aun mas… nunca he estado en un lugar durante tanto tiempo, y disfrutar de las ventajas, la novedad de la misma. Sin embargo, las restricciones son difíciles… me sorprende que ninguno de ellos pueda mantenerse durante tanto tiempo".
Ahora la estaba bromeando, y llevaría la conversación en torno al tema que había estado esperando. El sabía como jugar sus cartas. Él le giño un ojo en secreto, "A veces hago trampa".
"Oh… Jasper tiene problemas con eso, también".
Lo intento, sin éxito, se movió y él capto el movimiento. Se canso de ella, podía verlo.
"No te muevas Bella. Por favor, no te muevas. Te matara". Pero, de nuevo, solo dos palabras llegaron a ella. Gruñí frustrado, impotente. Esto estaba mal; me esta involucrando demasiado con estas alucinaciones. Pero no podía alejarme de la visión, por mucho que lo intentara.
"¿De verdad? ¿Es por eso que se fueron?"
"No. Jasper es mas cuidadoso en casa".
La honestidad era mejor, al menos, él pareció más convencido.
"Si", Laurent le dijo, "yo también".
Dio un paso delante de nuevo, y gruño, alto en mi pecho, pelando contra lazos invisibles que me plantaban en el lugar.
"¿Te encontró Victoria?" Bella había renunciado a todas las pretensiones ahora, prefería atenerse a algún vestigio de la verdad.
"Si. De hecho vine aquí como un favor para ella. No esta feliz con esto".
"¿Sobre que? Bella parecía curiosa. Por supuesto. O tal vez, ella solo estaba tratando de distraerlo un poco más.
Yo ya sabía la respuesta., por supuesto. Eso hizo que el gruñido fuera más fuerte, mucho más frenético. Lo convirtió en un gruñido salvaje.
"Sobre matarte".
Ella inconscientemente dio un paso atrás con esas palabras. Ella me oía, ella podía oír mi enojo.
"Ella quería reservarse esto. Ella esta… un poco molesta contigo, Bella".
"¿Conmigo?"
"Lo se, me parece un poco tonto, pero James fue su pareja, y tu Edward lo mato".
No… no, no podría haber causado esto… sin duda esto no iba a ser mi culpa, pero, por supuesto. ¿Cómo no lo había visto venir? Fui yo quien le había presentado el mundo de los monstruos en primer lugar. ¿Como podría no ser el culpable de esto? Sentí que me hundía más en mi depresión.
"Ella peno que era más conveniente matarte que a Edward- un intercambio justo, pareja por pareja. Me pidió que tentara el área por ella, por así decirlo. No me imaginaba que sería tan fácil llegar a ti. Así que tal vez su plan era defectuoso, al parecer no seria la venganza que imaginaba, ya no debes significar mucho para él si te dejo aquí sin protección".
Cada una de sus palabras fue un golpe a mi cuerpo inmortal. Yo la había puesto en esa posición. Había comprometido su seguridad, de nuevo.
¿Pero esto era real? No tenía manera de saberlo. No mientras estuviera atascado aquí, en este desierto, lo mas lejos posible del lluvioso Forks Washington.
Bella no hablaba, entonces Laurent continuo, imperturbable, "supongo que se va a enojar, de todos modos".
"Entonces, ¿porque no esperar por ella?" Bella continúo. Esta aterrorizada, y Laurent lo sabía. Sonrió con picardía.
"Bueno, me has pillado en un mal momento, Bella. No he venido a este lugar por la misión de Victoria, yo estaba de caza. Estoy sediento, y tu hueles… simplemente delicioso".
"Amenázalo, amor. Miéntele" Debo haber sonado tan dolido, tan lleno de temor. Si el la mata, incluso a esta imaginaria Bella, me matara a mi también.
"Él sabrá que fuiste tu. No te saldrás con la tuya".
Sonido de nuevo, incrédulamente, "y ¿Por qué no? El olor se ira con la lluvia siguiente. Nadie encontrara tu cuerpo, simplemente estará desaparecida, como tantos otros, muchos humanos. No hay razón para Edward piense en mi, si se preocupa lo suficiente para investigar. No es nada personal, déjame asegurarte Bella. Es solo sed".
Si eso se suponía que era para tranquilizarnos, no funciono. Y si recibía noticias de Alice de que Bella estaba-no podía ni siquiera contemplar esa idea-muerta, entonces me gustaría saber exactamente a quien culpar. Nunca se saldría con la suya.
"Ruégale, amor. Lo que sea. Algo tiene que funcionar".
"Por favor…"
Ella era tan obediente, incluso después de todo este tiempo. Tal vez ella sabía que tenía las mejores intenciones en mi corazón.
"Míralo de esta manera, Bella. Tienes mucha suerte que fuera yo quien te encontrara".
Estaba intrigado, e incluso Bella estaña confundida. "¿La tengo?"
"Si. Voy a ser muy rápido. No sentirás nada, te lo prometo. Oh, y le mentiré a Victoria sobre esto mas adelante, naturalmente, solo para aplacarla. Pero si supiera lo que había planeado para ti, Bella…" Capte un vistazo en sus pensamientos. Me enfureció. "… te lo juro, estarás dándome las gracias por esto".
Lo miro horrorizada, como un venado atrapado por unos faros.
"Se me hace agua la boca…" le susurro de nuevo, inhalando su dulce aroma.
Gruño, furioso por la palabra. Laurent seria asesinado por esto… yo lo destruiría. Él y Victoria…
Edward, Edward, Edward. Edward te amo.
Oí sus pensamientos, por primera vez. Si fuera humano, me habría matado. Por así decirlo, me sentía destrozado, forcé a mis rodillas. Oh Bella… Bella, Bella… te amo demasiado… siempre te amare…
Y entonces, la escena desapareció. Solo así. Fui capaz de moverme de nuevo y, no importo cuanto trate, no podía volver a sumergirme en la alucinación. De verdad era un masoquista, como había dicho una vez.
¿Y ahora? Ahora, ella estaba muerta. En m imaginación, de todos modos. Me desplome, mi cabeza golpeo el suelo mientras lloraba entrecortadamente.
Se había ido. Y así fue la visión.
