Capitulo 4: Encuentros cercanos
Si hay que nombrar una de las cosas que hacen única a Equestria, esa sería su inmensa abundancia de joyas y el uso que se les da. Y no existe pony que les dé mejor uso a dichas joyas que Rarity, la unicornio, en sus hermosos trajes. Y justamente esa era la razón por la que ella y Spike se encontraban en la zona rocosa fuera de Ponyville, para desenterrar una gran cantidad de joyas para terminar algunos conjuntos importantes.
"Muchísimas gracias por ayudarme, Spike." – Dijo la unicornio, con su cabeza cerca a la tierra mientras su cuerno brillaba, iniciando su búsqueda de joyas.
"No es nada Rarity, sabes que haría cualquier cosa por ti." – Dijo Spike, sabiendo que estas eran las oportunidades perfectas para acercarse aún más a la pony que amaba.
Al poco tiempo, el cuerno de la unicornio brilló con más fuerza, y Rarity pudo ver el lugar exacto donde una generosa cantidad de gemas se encontraban."Justo ahí Spike."
Spike salto hacia el lugar y usando sus garras rápidamente excavó hasta sacar las joyas y las colocó en el carrito, su cara teniendo una expresión de tristeza.
Rarity, al ver la expresión del dragón, le dijo tranquilamente: "No te preocupes, Spike, te prometo que tendrás algunas en cuanto terminemos." Esto lo hizo saltar de alegría.
La caza de joyas duro un par de horas, pero Rarity estaba feliz de haber podido encontrar suficientes para los encargos que tenía, además de una buena cantidad extra para compensar a Spike. Mientras Rarity revisaba los alrededores para asegurarse que no había más joyas que desenterrar, empezó a escuchar el sonido de piedras siendo trituradas. Ella sabía que solo una cosa podía hacer ese sonido en ese momento.
"¡Spike! Podrías al menos esperar a que volviéramos a mi boutique para que te diera tus joyas."
"¿Qué? No estoy comiendo ninguna, Rarity."
Rarity giró la cabeza y vio al pequeño dragón justo atrás de ella, efectivamente sin ninguna joya en su boca o sus garras. El sonido volvió una vez más y ambos giraron su atención al carrito, y a lo que estaba en él.
Una pequeña criatura, no más grande que Spike, estaba mordiendo las joyas del carrito, escupiendo algunas y tragando otras. Su cuerpo, de color rojo con puntos blancos, era en su mayoría redondo, excepto por su boca que era algo puntiaguda. Sus ojos, de color azul salían de su cuerpo como los de un caracol y solo poseía 2 pequeñas piernas que realmente no parecían que pudieran soportar su peso.
"¡Oye, tú!" – Gritó Spike, corriendo hacia el carrito agitando sus manos. – "Fuera, largo, vete." Con un rápido movimiento, lanzó a la criaturita fuera el carro y está rodó un rato por el suelo. Cuando finalmente logró levantarse, la criatura entró en llanto.
"¡Spike! No me lo esperaba de ti. Es solamente un pequeño."
"P-pero estaba…."
"Sé lo que estaba haciendo Spike, y aunque también me hace enojar, no puedes lanzarlo así, mira como está ahora."
Spike se limitó a fruncir el ceño, cruzarse de brazos y mirar hacia otro lado. Rarity no podía seguir molesta con él, pues, aunque sabía que Spike hizo llorar al pequeño, sólo lo hizo para proteger las joyas que juntos habían recolectado.
Rarity empezó a acercarse al pequeño que seguía llorando. Aunque no sabía exactamente porque, ver a la criatura asi le recordaba a su hermanita, Sweetie Bell, luego de que ambas tuvieran una discusión. Probablemente ese instinto de "ir a disculparse y volver a estar todos contentos" era el que la estaba controlando en ese momento. Sin embargo, cuando estuvo lo suficientemente cerca, un enorme rugido se escucho.
Desde una roca cercana se acercaba una criatura similar al pequeño, solo que este era al menos 4 veces más grande, fácilmente superando a Spike y Rarity en tamaño. La unicornio rápidamente camino hacia atrás, asustada. No se necesitaba ser una genio como Twilight en ese momento para deducir que la criatura grande era la madre. Al ver a su cría llorando, volteó su atención hacia Rarity y empezó a acercarse.
"E-en serio lamento lo que mi pequeño amigo Spike le hizo a su hijo." – Dijo la unicornio, caminando lentamente hacia atrás, tratando de no hacer movimientos bruscos. – "El está muy arrepentido, ¿verdad, Spike?
"S-s-si, de verdad muy arrepentido." – Respondió el dragón, siguiendo los movimientos de Rarity al mismo tiempo que llevaba el carrito con las joyas.
La madre volteó una vez más a ver a su cría, y al ver que seguía llorando, lanzó una mirada amenazadora a Rarity y Spike, seguido de un enorme rugido. Inmediatamente, otras 3 criaturas pequeñas, posiblemente hermanos de la primera salieron de entre las rocas y avanzaron.
"¿Y ahora qué?" – Preguntó Spike.
"Creo que es obvio…. ¡Corre!"- Rápidamente Spike siguió a Rarity, sin soltar en ningún momento el carrito. Al ver que aun lo llevaba, Rarity tuvo una idea. Usando su magia Rarity lanzo el carrito y todo su contenido hacia la familia de monstruos, quienes, por instinto, empezaron a saborear lo que tenían enfrente. Rarity y Spike aprovecharon la oportunidad para esconderse.
"Eso los detendrá por ahora, pero debemos pensar en algo." – Dijo Rarity, mientras se asomaba por la enorme roca donde se habían escondido. La familia de criaturas estaba aun comiendo las joyas, y Rarity vio que, para su desgracia, estaban justo por el único camino posible a Ponyville. Era solo cuestión de tiempo antes de que las criaturas retomaran su búsqueda, y los encontraran.
¡CLANK!
El sonido hizo que Rarity se sobresaltara, al voltearse vio que Spike había tirado algo que estaba sobre una roca cercana.
Una cebolla, idéntica a la que Fluttershy había encontrado hace ya una semana, la única diferencia era que esta era de color blanco.
Apenas tocó suelo, la cebolla sacó 3 patas y se levantó a la altura de los ojos de Rarity, de la misma forma que la cebolla roja, según lo que había contado Fluttershy. La flor en la parte superior procedió a dejar salir varias semillas, 10 para ser exactos, de lo que podrían ser Pikmins.
"Genial, no solo tenemos a una familia de monstruos que nos quieren comer, ahora tenemos más de las pequeñas amenazas." –Dijo Spike, en un tono sarcástico.
Rarity volteó a ver a la familia de criaturas, y estas ya estaban retomando su búsqueda de ellos 2, habiendo terminado de devorar las joyas. "Tal vez…"- Dijo la unicornio.
"¿Tal vez qué?"
"Si los Pikmins rojos pudieron contra ese globo lanza fuego, tal vez estos puedan contra esas cosas."
"¿En serio quieres sacarlos de la tierra?"
"¿Tenemos alguna otra opción?"
Spike suspiro al darse cuenta que Rarity tenía razón, aún cuando no le agradaban los Pikmins, ahora eran lo único que podía ayudarlos de alguna forma. Rápidamente los 2 sacaron a los Pikmins de la tierra. Efectivamente eran similares a los Pikmins rojos, salvo que sus cuerpos eran de color blanco y sus ojos de un intenso color rojo. Los Pikmins inmediatamente formaron una línea en frente de Rarity, siendo ella a quien consideraban su madre al parecer.
"Bien, es nuestra única oportunidad. ¿Listo, Spike?"
"¡Listo!"
El dragón y la unicornio salieron de su escondite, seguidos por los Pikmins. Rarity tomó a uno de ellos con su magia y lo lanzó hacia la familia de criaturas. El Pikmin aterrizó justo encima de uno de los pequeños, e inmediatamente cayó derrotado. Los demás Pikmins caían cerca de los otros miembros de la familia, y rápidamente saltaban sobre ellos y empezaban a atacarlos con el mismo método que los rojos utilizaron en el monstruo globo.
Parecía que todo marchaba a la perfección y que Rarity y Spike podrían escapar, pero la seguridad de la unicornio se disolvió al ver que la madre de la familia, luego de sacudirse a 3 Pikmins de encima, se lanzaba sobre uno de ellos y lo devoraba.
"¡Oh, no!" – Gritó Rarity. Sin embargo, apenas termino de comerse al Pikmin, la madre empezó a gemir, como si su estómago le doliera. Su cuerpo empezó a tomar un tono más cercano al púrpura y finalmente se desmayó.
"Creo que no era parte de su dieta."- Dijo Spike.
Con la madre de la familia derrotada, los demás pequeños que quedaban en pie emprendieron la retirada, corriendo entre las rocas y alejándose.
"Que alivio que logramos sobrevivir a eso." – Dijo Rarity, luego de un suspiro. – "Pero ahora no tengo ni una sola joya para mis vestidos." – Terminó, dirigiendo su atención al carrito, ahora totalmente vació.
Fue entonces cuando sintió un pequeño golpe en su pata, y al ver abajo vio a uno de los Pikmins con un rubí en sus manos.
"¡¿Pero cómo?"– Rarity subió su cabeza, y vio a los demás Pikmins blancos cavando en la tierra, sacando joyas y llevándolas hacia donde ella estaba. Era como si los Pikmins pudieran ver el lugar exacto donde las joyas estaban, pues cada zona que excavaban poseía algunas.
Era mediodía en Ponyville, y Rarity y Spike regresaban de su búsqueda de joyas por el camino que pasaba cerca de Sweet Apple Acres.
"Se puede decir que nos fue muy bien hoy." – Dijo la unicornio, mirando hacia atrás para ver a Spike, quien estaba saboreando un rubí.
"Si, bastante bien." – Respondió Spike con la boca llena. – "Y creo que me empiezan a gradar estos pequeños." – Siguió, mirando hacia el carrito, ahora repleto de joyas y llevando consigo la cebolla blanca y a los 9 Pikmins blancos que sobrevivieron la experiencia con la familia de monstruos.
"Bueno, será mejor apresurarnos, debo aprovechar todo el tiempo que me queda para…."
"¡VUELVE ACÁ, CRIATURA RATERA!"
Spike y Rarity se sobresaltaron con el gritó, proveniente de la granja. Sin pensarlo dos veces, corrieron con los Pikmins hacia la fuente del grito.
Al llegar al granero, vieron la razón de tanta conmoción. Applejack estaba tratando de recuperar su carro para llevar manzanas de otra criatura extraña. Su cara era muy similar a la de la familia que Rarity enfrentó esa mañana, excepto que sus ojos no se asemejaban a los de un caracol, era más grande que incluso la madre de dicha familia y su cuerpo tenía una forma que hacía pensar a Rarity en un pan de caja. La criatura tenía agarrado el carro del otro extremo mientras lo jalaba hacia el bosque Everfree.
"¡Rarity, Spike! ¡Me vendría bien un poco de ayuda!" – Gritó la pony granjera, mientras trataba de mantener su balance para no caer ante los tirones del pan andante.
Spike rápidamente fue a sujetar a Applejack de las piernas traseras, mientras Rarity, con su magia, lanzo a los 9 Pikmins hacia la criatura.
Algunos de los Pikmins aterrizaron justo encima del pan andante, y este lanzo un gemido de dolor similar al que hace un perro, incluso haciendo una pose de muertito por unos segundos antes de volver a levantarse. Apenas sintió el impacto de los Pikmins, también soltó el carro, haciendo que Applejack y Spike cayeran debido a la pérdida del equilibrio.
"Ugh, eso dolió."- Dijo Applejack, antes de dirigir su atención al pan andante. – "¿Pero de donde rayos salieron esos Pikmins?"
"Spike y yo los encontramos mientras excavábamos joyas" – Respondió Rarity, justo antes de que se escuchara otro grito de dolor proveniente del pan andante.
La criatura seguía sacudiéndose a los Pikmins blancos de encima, y cada vez que esto pasaba, los Pikmins corrían y continuaban su ataque. Finalmente, el pan andante se sacudió más fuerte de lo normal, y aprovechando una oportunidad, corrió en dirección al bosque Everfree, dándose por vencido en tomar el carro.
"¡Y no te atrevas a volver!" – Gritó Applejack a la criatura, mientras agitaba su pezuña en el aire de forma amenazadora, luego se volteó a Rarity y Spike. – "Debo darles las gracias, si no hubieran aparecido con estos Pikmins, tal vez ya no tendría mi carro cara trabajar."
"Oh, no fue ningún problema Applejack, sabes que siempre es un placer ayudar a una amiga, ¿Cierto, Spike?"
"Cierto."
"Bueno, será mejor que vuelva a…."
"¡AAAAAHHHHHH!"
Applejack, Rarity y Spike alzaron sus miradas al escuchar un grito en el cielo, y sus bocas quedaron abiertas ante lo que vieron.
Un enorme insecto verde, de cuerpo redondo, cabeza blanca y ojos cuyos colores iban desde el rojo hasta el anaranjado volaba sobre la pony de tierra y la unicornio. Sus alas estaban ubicadas en la parte superior de su cabeza y, de manera similar a las criaturas que habían visto antes, no daban la impresión de que de verdad podían ayudar al insecto a volar. No tenía patas, en cambio, poseía 2 largas extremidades que terminaban en garras algo similares a las de Spike. En una de ellas vieron algo amarillo y rosado temblando.
"¡FLUTTERSHY!"
